Tres escapadas primaverales cercanas y económicas

Estamos deseando volver a viajar. Por supuesto, cumpliendo con todas las medidas de seguridad y siendo responsables con nuestra salud y la de los demás. Pero es posible que después de Semana Santa se vayan eliminando las férreas restricciones y podamos ir retomando poco a poco nuestras salidas. Por eso hoy os recomiendo tres escapadas a destinos cercanas que son de mis favoritas.

Una isla muy especial. A poco más de dos horas de vuelo tenemos un destino con un clima privilegiado, muy rico en naturaleza y que atesora una gastronomía espectacular. Madeira es una joya ubicada en el océano Atlántico y vecina de nuestras Islas Canarias. La isla ofrece contrastes y una gran variedad de actividades por descubrir: navegación, senderismo, caminos centenarios a través de la naturaleza, paisajes de montaña, bosques, acantilados y cercanas playas de aguas transparentes y arena blanca. Las visitan más famosas e imprescindibles pasan por el cabo Girão y Câmara de Lobos, Santana y sus casitas de cuento, la península de San Lorenzo y la subida al Pico Arieto y al Pico Ruivo con unas vistas que quitan la respiración. La excursión a la isla de Porto Santo no os la podéis perder. Aquí encontraréis una playa de arena fina catalogada entre las siete mejores de todo Portugal. Está bañada por agua turquesa y cristalina a lo largo de sus nueve kilómetros, un color de mar muy difícil de encontrar. Es el lugar perfecto para el desconectar y reencontrarnos con la naturaleza.

 

Una Reserva de la Biosfera patria. Y hablando de nuestras Canarias os invito a que descubráis una de sus islas más sorprendentes, ubicada en su extremo noroccidental. Es inhóspita, hermosa, sorprendente… Cuenta con una amplia diversidad paisajística y climática que hacen de ella una isla fascinante. Y en sus tierras podrás encontrar una gran variedad de fauna y flora autóctona. Más allá de disfrutar de sus playas, no te puedes perder ninguno de sus rincones, hay que dejarse llevar y explorarlos todos. Pero aquí tienes una selección de mis parajes favoritos:

 

  • El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente porque su interior nos muestra un extraordinario paisaje poblado de cumbres, arroyos y cascadas.
  • La ruta de los volcanes es un impresionante sendero de más de veinte kilómetros que recorre todos los antiguos cráteres hasta la punta sur de la isla, en Las Salinas.
  • Los Tilos, la primera la Reserva de la Biosfera de la isla, con una naturaleza virgen y la presencia constante del agua en sus senderos y recovecos.

 

Un destino en alza. Siempre ha sido una de mis ciudades favoritas de España. Pero en los últimos tiempos se está consolidando como un destino que está sabiendo hacerlo todo el bien, hasta el punto de atraer la atención internacional y las inversiones extranjeras. Málaga lo tiene todo: Costa del Sol, buena gastronomía, museos, compras, playas, ocio, un clima envidiable… Además, ha sufrido una acertada transformación urbana que la ha convertido en uno de los destinos más atrayentes de Europa. Hoy os presentamos algunas de las últimas novedades malagueñas. Os recomiendo que os alojéis o, al menos visitéis para tomar un café o disfrutar de una cena en el hotel Miramar. Es un establecimiento hotelero gran lujo con mucha historia. Fue inaugurado por Alfonso XIII en 1926 como hotel Príncipe de Asturias. La cadena hotelera Santos adquirió la propiedad del palacio de Miramar y le ha devuelto todo su esplendor. Varios espacios destinados a la restauración, servicio de mayordomo, club a pie de playa, un spa con los tratamientos más avanzados, una azotea con ambientación chill out para disfrutar del atardecer o tomar unos cócteles y unos amplios jardines ideales para triunfar en Instagram. Impresiona, sobre todo, el magnífico patio interior.

 

Tres citas que no te puedes perder este año  

Estamos deseando que llegue el buen tiempo en un 2021 en el que todas hemos depositado nuestras esperanzas, aunque de momento el año se nos está resistiendo. Pero seguro que a partir de la primavera comenzamos a recuperar parte de lo perdido, podemos volver a celebrar y, sobre todo, retomamos los viajes. Por eso os desvelamos tres planazos y ciudades que merecen una visita durante los próximos meses por los eventos clave que se van a tener lugar en sus calles. ¡Comenzamos!

El Cairo y su nuevo Gran Museo. Egipto siempre apetece, ¿verdad? Exotismo, pirámides, jeroglíficos, tumbas y ahora el mayor museo de arqueología del mundo, que se inaugurará a lo largo de este año, aunque todavía no tiene fecha exacta. 45.000 obras de arte, de las cuales 25.000 nunca han sido expuestas antes, se van a mostrar en sus diversas salas. Y como joya de la corona, 5.000 piezas proceden de la tumba del mismísimo Tutankamón. Con una fachada de ochocientos metros de longitud y cuarenta de altura, este innovador edificio (proyectado por el estudio Heneghan Peng Architects) también emula una pirámide. Está situado a dos kilómetros de la meseta de Giza.

