Dubái: el paraíso del shopping y el lujo

Algunas panorámicas y skylines urbanos nos los han mostrado en tantas ocasiones en el cine y los medios, que cuando los visitamos por primera vez, es como si ya hubiésemos estado. Nos ocurre con Manhattan y más recientemente con Dubái. El Burj Khalifa o el Burj Al Arab forman parte de los iconos contemporáneos por excelencia. ¿Pero qué hacer en el paraíso del lujo? Si disponéis de tiempo y cantidades obscenas de dinero, TODO. Si se carece de ambas cosas os voy a dar algunas pistas para aprovechar al máximo vuestra estancia en Dubái. Lo mejor es planificarse las visitas por las tres zonas de referencia: la tradicional, Bur Dubái y Deira (zocos, mezquitas, mercado del oro, zoco de las especias…), el área de negocios World Trade Center (Burj Khalifa, Mall Dubai, torres infinitas, Dubái Fountain…) y la parte más bonita, Marina Dubái y Jumeirah (las playas, Burj Al Arab, la palmera, The World, el hotel Atlantis…).

 

Os desvelo las visitas imprescindibles.

Burj Khalifa. Es el edificio más alto del mundo con 828 metros y popularizado mundialmente por la película Misión Imposible. Es espectacular e impresiona desde cualquier perspectiva. Se puede observar desde una distancia de 90 kilómetros. Para que os hagáis una idea de su dimensión el Empire State es menos de la mitad de esta torre. A sus pies se ubica la Dubái Fountain, ¡cómo no! la fuente más grande del mundo. Imposible no comparar este espectáculo con las fuentes del Bellagio de Las Vegas pues han sido diseñadas por los mismos ingenieros.

 

Burj Al Arab. Sin duda, el icono de la ciudad. Es uno de los escasos siete estrellas del mundo. Está construido sobre una isla artificial a 280 metros de la costa, mide 321 metros de altura, todas sus habitaciones son suites (la más pequeña de 175 metros cuadrados) y el servicio de transfer es una flota de Rolls Royce que saluda al visitante flanqueando la puerta de entrada. Desde tierra firme hay controles de acceso que impiden el paso a turistas. Como los precios de las habitaciones son prohibitivos, lo mejor es reservar en alguno de sus restaurantes un almuerzo, cena (a partir de 200 euros por persona) o la opción más económica, el afternoon tea (unos 140 euros). Os recomiendo tomar el brunch (solo los viernes) en el restaurante Al Muntaha (planta 27). Las panorámicas de casi 360 grados sobre Dubái son inolvidables.

Dubái Marina. Uno de los lugares imprescindibles. Combina zonas residenciales y de ocio a lo largo de siete kilómetros de canal. Debéis de pasear por allí al atardecer mientras se observa la llegada a puerto de decenas de yates, aunque lo mejor es disfrutar de un crucero rodeado de rascacielos (existen opciones con cena de lujo a la vez que navegas por la Marina). Entre sus numerosos e impactantes rascacielos, elijo la Canyan Tower, una perfecta espiral que, con sus 306 metros, es la torre torcida más alta del mundo.

Palm Jumeirah y el Atlantis. Es la popular isla artificial con forma de palmera. Está repleta de mansiones de tres millones de dólares en adelante. La mejor manera de apreciarla es en hidroavión o helicóptero. El hotel Atlantis The Palm es uno de los establecimientos más famosos de Dubái (solo hay otro en Bahamas). Merece la pena visitarlo, pero hay que reservar en uno de sus restaurantes para poder acceder (con el añadido de atravesar The Palm).

Madinat Jumeirah. Zoco con galerías comerciales que recuerda a una antigua ciudad árabe, tanto por su arquitectura interior como exterior.  En el lado sur se encuentra lo que llaman la Venecia de Oriente Medio: los canales de Madinat Jumeirah en los que resulta imprescindible navegar en una canoa tradicional. Desde aquí se pueden contemplar unas vistas espectaculares del Burj Al Arab. Existen una gran cantidad de exclusivos bares y restaurantes con vistas al mar como The Agency o el Shoo Fee Ma Fee.

Dubái Mall. El paraíso del shopping. Avisadas estáis… Es el centro comercial más grande del mundo.  No faltan las tiendas de las mejores marcas de lujo o sorpresas para el visitante como un zoco del oro propio, un inmenso acuario con miles de peces -tiburones incluidos-, pistas olímpicas de patinaje o esqueletos reales (y completos) de dinosaurios de más de veinte metros entre sus galerías.

Tres visitas gastro que no te debes perder en noviembre

En cuanto comienza a apretar el frío uno de los mejores planes que organizo son las salidas gastro. Un buen bocado y un mejor vino son el remedio perfecto para cualquier mal. Hoy os descubro tres visitas que no os debéis perder durante este mes.

