Este verano me quedo en nuestras islas

¡Por fin empezamos a ver la luz! Han sido unas semanas durísimas para todos y somos conscientes de que este año el verano será diferente y tendremos que planificar escapadas a destinos cercanos. Pero, afortunadamente, España es uno de los mejores países del mundo para viajar. Contamos con rincones maravillosos en cada provincia. Por eso hoy os recomiendo tres de nuestras islas. Espero que os puedan inspirar para vuestras vacaciones. ¡Allá vamos!

 

Diversidad tropical. Desde la primera vez que pisé las Islas Canarias me enamoraron. Buscamos destinos lejanos, pero nuestro archipiélago tiene casi todo lo que soñamos de un paraíso tropical. Y un clima increíble durante todo el año. Gran Canaria se está preparando ya para el regreso del turismo. Las más urbanitas podrán disfrutar de su capital de vanguardia, Las Palmas. Pero no os perdáis sus playas del sur y la Reserva Natural de Maspalomas, con sus kilómetros de arenas, las dunas y sus pequeños oasis de palmeras. Durante los últimos días acapara titulares porque han recuperado su esplendor debido a la ausencia de pisadas y vuelve a lucir sus ondulaciones naturales. Toda la zona de la Reserva es un valioso espacio natural. Muy cerca, la Playa del Inglés es una de las más animadas. No os perdáis el pueblecito marinero de Arguineguín; Patalavaca, Puerto Rico, urbanización pionera en la oferta náutica y Mogán, una encantadora villa marinera con su puerto pesquero y deportivo; a mí me encanta y siempre me reservo una mañana o una tarde para visitarlo. Aunque soy adepta al mar, reconozco que el interior es sorprendente con sus barrancos, desfiladeros, bosques, cráteres, fincas de plataneras, sus más de cien especies de flora y fauna local. Una de las fotos obligatorias la vais a encontrar en la Caldera de Tejeda: allí contemplaréis el Roque Nublo, una roca basáltica en forma de monolito de gran altura surgida como consecuencia de la actividad volcánica y la erosión. Y un aviso: su gastronomía os va a encantar.

Especial senderistas. Permanecemos en las Canarias, aunque ahora me centro en un destino que hará las delicias de las que vayáis buscando naturaleza pura. La Palma, Reserva de la Biosfera, es abrupta, semivirgen, bella, sorprendente… Cuenta con una amplia diversidad paisajística y climática que hacen de ella una isla fascinante. Sus paisajes, y fauna y flora autóctona resultan inolvidables. Es un destino maravilloso para las que busquéis rutas de senderismo. Os recomiendo la ruta de Marcos y Cordero (aunque es para expertos) por sus caminos de laurisilva, túneles con agua, barrancos vistas asombrosas y los trece túneles que hay que atravesar. Imprescindible el Parque Nacional de la Caldera con sus extraordinarios paisajes cuajados de cumbres, arroyos y cascadas. Existen diversos senderos en su interior, pero uno de los mejores es el que empieza en Los Brecitos. Otra caminata imprescindible empieza en el Roque de Los Muchachos, el punto más alto de la isla. Es un sendero exigente que regala unas panorámicas espectaculares.

La Mallorca más auténtica. Sabéis de mi preferencia por esta isla de la que ya os he hablado en alguna ocasión. Adoro su interior: la Tramontana, Deià y, sobre todo, Valldemossa, cuya visita no me cansaré de recomendar, así como mi alojamiento favorito: el que lleva el nombre del municipio, el hotel Valldemossa. Si pernoctáis en Palma, la capital, os recomiendo que visitéis comercios genuinos, familiares, que reflejan la historia y la identidad de la ciudad. Como, por ejemplo, el Horno Santo Cristo. Fundado en 1910 aquí se pueden encontrar los más auténticos productos típicos de la isla, elaborados de forma artesanal, con fidelidad a las recetas tradicionales. Además de las ensaimadas (lisas, con cabello de ángel, crema, sobrasada, chocolate, mazapán, crema quemada, albaricoque, sobrasada con miel, dulce de leche…) podéis probar empanadas, robiols, cocas, mini cremadillos o la deliciosa sobrasada de cerdo negro mallorquín. Si queréis disfrutas de la artesanía del vidrio, tenéis que acudir a Vitrales Fiol. Esta empresa familiar ha diseñado más de 10.000 obras artísticas únicas. Especializados en emplomados y técnicas como el Tiffany, fusing y las grisallas, fabrican figuras típicas mallorquinas, lámparas, joyas, platos decorativos y bandejas ideales para decorar nuestras casas. ¡Y ayudamos al comercio local!

Una escapada invernal con sol muy TOP

 

Todavía nos quedan unas cuantas semanas de frío antes de que llegue la primavera. Por suerte, en España tenemos localidades donde brilla el sol casi todo el año y su microclima nos invita a quitarnos el abrigo. Marbella me gusta más en verano que en invierno. Algunos días de febrero el termómetro pasa de los 20 grados. Además, acabo de descubrir un refugio de lujo y relax perfecto para reponernos del ajetreo y los excesos navideños e incluso ideal para organizar un fin de semana de enamorados. Os hablo de Anantara Villa Padierna.

Entre sus muros se han alojado celebrities nacionales e internacionales, la exprimera dama estadounidense y numerosos miembros de casas reales. Es un enclave rodeado de colinas, cipreses, jacarandas y alcornocales, se encuentra este oasis de tranquilidad junto al Mediterráneo que nos incita a disfrutar del clima primaveral. Me ha llamado la atención su arquitectura que recuerda a los palacetes toscanos; también que sus instalaciones son como un pequeño museo: albergan más de mil obras de arte originales entre pinturas, esculturas, ánforas, espejos, cerámicas, tapices… Cuantos más rincones descubres, más te enamoras del lugar. Es uno de esos sitios que en cuanto los pisas sabes que vas a volver. Mención especial para el personal y su sobresaliente servicio: os van a hacer sentir como una reina en todo momento.

