Los tres nuevos restaurantes que tienes que visitar  

Con la llegada del mal tiempo se reducen las opciones de disfrutar al aire libre; por lo tanto, uno de los mejores planes de ocio es disfrutar alrededor de una mesa. Hoy os recomiendo tres de mis últimos descubrimientos gastronómicos. Además, cada uno es perfecto para un tipo de plan distinto.

Para las amantes del mejor producto. Aunque acaba de celebrar su primer aniversario, yo acabo de conocer el restaurante Roostiq y me ha encantado. ¡Lo he visitado tres veces en apenas un mes! Si os gusta la cocina basada en el producto de excelente calidad, este es vuestro sitio. Y sirve, posiblemente, los mejores tomates que yo haya probado en Madrid en los últimos tiempos. Llegados diariamente desde sus huertas de Ávila os vais a deleitar con su sabor y su textura perfecta. Están tan buenos que solamente necesitan un chorrito de AOVE y unas escamas de sal. Desde sus dos fincas abulenses también traen hortalizas, pollos de corral, carnes y embutidos de cerdos de bellota. La carne de ternera la proveen desde Guikar, que siempre es garantía de calidad premium (excelente la chuleta “selección” y la picaña). Las verduras son otro de sus puntos fuertes: estupendas las alcachofas confitadas en horno de leña y muy buenos los puerros. Son famosos sus torreznos: no están elaborados de la manera tradicional, pero merecen la pena. También presumen de elaborar unas pizzas de aplauso. Para finalizar es muy recomendable la piña a la brasa. ¿Lo mejor? Los precios resultan ajustados para la calidad que ofrecen. La decoración y el ambiente son muy acogedores. Pide mesa en el salón del fondo, junto a la cocina a la vista.

Cena romántica y con mucho estilo. Maravilloso el restaurante Haroma del Relais&Chateaux hotel Heritage. Además, con una carta diseñada por Mario Sandoval, el éxito gastro está asegurado. El entorno, decorado por Lorenzo Castillo, es precioso. El salón, rodeado de grandes ventanales a pie de calle, resulta elegante y acogedor. ¡Un enclave en el que apetece quedarse! Mezcla tejidos, materiales nobles y obras de arte. Incluso los paneles de seda están pintados a la manera del siglo XVIII francés a juego con la vajilla. Podéis comenzar con un delicioso arroz meloso con codorniz, el guiso de setas de temporada con trufa blanca, yema de huevo poché y foie (una auténtica delicia) o la bullabesa de pescado y moluscos gallegos. Como principales el cochinillo confitado sobre terrina de vegetales ahumados y encurtidos y la costilla glaseada de Angus con pure de patata, naranja y curry de Jaipur son imprescindibles. Por cierto, el Heritage acaba de poner en marcha un plan perfecto para las tardes invernales: el ritual del té acompañado de scones recién horneados, una copa de champán, sándwiches variados y una irresistible selección de dulces. Todo ello servido en exquisitas vajillas inglesas clásicas. ¿Quién puede resistirse?

Plan divertido con amigas. Acaba de abrir sus puertas Pathio en uno de mis lugares favoritos de la capital: la plaza de Santa Bárbara.  Un restaurante de cocina mediterránea con una carta muy divertida y algunos guiños internacionales. ¿Lo más característico de este establecimiento? Un ambiente desenfadado, ideal para disfrutar de una comida agradable y de su selección de cócteles ambientados con la mejor música con DJ en directo. Tiene diferentes ambientes, desde una zona lounge que da la bienvenida al local con sofás para compartir copas, tapas y raciones, hasta otra zona formal para las mesas del restaurante. Al fondo de la sala y en diferente altura cuentan con gran reservado para eventos privados, además de la cocina vista que preside el salón. También tiene terraza abierta durante todo el año. Lo mejor es pedir platos para compartir (como la ensaladilla meneada con huevos a baja temperatura, los tacos de pollo especiado con salsa de tomatillo verde y aguacate, flor de alcachofa a la plancha con romescu, canelón Wanton de rabo de ternera con salsa suave de boletus, el tiradito de presa Café de París con encurtidos o la picaña a la brasa con patatas confitadas). ¡Y tienes que disfrutar la velada disfrutando de una copa en buena compañía!