El mejor cachopo de Madrid. Ubicada en el barrio de Argüelles, en la calle Juan Álvarez Mendizábal (entre la Plaza de España y el Templo de Debod) La Charca es un establecimiento sencillo cuya esencia es ofrecer cocina española tradicional de calidad, con raciones generosas, a precios moderados y con especial atención a las recetas y los guisos asturianos. Ahora cuenta con un hito adicional que le ha convertido en un lugar de peregrinaje obligado si sois amantes del cachopo: su premio al más rico de la capital y el tercero mejor de España en la sexta edición de este certamen. Este cachopo de unos 750 gramos de peso y entre 35-40 centímetros de longitud, elaborado con la mejor ternera asturiana I.G.P. al estilo de Allende -relleno de jamón ibérico y tres tipos de quesos asturianos, entre ellos Gamonéu y La Peral- está muy rico. No os perdáis tampoco el pulpo a feira con sus cachelos, las croquetas de la casa, las bolas de queso de cabra con cebolla caramelizada y miel, los fritos de pixín, la fabada asturiana o el arroz caldoso con bogavante. Para los más golosos resulta imprescindible probar durante los postres el arroz con leche requemado.

La playa de Sevilla. Sobre el mismo puente de Triana, con el Guadalquivir a sus pies y regalando una de las mejores panorámicas de la ciudad tienes que conocer el restaurante Mariatrifulca. Siempre hay un ambientazo, gente guapa y puedes tapear en la barra (un buen jamón, ensaladilla de langostinos y jugo de carabineros, unos estupendos niguiris de buey con foie) o comer a la carta (una rica lubina en adobo, un despiece de atún rojo, sus variedades de arroz…). El consejo: reserva en la terraza. Las vistas son impresionantes sobre todo por la noche con Sevilla iluminada frente a tus ojos y reflejada en el río.

Un buen mollete andaluz en la capital ¿Quién de nosotras no hemos disfrutado del típico mollete andaluz? Bocaditos tiernos que nos transportan al sur, a días luminosos repletos de actividades al aire libre y al buen rollo. En definitiva, a Andalucía. Ahora llegan a Madrid en cuatro versiones que merece la pena probar. Las trae el restaurante Zahara de Osborne perteneciente al Grupo Osborne por lo que sea cual sea el motivo de vuestra visita os aconsejo comenzarla con un buen plato de jamón Cinco Jotas (emblema de la casa) acompañado de salmorejo y una copa de amontillado bien fresquito. Los molletes los elaboran al estilo de Antequera, con harina de trigo, aplanado, de miga blanda, poco horneado y con forma ovalada. No os perdáis el de pollo asado con panceta, manzana y cremoso alioli, está espectacular por su acertado contraste de sabores. Otro de los más ricos el de sabroso rabo de toro acompañado de pera caramelizada. También podéis probar el mollete de pringá andaluza con tomate y hierbabuena o la versión más gaditana para los que no pueden resistirse a una fritura: en este caso el mollete está relleno de calamares fritos, puntillitas y alioli negro.

Cómo exprimir La Habana en 72 horas (de día y de noche)

Afirman orgullosos los habaneros que la capital cubana es la ciudad que nunca duerme. Pero en cada una de mis visitas yo siempre he encontrado otro matiz irresistible. La Habana es la metrópoli de la banda sonora ininterrumpida. La música suena en cualquier rincón, cafetín, plaza o teatro escondido. Voy a comenzar por daros las pistas clave para exprimir la ciudad durante el día.

  • El Malecón. El paseo marítimo de más de ocho kilómetros es de obligado recorrido para tomar el pulso al pueblo cubano. Es su punto de encuentro al caer la tarde y la localización ideal para ver ponerse el sol tomando un cóctel en la terraza Abadía o bien cenar en uno de los mejores restaurantes de la capital cubana: Litorial.
  • El capitolio nacional. Posiblemente el edificio más emblemático e imponente de toda la ciudad con permiso del gran teatro de La Habana.

  • La Habana Vieja. Callejear sin rumbo es una delicia en esta parte de la ciudad, mientras te dejas empapar por el peso de su historia, la alegría de su gente y algunas estampas que no se ven en ningún otro lugar del mundo: como todos esos coloridos Chevrolet, Cadillac y Pontiac de los años cincuenta. Estos últimos años se están rehabilitando infinidad de edificios históricos que devuelven un aspecto colonial imponente a la capital cubana. Restaurantes de arquitectura encantadora, cafés en salones señoriales rodeados de columnas y terrazas en patios semi-palaciegos abundan en la zona vieja.

  • La plaza de la Revolución. Una explanada ante el memorial de José Martí, presidida por un inmenso relieve del Che Guevara. Este espacio siempre ha sido la tribuna popular de los cubanos: aquí tienen lugar celebraciones, mítines, desfiles… Y a la vera del Martí es donde Castro daba sus legendarios discursos.
  • Fábrica de tabacos de Partagás. La Habana huele a ron, a sal, a ritmos latinos y a humo de puro. Detrás del Capitolio se encuentra la fábrica de cigarros más antigua de la ciudad que además fue fundada por un español: Jaime Partagás. Aquí se elaboran los puros habanos y la visita es obligada para las que queráis comprar este genuino tabaco.
  • Playa de Santa María. Las que no podáis evitar disfrutar de una jornada playera tenéis que acercaros hasta Santa María para disfrutar de un mar claro, arena blanca y docenas de palmeras presidiendo el paisaje. Es un paraje frecuentado por cubanos, no turístico.
  • Castillo del Morro. La fortaleza más antigua de la capital cubana es donde tiene lugar la mítica ceremonia del cañonazo de las nueve de la noche. ¡Imprescindible para observar una puesta de sol sobre la bahía habanera!