 

Marbella será la capital internacional del diseño. Dentro de nuestras fronteras acaba de presentarse Design Week Marbella, una expo-festival que promete convertirse en todo un acontecimiento internacional. Se ha concebido como un gran evento en el que descubrir las últimas tendencias y novedades en arquitectura y construcción, diseño e interiorismo y arquitectura de interiores. Celebrará su primera edición del 27 de septiembre al 3 de octubre en el Palacio de Ferias, Congresos y Exposiciones de Marbella.  Además, DWM viene cargada de novedades, entre ellas:

  • Design Avenue. Una avenida para descubrir las piezas más exclusivas del mundo del interiorismo, así como los últimos premios en diseño, a nivel nacional e internacional.
  • Iconic Center. Albergará propuestas de editores textiles y piezas icónicas, las últimas tendencias en mobiliario, diseñadores de producto…
  • Architecture Square. Un recorrido diseñado para descubrir a los arquitectos y constructoras las últimas novedades en materiales. Un espacio dedicado a la innovación, la tecnología y los materiales sostenibles.
  • La presencia de un país invitado, al que se dedicará una zona de la exposición.

Design Week Marbella está avalado por el Palacio de Ferias, Congresos y Exposiciones de Marbella, el comité de selección está presidido por la empresaria Raquel Oliva y Maderas Santaella, empresa andaluza de referencia en el sector de la madera, será la promotora del evento. Como patrocinador cuenta con Elite Excellence-Federación Española del Lujo, la entidad que agrupa a más de cien marcas nacionales e internacionales de los diferentes sectores de lujo. ¡Una cita que se convertirá en imprescindible!

 

Atención melómanas, hay que celebrar a Beethoven. Viena conmemora el aniversario del gran genio de la música porque en diciembre se cumplieron 250 años del nacimiento del compositor. Aunque nacido en Bonn (Alemania), Ludwig van Beethoven encontró en Viena el lugar ideal para su trabajo, y fue aquí donde estrenó la mayoría de sus obras. Se mostrarán algunos de sus manuscritos originales en la Biblioteca Nacional y la Casa de la Música preparará varios eventos destacados, como una instalación acústica realizada con la última tecnología musical para que los participantes se sientan como integrantes de una orquesta. Una excusa excelente para poner rumbo a la capital austriaca y pasear entre sus calles, visitar sus palacios y saborear la mejor tarta Sacher del mundo…

Todo sobre el primer Four Season en España

Para los viajeros imparables, Four Season siempre es garantía de lujo, servicio impecable y calidad. Por eso yo estaba expectante por disfrutar del primer establecimiento de la cadena canadiense en nuestro país: ubicado en pleno corazón capitalino, en el formidable complejo de Canalejas, todavía no está abierto en su totalidad. Pero estas son las primeras impresiones que deja la experiencia Four Seasons.

Un marco y una ubicación incomparable. El edificio (conocido popularmente como palacio de la Equitativa) es uno de los más bellos de Madrid, arquitectónicamente hablando: arcos, balconadas, cúpulas, torreones, grupos escultóricos… Tras su reforma, su monumental fachada ha quedado impresionante. En el interior han mantenido los elementos más atractivos de la estructura que antaño ocupó Banesto (como las columnas y los suelos). Situado en pleno centro, entre la Puerta del Sol y el Barrio de las Letras, y a pocos pasos del Kilómetro Cero, este Four Seasons se convertirá en un destino en sí mismo. Además, se complementará con un acceso directo a las elegantes tiendas (Hermès, en la misma puerta de entrada, ya se ha inaugurado) y restaurantes que ocuparán La Galería de Canalejas, que muy pronto abrirá sus puertas.

Las habitaciones y suites. Aunque ahora solo están operativas dos plantas, cuando el hotel esté al 100% de su capacidad contará con 200 habitaciones, 39 de las cuales son suites. Un plus: su amplitud. Hasta las más sencillas no bajan de los 40 metros, algo que resulta muy de agradecer en una gran capital europea. Amenities de Hermès, minibar repleto de las mejores marcas, grandes ventanales, balcones a la calle, decoración cálida y más de 3.700 piezas históricas restauradas meticulosamente que conviven con obras de arte españolas contemporáneas. La mayoría de las habitaciones cuentan con composiciones y detalles arquitectónicos únicos. Mención aparte merecen sus suites: las que cuentan con dos dormitorios son como apartamentos de lujo (de más de 160 metros) en las que te podrías quedar a vivir. Y la suite real, con más de 400 metros, ocupa parte de lo que fue el despacho de Mario Conde. Todavía no se puede reservar, pero estará al alcance de muy pocos bolsillos: 20.000 euros la noche. Un plus: los huéspedes del hotel tienen a su disposición un Porsche con chófer que los traslada hasta un radio de tres kilómetros.

 

La apuesta gastronómica. En todos los Four Seasons alrededor del mundo cuidan (y mucho) la oferta gastronómica. Dani García ha sido el elegido para hacerse cargo de Brasserie, el restaurante estrella del hotel que cuenta con un acceso independiente desde la calle Sevilla. Ocupa la séptima planta e incluye una amplia terraza que regala unas vistas espectaculares del cielo de Madrid. Está abierto para el desayuno, el almuerzo, la cena y también para tapear de una manera más informal a través de su carta de snacks. De momento no he disfrutado de la experiencia gastronómica de la Brasserie, así que no puedo opinar. Pero hay dos platos de la carta de los que todos hablan: la Dani’s Hamburguesa Rossini y el mítico tomate nitro del chef con gazpacho verde y tartar de quisquillas.

También hay un servicio de habitaciones muy completo en cuanto a variedad. Y el chef ejecutivo (Omar Mallen) dirige un equipo que ofrece platos locales tradicionales para disfrutar en El Patio o pedir para llevar. Próximamente se va a inaugurar Isa, un gastrobar decorado de manera espectacular que ofrecerá tapas de inspiración asiática combinadas con bebidas creativas.

