Planes chic para exprimir Madrid en agosto

¿Te quedas en la capital durante el mes de agosto? ¿Vienes a pasar aquí unos días de vacaciones? Tráfico fluido, cenar en cualquier sitio que te apetezca sin reservar ni planificar previamente, aparcar en la misma puerta de tu destino… Pequeños detalles impensables en cualquier otra época del año que lo convierten en un mes para disfrutar a tope. ¿Necesitas ideas? Hoy te desvelo algunos de mis descubrimientos recientes.

Una cena especial. Y una experiencia culinaria de altura. Bistroman, recién inaugurado, es un fantástico restaurante francés. Se encuentra entre el Palacio de Oriente y el Teatro Real y fusiona con acierto la autenticidad del clásico bistró con el toque elegante del atelier. Su bucólica fachada te traslada con la imaginación a algún pueblecito provenzal. Nada más entrar encuentran la cocina vista, pero con un encanto especial, como de caserío campestre. La decoración mezcla ladrillo, vasijas, cobre, ristras de ajos o cestas de mimbre con lámparas de araña, mantelería de hilo, vajilla de porcelana de Limoges, cristalería Riedel, cubiertos de plata y cuchillos con mango de madera de olivo para la carne. Prueba el paté de campaña y el foie gras casero (impresionante el acompañamiento elaborado con cáscaras de limón), el pescado del día a la bullabesa, el sobresaliente onglet de ternera con salsa y acompañamiento de chalotas, o la col rellena con pintada de Bresse.

El cóctel con amigas. Chido es un restaurante mexicano que se inauguró hace pocos meses en la avenida de Brasil y que fusiona la cocina mexicana y la española. ¿Su seña de identidad? Ofrece originales tacos de diseño elaborados con algunos de los ingredientes estrella de nuestro recetario. De estilo callejero, desenfadado y muy divertido, tiene unos tacos ricos, algunos bocados sorprendentes (como las croquetas de cochinita pibil) o sus nuevo poke de gambones a unos precios estupendos; se puede cenar por veinte euros por persona. Lo mejor es que te puedes quedar allí a tomar la primera copa. Podrás elegir entre una amplia carta de cócteles que incluye mojitos, caipiriñas, daiquiris, margaritas, michelada mexicana o limonada de sandía, además del cóctel Waikiki que lleva el conocido ron miel Arehucas de Canarias. ¿El consejo? Saboréalos en su coqueta terracita al final de la tarde.

De shopping. En cuanto la vi me enamoré de ella. Y seguro que a vosotras os va a pasar lo mismo.  Schweppes ha diseñado una chupa vaquera que homenajea a Madrid y está bordada con el icónico luminoso de Callao. Es una auténtica preciosidad y se trata de una edición limitada unisex que puedes conseguir al precio de 120 euros en la tienda Panocha (ubicada en la calle Villanueva, 22).

Hamburgueseando. Si te gustan las hamburguesas de calidad y alejadas del fast food tienes que probar las que elaboran al Josper o en parrilla de carbón de encina en Dingo -todas ellas de rubia gallega y de 225 gramos-. Dos restaurantes de buena cocina americana (ubicados en Recoletos y en Velázquez) en los cuales la relación calidad-precio es estupenda, el ambiente animado… ¡y las raciones abundantes! Sus platos con huevos son otra de sus especialidades: benedictinos, florentinos, nórdicos, rotos con paletilla ibérica o pochados con lascas de foie.

¡Sushi caribeño! Si te gusta la fusión y tienes un paladar atrevido, tienes que conocer Nakama. Acaban de inaugurar restaurante en la calle Sagasta (ya tenían uno en Las Rozas) y su propuesta culinaria aúna la esencia japonesa, mediterránea y caribeña. Su carta está basada en los elementos más representativos de cada una de estas tres gastronomías. No te pierdas su ceviche de pez espada con salsa de guayaba y aguacate o la tempura de boquerones en miso blanco.

Un jardín (casi) secreto. Y se encuentra muy cerquita del Bernabéu, es decir, en pleno centro. Si todavía no conoces el Olivar de Castillejo, no dejes de visitarlo. En los jardines de la fundación vas a encontrar almendros, romeros, jaras y más de un centenar de olivos centenarios. Durante el verano se organizan numerosas actividades culturales y conciertos al aire libre (la entrada solamente cuesta diez euros). Además, promueven a los jóvenes talentos de la música clásica.

¿Qué hacer en Florencia un fin de semana?

Una de las capitales europeas por excelencia es Florencia. ¿A quién de nosotras no le apetece darse el capricho de escaparse un fin de semana a una ciudad tan romántica como monumental? Y si disponemos de más días, profundizar en la bucólica región de la Toscana: si este es vuestro caso, no dejéis de visitar Siena, una ciudad medieval que os va a enamorar a cada paso que deis.  