Si queréis destinar un día a explorar los alrededores de la capital, elegid una de estas dos excursiones:

  1. El más famoso balneario ofrece más de veinte kilómetros de playas de aguas cristalinas y arenas finas. Refleja la postal de parajes caribeños de ensueño. Ubicado en la Península de Hicacos, se encuentra a unos 150 kilómetros, por lo que se puede visitar durante una jornada intensa.
  2. Valle de Viñales. Un Parque Nacional imprescindible por sus singulares mogotes de belleza inigualable, las vegas de tabaco y las casas campesinas entre las montañas.

Y por fin llegamos a La Habana de noche… Nunca volveremos a disfrutar de las míticas veladas nocturnas del año 58, pero podemos hacernos una idea de cómo esta ciudad gobernó el mundo del lujo, el ocio y el glamour visitando dos vestigios de la época. Tropicana es un cabaret con fama mundial, interpretado a cielo abierto, en medio de un bosque repleto de vegetación donde los árboles forman parte del espectáculo. Es un enclave único para disfrutar la música, los colores y el folclore de Cuba y del Caribe en todo su ritmo. En el mítico hotel Nacional, frecuentado por Frank Sinatra, Ava Gardner, Buster Keaton o Winston Churchill, cada noche el Cabaret Parisién ofrece un gran show que muestra la fusión de las culturas indoamericanas, hispanas y africanas, origen de la cultura cubana.

Otras visitas nocturnas imprescindibles:

  • La Bodeguita del Medio y la Floridita. Visita obligatoria por su historia vinculada a Hemingway y otros tantos personajes míticos del cine, la política o la literatura. Aunque se trata de lugares pequeños y siempre repletos de turistas disparando fotografías. Eso sí, son coquetos, originales, genuinos y con música en vivo permanente.
  • Jazz Café. Ubicado en la zona del Vedado es un local con enormes cristaleras que ofrece agradables panorámicas y actuaciones musicales de calidad, gran ambiente y unos cócteles deliciosos. No os perdáis el de horchata de coco.
  • La Casa de la Música. Es una casona ubicada en Miramar. Se trata de un gran salón con mesas y escenario elevado, uno de los locales que permanece abierto hasta la madrugada, con orquesta en vivo que interpreta salsa, merengue y demás ritmos latinos. Siempre atestada de un público que mezcla cubanos y turistas a partes iguales.

Cuatro caprichos fashion que te puedes permitir

El otoño nos trae sorpresas y novedades de lo más apetecibles. Hoy comparto con vosotras cuatro descubrimientos recientes que os van a enamorar tanto como a mí. ¿Cuál es vuestro favorito?

Camisetas con mensajes de amor (y poesía). Acabo de descubrir una nueva marca de moda española que va a ser un must esta temporada. ¡Tenéis que conocerla! Amore Grande llega para reivindicar el Amor con mayúsculas. Prendas pensadas para enamorar. Diseños que lanzan un mensaje de amor a la vida, a lo bello, a lo positivo; y lo hacen a través de la poesía para ayudarnos a transmitir nuestros sueños, sentimientos más íntimos y nuestro lado más romántico. Además, estas prendas también son moda sostenible porque esta reivindicación del amor no estaría completa sin demostrar también la pasión por nuestro planeta. Por eso, las camisetas de Amore Grande se fabrican con materiales orgánicos y serigrafía natural, manteniendo un total respeto por el medio ambiente. ¿Te atreves a lucir camisetas con mensajes de amor? ¿Y a regalarlas? ¡Yo sí!

Dulces artesanos neoyorquinos. ¿Eres amante de las cookies, los brownies, la tarta de zanahoria, los rollitos de canela, la genuina tarta de queso o los bagels dulces o salados? Entonces estás de enhorabuena. Acaba de abrir en la calle Serrano, 149 (justo al lado de la plaza de los Delfines) The Cookie Lab, la primera pastelería americana de la capital completamente artesanal. Para hacer una galleta rica, una cookie especial, solo se necesitan dos cosas: ingredientes de calidad y una buena receta. Esa es la filosofía de est establecimiento cuyas recetas se basan en la auténtica tradición pastelera americana basadas en el recetario familiar de Dana Knowles (propietaria de los famosos establecimientos Taste of América). Pastelerías de lujo neoyorquinas llevan años aplicando esta fórmula con éxito: recetas de las abuelas y los ingredientes más naturales posible. Las mejores harinas, el chocolate más refinado de la tradición americana, huevos de corral de proximidad… No dejéis de probar la cookie de chocolate con crema de cacahuete, la de chocolate blanco y nueces pecanas o la de chips de chocolate y avena con arándanos.