 

Wellness. El del Four Seasons se ha convertido en el spa más grande de la ciudad con 1.400 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas. Solo la recepción de techo infinito ya impacta en cuanto entras. Gimnasio 24 horas, ocho salas de tratamiento, incluida una reservada exclusivamente para parejas; baño de vapor, sauna, sala de espera y un salón. ¿La joya de la corona? La piscina cubierta ubicada en la última planta del spa, con paredes de vidrio y un tragaluz de gran tamaño que ilumina el espacio con la luz natural del sol. Esta piscina se complementa con una terraza adyacente que ofrece vistas a los tejados de la ciudad mientras se toma un refresco en el bar o se toma el sol.

No solo para huéspedes. También se han puesto en marcha experiencias para ofrecer a los madrileños y visitantes, aunque no estés alojado. Además del restaurante de Dani García, para comer, cenar o tapear, El Patio es ideal para tomar un café con pastelitos, un cóctel o un combinado a media tarde. Próximamente se podrá disfrutar de la tradición del afternoon tea. Y al mediodía los amantes de vermut están de enhorabuena ya que lo sirven directamente -como todos los mejores vermuts- de una exclusiva barrica tradicional de Jerez hecha a medida, la primera de su tipo desde la década de 1960. Se acompaña de las aceitunas de Campo Real que aliñan en el propio hotel o de algunos de los deliciosos entrantes de la carta de El Patio. Desde aquí animo sus responsables para que sigan ideando alternativas para que los madrileños podamos incluir al Four Season entre nuestros planes de ocio favoritos.

  • Atención a este dato. Hasta la fecha gran parte de sus huéspedes son españoles procedentes de todos los puntos cardinales del país.
  • Toda la información y reservas: fourseasons.com/es/madrid/

Sintra siempre apetece

Esta villa de cuento está ubicada a treinta kilómetros de Lisboa y os puedo asegurar que enamora en cuanto la pisas. La mezcla de estilos arquitectónicos, la paleta de colores que irradia, su tranquilidad y los bancos de niebla que se ciernen sobre sus alrededores, hacen de este destino uno de los más románticos de Portugal. ¿Queréis conocer algunas de las las mejores pistas? ¡Allá vamos!

Pasear por el centro de Sintra es como trasladarse hasta un mundo de fantasía. La magia empieza en el Palacio Nacional de Sintra, la antigua estancia de los reyes portugueses que ahora utilizan para organizar conciertos de música clásica y recepciones oficiales.  Fuera del casco urbano os espera otra visita imprescindible, el Palacio de Monserrate, que combina influencias góticas, indias y mudéjares. Lo más singular son sus diversos jardines por la que serpentean incontables senderos en los que podréis contemplar sus más de cinco mil especies de flora.

Gobernando la sierra cercana se erige el colorido -y completamente instagrameablePalacio da Pena, uno de los monumentos más famosos del país y máximo exponente del romanticismo del siglo XIX. Esta imponente construcción se encuentra rodeada de exuberantes jardines que acogen quinientas especies de árboles de todo el mundo. Dentro del Parque da Pena, en la zona occidental, no hay que perderse la villa de la Condesa d’Edla. Desde su balcón se puede admirar el mar y en su jardín se encuentran exóticas colecciones botánicas. Otra de las principales atracciones que no os debéis perder es el Castillo de los Moros. Se trata de una fortificación militar situada en una de las cimas de la sierra de Sintra, construida alrededor del siglo X tras las invasiones musulmanas a la Península Ibérica.

Desde siempre y debido a su encanto Sintra ha atraído a numerosos artistas procedentes de todas partes del mundo, inspirando obras de ilustres tales como Eça de Queirós y Vergílio Ferreira. Si sois amantes del misticismo este enclave os va a encandilar. La Quinta da Regaleira es uno de esos lugares que despiertan gran interés siendo uno de los monumentos más sorprendentes y enigmáticos de la región. Inmersa en una frondosa vegetación y a escasos metros del centro de la ciudad, engloba una fabulosa colección de estilos y construcciones: jardines, pozos, torres, lagos, estatuas, grutas… El enorme jardín de esta quinta se compone de una sucesión de lugares impregnados de magia y misterio en el que se encuentran referencias a la mitología, al Olimpo, a Virgilio, Dante, Milton, a la misión templaria de la Orden de Cristo y a la Magna Obra Alquímica, entre otros. Destacan su pozo iniciático, una galería subterránea en espiral que desciende hacia el interior de la tierra y la capilla, guardiana de una cruz perteneciente a los legendarios templarios. Otro lugar de interés para conocer a fondo todas las fábulas que sobrevuelan Sintra es el Centro Interpretativo Mitos y Leyendas, que abre las puertas a un viaje gracias a su escenografía y experiencias sensoriales que consiguen que podamos trasladarnos en el tiempo.

Una última recomendación pensando en las más foodies: no hay que marcharse de Sintra sin probar sus quesadas y los travesseiros, hechos de hojaldre, rellenos de dulce de huevos y almendra y espolvoreados con azúcar. Hay que probarlos calientes, ya que todavía están más ricos…

Ibiza es también para el invierno

Si eres de las que prefieres viajar fuera de temporada, buscando escapadas poco masificadas, ideales para relajarse y disfrutar de unas vacaciones tranquilas y en calma, estás de enhorabuena: ¡Ibiza puede ser tu destino! Hoy te voy a descubrir todos los encantos que esta isla puede ofrecer durante la temporada invernal en un ambiente alejado del bullicio, la fiesta y las discotecas. ¿Comenzamos?