La cosmética que te va a enamorar llega desde Nueva Zelanda

Se acaba de presentar en el imponente entorno de los nuevos salones del Club Allard, KLAU Beauty. Es una marca de cosmética que cuenta con tratamientos faciales de última generación elaborados con activos naturales respetuosos con la piel y el medio ambiente. Activos que la marca ha traído directamente desde Nueva Zelanda, el país más ecológico del planeta.

¿La madrina de la puesta de largo de la marca? Nuestra bloguera de Marie Claire, la actriz Vanesa Romero. Ella nos ha confesado alguno de sus secretos de belleza: «Me encanta cuidar mi piel. Para mí es fundamental la limpieza, después de tantas horas de maquillaje. Tampoco puede faltar una buena crema hidratante, y que además me proteja del sol y los focos en los rodajes. Tengo una piel delicada, y nunca salgo de casa sin factor de protección.» También ha destacado que disfruta compartiendo sus trucos de belleza y cosmética en sus redes sociales. «Me encanta interactuar con la gente. Y poder ayudar con mis consejos. Si un producto me gusta, siento la necesidad de compartirlo.» Y por último nos ha contado que está feliz por haber descubierto Klau Beauty. «Estoy enamorada de la marca. Primero porque son productos que cuidan el medio ambiente, bio-sostenibles y naturales. Pero también porque son perfectos para mi piel, le sientan fenomenal. Mi producto favorito son las beauty boom. ¡Son fabulosas!»

El equipo de KLAU ha recorrido las selvas tropicales, montañas, bosques y playas de Nueva Zelanda y ha escuchado las historias de los nativos para descubrir sus fórmulas ancestrales. A mí una de las cosas que más me llamaron la atención de la marca cuando la conocí fueron sus ingredientes: alga wakame, miel de Manuka (puro alimento para las células que procede de las abejas que polinizan el arbusto de la manuka de Nueva Zelanda; es tan potente que allí lo utilizan en la unidad de quemados como cicatrizante), ácido hialurónico vegetal, piel de kiwi y semillas de Sauvignon Blanc, aceite de la flor de caléndula y protección solar SPF 30. ¡Solo por los ingredientes ya te dan ganas de probar los productos!

Los tres tratamientos que ha presentado KLAU Beauty son:

  • Crema de día. La he probado y es fantástica. Además, su textura es adictiva, como una mousse, muy ligera.
  • Sérum de noche. Ayuda a la piel a despertarse hidratada, con menos signos de envejecimiento y sin fatiga.
  • Beauty Bomb. Que como su propio nombre es una auténtica bomba de belleza. Estoy deseando probarla porque todos (sí, todos, porque la marca es gender-free y unisex) afirman que es un tratamiento fabuloso. Un ritual semanal que garantiza un rico suministro de vitaminas y antioxidantes con el que te encuentras instantáneamente hidratada, radiante y llena de vitalidad.

También está disponible la Beauty Box, un pack con los tres tratamientos a un precio especial de 290 euros (doy ideas: puede ser un regalazo para Navidad).  Los tratamientos ya están disponibles en www.klaubeauty.eu y en los próximos días también lo estarán en Amazon.

  Una escapada presidencial (y cercana a Madrid)

 

Un destino otoñal perfecto si resides en la capital o en sus alrededores es la ciudad de Ávila. Centro histórico monumental, paseos alrededor de la muralla, el museo de Santa Teresa, sus legendarias yemas y una gastronomía contundente pero deliciosa: patatas revolconas con torreznos, judías del Barco, sopa castellana y, por supuesto, la jugosa y tierna carne de los chuletones abulenses. Desde hace poco, además, este destino castellano cuenta con un aliciente más: un alojamiento de lujo y con una carga histórica única. Alojarte en La Casa del Presidente supone revivir nuestro pasado más reciente desde una perspectiva muy personal.