El centro histórico de Florencia no es muy grande, así que lo más adecuado es caminar por sus calles y sus agradables plazas para ir descubriendo sus infinitos rincones mágicos. Para disfrutar aún más intensamente la experiencia y trasladarse a épocas cercanas a las del Renacimiento italiano, un buen comienzo puede ser pasear por corredor de Vasari que conecta el palacio Vecchio con el palacio Pitti, pasando por la Galería de los Oficios y llegando al baptisterio de San Juan. Haz tu siguiente parada en el Palazzo Vecchio, el edificio que se alza en la emblemática plaza de la Signoria y que en la actualidad es la sede del ayuntamiento.

Cuando llegues al Ponte Veccio, además de fotografiar el entorno, debes pararte a escuchar y contemplar a los músicos y artistas callejeros que animan sus alrededores. Es una de las zonas más alegres de toda la ciudad en la que seguro acabarás comprando alguna pieza de joyería. Si eres una mitómana empedernida, tienes que visitar los sepulcros de la iglesia de la Santa Croce. Entre otros, aquí se encuentran los mausoleos de Dante, Galileo o Maquiavelo y Miguel Ángel.

Si tus preferencias tiran hacia lo gastro y gourmet, acude a Enoteca Pinchiorri. Cuenta con tres estrellas Michelin y además su sala es preciosa, repleta de elegancia clásica. Si sucumbes a sus platos, posiblemente sea el capricho de tu viaje (los menús superan los 200 euros), pero la experiencia gastronómica merece mucho la pena.

Yo soy una fanática de los mercadillos y de los mercados tradicionales, así que disfruté muchísimo en el Mercato Centrale. Además de los puestos habituales de frutas, verduras, productos típicos, flores… hay una zona donde puedes degustar la gastronomía de la zona. ¿El bocado que no te puedes perder? Una fabulosa tabla de embutidos toscanos acompañada por un buen vino de la región, con especial atención a los bocadillos de auténtica mortadela regados con aceite de trufa blanca. Una delicia.

Más allá de volverte loca con los escaparates de las firmas internacionales cuyas tiendan copan las calles principales, vas a traer en tu maleta algún artículo de piel (hay cazadoras de cuero y bolsos de altísima calidad a precios estupendos en los puestos callejeros). Y tienes que conocer la Farmaceutica di Santa Maria Novella que lleva abierta desde el siglo XVII; su entorno de época y los frascos de antaño son una maravilla y además es imposible resistirse a sus velas, esencias, aceites aromáticos, perfumes…

Cuando comienza a caer el sol las mejores vistas de Florencia se disfrutan desde el Piazza le Michelangelo. En la ladera de la colina Montecuccoli y con el río Arno a tus pies, podrás disfrutar de un ocaso inolvidable (aunque muy concurrido). Más arriba se encuentra la abadía de San Miniato al Monte, con panorámicas igual de estupendas, pero usualmente vas a encontrar menos gente alrededor.

Desde la impresionante terraza de Il Salviatino (una lujosa villa italiana del siglo XV, que fue la residencia de verano de la conocida familia Salviati) también se obtiene una vista de postal sobre la majestuosa y mítica catedral del Duomo con su fachada neogótica (no dejes de subir a su cúpula). Aquí podrás disfrutar del sunset en un ambiente distinguido, saborear un delicioso cóctel elaborado al momento o compartir una entretenida velada al atardecer. Magníficamente ubicado sobre las colinas de Fiesole, es considerado uno de los hoteles más cool del mundo. ¿Cuándo comienzas a planear tu escapada a Florencia?

Cuatro caprichos gourmet que os tenéis que dar este verano

Tenemos que mimarnos y cuidarnos cada día porque lo valemos y porque los pequeños placeres son los que merecen la pena. Ahora en verano, además, podemos relajarnos y caer en las tentaciones que evitamos durante otras épocas del año… Hoy os descubro cuatro caprichos gourmet que os van a encantar.

Adiós, resaca, adiós. No es exactamente un producto gourmet, pero es la solución que llevábamos esperando toda una vida. Porque a todas nos gusta salir, bailar, divertirnos, beber… Pero claro, las consecuencias se pagan a la mañana siguiente. La temible resaca. Dolor de cabeza, deshidratación, malestar general. ¿Os suena? Y esas mañanas piensas que ojalá existiera una solución para aliviar los efectos de la resaca. ¡Pues existe! Se llama Getaday y acaba de lanzarse en España. Su composición ayuda a un mejor funcionamiento del hígado y de las enzimas responsables de metabolizar el alcohol. Una fórmula que incorpora más de quince componentes naturales y que además tienen propiedades antioxidantes, diuréticas, antiinflamatorias o energizantes. Este remedio es tendencia en países como EE.UU., ciudades como Londres y se ha utilizado desde siempre en países asiáticos. La presentación tuvo lugar en Chicote en una fiesta divertidísima en la que además de pasarlo genial, tuvimos la oportunidad de comprobar que funciona. Puedes combatir la resaca con sus chupitos largos (saben a limón) en www.getaday.es

¡Amor eterno por las ensaimadas! ¿Hay algún dulce más rico que una ensaimada mallorquina? La pastelería Formentor -que las elabora prácticamente perfectas- acaba de inaugurar un nuevo establecimiento en la calle Santa Engracia. Las ensaimadas, con un crujiente hojaldrado exterior y una ligera y algodonosa miga, se preparan con nata, cabello de ángel, crema tostada, frutas y la novedad que me ha dejado enamorada: con sobrasada de Santanyí. ¡Me ha encantado! Tenéis que probarla junto con la última delicatessen de esta casa: una versión de chocolate. También elaboran las cocas de trempó, de patata, empanadas de cordero y sobrasada y otro imprescindible: la horchata de almendra mallorquina (hasta ahora inédita en Madrid). Además de refrescante, está buenísima.