Sus habitaciones y suites ofrecen un diseño personalizado (no hay dos iguales) y repleto de detalles en la decoración, con piezas procedentes de todo el mundo. También tiene amplias villas independientes para los que buscan mayor privacidad, gracias a una atención exclusiva con servicio de mayordomo y piscina propia. Estas villas son un auténtico lujo.  Si como a mí os apasiona la gastronomía, estáis de suerte. En Villa Padierna se han esmerado en crear una oferta gastronómica de altura y para todos los gustos. Aquí vais a encontrar:

  • Un 99 Sushi Bar, como sabéis, uno de los mejores japoneses de España. Imprescindibles sus niguiri, langostinos tigre y cualquier opción de wagyu.
  • Paco Roncero, dos estrellas Michelin, tiene su propio restaurante llamado ‘O’ que se inspira en la cocina mediterránea.
  • Diego Cabrera, un bartender de prestigio internacional (no os perdáis en Madrid su Salmón Gurú) es el encargado de la coctelería en Eddy’s Bar.
  • A pie de playa, en el Club de Mar, rodeado de altas palmeras, se puede comer también estupendamente. Muy buenos sus arroces, sus tapas del día o su lubina a la sal.
  • Y lo mejor… Reservad la experiencia Dining by Design para una velada inolvidable. Podéis diseñar una cena completamente personalizada: bajo una pérgola de glicinias en un patio privado, a la luz de las estrellas en un anfiteatro clásico, en una de las terrazas de las villas… Y eligiendo a medida el menú, las flores, colores, decoración, música…

Imprescindible pasar por su spa para disfrutar de sus tratamientos exclusivos. El circuito de hidroterapia, inspirado en los baños romanos, cuenta con tres salas para Aqua Tub Detox Massage y Slimming Jet Shower, y tres para aromaterapia y baños de vapor Hammam, Indian Bath y Bali. El programa de bienestar incluye sesiones privadas de meditación. Y no dejéis de probar algunos de sus masajes, te dejan como nueva.

Si sois amantes del golf Villa Padierna cuenta con tres campos de 18 hoyos: Flamingos, Alferini y Tramores. El complejo tiene también con un espacio conocido como el Racquet Club que ofrece más de 22.000 metros cuadrados para practicar actividades deportivas, incluyendo dos pistas de tenis, once de pádel y un campo de croquet.

Ideas para exprimir vuestra estancia (y los alrededores).

  • Sobrevolar en helicóptero la ciudad de Sevilla o la mágica
  • Hacer la ruta por los Pueblos Blancos en un coche de época descapotable, mientras se contempla la belleza del paisaje de la sierra de Grazalema y los campos de naranjos que rodean el camino.
  • En la ciudad morisca de Casares, el hotel propone una visita donde los huéspedes pueden participar en un taller de acuarela dirigido por un artista local que finaliza con un picnic al atardecer.

¡La última tendencia viajera! Glamour bajo las estrellas

No se trata de una moda pasajera: acampar con elegancia es una nueva tendencia. Si te gustan las escapadas al aire libre sin renunciar a la comodidad tienes que probarlo. ¿Te atreves con el glamping (glamour + camping)? Disfrutar en plena naturaleza y dormir bajo las estrellas en alojamientos con mucho estilo es posible. Y, además, en localizaciones increíbles… Hoy os descubro cómo ejercer de viajera aventurera con un toque chic.

Casa de Mundo. Se trata de un paraíso con espíritu internacional situado en plena Costa Blanca, a tan solo 25 kilómetros de Alicante y sus playas. Lo mejor es elegir el alojamiento según tus gustos viajeros. Bonitas caravanas diseñadas con maderas talladas, un gazebo de Indonesia, un carromato cíngaro o lodges africanos de estilo safari contribuyen a recrear esa atmósfera mundana. Todas sus propuestas están decoradas al detalle. La zona en la que se encuentra el complejo es montañosa por lo que resulta perfecta para pasear al atardecer, hacer senderismo, montar en bicicleta o recorrer sus parajes a caballo.

 

 

Lanzarote Retreats.  Si prefieres los aires isleños te recomiendo este complejo ubicado sobre terreno volcánico en una finca lanzaroteña. Está situada a tan solo 300 metros del mar, en un pequeño pueblo de pescadores. Vas a vivir una escapada en un eco-alojamiento al estilo de las yurtas de Mongolia que te va a sorprender, puesto que la decoración de cada uno de ellos es muy especial. Imperdible la excursión al Parque Nacional de Timanfaya que se encuentra a media hora en coche.

Canonici di San Marco. Es mi favorito y cuanto observéis las fotografías de sus tiendas vais a comprender los porqués… La ciudad de las máscaras, de los palacetes flotantes y los canales serpenteantes también ha sucumbido a la tentación del gampling. ¡Ideal para una escapada en parejas que fusiona naturaleza y cultura de una manera exquisita!  A tan solo trece kilómetros de Venecia existen unas tiendas de campaña fascinantes con una ambientación palaciega, decoración refinada, suelos de madera noble, enormes camas con dosel, lavabos de mármol, detalles de hierro forjado, vajillas de porcelana, lámparas de cristal de Murano… Y atención, porque están disponibles a partir de 150 euros por noche. Estoy tan enamorada de Canonici di San Marco que no lo descarto como alojamiento en una próxima visita a Venecia.