Un buen punto de partida es Dalt Vila. Aquí se encuentra el rincón perfecto para las que apreciáis la soledad y tranquilidad de los pueblos pesqueros mediterráneos. A partir de época del año podrás perderte por las calles empedradas del casco antiguo, rodeado por su fortaleza, disfrutar del silencio, hacer fotos a sus fachadas blancas con puertas azules sin que nadie te estropee la instantánea o sentarte en una de las terrazas de la plaza de la Vila a saborear un buen vino o un cóctel. Y apunta que desde finales de enero y durante febrero, al paisaje que han dejado las lluvias y el sol del otoño se le suma la floración de los almendros en Pla de Corona en Santa Agnès, uno de los pueblos más conocidos de San Antonio. Estos árboles florecidos crean un manto blanco tan brillante como la nieve, componiendo un paisaje tan hermoso que no podrás dejar de inmortalizar.

¿Otro plan irresistible? Observar a los flamencos. Sí, has leído bien, flamencos ibicencos. La isla blanca alberga paisajes naturales con una fauna y flora que solo se encuentran aquí. Debido a su clima mediterráneo, Ibiza y Formentera son elegidas como el hogar de cientos de flamencos que viajan a las islas cada temporada. El Parque Natural de Las Salinas es una visita imprescindible sobre todo al atardecer, porque podrás observar cómo estas coloridas aves pasan el tiempo tranquilamente en los estanques.

En la costa suroeste, frente a Cala D’Hort, se encuentra el famoso islote de Es Vedrá, que antiguamente formaba parte de la isla de la cual se fue separando progresivamente. Según cuenta la leyenda es uno de los puntos más energéticos del planeta y junto con el Peñón de Ifach, en Alicante, y el suroeste de Mallorca conforma el denominado triángulo del silencio. Si eres un amante de la hora mágica del ocaso, tienes que visitar este enclave.

¿Dónde alojarte? Toma nota de dos de mis hoteles favoritos de la isla. Comienzo por El Gran Hotel Montesol Ibiza, un clásico atemporal que siempre está de moda desde los años 50 del siglo pasado y que ha acogido entre sus muros a todo tipo de celebridades, incluida la mismísima Carolina de Mónaco.  Si prefieres alejarte de todo y de todos, Hacienda Na Xamena es tu sitio. Se trata de uno de los remansos de paz y naturaleza mejor preservados de la isla. Levantado sobre un acantilado de 180 metros de altura y con unas vistas esplendorosas, no hay una puesta de sol más inolvidable. Sus piscinas en cascada son de las más bonitas que vayas a disfrutar en un hotel.

Todo sobre Ciudad de México  

Es uno de los destinos más fascinantes en el mundo. La Ciudad de México con sus más de veinte millones de habitantes, es casi un país en sí mismo. Diversa, heterogénea y animada, esta urbe enamora a todo tipo de visitantes por su historia, cultura, arte y la hermosa arquitectura que lo adorna. Calles cubiertas de tradición y una oferta gastronómica a la altura de las grandes capitales, la convierten en un destino repleto de encantos. Su extensión da para muchos días, pero si solo dispones de dos o tres, te aconsejo las paradas obligatorias.

Bosque de Chapultepec. Premiado como el mejor parque urbano del mundo (para que os hagáis una idea, su extensión es siete veces superior al Retiro). Con sus inmensos espacios verdes, su vegetación frondosa, sus lagos y los animales que deambulan con libertad, realmente crees estar sumergida en un bosque. Ofrece estupendas panorámicas de la ciudad. En su interior se encuentra un zoológico, numerosos puestos de comida y de souvenirs a precios muy económicos, el castillo del mismo nombre donde se pueden contemplar los hermosos murales de Siqueiros, el Museo Nacional de Historia o las habitaciones donde vivió el presidente Porfirio Díaz.

El centro histórico y el Zócalo capitalino. Declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la UNESCO, el centro histórico alberga miles de actividades y sitios turísticos que no debes dejar de visitar. Alrededor de lo que se conoce como plaza del Zócalo está la plaza de la Constitución, los impresionantes edificios virreinales que la rodean y la catedral más grande de América, conocida como catedral Metropolitana con los vestigios de la ciudad prehispánica sobre la que se construyó la ciudad: el Templo Mayor. Imprescindible acercarse hasta el palacio de Bellas Artes, posiblemente el edificio más bello de esta urbe infinita. Aunque no te alojes, pasa a tomar un café en el Gran Hotel: su estilo vintage, ese toque afrancesado y su techo acristalado Tiffany, encandilan.

Barrio de Polanco y paseo de la Reforma. Tienes que dedicar al menos una tarde (si puedes incluso más) a pasear por Polanco. En su famosa avenida Presidente Masaryk se encuentran las mejores tiendas, las firmas internacionales, las boutiques más exclusivas, las sedes diplomáticas y los mejores restaurantes. También hay que caminar a lo largo del bulevar más emblemático de la ciudad, el paseo de la Reforma (¡con sus casi 15 kilómetros de recorrido!), fotografiar el Ángel de la Independencia y el monumento a la Diana Cazadora.