Manzanas y flores. ¿Conocéis las Pink Ladies? Son unas manzanas rosas cultivadas en España que además de visualmente perfectas, están deliciosas. Esta fruta procede del cruce natural entre la variedad Golden Delicious y la Lady Williams. Ofrecen una textura firme y crujiente, un punto óptimo de maduración y un sabor dulce. Hace poco lanzaron una cesta floral en colaboración con Sally Hambleton una de las floristas más prestigiosas de nuestro país.  El centro de edición limitada incluye más de nueve variedades de flores acompañadas de sus manzanas. Está elaborado con flores frescas como tulipanes dobles, lilas, alhelís, gloriosas, mini gerberas, claveles, rosas de jardín y clemátides, entre otras. En la composición predominan los tonos fresa, ciruela, verde ácido y anaranjados; una mezcla cromática que encaja con ese rosa intenso de las manzanas. ¡Es ideal!

Un aceite de premio. Soy una adicta a probar todo aceite de oliva que cae en mis manos. Nada mejor que un desayuno con tostadas empapadas en AOVE mmmm… Recientemente he probado Palacio de Los Olivos reconocido por segundo año consecutivo como el número 1º del mundo en variedad picual, por Evoo World Ranking. Este oro líquido nace en Los Palacios una finca situada en la región volcánica de campo de Calatrava (Almagro), que constituye, junto con la de Olot y la de Cabo de Gata una de las tres zonas de vulcanismo reciente más importantes de la Península Ibérica. Este enclave singular aporta el valor diferenciador a este AOVE de gran calidad. Se trata de un aceite afrutado, con notas equilibradas de amargo y picante, que recuerdan a hierba fresca, tomate y hierbas aromáticas, con toques de almendra, plátano, manzana y kiwi.

Lecturas de verano para meter en la maleta

Queda poquito para las vacaciones. Al fin tendremos unos días para disfrutar del verdadero lujo: ¡la libertad! De horarios, de planificación, de disfrute, de hacer en cada momento lo que nos apetece… Viajar, caminar, navegar, comer, beber, escribir, tumbarse al sol y, por supuesto, leer. Hoy os recomiendo algunos libros para este verano escritos por cuatro mujeres de diferentes nacionalidades (colombiana, española, alemana y argentina).

Reivindicando en femenino. Algún día, hoy (Ángela Becerra). Esta escritora colombiana es una autora cuyas historias siempre me dejan buen sabor de boca desde que leí, hace ya unos cuantos años, su primera novela: De los amores negados. Su nueva obra acaba de ganar el premio literario Fernando de Lara 2019. Basada en un hecho real acontecido en 1920 en Colombia, narra la historia de Betsabé Espinal, quien con tan solo veintitrés años se convirtió en la heroína de una de las primeras huelgas femeninas de la historia. La autora llegó hasta la vida de Betsabé casi por casualidad, pero desde entonces no dejó de investigar hasta dar forma a la historia y recrear su personalidad a través de un potente personaje.

Tramas en diferentes espacios temporales. El color del silencio (Elia Barceló). Aunque se publicó con mucho éxito en 2017, hace pocas semanas que cayó en mis manos. He de confesar que la protagonista es la anti- heroína y que resulta complejo empatizar con ella (resulta fría, egoísta, distante, borde y es una mujer compleja, casi una sociópata), pero la historia merece la pena y engancha. Nos embarcamos en viaje que nos traslada a los orígenes de la Guerra Civil y, sobre todo, al colorido Rabat de finales de la década de los sesenta a través de una familia de la alta sociedad española. Oscuros secretos del pasado, alguna que otra pasión prohibida y hasta un crimen nunca resuelto regresan a la vida de la protagonista cincuenta años después.

Lectura ligera en escenarios exóticos. El año de los delfines (Sara Lark). La autora alemana que se enamoró de España (ahora vive rodeada de caballos en una finca en Almería) nos vuelve a llevar hasta los mares e islas de Nueva Zelanda tras su exitosa trilogía de La Nube Blanca. Pero en esta ocasión y por primera vez lo hace con una trama contemporáneo y no histórica. Nada más comenzar a leerlo vas a encontrar a otra protagonista controvertida: una mujer joven que decide alejarse de su marido y de sus dos hijos de corta edad para cruzar el mundo (desde Alemania hasta nuestras antípodas). ¿La razón de tan brusca decisión? Ir en busca de su gran anhelo: trabajar con ballenas y delfines. ¿Vosotras seríais capaces de dejarlo absolutamente todo -seres queridos incluidos- para perseguir vuestros sueños?