 

Vintage Trailers Resort. Si eres de las planifica viajes de larga distancia te recomiendo hacer glampling en este curioso refugio de Oregón. Te vas a alojar en caravanas clásicas fabricadas en el siglo pasado, entre 1947 y 1965, pero habilitadas en sus interiores con una decoración cálida y con todo tipo de lujos y comodidades.  Además, los propietarios organizan casi a diario actividades típicamente americanas como barbacoas al aire libre, hogueras nocturnas, conciertos country en vivo…

Chewton Glen Hotel and Spa. Es el refugio perfecto para las más aventureras y exploradoras. Esta opción es realmente curiosa porque demuestra que el glamour también puede experimentarse sobre la copa de un árbol. En este resort de cinco estrellas ubicado en el sur de Inglaterra ofrecen lujosísimas habitaciones sobre los árboles. En su interior los espacios están habilitados como suites de hotel (ellos lo llaman private treehouses). Algunas incluso tienen chimeneas y jacuzzis. Un despertar entre ramas con vistas panorámicas es inolvidable, pero debes reservarlo para celebraciones especiales ya que sus precios son muy elevados.

 

 

 

Ranking TOP10 hoteles 2019

A punto de terminar el año, hoy os desvelo mi TOP 10 de hoteles de los últimos meses. Los hay para todos los gustos y estilos: palaciegos, tropicales, cercanos, al otro lado del mundo, para una escapada de fin de semana, para una celebración especial… Pero todos ellos son excepciones y merecen una visita. ¡Os los recomiendo 100%! El orden en el que están escritos es indiferente porque todos son sobresalientes.

Casa Sandra (Holbox). Os voy a descubrir un tesoro desconocido para muchos: el paraíso de Holbox. Es una isla situada entre el Caribe y el golfo de México. ¿Su encanto? Es un territorio virgen, solo se llega en barco desde el puerto de Chiquilá. Podrás caminar descalza: no hay asfalto (ni construcciones ni resorts). Pertenece a la reserva natural Yum Balam y está separada del continente por la laguna de Yalahau, donde habitan flamencos, garzas, milanos, cormoranes y pelícanos. Las aguas que rodean la isla se encuentran repletas de cocodrilos en las lagunas, delfines y tortugas. Cada verano acuden allí unos 1.500 ejemplares de tiburón ballena. ¡Un espectáculo inolvidable! Los encantos de la isla son infinitos: aguas cristalinas, arena dorada, palmerales, coloridas hamacas, artesanía local y un solo pueblo donde el único medio de transporte son los carritos de golf. Las fachadas de los cafés, restaurantes y posadas son multicolores. También te vas a enamorar de los murales tropicales pintados en sus paredes.  Los alojamientos son cabañas o suites de lujo ubicadas sobre la arena del mar, villas con palapas o pequeñas posadas. La más célebre es Casa Sandra que me ha fascinado. Fue el compositor Pablo Milanés quien lo inauguró a principios de siglo junto a su exmujer, Sandra, el alma del establecimiento y una dama todoterreno, empresaria, pintora y escritora. Merece la pena elegirlo puesto que la ubicación es perfecta, no le falta detalle y la decoración es exquisita. Los fines de semana celebran noches cubanas con asados, mojitos y jazz. ¡Un lujo!

Centurion Palace (Venecia). En un palacio ubicado en el Gran Canal para saborear la esencia genuina de la Serenessima. El Centurion Palace, perteneciente a Small Luxury Hotels of the World, es un alojamiento boutique situado a menos de cien metros de Santa Maria della Salute y ofrece impresionantes vistas sobre canal. El hotel fusiona una portentosa fachada de inspiración gótica del antiguo edificio (el Palazzo Genovese, construido en 1892) con el acertado diseño moderno de los interiores: todos sus espejos, lámparas, alfombras o esculturas son pequeñas obras de arte. Cuenta con un muelle privado para las llegadas y salidas en taxi acuático, aunque el verdadero lujo es disfrutar de su desayuno en el epicentro del Gran Canal, una experiencia al alcance de muy pocos establecimientos en la ciudad.

KAI (Tulum). Ya os he confesado que Tulum es mi rincón favorito de la Riviera mexicana, un destino alternativo, alejado de los resorts de todo incluido, un refugio de moda entre las celebrities del continente americano. El ambiente es cool, selvático y relajado. Para mí es uno de los mejores lugares del mundo para escaparte a un destino paradisíaco. Yo repito una y otra vez. En sus proximidades vas a encontrar naturaleza virgen, playas caribeñas turquesas y extra-cristalinas, yacimientos arqueológicos mayas, cenotes, una gastronomía deliciosa y la selva a tan solo unos metros de la costa.  KAI es mi último descubrimiento: un hotel boutique donde el lujo armoniza con la belleza natural de Tulum. Ubicado en playa Pescadores solo tiene once villas en una localización privilegiada, muy cerca de las imponentes ruinas mayas. Bajo palapas, su estética se inspira en su entorno natural y sincroniza la arena, el mar y los colores de la selva. Las villas -luminosas, elegantes y espaciosas- están construidas sobre pilotes minimizando así la huella y el impacto en la biodiversidad de la tierra. Y no dejéis de probar su gastronomía, es deliciosa y a un precio estupendo.