El legado del pasado. Con una extensión de 264 hectáreas, Teotihuacán -a tan solo sesenta kilómetros del centro- es una de las principales atracciones turísticas del país y una de las zonas arqueológicas más importantes. Sus estructuras principales son las pirámides del Sol y la Luna y el Templo de Quetzalcóatl, que datan del primer siglo A.C. Si dispones de más días desplazarte hasta el volcán Nevado de Toluca es todo un acierto.

Xochimilco. Los locales lo visitan a menudo, las parejas lo adoran y no pocas pedidas de mano han tenido lugar entre sus canales. Es un lugar pintoresco en el que hay que caminar por sus mercados llenos de flores o navegar a través de los canales amurallados con jardines a bordo de sus coloridas trajineras, unas embarcaciones típicas.

¿Dónde alojarse? La oferta hotelera es tan extensa como la ciudad, pero por su perfecta ubicación y las fabulosas panorámicas que ofrecen sus habitaciones, una opción ideal si te quieres alojar en la mejor zona, es el hotel Presidente InterContinental Mexico City. Cuidan al máximo la seguridad de sus huéspedes y se sitúa en pleno corazón de Polanco, a pocos pasos del bosque de Chapultepec. Es pet-friendly y cuenta con numerosos restaurantes de diferentes estilos: italiano, francés, neoyorquino, inglés donde sirven el té de la tarde… Pero mi favorito e imprescindible es Chapulín, rodeado de cristaleras y vegetación; ofrece muy buenos platillos tradicionales mexicanos y es frecuentado por los locales. ¡No te pierdas sus sopas y su chile de Nogada en temporada! Otros dos pluses: entra a su tienda La Clásica donde podrás comprar artesanía, bisutería y moda de calidad a precios razonables, y sube al lounge de la planta 39 para disfrutar de unas vistas que cortan la respiración mientras disfrutas de un café o un tentempié.

Anota estos otros rincones con encanto de CDMX:

  • Plaza Garibaldi. Rodeada de cafés y terrazas donde se escucha en vivo la música de mariachi, veracruzana y grupos norteños. Además, puedes pedir tu tema favorito y lo interpretan especialmente para ti.
  • Los mejores churros. Aquí les gusta tanto los churros con chocolate como a nosotros. Haz una parada en El Moro que lleva elaborando esta exquisitez desde 1935 y se los ha servido al mismo Cantinflas.
  • Al rico taco. No has estado en CDMX si no te has comida un taco de pie en un local modesto a altas horas de la noche… En las taquerías del Charro Ugalde prueba los tacos de carnita asada con queso asadero. Los tacos al pastor en Los Güeros de Boturini, considerados los mejores de la capital. En Turix (zona de Polanco) tienes que comer los de cochinita pibil, con carne de cerdo asada lentamente, achiote y salsa de adobo de naranja agria.
  • Un sabor autóctono e irresistible. Los esquites con tuétano de Don Josué. Hay cola para probar este bocado único que lleva vendiendo en su puesto desde hace más de cuarenta años.
  • El barrio Condesa y la zona Rosa. Aquí encontrarás un animado ocio nocturno y un cierto estilo hípster que gobierna estas calles salpicadas de cafés con encanto, shopping, galerías, hoteles boutique, etc.
  • La Casa Azul. Las fanáticas de Frida Kahlo y Diego Rivera, de sus pasiones desbocadas y su arte inmortal, tenéis una parada obligada en Coyoacán y sus edificaciones coloniales. Aquí está la casa en la que vivió la artista; todo se encuentra como ella lo dejó al morir. Cerca se encuentra el Mercado Artesanal, ideal para comprar recuerdos típicos.

Redescubre el mejor Cancún

Cancún es uno de los lugares del mundo donde el mar despliega todos sus tonos de azul turquesa; un agua que acaricia una arena tan blanca y fina como la harina y a lo largo de sus más de 22 kilómetros de playas, todas ellas ubicadas bordeando el Boulevard Kukulcán, en la zona hotelera. ¿Cuál es uno de sus grandes encantos? Poder disfrutar del Caribe por un lado y de la laguna de Nichupté -compuesta por siete cuerpos de agua- por el otro. Pero, además, cuenta una insuperable diversidad de hoteles, gastronomía internacional de primer nivel, vestigios de la cultura maya, campos de golf, mercados típicos de artesanías, así como espectáculos, bares y discotecas que dan fama a su animada y divertida vida nocturna. En Cancún y sus alrededores destacan también los el entorno natural con los majestuosos manglares, la selva exuberante y los cenotes, unas lagunas subterráneas, abiertas y semiabiertas -sagradas para los mayas- de aguas prístinas rodeadas de vegetación virgen.  Hoy os descubro mis imprescindibles de este enclave único.

De isla en isla. La escapada a isla Mujeres es obligatoria para nadar en aguas cristalinas, entre tortugas y delfines, puesto que se sitúa frente a Cancún y hay varios ferris a diario (unos quince/veinte minutos). No te pierdas playa Norte, la más chic de toda la isla. ¡Y no dejes de probar el arroz caribeño o los ceviches del restaurante Mar Bella! Casa Rolandi es otra excelente opción. Ixchel Beach y hotel Secreto son mis alojamientos favoritos. Si dispones de más días debes viajar a Cozumel, una isla privilegiada para los fanáticos del buceo porque es la segunda barrera coralina del mundo, tras la australiana. Aunque los expertos afirman que el colorido que ofrece el mundo submarino de este rincón mexicano es inigualable. Cozumel está rodeada por formaciones de arrecifes en aguas tan claras que se alcanza una visibilidad de hasta 70 metros. A mí me encanta la zona de la isla del lado contrario a las costas de Cancún; allí el oleaje del Atlántico es más fuerte por tratarse de mar abierto, pero la majestuosidad de las panorámicas merece la pena. Además, la vegetación en esta zona es virgen y está salpicada de pintorescos chiringuitos playeros -como el imprescindible Coconuts.