Reflexiones desde la infancia. Adentro tampoco hay luz (Leila Sucari). ¿Conocíais a esta autora? Se trata de uno de los descubrimientos más interesantes de la narrativa argentina reciente. En este libro Leila nos acerca a las primeras reflexiones adultas de una niña que va dejando atrás la infancia para adentrarse en la pubertad. Todo acontece durante unas vacaciones de verano en el campo, acompañada de una excéntrica abuela y una temperamental prima. Tres puntos de vista y divergentes personalidades femeninas que conviven en un lugar aislado.

¿Dónde cenamos este verano en Madrid?  

Pocas veladas resultan más agradables que una estupenda cena con la mejor compañía durante las noches de verano. Pero cada temporada, cuando se acerca el buen tiempo, todas nos preguntamos cuáles son los locales imprescindibles que toca visitar. Hoy os descubro algunos de los que más me han sorprendido durante las últimas semanas. Comenzamos.

El nuevo Arzak. La ubicación de Ramsés en plena puerta de Alcalá siempre es apetecible. Pero ahora, además, la cocina del maestro Arzak le añade un plus adicional. A la luz de las velas y rodeada de la decoración de Phillipe Stark, podrás disfrutar de unas buenas ostras, caviar sobre blinis, jamón Joselito, ensalada de bogavante o unas patatas al horno con trufa, que están deliciosas. También destacan los pescados como las kokotxas de merluza o el lenguado a la parrilla con limones enterrados al carbón también está muy rico. Para finalizar no lo dudes: elige la pirámide de chocolate. Después podrás disfrutar de un gin-tonic en su siempre animadísima terraza repleta de gente guapa.

 

El jardín más elegante (y romántico). El hotel Orfila, miembro de la élite de los hoteles de lujo y perteneciente a la familia Relais&Châteaux, es una opción que nunca falla para una velada especial. Cortesía, calma, encanto y buena cocina (ahora capitaneada por el gran Mario Sandoval) son el emblema de este palacete del siglo XIX situado en una zona exclusiva y tranquila. Con la llegada del verano su terraza es una excelente opción para planear una cena íntima: pocas mesas, servicio impecable, entorno de cuento y gastronomía de altura. El Orfila cuenta con uno de los jardines urbanos más bonitos de España. Sus detalles, el silencio, la fuente o sus flores hacen de este espacio un auténtico oasis en pleno corazón de la capital. Y os cuento un secreto: si sois amantes del brunch su propuesta de los domingos es una de las más distinguidas y deliciosas.

La mejor puesta de sol (y muy cool). Ginkgo Sky Bar te lo pone fácil si suspiras por organizar una velada casi acompañada de las estrellas. Ubicado en la planta doce del hotel VP Plaza España Design, su joya es la terraza que ofrece unas vistas espectaculares de 360 grados sobre los tejados y las torres de Madrid, así como de la misma plaza de España. Sin duda, la terraza de moda estos meses. Además, está siempre de lo más animada. La carta está inspirada en la cocina mediterránea y de mercado con toques asiáticos. También puedes subir al rooftop para degustar un buen cóctel elaborado al momento con inmejorables vistas; en este caso tendrás que abonar entrada para poder subir que se descontará del importe de tu consumición. Un consejo: acude al atardecer, los colores que ofrece el horizonte capitalino desde aquí son espléndidos.

El espacio Alhambra. Si prefieres algo más informal, tapeo, cervezas artesanales y, por ejemplo, un concierto en directo de música de fondo, acércate a conocer el multiespacio efímero de cervezas Alhambra (situado en el palacio Gans de la calle Princesa hasta el 30 de junio) en colaboración gastronómica con Surtopía. A lo largo de estas semanas en este jardín también se van a organizar catas maridadas, talleres de tiraje, show-cookings, talleres de artesanía, cine al aire libre o conciertos acústicos íntimos. Para poder acudir os tenéis que registrar en: www.cervezasalhambra.es/jardin-alhambra

Rincones secretos de Mallorca que tienes que conocer

Mallorca es una de las islas más bonitas de Europa. Además, ofrece diversidad, contrastes y escenarios inolvidables. Todas tenemos en mente sus cristalinas calas, sus playas turquesas, la cosmopolita ciudad de Palma o el glamour de Portals. Pero hay una Mallorca alternativa, posiblemente mi favorita, que ofrece paisajes de montaña, bosques de pino y panorámicas sobrecogedoras. El interior isleño -que huele a verde, a fresco, a naturaleza- tiene algunos de los rincones más bellos y cuenta con los hoteles más elegantes y distinguidos. Os desvelo mis rincones imprescindibles.

Para conocer la isla a fondo hay que recorrer la sierra de Tramontana (patrimonio mundial de la Unesco). Y hacer una parada en el encantador e histórico pueblo de Valldemossa para perderte entre sus calles empedradas y conocer su arquitectura de postal y sus fachadas cuajadas de flores multicolores. Aquí compuso melodías Chopin y vivió días inolvidables junto a su amante, la escritora francesa George Sand. No te pierdas su museo y la Cartuja. Sus callejuelas están repletas de cafés, terrazas, tiendas y restaurantes. Las que no podáis vivir sin playa, no os preocupéis: el mar está muy cerca. Dos calas imprescindibles a menos de cinco kilómetros, Cala Sa Marina donde además podrás comer casi en la orilla, y Cala de s´Estaca. Si sois amantes de las tapas acercaos hasta Quita Penas un local pequeño (y súper animado) en el se degustan riquísimas tapas que prestan especial atención a los productos locales. No os marchéis de Valldemossa sin probar las típicas cocas de patata (un consejo, hay que tomarlas con un buen chocolate caliente) que vais a encontrar en todos los rincones, aunque la genuina es la de Ca´n Molinas.  A pocos kilómetros y situado entre montañas, se encuentra Deià, que tiene una situación y unas panorámicas que posiblemente sean las mejores de la isla. También debes pasear por Sóller (ubicado en un valle de naranjos) y su puerto.