La flamante colección de perfumes Maestros de la Moda. Los diseños de Javier Larrainzar se caracterizan por su feminidad. Ahora acaban de llegar al mercado sus perfumes que se convertirán en indispensables para las mujeres que buscamos fragancias elegantes y atemporales. IRIS resulta un exquisito bouquet floral acompañado de una ligera nota cítrica que se combina con aromas de violetas y jazmines que descansan sobre un lecho avainillado y almizclado. ROSA es una composición de refrescantes notas verdes y exóticas especias que, unidas a notas frutales, finalizan con notas de vainilla y maderas. ¿Y qué me decís de Elio Bernhanyer, uno de los grandes maestros de la moda española de todos los tiempos? Ahora puedes acompañar tu outfit diario con sus nuevas fragancias: Peach, Rose y Sandalwood que destaca por la violeta, grosella negra que se envuelven en magnolia, rosa y melocotón, y Bergmota, Praliné y Musk un perfume sofisticado gracias al cedro y praliné que se combinan con vainilla, almizcle y ámbar. ¿A que os apetece probar todas ellas?

Cosmética de edición limitada. Elizabeth Arden es una de mis marcas de cosmética favoritas desde siempre. Y, por supuesto, Eight Hours es un indispensable de mi neceser especialmente con la llegada del frío. Este año, con motivo de su 88 aniversario, han lanzado una edición limitada que no puede ser más bonita por su diseño y por su mensaje. El bálsamo y el labial llegan en un colorido y alegre packaging, un grafiti del artista James Golderown (muy conocido por su hashtag #lovewall) que difunde un mensaje de esperanza y positividad entre todas las razas y nacionalidades. Una edición que seduce en cuanto la ves y que ya puedes adquirir en los establecimientos El Corte Inglés. ¡No te quedes sin ella!

Cinco rincones secretos de Oporto

Os voy a hacer una confesión: mi destino portugués preferido es Oporto. A escasos cincuenta minutos de vuelo desde Madrid y con fácil acceso desde Galicia es una ciudad que fusiona vino, gastronomía, arquitectura antigua, fachadas de cerámica, música y mucho más. Oporto es una ciudad a la que siempre apetece regresar. Os descubro cinco rincones con encanto que debéis conocer.

Joia da coroa. Butacas diocechescas, porcelana fina, polvo de oro, manteles de hilo, rosas naturales en cada mesa… En el corazón de la transitada Rua das Flores siempre tomo un café y un dulce en un establecimiento de cuento que antiguamente fue una de las joyerías más exquisitas de la ciudad. Es un salón de té que derrocha glamour, refinado y en el que su bollería artesanal, tartas y zumos están deliciosos. Algo más caros que el resto de precios de la ciudad, pero merece la pena visitarlo.  Además, en los pisos superiores hay una galería de tiendas temáticas que merece la pena conocer.

El restaurante de Praia da Luz. En la playa de la Luz, junto a un camino geológico, se encuentra un restaurante que podría pasar por un beach club ibicenco. Hamacas, camas balinesas, zona chill-out, cafetería, terraza, varias barras… sobre la misma arena de la playa. Podrás desayunar, comer, tomar un cóctel o una buena botella de vino a precios estupendos. Dos recomendaciones cuando lo visitéis: probad su tarta de lima y tomad primero el aperitivo (por ejemplo, una botella de vino blanco fresquito a partir de diez euros) en un chiringuito situado a escasos 200 metros del restaurante.

El Dick´s Bar. El vino es el absoluto protagonista del hotel Yeatman, pero hay que conocer su mejor secreto el Dick´s, su bar con la terraza que tiene las panorámicas más impresionantes de la ciudad, ofrece precios moderados (aunque más caros de los habituales en Oporto) y evoca un ambiente distinguido y acogedor, característico de un club privado decorado con buen gusto y con fotografías e ilustraciones históricas. Disponen de una amplia carta de vinos envejecidos en madera que puedes degustar por copa o por botella. El servicio es impecable y también hay tentempiés, platos ligeros y ensaladas ideales para una cena con una puesta de sol inolvidable. Su franceshina es la mejor que he probado en Oporto (con permiso del café Santiago y el Majestic).  Los fines de semana también hay conciertos de música en vivo.

La ruta de los petiscos. Nuestros vecinos portugueses han sucumbido a una de nuestras tradiciones míticas, las tapas, aunque ellos lo llaman petiscos y lo viven como una nueva tendencia gastronómica. ¿Una ventaja? Vais a probar tapas deliciosas a partir de 0,75 euros. Os recomiendo tres establecimientos especializados en “tapas portuguesas”: Caldeireiros, donde no debes dejar de probar su salchicha con salsa de espinacas, Cantina 32 un establecimiento de diseño con una variedad brutal de bocados (imprescindibles el salmón curado en mostaza y naranja y su pulpo salteado con patatitas dulces) y Trasca donde sucumbiréis a la tarta de leche condensada con chocolate.