Sina the Gray (Milán). Dispone de tan solo 21 habitaciones a menos de cien metros del Duomo y de la Galería de Vittorio Emanuele. Es la opción perfecta para conocer a pie el corazón de la ciudad y estar alojado en medio del bullicio. ¡No necesitarás taxi para nada! Incluso en la misma puerta del hotel se encuentra uno de los locales de copas más animados de la ciudad. Cada suite está decorada de manera diferente; algunas tienen las camas suspendidas e incluso disponen de baño turco, jacuzzi y gimnasio privado dentro de la habitación. Si abres la ventana te parecerá que puedes tocar con las manos uno de los laterales de la catedral. Acero, vidrio, ébano, seda y estampados de animal print son algunas de las señas de identidad de Sina the Gray.

Pier One (Sídney). Perteneciente a la cadena boutique de Marriot (Autograph Collection) cuenta con una localización inmejorable: junto a los mismos pilares del icónico puente de Harbour y muy cerca de la Opera House. Sus habitaciones son espaciosas, de techos altos y podrás desayunar de fábula sobre el agua del mar con vistas a la impresionante bahía de Sídney. Además, Pier One se ubica en el barrio más bohemio y animado de la ciudad, The Rocks. Aquí podrás asistir a conciertos en vivo en los locales más chic, probar los mejores restaurantes o visitar su mercadillo para comprar joyería y artesanía.

Hotel Valldemossa (Mallorca). Es uno de los rincones más bellos de la isla y tienes que alojarte en el hotel Valldemossa perteneciente a Relais&Châteaux. Este refugio consigue hacerte olvidar del resto del mundo. Y hacerte sentir como una princesa entre su especial arquitectura (con terrazas a diferentes niveles) y el excepcional servicio. Las suites están decoradas al detalle: te querrás llevar a casa sus armarios de madera maciza. Algunas ofrecen fabulosas panorámicas sobre la sierra y sobre el pueblo. Desayunar, comer o cenar en su terraza exterior es inolvidable. Las vistas son increíbles. La cocina es de alto nivel y los fines de semana las amenizan con música en directo (boleros los viernes y piano los sábados). La piscina exterior, entre jardines y árboles centenarios, es una maravilla.

Pestana Vintage Porto (Oporto). La Ribeira es la zona más animada de la ciudad. Con el río Duero a tus pies y la parte histórica y monumental al lado, el Pestana Vintage Porto es la mejor opción para ir caminando a todas partes. Una encantadora agrupación de coloridos edificios que además ofrece una completa oferta gastro. Los mejores desayunos con vistas se disfrutan desde su terraza. Si sois carnívoras no os podéis perder su restaurante RIB y sus excelentes cortes. Si preferís alojaros en un palacio he de hacer una mención especial a un impresionante edificio de arquitectura diocechesca rodeado de tranquilidad, antigüedades y en un entorno distinguido: el Palácio do Freixo.

 

La Casa del Presidente (Ávila). Ideal para disfrutar de un fin de semana especial y de una escapada a pocos kilómetros de Madrid. La Casa del Presidente es un hotel boutique de tan solo diez habitaciones que fue la antigua casa de Adolfo Suárez (su despacho se mantiene intacto y es donde se hace el check-in) y cuyos muros han sido testigo de sucesos históricos. A las estancias y salones no les falta ni un detalle, el porche es una preciosidad y el servicio, impecable. La piscina, junto a la muralla, es una joya. Buenísimos (e instagrameables) sus desayunos caseros que elaboran con productos de cercanía, como el pan de La Tahona de Sotillo, mermeladas artesanales, miel de El Barco, quesos de Gredos… Elige la suite abuhardillada denominada Felicidad porque ofrece las mejores vistas.

Londolozi (Sudáfrica). Una de las escenas que todas deseamos protagonizar es un despertar con vistas a tierras africanas. Sentir la emoción que supone detener tu 4×4 para ceder el paso a una familia de elefantes, observar de cerca la imponente piel moteada de un guepardo o escuchar el rugido de los leones al anochecer, son algunas de las sensaciones que perdurarán en tu memoria. Si puedes debes alojarte en una reserva privada: ofrecen el mismo paisaje, la misma fauna (puesto que los animales deambulan libremente), pero la circulación únicamente está autorizada para sus vehículos que pueden salirse de los caminos marcados. Incluso tienen prohibido apiñarse más de tres jeeps alrededor de los avistamientos. La reserva privada más prestigiosa es Sabi Sands. Si quieres darte un capricho alójate en uno de sus lodges más exclusivos: Londolozi.

Pousada de Lisboa (Lisboa). Está situado en el centro de la plaza del Comercio, corazón de la ciudad. El entorno de lujo del Pousada de Lisboa  se completa con unas instalaciones decoradas al detalle, unos desayunos estupendos y un servicio a la altura. Además, si quieres probar algunas de las mejores carnes de la ciudad no tienes que salir de sus instalaciones: su restaurante Rib Beef&Wine ofrece buenos cortes y una carta interesante a precios estupendos. Déjate aconsejar y marida la cena con vinos portugueses. ¡Y no te pierdas sus postres!

  Una escapada presidencial (y cercana a Madrid)

 

Un destino otoñal perfecto si resides en la capital o en sus alrededores es la ciudad de Ávila. Centro histórico monumental, paseos alrededor de la muralla, el museo de Santa Teresa, sus legendarias yemas y una gastronomía contundente pero deliciosa: patatas revolconas con torreznos, judías del Barco, sopa castellana y, por supuesto, la jugosa y tierna carne de los chuletones abulenses. Desde hace poco, además, este destino castellano cuenta con un aliciente más: un alojamiento de lujo y con una carga histórica única. Alojarte en La Casa del Presidente supone revivir nuestro pasado más reciente desde una perspectiva muy personal.