¿Dónde alojarte? Pernoctar en este entorno de relax, calma y tranquilidad es un acierto. No lo dudes, elige el hotel Valldemossa perteneciente a la cadena Relais&Châteaux. Este refugio consigue hacerte olvidar del resto del mundo. Y hacerte sentir como una princesa entre su especial arquitectura (con terrazas a diferentes niveles) y el sobresaliente servicio. Las suites son espaciosas y decoradas al detalle (te vas a enamorar de sus enormes armarios de madera maciza) pero lo mejor es despertarte en un paraíso con la sensación de que nada malo puede ocurrir. Algunas ofrecen fabulosas panorámicas sobre la sierra y sobre el pueblo. Desayunar, comer o cenar en su fabulosa terraza exterior es inolvidable. Las vistas son increíbles. La cocina es de alto nivel y los fines de semana las amenizan con música en directo (boleros los viernes y piano los sábados). En su espacio wellness tienes a tu disposición tratamientos de belleza y masajes, así como una piscina interior con sauna y jacuzzi. La piscina exterior, entre jardines y árboles centenarios, es un oasis de paz.

El norte es otro de los lugares que tienes que visitar para empaparte de lo más genuino de la isla. Hermosas playas, pueblos antiguos y la omnipresente sierra de Tramontana. Debes conocer los espectaculares acantilados de cala San Vicenç, las largas playas de arena del puerto de Alcudia, el camino hacia el cabo de Formentor y su faro, o la playa de Formentor, con sus aguas verde esmeralda enmarcadas por un espeso bosque de pinos. La bahía y el pueblo de Pollensa, son otra parada imprescindible. Con pasado templario y aspecto medieval, tomar el aperitivo en su preciosa plaza Mayor es una de las actividades obligatorias. Acércate en domingo, cuando se celebra un animado mercadillo que ocupa todo el pueblo. No te olvides de comprar una ensaimada casera en la panadería Ca’n Xim.

El hotel por excelencia en esta zona es Son Brull Santuario Rural, uno de los más lujosos, también perteneciente a Relais&Chateâux. En sus orígenes el edificio fue un monasterio jesuita del siglo XVIII. Sus suites (con techos altos, vigas de madera, sábanas de algodón egipcio y amenities de lujo) son perfectas si estáis planificando una escapada romántica, mientras que las villas con piscina privada, son ideales para un viaje en familia. Muy recomendable su spa con vistas al valle que ofrece tratamientos con ingredientes naturales únicos de Son Brull que invitan a la relajación total y, sobre todo, su piscina a los pies de la montaña. No os perdáis las sesiones matinales gratuitas de yoga para huéspedes ni largo un paseo por los preciosos viñedos que rodean la propiedad.

Su bistró, con una cocina informal y una selección de tapas a precios ajustados, es ideal para cenar al atardecer en el exterior. Si todavía no tenéis planificadas las vacaciones de verano, Mallorca puede ser una opción fabulosa.

Lo mejor de Londres en tres días

La capital británica siempre apetece. ¡Mucho más ahora que hay vuelos económicos desde España y que la libra se encuentra casi a la par que el euro! Londres ofrece miles de atracciones y actividades de ocio que llevar a cabo. En visitas breves siempre nos quedan cosas por hacer y rincones por descubrir. Pero también es posible disfrutar al máximo vuestra escapada visitando los lugares que os recomiendo a continuación y que os he agrupado por cercanía. ¡Comenzamos!

 

Área Hyde Park-Palacio de Buckingham-Parlamento. Con más de 140 hectáreas de extensión, Hyde Park es el parque imprescindible. Además de pasear entre paisajes verdes y caminos repletos de flores, patos y cisnes, en este oasis urbano se pueden hacer picnics, tomar el sol, remar en el lago, patinar, montar en bici y practicar otros muchos deportes.  Cerca se encuentra el palacio de Buckingham. Desde allí nos podemos acercar hasta las riberas del río desde donde se pueden obtener unas buenas vistas del Big Ben, el famoso reloj de las Casas del Parlamento convertido en uno de los principales símbolos de la ciudad. La torre, construida en 1858, constituye un peculiar edificio de estilo gótico que alberga cuatro enormes relojes situados en cada una de sus caras.  A su lado, la impresionante abadía de Westminster.