¿Cuál ha sido mi último descubrimiento hotelero? Un solo para adultos de lujo que te va a enamorar, Live Aqua Beach Resort Cancún. Con todo incluido -pero con mucha calidad- es un complejo con unas vistas excepcionales y unas suites amplias y luminosas con vistas al mar. Además, está junto a La Isla, el mall más famoso de la zona hotelera. Su infinity pool es perfecta para relajarse y hacer unas fotos estupendas, y sus cabañas de playa están rozando la orilla el mar Caribe. Uno de sus puntos fuertes es la amplia variedad gastronómica que ofrece: cuenta con varios restaurantes (cocina japonesa, asiática, italiana, mediterránea …), pero la parada obligada es el restaurante MB de cocina de autor; ¡es perfecto para una cena especial! En sus instalaciones vas a sentirte plenamente segura puesto que han implementado un protocolo que aúna más de 700 medidas de seguridad para prevenir el COVID-19. ¿Un plus adicional? El excelente trato que recibes, los detalles con los que te agasajan y el servicio de Concierge.

Gastronomía. La oferta gastro es infinita y para todos los bolsillos, pero te recomiendo que visites Puerto Cancún, el sitio de moda frecuentado por los locales. Allí, además de hacer shopping, tienes que parar a comer en el elegante Montemar -excelente cocina y con estupendas vistas- o a cenar en Cao con un ambiente más canalla y una carta de platos mexicanos.  También es imprescindible acudir mientras cae el sol a alguno de los restaurantes de la laguna -como Puerto Madero o el japonés Tora-. Además de disfrutar de un entorno genuino, puedes llegar a ver alguno de los dos mil cocodrilos que la habitan.

La vida nocturna. La noche de Cancún dura 24 horas gracias a la intensa fiesta y marcha que se vive en las discotecas, bares y restaurantes que abundan en la zona hotelera. Coco Bongo es el establecimiento más célebre -al menos una noche hay que bailar al ritmo de sus animadores-, pero alrededor hay múltiples opciones de ocio para todos los gustos: bares, salas de fiestas, terrazas, restaurantes, shopping… Y no resulta extraño terminar la fiesta viendo amanecer en la orilla del mar Caribe, que se encuentra a pocos metros de esta zona de ocio ideal para noctámbulas.

Golf. Pok-ta-pok es un campo de golf ubicado entre la laguna y el mar, con dieciocho hoyos, entre los que se ocultan algunas ruinas mayas. Pero en la actualidad no hay que dejar de conocer los campos de playa Mujeres y Puerto Cancún.

Apunta estos consejos.

  • Explora todos los cenotes y ríos subterráneos que puedas.
  • Si buscas una playa más tranquila Xcacel puede ser una buena opción.
  • Si viajas con niños no dejes de visitar los parques temáticos de Xcaret, Xplor, Xel-Ha.
  • Adéntrate en el D-Lounge del Ritz Carlton para degustar alguna de las etiquetas de su colección de más de cien tequilas en un marco incomparable.
  • ¿El paraje definitivo e inexplorado? El paraíso de isla Blanca.

¡Cómete (y disfruta) Valencia!

Este agosto el Mediterráneo apetece más que nunca. Por eso hoy te desvelo alguno de mis rincones favoritos de Valencia. La ciudad se ha convertido en un referente gastro con todo el encanto que atesoran las capitales situadas a orillas del mar. ¡Apunta estas direcciones! Te encantarán.

Alta cocina creativa. Ricard Camarena es una parada imprescindible. El establecimiento que lleva su nombre está ubicado en un espacio espectacular, fue una antigua fábrica de bombas hidráulicas. En sus platos se aprecia el respeto a las raíces de su tierra y unas presentaciones cuidadas al detalle. No te pierdas las alcachofas con anguila o a la ostra valenciana. Camarena tiene también un restaurante informal, Canalla Bistró, con un buen nivel en la mayoría de los platos, pero a precios mucho más asequibles.

Estrenando estrella. La Salita, de Begoña Rodrigo, es perfecta para una cena estupenda. Su tratamiento de las verduras te va a emocionar. Los precios de los menús son moderados pese a estar galardonada por Michelin. Hay algunos pases para aplaudir, como el falso risotto de all i pebre o el huevo, guisantes y manitas con mantequilla de cigalas (la chef elabora unas mantequillas riquísimas y originales). Buen servicio y gran puesta en escena que convierten esta visita en una experiencia sensorial.

Muy buenas vistas. En la última planta del icónico edificio Veles e Vents, en pleno puerto, se encuentra La Sucursal, perfecto para visitarlo al mediodía para disfrutar de su luminosidad, su terraza, y las vistas a la ciudad y mar. Destaca la cocina abierta, corazón de la sala. La propuesta se centra en menús degustación a base de productos de temporada. Estupendos los aperitivos que abren el menú, como el dentell de gamba blanca, la corteza de mar, el tomate de rama en tempura relleno de jabugo y kimchi o el pepito de Titaina.