La terraza del puente de Don Luis.  Este puente es uno de los emblemas de la ciudad. Cuando me coloco justo debajo y miro hacia arriba tengo la misma sensación que cuando observo la torre Eiffel desde el centro de su base. Hay una explicación muy sencilla para esta asociación: fue diseñado por Teófilo Seyrig, discípulo de Gustav Eiffel. Es un puente muy transitado porque con solo cruzarlo llegas a Vila Nova de Gaia, la ciudad de las bodegas. Pero cuenta todavía con un aliciente más. Una terraza a pie de puente y sobre el río Duero que ofrece unas vistas increíbles sobre la Ribeira y la población vecina. Un indispensable de Oporto para tomar un gin-tonic al atardecer.

Especial veladas románticas y primeras citas

¿Estáis buscando restaurante para una primera cita o una cena especial? Si es vuestro caso hoy os recomiendo seis establecimientos muy recomendables, todos de estilo bistró. Siempre me ha gustado ese concepto francés de pequeños restaurantes de pocas mesas donde se sirve comida casera. Suelen estar decorados con detalles hogareños y resultan perfectos para encuentros íntimos. Comenzamos.

El más chic. Beker 6 os seducirá por un entorno elegante, refinado y una decoración con mucho estilo. Otro valor añadido es que cuenta con pocas mesas que mantienen la separación adecuada para salvaguardar la magia de una cena solo para dos. Rostros conocidos y comensales sibaritas presiden el ambiente.  Escargots bourguignon, coquelet al romero, hamburguesa bañada en cerveza negra o los platos armenios son algunas de sus especialidades.

Un clásico intemporal. Una foto panorámica de París preside el comedor de Moncalvillo, un bistró con cocina de raíces francesas que incorpora con acierto toques modernos. Un refugio escondido en la calle de San Lucas, casi esquina con Barquillo. Allí nos encontramos un coqueto establecimiento con muy pocas mesas, pero sobrio y elegante que ofrece una gastronomía interesante. Hay que dejarse aconsejar por los platos del día, pero yo siempre pido las alcachofas con foie, el pato y el steak tartar. Aunque cualquier otra propuesta de la carta suele estar bien elaborada.

 

El más cool. Os sugiero que os trasladéis hasta el barrio de Chamberí, en plena plaza de Olavide, para conocer Lili´s, un espacio inaugurado recientemente. Es un restaurante plagado de detalles, decorado con toques cosmopolita y mucho gusto. Su especialidad es la cocina mediterránea y las carnes y pescados a las brasas. Están muy buenos y a un precio más que razonable. Si os gusta el dulce no dejéis de probar la tarta de queso de maracuyá ¡deliciosa! Un consejo: pedid mesa en el salón rosa ubicado al fondo. Apenas tiene un puñado de mesas y la atmósfera es íntima y encantadora.

Para enamorados golosos. Pensando en una cita dulce y a la luz del día (no solo de noche vive el amor) os recomiendo Madeleine Mon Amour ubicado en la Ciudad Condal. Es un espacio afrancesado especializado en la elaboración de unas galletas típicas de Lorraine. Su atmósfera evoca las calles y los cafés más bohemios de París. En su carta descubriréis una variedad única de madeleines saladas, como la de sobrasada ibérica o la de queso de cabra, y dulces, como las clásicas de piel de limón o la de mermelada de chocolate y vainilla de bourbon. Podréis acompañarlas de deliciosos cafés y tés. Pero esto no es todo: cuenta con una selección de productos artesanales franceses como el foie gras, los quesos curados y buenos vinos y champanes para que ese brindis especial tenga lugar.

Arte y vanguardia. Y ha llegado el momento de aportar un toque de modernidad a nuestros planes. Las parejas que hagáis una escapada a Bilbao podéis cenar en el emblemático museo. Os recomiendo elegir las mesas que se ubican frente a los ventanales: por la noche ofrecen unas maravillosas (y románticas vistas) sobre la ría. El comedor está diseñado por Frank Gehry y las mesas a veces están adornadas con orquídeas. Quienes acudan en verano a cenar a Bistró Guggenheim también disfrutarán de una carta de cócteles que podrán degustar en la original terraza rodeada de titanio.

Un legendario. Frente al edificio del Senado en Madrid se encuentra Caripén, un bistró mítico por la historia que atesora: fue el tablao flamenco de Lola Flores y por sus paredes han desfilado celebridades patrias e internacionales. Presumen de servir el mejor magret de pato de toda la ciudad, aunque también destacan por su selección de foies, los caracoles, las ostras guillardeau y, sobre todo, por sus mejillones de roca que suelen convertirse en el favorito de casi todos. En un lugar pequeño, de luz tenue, noctámbulo, clandestino… Se trata de una buena opción si estáis organizando una cena tardía porque mantienen la cocina abierta hasta altas horas de la noche.

¿Viajas sola? Conoce la fórmula de moda para conocer destinos

Cada vez más mujeres de todas las edades viajamos solas, tanto en nuestros momentos de ocio como por motivos de trabajo. Seguro que a vosotras también os ha pasado: llegáis a una nueva ciudad y no sabéis por dónde comenzar. O bien habéis terminado vuestras reuniones y tenéis toda la tarde libre para conocer los rincones de algún destino apetecible. Pero os da pereza salir a descubrirlos porque no tenéis compañía en un lugar desconocido.