South Kesington/ Knightsbridge. ¡La zona ideal para las más sibaritas y para el shopping!  Además de numerosas embajadas y consulados, aquí se encuentra Harrods, uno de los más lujosos almacenes que existen: no dejéis de visitar la sección de alimentación, una de las mejores del mundo. Allí se pueden encontrar cualquier tipo de delicatesen, platos preparados para paladares gourmet y los manjares más exóticos. Sus dulces, galletas y bombones son una delicia, aunque nada baratos. A pocos pasos de Harrods se encuentra Sloane Street, la calle más elegante que alberga las tiendas de moda más exclusivas y las residencias de élite.

Eye of London. Construida en el año 2000 para celebrar el nuevo milenio, la noria London Eye se ha convertido en un icono londinense. Ofrece unas vistas panorámicas impresionantes y en los días claros es posible alcanzar una visibilidad de 40 kilómetros. Desde aquí parten también las embarcaciones que realizan cruceros por el Támesis y que permiten visualizar los principales monumentos desde el agua, como, por ejemplo, el Tower Bridge. Cruzando el puente de Waterloo se puede tomar un cóctel en uno de los bares de hotel más prestigiosos del globo: el American Bar del Savoy, con una decoración al estilo de los años 20. En este enclave tan glamuroso se enamoraron los protagonistas de mi última novela histórica, Amor es la respuesta.

Covent Garden/Soho/Chinatown. La primera es una de las zonas más animadas. Rodeada de teatros, la ópera, restaurantes y tiendas, se caracteriza por los numerosos artistas callejeros. Al lado se encuentra el Soho, una buena zona para salir de fiesta. Y muy cerca, el Barrio Chino que te transporta a Oriente en pleno corazón de Europa. Hay muchos establecimientos para probar la comida china auténtica, pero uno de mis preferidos es el Leong´s Legend con sus especialidades taiwanesas. En el centro de Chinatown se encuentra uno de los hoteles más lujosos de Londres: el W. Y también os aconsejo hacer una parada para conocer una de las últimas tendencias gastronómicas londinenses: Lobster&Burguer. ¡A mí me encanta!

Portobello y Candem. Son los dos mercadillos más famosos de la ciudad. Portobello es un mercado clásico que destaca por las antigüedades y las piezas vintage. Es recomendable dar una vuelta por el barrio en el que se ubica, Notting Hill, para observar sus casas victorianas y sus jardines floridos. Candem y su mercadillo, sin embargo, representan lo alternativo y vanguardista.

Área Oxford/ Regent/ Baker Street. Piccadilly Circus es el punto de encuentro por excelencia de la ciudad, fácilmente reconocible por los carteles luminosos y por la fuente de Eros. Desde aquí se puede ir caminando hacia Regent Street, una de las principales áreas de compras de la capital. Merece la pena destacar la tienda de juguetes Hamleys, quizá solo comparable con la juguetería FAO Schwartz de Nueva York. Y desde Regent hay que tomar Oxford Street, la calle más comercial de la capital británica. ¿Mi parada favorita? Selfridges, los fabulosos almacenes cuyos escaparates son todo un espectáculo. Para los amantes de la literatura en la cercana calle de Baker Street se ubica el apartamento, el museo y la estatua de casi tres metros del detective más universal: Sherlock Holmes.

Un último consejo:  debéis dejar un hueco para el British Museum y recrearte con sus secciones del Antiguo Egipto; la National Gallery, la exposición de arte más importante de Londres, y para la Tate Modern, el museo de arte moderno más visitado del mundo.

 

La lencería que querrás estrenar esta temporada

¿Cuántas veces te ha apetecido lucir la espalda completamente descubierta, pero no has encontrado el sujetador adecuado? Modelos incómodos, tiras imposibles, adhesivos de dudosa sujeción… No existía en el mercado un sujetador con el que realmente nos sintiésemos seguras a la hora de ponernos escotes traseros, vestidos sexis, camisas con aperturas… Hoy os descubro que, por fin, nuestro problema está resuelto. ¡Y además de una manera divertida y con mucho estilo!

Chic Back es una empresa cien por cien española que acaba de lanzar el único sujetador del mundo con tiras intercambiables para la espalda; lo han patentado en 152 países. Por delante es una prenda básica como cualquier otro sujetador, pero su peculiaridad es que se engancha por los laterales para combinar la copa con diferentes accesorios de diseño (en forma de tiras). Hay modelos para todo tipo de mujer: urbana, romántica, sexy, roquera, elegante, casual, glamurosa, punk… Y precisamente esa variedad es la que consigue que puedan ser utilizados con todo tipo de looks: con vestidos de noche, de día, con monos, camisetas, vaqueros…

 

¡El acto de presentación de la compañía fue maravilloso! En un entorno cuidado al detalle no faltó nadie: prensa lifestyle y femenina, agencias, expertos en moda, celebrities, blogueros, influencers… Y, por supuesto, sus embajadoras. Chic Back ha elegido a dos mujeres que saben mucho de moda y que han querido apostar desde el inicio por esta novedad en lencería: Laura Sánchez y Carmen Lomana. Ambas lucieron dos modelos diferentes de la primera colección de la marca; Carmen llevó el modelo Alexandra, una espectacular malla metálica dorada con adorno doble con la cabeza de una pantera y Laura el modelo Beatrice, una tira brillante de estilo urbano.