 La paella. En Valencia se come buen arroz en casi todas partes. Pero yo elijo Casa Carmela toda una institución en la ciudad. Un restaurante de los de toda la vida, decorado con azulejos tradicionales y ubicado en la playa de la Malvarrosa. Elaboran la paella a fuego de leña de naranjo, con ingredientes de calidad -conejo, pollo, caracol, alcachofa fresca, garrofó de vaina y el bajocó de ferradura-, el punto justo de socarrat y respetando la receta… ¡de su bisabuela!

El beach club. Imprescindible la visita a La Marina ubicado en la playa de Las Arenas, uno de los mejores complejos de ocio y gastronomía más cool del Mediterráneo, que engloba diferentes espacios conectados entre sí. Su restaurante ofrece una cocina que fusiona tradición y vanguardia, con buenos arroces y pescados. Pero lo mejor es pasar el día en sus piscinas sobre la arena del mar o tomar unas copas por la noche en sus siempre animadísimas terrazas.

El mejor alojamiento. Las Arenas es un balneario de lujo ubicado sobre la arena del Mediterráneo, un establecimiento ideal para disfrutar de un fin de semana de alto standing junto al mar. Cuentan con una oferta culinaria de altura y un área chill out para disfrutar de un atardecer tranquilo en un ambiente elegante. Al lado hay bastantes chiringuitos a pie de playa donde tienes que probar el mítico -y único- arroz rojo del restaurante Neptuno.

La escapada. Cerca de la ciudad no os perdáis esta joya gastronómica y su entorno bucólico. La Alquería de brosquil está situada en un gran caserío con techos de madera y amplios ventanales. Es un lugar de referencia para los valencianos. Atención a su arroz al horno y al meloso de pato, son brutales. Dentro del parque natural de la Albufera puedes elegir la arrocería Duna, a pocos metros del mar y en el interior de una finca de naranjos. Pide la fideuà de fideo fino  y el arroz de cigala con alcachofas. Termina con un gin-tonic para disfrutar de una sobremesa inolvidable rodeada de naturaleza.

Especial golosas. Visita la confitería-bombonería Rosa de Jericó y llévate unas naranjas confitadas, los florentinos y el pan quemado. Y, por supuesto, no puedes marcharte de Valencia sin probar la horchata de chufa. Daniel Alboraya es posiblemente la horchatería más emblemática de la ciudad. En El Tendre la elaboran artesanalmente desde 1949 y otro que nunca defrauda es Agustí; toma nota: allí también tienes que disfrutar de sus helados de leche merengada.

 

¿Escapada a Roma? Apunta estas seis paradas con encanto

Este año, seguramente, vamos a tener que dejar atrás nuestros sueños de viajes lejanos y exóticos. Pero que no cunda el desánimo: además de los inigualables rincones de España las principales capitales europeas son una maravilla. Una escapada para visitarlas es un plan tan bienvenido como apetecible. Hoy os descubro algunas de mis paradas obligatorias en Roma. ¡Toma nota!

Un desayuno con vistas. Lo confieso: el majestuoso edificio del Panteón es uno de mis favoritos del mundo entero. Siento absoluta fascinación por su arquitectura, pero… ¿quién no? Junto con el castillo del Ángel y la plaza Navona son mis tres visitas imprescindibles siempre que visito la ciudad: jamás me cansaré de contemplar su belleza. A pocos pasos se encuentra La Casa del Caffe muy popular y que, además, tiene unos precios por debajo de los habituales en la ciudad. Es un pequeño café con encanto, siempre animado y muchos romanos paran aquí para saborear su taza matutina.

El café legendario. Otro de los lugares a los que vuelvo en cada ocasión. Inaugurado en 1760, el Caffè Greco está considerado el café más antiguo de la ciudad y el segundo más antiguo de Italia (detrás del veneciano Florian, que abrió sus puertas en 1720). Se encuentra en plena Via Condotti -atención a sus tiendas y escaparates-, junto a la plaza de España. En cuanto lo pisas retrocedes en el tiempo. Su decoración es una oda a los detalles vintage y a las pequeñas de obras de arte. Un consejo: pide su vermut porque lo acompañan de una torre de aperitivos.

 

Las encantadoras tabernas romanas. Cuando viajas a la capital italiana tienes que conocer sus osterias; locales en los que se prueba comida rica y casera a precios populares. Casi ninguna defrauda, pero os recomiendo dos:

  • Margutta, cerca de la Vía del Corso con su ambiente romántico y vintage. Es ideal para una cena.
  • La Carbonara lleva abierta más de un siglo. ¡No te marches sin escribir un mensaje en sus paredes! Es su seña de identidad.

Los ultramarinos (o salumerias). Si te gustan las delicatessen y productos tradicionales, este es tu sitio. Son establecimientos similares a nuestros ultramarinos en los que se sirven bocados típicos de calidad. En un entorno auténtico se prueban los mejores quesos, panes recién horneados, embutidos, aceites, conservas o vinos. Acude a Salumeria Roscioli, inaugurada en 1824. En sus tres espacios podrás disfrutar de más de trescientos tipos de quesos, cien tipos de embutidos o la extensa bodega que alberga más de tres mil etiquetas.

 

La cocina de la mamma. El Quadraro Vecchio merece una parada: este barrio es una joya. Aquí se ubica Grandma Bistrot una osteria coqueta, con flores frescas en las mesas, pan casero y una carta que incluye recetas de toda la vida con un toque contemporáneo. No faltan las propuestas veganas y una interesante selección de cervezas artesanales y vinos. Los domingos sirven un brunch que merece la pena.