Hace poco probé una alternativa interesante para solucionar estas situaciones: los free tours. Es otra forma de visitar destinos a través de recorridos y actividades por los principales puntos de interés de las ciudades de forma gratuita, aunque lo normal es que al finalizar se deje una propina al guía. El importe va a depender únicamente de cómo valores tú el servicio. Existe una gama infinita de free tours dependiendo de tus gustos y preferencias: históricos, fantasmagóricos, cinematográficos, musicales, monumentales, gastronómicos, nocturnos, artísticos, sobre leyendas y mitos locales, paseos en bicicleta… En los últimos tiempos y debido al crecimiento de la demanda cada vez hay más empresas dedicadas a los free tours. Una de las plataformas que está creciendo de forma imparable precisamente es española: GuruWalk En poco más de un año ya están en más de sesenta y cuatro países, cuentan con más de ochocientos guías y ofrecen más de mil tours. Os voy a descubrir algunos de los más TOP.

  • Itinerario especial sobre Harry Potter en Londres y Edimburgo. Si eres fan de esta saga lo pasarás genial descubriendo lugares míticos del mundo mágico de Harry y sus amigos. El lugar donde está enterrado Voldemort, las puertas de la escuela de magia, el famoso Elephant House, lugar donde JK Rowling escribió los primeros capítulos…

 

  • De compras por Dubái. Visita el mall más grande del mundo (imposible verlo por completo en un solo día). Conoce sus acuarios, parques de nieve, degusta platos exquisitos, haz compras en un sinfín de tiendas, contempla el espectáculo de la fuente del Burj Khalifa, el edificio más alto del planeta…
  • Tours gastronómicos. Una degustación de chocolate belga en Brujas, otra de cervezas en los genuinos pubs irlandeses de Galway, un tour de cervezas artesanales en Viena, uno de tacos en Puerto Vallarta, de especialidades colombianas en Bogotá, un food tour con vino en Burdeos, comida árabe en Marrakech, tapeo en Barcelona… Aquí ya depende de vuestras preferencias y gustos culinarios. ¿Tú cuál te quieres comer? ¡Yo todos!

 

  • Monográfico de Juego de Tronos en Dubrovnik. Si eres una apasionada de Juego de Tronos (y mientras esperas impaciente a que se estrene la última temporada) puedes conocer todos los escenarios que tuvieron como protagonista a la capital croata. Entre ellos el famoso paseo de la vergüenza de Cercei.

Los grupos no son demasiado numerosos y las visitas tienen una duración aproximada de entre dos y tres horas. Además, los guías pueden proporcionarte recomendaciones para exprimir lo mejor de cada ciudad y se suelen esforzar para conseguir que la experiencia sea lo más divertida posible (su propina depende de ello). ¿Un plus adicional? Normalmente otras de los participantes están en la misma situación que tú y después de conoceros en el tour podéis quedar para realizar otras actividades en común durante vuestra estancia.  ¿Os animáis a probar estas experiencias? Ya me contaréis…

Fotografía: Javier Zapata

Otros libros que debes leer en vacaciones

La lectura (junto con la escritura) es uno de los grandes placeres de mi vida. Nada enriquece más que sumergirse en un buen libro. Hoy os recomiendo algunas obras imprescindibles, de las que no aparecen estas semanas en los medios como bestseller estivales, títulos alejados de los lanzamientos más mediáticos, pero que debéis leer (si queréis). ¡Y hasta releer!

      La chica de antes. J. P. Delanay. Una casa espectacular, elegante, minimalista. Justo el lugar que Jane está buscando para empezar de cero. Aunque lo extraordinario es que se la ofrecen por un alquiler mínimo. Solo tiene que completar un peculiar formulario de solicitud y aceptar las reglas impuestas por su propietario, un enigmático arquitecto. Nada más instalarse, Jane descubre que algo le pasó allí a la inquilina anterior, Emma.

  • ¿Por qué lo he seleccionado? Porque es uno de los últimos libros que me ha mantenido enganchada. Hay intriga, es de fácil lectura (ideal para distraerte en vacaciones), con episodios cortos que te invitan a seguir leyendo. En definitiva, un thriller psicológico con un final que no deja indiferente.

Cartas a Lucilo. Séneca. Siempre me han fascinado los clásicos. La lucidez con la que escribían hace más de dos mil años son toda una oda a la sensatez y a la sabiduría. La vigencia de sus argumentaciones sorprende por lo actual al lector moderno. Lo mejor es su trasfondo: Séneca trató de enseñarnos a ser felices y a aprender a vivir.

  • ¿Por qué os lo recomiendo? Por la cantidad de sentencias que os harán reflexionar durante su lectura y por la sencillez con la que están planteadas. Abarca todos los ámbitos del pensamiento humano.

Todo un hombre. Tom Wolfe. A pocas semanas de su muerte, me resultaría sacrílego no mentar a Wolfe. Casi todos hemos leído La hoguera de las vanidades, un clásico universal. Pero si queréis adentraros en otra obra de este maestro, quizá Todo un hombre sea la novela adecuada. Ambientada en Atlanta, el escritor realiza una feroz crítica de la sociedad americana, pero, sobre todo, de los tejemanejes del poder. Mientras nos adentramos en la lectura van emergiendo conflictos raciales y la omnipresente corrupción implícita a las altas esferas. Todo ello lo hace a través de la narración de la caída de Charlie Croker, una exestrella de fútbol reconvertido en multimillonario promotor de proyectos inmobiliarios.