Laura Sánchez estaba entusiasmada y nos confesó que este proyecto no es solamente necesario sino visionario, y que va a solucionar la problemática que tienen tantas mujeres a la hora de poder lucir su espalda con comodidad y seguridad. Carmen Lomana, con su estilazo habitual, destacó que esta idea brillante solo podía salir de la cabeza de una mujer y la completa variedad de diseños consigue que se puedan lucir con un traje de noche de lamé dorado, con jeans o con un estilo más casual.

En el evento de presentación se encontraban también la actriz Mónica Estarreado y Makoke (ambas socias de la marca).

Otras celebrities que quisieron apoyar la iniciativa con su presencia fueron Elia Galera, Ana Matamoros y Marina Romero, quien llegó acompañada de Javier Tudela. Junto a Natalia Martínez, ideóloga y alma de Chic Back, tuve el honor de presentar la marca ante los más de cincuenta medios de comunicación acreditados. Ella, con su emotividad y dulzura, fue capaz de enamorar a todos los asistentes tanto como su gran idea.

Hay otro detalle relacionado con Chic Back que me ha encantado y que también quiero compartir con vosotras: además de producir en España, sus propietarios se han comprometido con la inclusión social y laboral: colaboran con la Fundación Juan XXIII Roncalli, cuya labor es la integración de personas con discapacidad.

Los sujetadores -disponibles en blanco, negro y nudé-, así como todos los modelos de esta primera colección, se pueden comprar en www.chickback.com. ¿Cuál es vuestro modelo favorito? Los míos son el Alexandra para una noche de gala el Koke para un look romántico, el Gia para lucir con camiseta y vaqueros, y el Cloe para un vestidazo.

 

Novedades beauty de primavera que debéis conocer

Una de las cosas que más me gustan cuando llega el cambio de estación es descubrir las novedades cosméticas. Sentir las texturas, los olores, conocer los nuevos packaging y, por supuesto, probar los productos. Estos días las mejores firmas están presentando lanzamientos muy interesantes. Comparto con vosotras algunos de los que más me han llamado la atención.

Los cuidados solares. Con la llegada del buen tiempo es bien conocido por todas que los filtros solares nos ayudan a prevenir problemas y evitan los signos del envejecimiento (cutis cansado, manchas, arrugas, etc.). Gisèle Denis, la marca experta en pieles maduras -de la mano de Vanesa Romero, nuestra bloguera de Marie Claire– ha presentado su nueva línea en un bonito evento celebrado en el hotel Santo Mauro. Los productos que me han enamorado son sus ampollas solares. Un tratamiento innovador y pionero para aprovechar los beneficios del sol y mantener el bronceado. También ayudan a recuperar la piel de las agresiones de los rayos UV. La ampolla Solar-Active tiene propiedades hidratantes y activadoras del bronceado. La After Sun Sola-Age contiene activos con propiedades antiedad y reparadoras. ¿Lo mejor? Su precio recomendado: ¡solo 15 euros! Y también me ha gustado mucho su compacto crema facial que cubre las imperfecciones de la piel a la vez que protege del daño solar. Ofrece dos productos: tono claro-medio y medio-oscuro según tu fototipo de piel. Su precio recomendado es de 22 euros.

Por cierto, Vanesa nos confesó que no se acuesta ni un solo día sin haberse desmaquillado y que “siempre me aplico protección solar, no salgo a la calle sin ella, y luego ya me maquillo”. ¿Sus próximos proyectos? “Estoy produciendo mi primer corto y escribiendo mi segundo libro”.

Oda a la vitamina C. Una de nuestros retos, bien seamos mujeres urbanitas, profesionales, viajeras, hiperactivas… es estar impecables en apenas unos minutos sin complicaciones. ¡De eso va Pixi! Es una firma de cosmética y maquillaje británica, creada hace una década por Petra Strand, una maquilladora con veinte años de trayectoria.  Apasionada por el cuidado de la piel, creó fórmulas innovadoras con ingredientes botánicos. Ella es una trabajadora madre de cuatro hijos y por eso los productos Pixi son multifunción: están ideados para mujeres que no tenemos tiempo que perder. Ahora acaban de lanzar una estupenda línea con vitamina C súper refrescante y efectiva. La mascarilla actúa como revitalizante y promueve la producción de colágeno y la luminosidad de la piel (sin necesidad de enjuagar). Su precio es de 32 euros. Esta línea también cuenta con una crema hidratante (también cuesta 32 euros), un sérum iluminador que ayuda a mejorar el tono de la piel y que reduce los daños del sol (34 euros) y un tónico rico en antioxidante y, obviamente, también en vitamina C, como el resto de la gama. Contiene probióticos que ayudan a fortalecer la barrera natural de la piel, corteza de sauce y extractos de frutas que actúan como exfoliante. Y os voy a confesar una cosa: soy adicta a los tónicos de Pixi.