La cadena Fontecruz ha rehabilitado la que fue la casa del presidente Adolfo Suárez. Y lo ha hecho a lo grande, sin escatimar en detalles y mimando cada rincón. La residencia únicamente cuenta con diez habitaciones (elige la suite Felicidad, abuhardillada y con un baño precioso), pero ese es precisamente uno de sus principales encantos. Te olvidas de que estás en un hotel porque parece que estás en tu propia casa durante tu estancia. Es una escapada perfecta para pasar un fin de semana relajado o romántico. El check in se realiza en el que fue el despacho de Suárez. Conserva su biblioteca y además ofrece una sorpresa inesperada, una puerta secreta que se construyó para facilitar su huida en caso de alguna emergencia o peligro. Aunque no está contrastado se afirma que en dicho despachó cerró con Carrillo el acuerdo que legalizaba la Partido Comunista y que la puerta secreta la utilizaba el emérito Juan Carlos I para entrar en la residencia del presidente.

Los salones y estancias comunes están decorados con auténtico lujo, pero sin perder el encanto y la esencia de un hogar familiar. En el porche puedes pasar horas leyendo y escribiendo mientras escuchas el canto de los pájaros y disfrutas de un té calentito, un café con una tarta casera o una buena copa de champán. Los jardines son una maravilla y la piscina, en contacto directo con la muralla, una verdadera joya. En verano se organizan allí barbacoas al aire libre.

Uno de los aspectos que más han cuidado es el desayuno que se sirve en la que antaño fue la cocina. Trabajan con productos de altísima calidad, todos de cercanía. Los panes y croissants llegan desde la centenaria Tahona del Sotillo y están buenísimos, las mermeladas y la miel (excelente) son del Barco de Ávila, los quesos de El Barraco de Elvira García, los yogures están elaborados con leche de vacas abulenses y se acompañan de semillas y frutas de Gredos. También te preparan al gusto huevos variados (fritos, revueltos o escalfados) y tortillas. No dejes de probar (si te queda hueco) el bizcocho casero de zanahoria. Por supuesto no faltan el jamón ibérico de bellota, la fruta del día recién cortada, el zumo de naranja natural o el tomate para las tostadas.

Por la noche debes visitar restaurantes como Los Candiles (uno de los mejores chuletones), La Bruja, Siglo Doce (uno de los más antiguos de la ciudad), Las Cancelas o el Almacén. Si eres de las que prefieres tapear acércate hasta la zona de terrazas (en la calle de San Segundo, frente a la muralla) y disfruta de los bocados de El buen yantar o El rincón del Jabugo, muy frecuentados por los locales.

Cayo Hueso: una isla de cuento

Los estadounidenses la conocen como Key West y es un destino que te sorprende y del que te enamoras nada más acercarte. Posiblemente porque en España no es muy conocido y tampoco cuentas con expectativas previas. Pero en cuanto la pisas, descubres que has llegado a una isla de cuento: palmerales, vegetación exuberante, fachadas de estilo victoriano, trenecitos de época, flores multicolores, tiendas y hoteles con encanto, bullicio callejero y un ambiente tropical y alegre.

Es la isla estadounidense ubicada más al sur del país y regala las aguas color esmeralda del golfo de México por un lado y el océano Atlántico por el otro. Este rincón ha acogido a conquistadores, piratas, exploradores submarinos… pero también ha sido el refugio de personajes tan célebres como el presidente Truman o los escritores Ernest Hemingway y Tennessee Williams. ¿Qué tienes que ver? ¡Todo! Es una isla pequeña, ideal para pasear, callejear, descansar en sus terrazas, hacer shopping en sus coquetas tiendas… Aquí os enumero las visitas turísticas imprescindibles.

Duval Street. Es la calle principal donde ir de compras -todas las tiendas están decoradas al detalle-, probar restaurantes, tomarte unas cervezas bien fresquitas o disfrutar de la vida nocturna mientras ves pasar los trenecitos tradicionales. Además, está rodeada de preciosos edificios de arquitectura colonial pintados en colores pastel: rosas, azules, violetas o verde manzana.

El faro de Key West. Fue durante muchos años un lugar de vigilancia de la Marina. Ahora es un museo y lo mejor es subir sus 88 escalones para admirar una panorámica impresionante. Muy cerca se encuentra la casa de Hemingway. El premio Nobel vivió aquí durante una década. La mansión es preciosa: dos plantas, estancias luminosas y amplias, porche, terrazas, un frondoso jardín, casa de invitados y una espectacular piscina rodeada de palmeras y de vegetación. Todos los muebles que se conservan fueron los que utilizó el escritor y muchos son de estilo español. Si sois amantes de la literatura os van a emocionar sus numerosas fotografías personales, su máquina de escribir, su biblioteca…  También a pocas manzanas se ubica Little White House. El presidente Truman residió en esta casa durante su mandato de 1945 a 1953 y fue la sede de su gabinete en acontecimientos presidenciales de relevancia.

La parada más instagrameable. En Cayo Hueso se encuentra el último punto terrestre de Estados Unidos, un lugar donde la distancia a Cuba son tan solo 90 millas (150 a Miami). Está señalado con un colorido barril gigante siempre rodeado de visitantes tomando fotografías.

La mejor gastronomía. Bahama Village es un barrio que originalmente fue habitado por los afroamericanos de la isla. Hoy en día acoge un mercado al aire libre y algunos de los restaurantes más interesantes de la isla. La Casa de la Langosta es muy famosa. Sobre el muelle del histórico Key West Bight se ubica una construcción de madera al estilo marinero con buenas vistas. Tenéis que elegir una mesa del porche o frente al puerto para disfrutar de sus excelentes pescados y, por supuesto, pedir langosta.