Al rico helado. En Il Gelato di San Crispino serás feliz: copas, tarrinas, bolas, sorbetes, merengues… Todos se elaboran con productos naturales y la variedad de sabores es interminable: melón, uva, frutos rojos, Marsala, café, nata, bergamota, cítricos, cacao, gorgonzola, Amaretto, caramelo, Armañac… La estrella es el helado gourmet de San Crispino con crema de miel.

Un cóctel al caer la tarde. Imperdibles estas dos direcciones. ¡Sus panorámicas son ideales para subir a Instagram!

  • Hotel Raphaël. Un Relais&Châteaux de lujo situado cerca de la plaza Navona. Tiene un jardín interior precioso y una terraza para disfrutar de la puesta de sol mientras contemplas las cúpulas y tejados de la Ciudad Eterna. Si quieres organizar una cena romántica, su restaurante es ideal.
  • Atlante Roof Garden. Es una de las terrazas más bonitas de Roma, no solamente por sus espléndidas vistas sino por su decoración elegante, cuidada al detalle y cuajada de flores y vegetación. Muy recomendable también el brunch dominical.

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¡Apunta lo mejor de Menorca!

Sin duda, Menorca es una de mis islas favoritas no solo de España sino de Europa. Es una pequeña, pero llena de historia y misterios: la isla del viento y la tramontana. Tranquilidad, paisajes únicos, aguas cristalinas y una estupenda gastronomía la convierten en un destino privilegiado. ¿Qué hacer en esta isla balear, una de las más paradisíacas del Mediterráneo? Hoy os doy las mejores pistas.

Las calas. Son uno de sus principales encantos. La mayoría solo son accesibles por mar o caminando a través de senderos agrestes y atravesando bosques de pinos. Algunas de las imprescindibles:

  • Trebalúger. De arena blanca, con dunas y un pequeño manantial flanqueado por un bosque de pinos.
  • Cala Pregonda. Un rincón mítico por los contrastes del azul del agua, el dorado de la arena, el rojizo de las rocas y el verde de los pinares.
  • Cala Galdana. Es una de las playas más grandes de la isla. Rodeada de hoteles, restaurantes (como El Mirador con unas panorámicas sublimes) y cafeterías.
  • Una de mis favoritas; una cala virgen de aguas turquesas que me recuerdan al mar Caribe.
  • Cala Font. ¡Aquí se viene a comer! Es una pintoresca cala de pescadores ubicada en Es Castell repleta de restaurantes cerca del agua.
  • Macarella y Macareta. Macarella es la cala más conocida de Menorca, al menos su imagen es la habitual en las postales. Está junto a Macarelleta, su hermana pequeña y nudista, situada en la misma bahía.
  • Cala en Porter. Su agua azul, su arena blanca y su geografía, con grandes acantilados a ambos lados, la convierten en una de las más fascinantes. Recomendable comer Club Menorca, literalmente suspendido sobre las rocas del acantilado. Y se puede ir caminando a un imprescindible: Cova de´n Xoroi, una cueva situada en un enorme acantilado que cuenta con diversas terrazas y miradores a distintas alturas.

Los restaurantes de obligada visita.

  • Sa Pedrera d’es Pujol. Para mí el número uno de la isla. Tradición payesa, excelentes materias primas locales y una apuesta por el sabor.
  • Jágaro. Parada obligada en el puerto de Mahón. Ricos pescados, arroces, pero sobre todo hay que probar su creación exclusiva: la langosta frita con huevo y patatas fritas.
  • Es Molí de Foc. Obligatorio para las más arroceras. También deliciosos el atún, el conejo, y la fideuá negra de níscalos, rape y calamar.

Mis tres alojamientos preferidos (y con distintos estilos).

  • San Ignasi. Semilujo en un entorno idílico. Ocupa una casona restaurada del siglo XVIII en las inmediaciones de Ciudadela. Cuenta con ese encanto irresistible que mezcla lo rural con lo más chic.
  • Barceló Hamilton. ¡Solo para adultos! Cuenta con una privilegiada ubicación sobre acantilados que dan a la bocana del puerto de Mahón. Desde su fabulosa azotea, se disfruta de una de las vistas más espectaculares de la entrada a la capital menorquina.
  • Insotel Punta Prima. Suites de lujo en primera línea de playa. Con un estilo típicamente menorquín, cuenta con 52 espaciosas prestige suites.

¡De shopping! Imposible no llevarse el delicioso queso autóctono de Mahón, las ensaimadas tradicionales (sin relleno o de chocolate, sobrasada, cabello de ángel, dulce de leche…). Y por supuesto las comodísimas y artesanales abarcas: de piel, bordadas, de fantasía, animal print… Lo confieso: soy una fan devota de este calzado. ¡Las colecciono!

Un plus, sus faros. A pesar de su tamaño, Menorca tiene cinco faros. El de la isla del Aire, ubicado al sudeste de la isla; el de Punta Nati; el del cabo de Artrutx, muy cerca de Ciudadela, de gran altura, y que en los días claros ofrece espléndidas vistas de Mallorca; el de Favaritx, dentro del único parque natural. Pero el más peculiar y visita obligada, es el faro de Cavallería, en la parte más septentrional de la isla, sobre el cabo de igual nombre, reposando en un acantilado de casi cien metros. Al atractivo del espectáculo del entorno natural y de unas inolvidables puestas de sol, se añade la belleza del camino.