  • Un consejo para lectores inquietos. Más allá de su obra literaria os recomiendo leer las crónicas periodísticas de Wolfe. Son sagaces, salvajes y despiadadas. Pero con un toque elegante y de clara inspiración literaria.

 

El largo adiós. Raymond Chandler. De Chandler y su Philip Marlowe -el detective más imitado e inimitable de todos los tiempos- lo más complicado es elegir qué obra leer. Si amáis el género negro hay que absorberlas todas. Pero como tengo que nombrar solamente una novela, me decanto por El largo adiós. Y os sugiero el escenario perfecto para disfrutarla como merece: un ocaso con buenas vistas, brisa fresca revolviendo vuestra melena y un gimlet bien frío para homenajear al protagonista.

  • ¿Por qué lo elijo? Porque es un autor impecable en la estructura de sus tramas y en la creación de personajes complejos, cínicos, turbios. La brillantez en la descripción de las mujeres desde la perspectiva de Marlowe es apabullante. Casi tanto como sus diálogos (uno de los aspectos más delicados a los que se enfrenta un autor durante el proceso de creación literaria).

      Y un poquito de autopromo 😊 Si os gustan las sagas familiares protagonizadas por mujeres, con localizaciones de lujo, tramas repletas de intriga, secretos, historias de amor (de las complicadas) y con una potente ambientación histórica (harenes otomanos, corte del último zar de Rusia y el mundo del arte contemporáneo), Amor es la respuesta es vuestra novela para este verano.

¡Vacaciones en Jamaica!

Cultura rastafari, acordes acompasados de reggae, playas caribeñas, naturaleza selvática y la leyenda de Bob Marley convierten a esta isla en un destino muy apetecible y repleto de matices. Os develo qué hacer y qué visitar en este enclave caribeño. Eso sí, os advierto que es una isla grande y las distancias son considerables (aunque hay buenas infraestructuras y carreteras).

Comienzo por una de las zonas más conocidas, Montego Bay. En la ciudad puedes caminar por la plaza principal donde se erige una estatua en recuerdo del líder de las rebeliones de esclavos del siglo XIX. Paseando por sus alrededores se encuentra The Cage una antigua cárcel de esclavos. Si sois fanáticas de Bob Marley debéis visitar el centro dedicado al músico para conocerlo todo sobre su vida y sobre el reggae.  A poco menos de una hora en coche está Martha Brae River, una experiencia divertida que consiste en tumbarte en una balsa de troncos de bambú y dejarte conducir por el curso del río.

Negril es una de las zonas más animada y concurrida. Aquí se encuentran algunas de las mejores playas de Jamaica y uno de los locales míticos: el Rick’s Café. Entre imponentes acantilados los jamaicanos y los viajeros más valientes realizan increíbles saltos; el café ofrece unas excelentes vistas sobre el mar y una puesta de sol inolvidable al ritmo de los acordes de bandas de reggae. Eso sí, suele estar repleto de gente y esto le resta encanto. Pero si preferís un entorno más salvaje y genuino (como es mi caso) tenéis que visitar el Floyd´s Pelican Bar: ¡un árbol-bar situado en medio del mar! Ideal para tomarte una cerveza y darte un baño entre pelícanos y mantarrayas en aguas cristalinas. Solo se puede llegar en barco.

Seguimos nuestro recorrido y llegamos a Ocho Ríos, crisol de culturas indígenas: cataratas espectaculares, frondosos parques naturales y ricos fondos marinos. Sus playas cubiertas de palmeras y aguas turquesa son el lugar perfecto donde disfrutar del saber vivir jamaicano. Hay que visitar la desembocadura del Dunn River, que cae al mar desde 180 metros de altura en una espectacular catarata y disfrutar del paisaje de Dunn’s River Beach, una de las playas más bonitas de la isla.

Kingston es la capital y la mayor ciudad de habla inglesa de todo el Caribe. Se encuentra en una amplia llanura con el mar al sur y la montaña de San Andrés como telón de fondo. Es una mezcla de tradición y modernidad, salpicada de casas tradicionales con balcones elaborados y calados, llenos de flores y de plantas, mansiones clásicas del siglo XVIII. Pero, ojo: Kingston también tiene barrios marginales y muy peligrosos.

Si sois aventureras y preferís hacer excursiones resulta imprescindible visitar un poblado de rastafaris en el que conoceréis su música, su cocina, sus saltos al mar o las barcas que usan para salir a pescar. Si sois amantes de los animales tenéis que acudir al Santuario de Aves de Rocklands en la que son visibles casi 200 especies de aves de llamativos colores, algunas de las cuales podrás alimentar con tus propias manos. Pero, sobre todo, os recomiendo acudir a uno de los más bellos espectáculos nocturnos que ofrece la naturaleza: Glistening Waters, una laguna en la que se produce un curioso espectáculo luminoso provocado por un microbio fosforescente que adquiere luminosidad con el movimiento. ¡Al paso de barcos, peces o de tu propio cuerpo el agua se ilumina!