El malecón y su puesta de sol. Al caer la tarde todos se dirigen hacia el malecón para disfrutar del ocaso mientras los artistas amenizan el momento con su música y sus bailes. Os recomiendo una preciosa terraza sobre el agua llamada Sunset Point, decorada con mobiliario y sombrillas de vivos colores, que elabora unos cócteles estupendos y anima las veladas con música en vivo.

¿Cómo llegar? Por tierra, mar o aire. Pero si sois aventureras debéis elegir la carretera. Los Cayos de Florida están formados por 200 islas de coral unidas por 43 puentes. Desde Miami se llega a Cayo Hueso tras casi 300 kilómetros de un viaje en el que vas a ir cruzando las sucesivas islas y todos los puentes mientras disfrutas de rincones mágicos, aguas turquesas y unas vistas espectaculares.

 

Consejos para conocer la Venecia más cool  

 

Venecia es la ciudad a la que siempre quiero volver. Y allá regreso siempre que puedo porque cuando me alejo tengo la sensación de que me ha quedado todo por ver, que lo que ella me muestra es una primera capa superficial, que lo espléndido está camuflado tras esa primera versión permitida. La ciudad de las máscaras es el laberinto de las mil caras: siempre descubres detalles, rincones, canales, pasajes, puentes o perspectivas hasta entonces desconocidos para tu memoria. Para una primera visita, sin duda, resultan imprescindibles los clásicos: San Marcos, el Campanile, el Gran Canal, Santa Maria della Salute, el Palazzo Cantarini del Bobolo, el Palacio Ducal, Ca d´Oro, el Casino, la Bienal, el puente de Rialto, el Harry´s o el Danieli.

Pero hoy os descubro una Venecia más chic y cosmopolita, ideal para una segunda o sucesivas visitas a esta urbe mágica. Una Serenissima menos transitada de turistas, con campos repletos de terrazas y edificaciones encantadoras (aquí no hay plazas, solo San Marcos se denomina como tal) ideales para disfrutar de un delicioso café o un Martini al atardecer, boutiques vintage y las mejores colecciones de arte. Me refiero al distrito de Dorsoduro (si te ubicas en el centro del Gran Canal, es el lado en que se encuentra Santa Maria della Salute). Aquí tienes que disfrutar de Punta della Dogana, el triángulo que te regala algunas de las mejores vistas de toda la ciudad: si lo rodeas por la parte contraria a la basílica, encontrarás restaurantes con terrazas a pie de agua perfectos para una cena especial (como Linea Dombra o el restaurante de Pensione Calcina). Aquí el arte es el protagonista con la Galería de La Academia -la mayor colección de arte veneciano del mundo que contiene obras maestras de pintores como Tiziano, Veronés, Canaletto o Bellini- y la imperdible colección de Peggy Guggenheim -una de las más importantes de Europa de arte europeo y americano de la primera mitad del siglo XX-. Debes acercarte hasta Ca’ Rezzonico, uno de los pocos palacios de Venecia que se pueden visitar y que actualmente alberga el museo del Settecento Veneziano. Por supuesto también resulta imprescindible una parada en el Campo Santa Margherita, posiblemente el más animado de toda Venecia. Mientras caminas por esta zona te sorprenderá su torre inclinada: es el campanario de la iglesia de San Esteban. Las mejores puestas de sol se observan desde la Giudecca. Os podéis acercar hasta el Bauer, un convento restaurado del siglo XVI con vistas fabulosas a San Marcos. Pero el atardecer inolvidable se sitúa entre las impresionantes balconadas del Cipriani.

Si eres una apasionada de Mariano Fortuny y te quieres dar un capricho, tu sitio es Venetia Studium: este estudio es una oda al buen gusto, al diseño y a la obra del maestro.

¿Dónde alojarse? No lo dudes, elige el Centurion Palace, perteneciente a Small Luxury Hotels of the World. Es un hotel boutique de lujo ubicado en el corazón del Gran Canal con impresionantes vistas al mismo, situado frente al mítico Gritti y repleto de detalles, especialmente en su colección de suites. Si es posible, reserva alguna de las que cuentan con vistas al canal porque ofrecen unas panorámicas memorables. Y entre ellas elige una de estilo loft, con doble altura, techos de más de cinco metros y unas inmensas ventanas venecianas que te obligan a fotografiar sus panorámicas y sus balconadas una y otra vez. También cuenta con un muelle privado para las llegadas y salidas en taxi acuático, aunque lo que más vas a apreciar es disfrutar del desayuno en el epicentro del Gran Canal, una experiencia al alcance de muy pocos establecimientos en la ciudad. Otro de los aspectos que más sorprende es la combinación entre la fachada de inspiración gótica del antiguo edificio (el Palazzo Genovese, construido en 1892) y el acertado diseño contemporáneo de sus interiores. En el Centurion no hay espejo, lámpara, escultura o cuadro que no sea una pequeña obra de arte.

Lo mejor de Singapur

Cuando conoces Singapur te invade una sensación de vértigo. Impresionantes rascacielos, arquitectura de máxima vanguardia, parques temáticos, reminiscencias del colonialismo, eclécticos centros comerciales, decenas de hoteles de lujo, hiperactividad callejera… Esta isla-estado de cinco millones de habitantes fundada hace apenas cincuenta años y convertida en un gigante, te atrapa.

