Tengo que, debo o debería de , necesito tal cosa…  Así estamos constantemente la mayoría de los mortales convirtiendo nuestras vidas en puras obligaciones. Viajamos al futuro con una gran maleta de sentimientos de culpabilidad, escasez, sentimientos encontrados, insatisfacciones… al igual que al pasado, nadando entre las aguas de la nostalgia, tanto que a veces nos quedamos anclamos en ciertos momentos que nos impiden avanzar en nuestra vida.

Por eso es importante soltar lastre, enterrar aquellas cosas que no nos hacen felices, ubicarlas en nuestro corazón y perdonar o perdonarnos todo aquello que tengamos que perdonar. Estamos acabando el 2018, es un buen momento para hacer balance, para resetearnos a nivel mental y emocional. Es un buen momento para enterrar todo aquello que no nos haga feliz que no nos deje ser nosotros mismos en esencia pura. Los deberías, tengo que …debemos transformarlos en quiero hacer esto, me apetece hacer aquello. No nos dejemos llevar por la rutina de nuestros quehaceres diarios, no vayamos en piloto automático. La vida es demasiado breve para no sacarle su mejor jugo.