El clásico que siempre funciona. Una de las firmas cosméticas que utilizo desde años al igual que ya hacía mi madre (y que nunca falla) es Elizabeth Arden. Y de entre todos sus productos, siento debilidad por la línea Prevage.  Acabo de conocer su City Smart (67 euros) el primer escudo protector hidratante que combina filtros solares de amplio espectro con un complejo antipolución: lo pueden utilizar tanto hombre como mujeres a partir de 25 años que buscan proteger la piel de los daños medioambientales. Pero, sin duda, tenéis que probar el que promete ser uno de los tratamientos más revolucionarios de los últimos tiempos: Progressive Renewal Treatment. Se trata de un tratamiento renovador intensivo que se aplica todos los días durante cuatro semanas a lo largo de cuatro fases de acción progresiva que aceleran la renovación celular y disminuyen los signos visibles de la edad. Está disponible en los puntos de venta de Elizabeth Arden de El Corte Inglés de toda España a un precio de 235 euros.

Las paradas obligatorias (y más cool) de Lisboa

Lisboa siempre apetece. Situada a apenas una hora de vuelo, la capital del país vecino es una ciudad que resulta ideal para una escapada y que nunca te cansas de visitar. ¡Si hasta Madonna la ha elegido para vivir! Hoy os descubro los rincones imprescindibles en vuestro próximo viaje.

      El hotel emblemático. Es una de las primeras preguntas que nos hacemos al planificar un viaje. ¿Dónde me alojo? Sin dudar os recomiendo el que posiblemente cuente con la mejor ubicación. El Pestana Pousada de Lisboa (un hotel Small Luxury Hotels) está situado en el centro de la plaza del Comercio, corazón de la ciudad. Un enclave de lujo que se complementa con unas instalaciones decoradas con mucho estilo, las maquetas originales de muchas obras de arte reales (el hotel parece un museo en miniatura), unos desayunos estupendos y un servicio de altura. También ofrece una interesante propuesta gastronómica: prueba sus deliciosas carnes en un ambiente cosmopolita y con unas privilegiadas vistas a la plaza en Rib Beef&Wine.  Y déjate aconsejar para un  maridaje perfecto con vinos portugueses (no te vayas sin probar su vino verde).

      Shopping y picoteo. Merece la pena visitar el Mercado Da Ribera para conocer a fondo los productos típicos y las especialidades del país. Además de todos los puestos de frutas y verduras frescas de la planta baja, es uno de los mejores lugares para comer. ¡Y con precios para todos los bolsillos! Tiene decenas de puestos con bocados tradicionales, cocina de autor, street food o caprichos gourmet. También podrás traer en la maleta los mejores productos típicos: latas de conserva, vinos, quesos, chocolate…

       ¿Eres sushi adicta? Entonces tienes que acercarte hasta SeaMe, posiblemente la mejor de barra de sushi lisboeta. Un establecimiento ideal para amantes de los productos del mar servidos de todas las maneras posibles: crudos, al horno, ahumados, a la brasa, a la plancha, cocidos… Tú eliges cómo los prefieres. Los ceviches también están muy buenos. Una advertencia: los fines de semana suele haber cola para entrar. Es uno de los sitios de moda.

El brunch. Ubicado en plena avenida de la Liberdade (la Milla de Oro de Lisboa), el hotel Valverde (recién incorporado a la prestigiosa lista de los Relais&Chateaux) ocupa un elegante edificio de fachada clásica, con columnas de voluta y frisos ornamentales esculpidos. Sus interiores te van a enamorar por su decoración impecable. Destaca su gran patio interior, un oasis urbano con una exuberante vegetación ideal para tomar cócteles o disfrutar de la hora del té. Pero, sobre todo, no te pierdas su brunch de los domingos. Amenizado con música en directo, ofrece unos platos estupendos, muy abundantes y un servicio de lujo.

       Una escapada obligatoria. Desde la estación central lisboeta salen continuamente trenes que en apenas cuarenta minutos te dejan en el centro de Cascais. Un pueblecito marítimo de cuento, perfecto para caminar junto al mar, hacer shopping, fotografiar sus mansiones señoriales del siglo pasado o saborear las especialidades gastronómicas portuguesas. Si prefieres los entornos glamurosos y alejados del bullicio turístico, te recomiendo el sitio perfecto: traspasa las puertas de la histórica ciudadela y elige la Taberna Da Praça. En un ambiente glamuroso vas a comer de maravilla por un precio moderado en el restaurante del hotel Pousada Ciudadela &Art District. Te resultará complicado elegir mesa entre las situadas en la terraza del patio histórico o las del acogedor interior que simula una biblioteca.

    La parada dulce. En Lisboa vas a encontrar una pastelería en cada rincón. Visita la antigua confitería de Belem donde elaboran los famosos pasteles de Belén con una receta secreta que se mantiene inalterada desde hace siglos. Déjate caer por Versailles para probar sus pastelitos de nata y sé la reina de Instagram subiendo imágenes de la fachada y el interior de la Confitería Nacional, una de las más antiguas de Europa.

    Una copa con vistas. Después de un día intenso, nada mejor que subir hasta las alturas para disfrutar de un gin-tonic fresquito o de un cóctel bien elaborado. Elige el Sky Bar del hotel Tivoli. Una azotea cosmopolita, con unas panorámicas fantásticas de la ciudad y siempre frecuentado por gente guapa.