 

Para mí es uno de los tres estandartes asiáticos, junto con Shanghái y Hong-Kong. Será por su fusión de culturas, religiones, etnias, por su variedad gastronómica, intensa vida o la sensación permanente de internacionalidad. Todo en Singapur es hiperbólico y multicolor. La isla ofrece infinitas propuestas, pero os detallaré las imprescindibles para conseguir una visión icónica. Por cierto, la primera buena impresión te la llevas desde el aeropuerto: uno de los mejores del continente.

Comenzad la inmersión por los Jardines de la Bahía. Por un momento vais a pensar que te has trasladado a un escenario de cuento de hadas.  Árboles-botella, baobabs o más de medio millón de especies de plantas y flora en un entorno tan idílico y colorista que pareces haber viajado al planeta de Avatar.

Pasea por Orchid Street, la avenida de las tiendas y los hoteles más exclusivos. Luego dedica al menos dos horas a disfrutar del parque de Merlion: mitad pez y mitad león, es la imagen de la ciudad. En el centro encontrarás dos estatuas suyas. La grande escupe agua a la bahía y es la más famosa. Un consejo: visítalo mejor de noche sin apenas turistas. Es el momento idóneo para conseguir las mejores instantáneas con la imagen de los rascacielos iluminados, la que aparece en las postales. Desde aquí también salen barquitos que navegan por la desembocadura del río. Merece la pena el paseo al atardecer. Este parque proporciona unas panorámicas inmejorables del dowtown y las mejores fotografías del mítico Marina Bay Sand: sí, hay que subir a su planta 57 para observar el skyline singapurense y conocer su piscina, la más alta del mundo.

Para los más sibaritas resulta obligado visitar el Raffles, símbolo del lujo y el glamour colonial; un establecimiento de fama mundial. La grandiosidad de su fachada solamente es comparable a sus fascinantes patios, salones y galerías interiores. Si no puedes alojarte en una de sus 103 suites, acude al Long Bar para probar el Singapur Sling: se inventó aquí. Su tienda de recuerdos ofrece virguerías para mitómanos de los hoteles con historia.

Chinatown es otra visita imprescindible. La arquitectura, el ambiente, los restaurantes y las tiendas son uno de los mejores recuerdos de la ciudad. Te vas a volver loco con los souvenirs de esta zona. Y, sin duda, aquí se come muy bien a precios estupendos. Como curiosidad: en pleno corazón del barrio chino hay dos mezquitas árabes y un templo hindú. También Little India merece una visita. Aunque este barrio es más pequeño que Chinatown, el olor a incienso, especias y las coloridas ropas tradicionales que lucen sus vecinos lo hacen especial. Imperdible visitar alguno de sus coloridos templos: os recomiendo el de Sri Veeramakaliamman.

Cuatro consejos útiles:

  • Salida nocturna. Debes dedicar una noche a disfrutar Clarke Quay. Durante el siglo XIX fue el centro comercial de la ciudad y ahora abarca varias manzanas de antiguos almacenes rehabilitados en animados restaurantes y bares de copas.
  • Parques temáticos. Si dispones de poco tiempo hay opciones mejores en Singapur. Pero Haw Par Villa es quizá el más interesante: sus más de mil estatuas muestran escenas de la historia, leyendas y el folclore chino.
  • La isla artificial. Los cinéfilos encuentran atractivo visitar Sentosa, el mini Disney asiático que acoge unos estudios de la Universal.
  • Saborea el street food. La fusión de la cocina malaya, india y china es brutal. Riquísimos los noodles, los rotis (una especie de crepés), el ramen y cualquier variedad de plato al curry. Visita un hawker centre (os recomiendo Gluttons Bay). Y no te marches de Singapur sin saborear el típico chili crab: cangrejos autóctonos en salsa de chiles (probadlos en Roland Restaurant).

¿Qué hacer en Florencia un fin de semana?

Una de las capitales europeas por excelencia es Florencia. ¿A quién de nosotras no le apetece darse el capricho de escaparse un fin de semana a una ciudad tan romántica como monumental? Y si disponemos de más días, profundizar en la bucólica región de la Toscana: si este es vuestro caso, no dejéis de visitar Siena, una ciudad medieval que os va a enamorar a cada paso que deis.  

El centro histórico de Florencia no es muy grande, así que lo más adecuado es caminar por sus calles y sus agradables plazas para ir descubriendo sus infinitos rincones mágicos. Para disfrutar aún más intensamente la experiencia y trasladarse a épocas cercanas a las del Renacimiento italiano, un buen comienzo puede ser pasear por corredor de Vasari que conecta el palacio Vecchio con el palacio Pitti, pasando por la Galería de los Oficios y llegando al baptisterio de San Juan. Haz tu siguiente parada en el Palazzo Vecchio, el edificio que se alza en la emblemática plaza de la Signoria y que en la actualidad es la sede del ayuntamiento.

Cuando llegues al Ponte Veccio, además de fotografiar el entorno, debes pararte a escuchar y contemplar a los músicos y artistas callejeros que animan sus alrededores. Es una de las zonas más alegres de toda la ciudad en la que seguro acabarás comprando alguna pieza de joyería. Si eres una mitómana empedernida, tienes que visitar los sepulcros de la iglesia de la Santa Croce. Entre otros, aquí se encuentran los mausoleos de Dante, Galileo o Maquiavelo y Miguel Ángel.

Si tus preferencias tiran hacia lo gastro y gourmet, acude a Enoteca Pinchiorri. Cuenta con tres estrellas Michelin y además su sala es preciosa, repleta de elegancia clásica. Si sucumbes a sus platos, posiblemente sea el capricho de tu viaje (los menús superan los 200 euros), pero la experiencia gastronómica merece mucho la pena.