¿Y qué hay de la gastronomía jamaicana? Es una mezcla entre la cocina africana y la inglesa. La mayoría de sus platos tienen un sabor intenso debido a la gran cantidad de condimentos que se usan para marinar los platos. La base se compone de pescado, pollo, arroz, verduras, frutas y especias. Debéis probar el patty jamaicano, una empanada típica que contiene varios rellenos y especias. El ackee y salfish es conocido como el plato nacional: se compone de bacalao salteado con ají cocido, cebolla, boina escocesa, tomate y especias. Suele servirse para desayunar junto con frutipán, un pan de masa dura o plátano verde cocido.  Otros dos platos que están muy rico son la carne de cerdo con pimienta, trozos de papaya, mango y jengibre marinada en jugo de tamarindo, vinagre y chile y el conejo al ron. Un último consejo: como en cualquier destino tropical, los zumos y batidos de frutas naturales están deliciosos, ¡probadlos todos!

Lo que no te puedes perder en Marbella este verano

Muchas veces planeamos exóticos y lejanos viajes dejando de lado nuestros paraísos vacacionales españoles. Marbella es uno de mis favoritos. A tres horas de la capital contamos con un destino de clima privilegiado durante todo el año, beach clubs de lujo, hoteles fabulosos, ambientazo internacional y una gastronomía top.  Hoy os cuento mis últimos descubrimientos, los sitios que no os podéis perder si vais a Marbella este verano.

La mejor gastronomía de playa. Situado entre el hotel Marbella Club y Puente Romano, La Milla es posiblemente el chiringuito con la mejor propuesta gastronómica de Marbella en este momento. Encontrarás un ambiente cosmopolita, decorado en azul y blanco, acompañado de una selección de música en vivo. Y lo mejor: muy buen producto. En su cocina utilizan materia prima fresca de primera calidad de proveedores locales en la que no faltan los pescados (al carbón y a la sal), frituras malagueñas, los espetos y los arroces (están bien ricos). Tienen un apartado dedicado a los crudos (estupendas las ostras, aunque no os perdáis el ceviche de carabineros y el tartar de lubina). Pero dejaos aconsejar por las sugerencias del día. Su ensaladilla con gambas y caviar es una delicatessen, los berberechos, las almejas, las vieras, el salmonete, la gallineta… Además, podrás disfrutar de una amplia carta de vinos, cócteles y espumosos.

El mejor ambiente. No hay copeo nocturno como el de Puente Romano. Año tras año no solo lo mantienen, sino que mejoran el servicio y las instalaciones (¡qué bien ha quedado la nueva Suite, el mejor night club para las copas de última hora!).

Pero si todavía no lo conocéis, debéis visitar Nobu, uno de los mejores establecimientos de la mítica cadena. Además de las elaboraciones comunes a los demás restaurantes del mundo (imperdible el bacalao negro y su tarta de queso), tenéis que probar especialidades locales que solamente se sirven en Marbella. Espectacular la carne de wagyu a la chilena ¡menuda potencia de sabor se te queda en la boca! o la lubina, también a la chilena, con salsa de ponzu. El equipo de sala es encantador (dejaos aconsejar por ellos) y seguramente cenes entre algún futbolista, actor, director de cine o modelo súper conocido. Si preferís un japonés más tranquilo en el centro del pueblo, el mejor es Ta-Kumi.

Las novedades. Las propuestas de Dani García siempre cumplen la expectativa de disfrutar de una buena comida a precios razonables en un ambiente divertido. Su última propuesta es Lobito de Mar, un chiringuito urbano, sin playa. Un lugar donde el arrocero y el espetero no faltan en el equipo. Tiene dos zonas delimitadas con dos cartas diferenciadas: una de tapeo y picoteo informal (clave en este establecimiento) para todos los gustos (imprescindible la ración de camarones y huevo frito de campo y el pepito de montaña) y otra más formal a base de mariscos, crustáceos y moluscos nacionales, frituras andaluzas, espetos y recetas con atún (pedid la parrillada). También ofrece una amplia variedad de arroces al estilo alicantino (además de los de pescado, está buenísimo el de pollo coquelet y secreto ibérico al aroma de sarmiento).

Petit Sea Grill. No hay ambiente como el de Puente Romano. Siempre es un acierto acudir durante el día y, por supuesto, a La Plaza cuando cae el sol. Su nueva apuesta es una experiencia de tapas andaluzas (ceviche de aloe vera, mojama, salmorejo, boquerones en vinagre, calamares a la andaluza, langostinos al pil-pil…) en el Petit Sea Grill, maridadas con vinos de la región en su restaurante al aire libre con vistas al mar. Además del tapeo local hay barra de pescados y mariscos frescos, que incluye desde sushi y sashimi hasta ostras, abulón, cangrejo de las nieves o gambas de Huelva.

Y vosotras, ¿tenéis algún otro favorito por la zona?