Yo soy una fanática de los mercadillos y de los mercados tradicionales, así que disfruté muchísimo en el Mercato Centrale. Además de los puestos habituales de frutas, verduras, productos típicos, flores… hay una zona donde puedes degustar la gastronomía de la zona. ¿El bocado que no te puedes perder? Una fabulosa tabla de embutidos toscanos acompañada por un buen vino de la región, con especial atención a los bocadillos de auténtica mortadela regados con aceite de trufa blanca. Una delicia.

Más allá de volverte loca con los escaparates de las firmas internacionales cuyas tiendan copan las calles principales, vas a traer en tu maleta algún artículo de piel (hay cazadoras de cuero y bolsos de altísima calidad a precios estupendos en los puestos callejeros). Y tienes que conocer la Farmaceutica di Santa Maria Novella que lleva abierta desde el siglo XVII; su entorno de época y los frascos de antaño son una maravilla y además es imposible resistirse a sus velas, esencias, aceites aromáticos, perfumes…

Cuando comienza a caer el sol las mejores vistas de Florencia se disfrutan desde el Piazza le Michelangelo. En la ladera de la colina Montecuccoli y con el río Arno a tus pies, podrás disfrutar de un ocaso inolvidable (aunque muy concurrido). Más arriba se encuentra la abadía de San Miniato al Monte, con panorámicas igual de estupendas, pero usualmente vas a encontrar menos gente alrededor.

Desde la impresionante terraza de Il Salviatino (una lujosa villa italiana del siglo XV, que fue la residencia de verano de la conocida familia Salviati) también se obtiene una vista de postal sobre la majestuosa y mítica catedral del Duomo con su fachada neogótica (no dejes de subir a su cúpula). Aquí podrás disfrutar del sunset en un ambiente distinguido, saborear un delicioso cóctel elaborado al momento o compartir una entretenida velada al atardecer. Magníficamente ubicado sobre las colinas de Fiesole, es considerado uno de los hoteles más cool del mundo. ¿Cuándo comienzas a planear tu escapada a Florencia?

Cuatro paradas obligatorias en Marbella

Como todos los veranos hay que dejarse caer unos días por este destino de clima privilegiado, alojamientos de lujo, beach clubs animadísimos, ambientazo internacional y una gastronomía cada vez más TOP. Hoy os descubro cuatro paradas imprescindibles esta temporada.

Un clásico e imprescindible: El Chiringuito. Desde hace tres años Puente Romano (recién galardonado por Conde Nast Traveler como el Mejor Hotel Gastronómico de España) cuenta con el club más cool a pie de playa: bautizado como El Chiringuito es un espacio es precioso y está ubicado sobre la misma orilla del Mediterráneo. Cuenta tanto con terraza como con restaurante interior. Y si lo prefieres, puedes relajarte en una tumbona junto al mar mientras disfrutas de un cóctel. ¡También ofrecen todas las tardes sunset hour con DJ! Durante este mes organizan tres parties nocturnas de lo más animadas, repletas de sorpresas, gente guapa y que merecen mucho la pena: la fiesta de Luna Llena, San Juan (con hogueras incluidas) y la gran inauguración del verano que se ha convertido ya en todo un clásico de la zona.¿Una recomendación? Acude a cenar a El Chiringuito y luego acércate hasta La Plaza de Puente Romano para tomarte unas copas. Es difícil encontrar mejor ambiente nocturno en todo Marbella… Y si quieres trasnochar puede quedarte en Suite, el night club ideal para las copas de última hora.

Un gin-tonic al caer la tarde en Diblu. En pleno paseo marítimo y recientemente inaugurado, es un establecimiento perfecto para tomar unos deliciosos cafés a media mañana en un ambiente tranquilo (pide el capuchino de tiramisú) o una copa relajada cuando comienza a caer el sol. Su situación es inmejorable y vas a brindar casi con los pies en la arena en un ambiente cosmopolita. Además de la terraza a pie de mar cuentan con un precioso salón acristalado para un almuerzo (pide sus pescados o arroces) con buenas vistas. Y también disponen de tumbonas para pasar el día al precio de 18 euros.

El tapeo más divertido en Back Tapas. Es la última sensación de la ciudad. Ingenio, buen producto, elaboraciones excelentes, combinaciones originales y presentaciones que no dejan indiferente a nadie. Un local divertido e informal en el que la barra tiene tanta importancia como el salón o la terraza. El cruasán de centolla es una de sus especialidades estrella, pero no os perdáis el carabinero con su croqueta, el tartar de quisquillas de Motril, el gazpacho verde, los buñuelos de queso Payoyo con pisto de verduritas y yema de huevo o el cochifrito de cerdo de castañas, gazpachuelo de chirlas y camarones.

La gastronomía gourmet en La Milla. Lo recomiendo para los paladares más sibaritas puesto que ofrece la mejor gastronomía de playa. Situado entre el hotel Marbella Club y Puente Romano, el año pasado despuntó y este se ha consolidado como el mejor gastro beach. Aquí se viene a probar su excelente producto, especialmente los pescados (al carbón y a la sal), frituras malagueñas, espetos y arroces (están bien ricos). Tienen un apartado dedicado a los crudos (estupendas las ostras, aunque no os perdáis el ceviche de carabineros y el tartar de lubina). Pero lo mejor es pedir las sugerencias del día. Las ortiguillas, los berberechos, las almejas, las vieras, el salmonete, la gallineta, el salpicón, el gazpacho de centollo… Además, podrás disfrutar de una amplia carta de vinos, cócteles y espumosos.