La cadena Fontecruz ha rehabilitado la que fue la casa del presidente Adolfo Suárez. Y lo ha hecho a lo grande, sin escatimar en detalles y mimando cada rincón. La residencia únicamente cuenta con diez habitaciones (elige la suite Felicidad, abuhardillada y con un baño precioso), pero ese es precisamente uno de sus principales encantos. Te olvidas de que estás en un hotel porque parece que estás en tu propia casa durante tu estancia. Es una escapada perfecta para pasar un fin de semana relajado o romántico. El check in se realiza en el que fue el despacho de Suárez. Conserva su biblioteca y además ofrece una sorpresa inesperada, una puerta secreta que se construyó para facilitar su huida en caso de alguna emergencia o peligro. Aunque no está contrastado se afirma que en dicho despachó cerró con Carrillo el acuerdo que legalizaba la Partido Comunista y que la puerta secreta la utilizaba el emérito Juan Carlos I para entrar en la residencia del presidente.

Los salones y estancias comunes están decorados con auténtico lujo, pero sin perder el encanto y la esencia de un hogar familiar. En el porche puedes pasar horas leyendo y escribiendo mientras escuchas el canto de los pájaros y disfrutas de un té calentito, un café con una tarta casera o una buena copa de champán. Los jardines son una maravilla y la piscina, en contacto directo con la muralla, una verdadera joya. En verano se organizan allí barbacoas al aire libre.

Uno de los aspectos que más han cuidado es el desayuno que se sirve en la que antaño fue la cocina. Trabajan con productos de altísima calidad, todos de cercanía. Los panes y croissants llegan desde la centenaria Tahona del Sotillo y están buenísimos, las mermeladas y la miel (excelente) son del Barco de Ávila, los quesos de El Barraco de Elvira García, los yogures están elaborados con leche de vacas abulenses y se acompañan de semillas y frutas de Gredos. También te preparan al gusto huevos variados (fritos, revueltos o escalfados) y tortillas. No dejes de probar (si te queda hueco) el bizcocho casero de zanahoria. Por supuesto no faltan el jamón ibérico de bellota, la fruta del día recién cortada, el zumo de naranja natural o el tomate para las tostadas.

Por la noche debes visitar restaurantes como Los Candiles (uno de los mejores chuletones), La Bruja, Siglo Doce (uno de los más antiguos de la ciudad), Las Cancelas o el Almacén. Si eres de las que prefieres tapear acércate hasta la zona de terrazas (en la calle de San Segundo, frente a la muralla) y disfruta de los bocados de El buen yantar o El rincón del Jabugo, muy frecuentados por los locales.

Carnívoro, mexicano o steak house: ¿cuál eliges este otoño?

Como todas las temporadas en cuanto el verano llega a su fin, comienzan las inauguraciones, renovaciones y novedades. Hoy os descubro tres de los restaurantes que no os debéis perder en las próximas semanas. Entornos de lo más chic y que destacan por lo realmente importante: ¡se come fenomenal!

Mr Porter. Comienzo en la Ciudad Condal. Este establecimiento se está convirtiendo en la revolución gastro de Barcelona. Presenta un concepto único que combina la excelente oferta de un steak house moderno con un tratamiento único de las verduras en un ambiente cosmopolita que lo posiciona entre los mejores de la ciudad. Situado en el nuevo Sir Víctor Hotel (aquí se ubicó durante años el icónico hotel Omm) y a tan solo unos pasos del paseo de Gracia, Mr Porter es un espacio con aires mediterráneos diseñado por BK Architects. En sus 300 metros destaca el bar panorámico con una espectacular barra de madera de roble, así como otros elementos de diseño contemporáneo. Tanto el entorno como los visitantes habituales (mucha gente guapa) invitan a conocerlo. Algunas de sus elaboraciones imprescindibles son sabores clásicos como el sirloin steak, el bistec de costilla o su plato estrella, el bone-in filet. Otras creaciones muy originales que merece la pena probar son el carpaccio de calabacín (delicioso), el carpaccio de patatas al horno con caviar Beluga, el puerro asado (imprescindible), los langostinos con maíz a la brasa, aguacate y salsa de chile seco, el filete chateaubriand con foie gras (una de sus especialidades más demandadas) y las costillas en tira Tomahawk. Los acompañamientos merecen una mención: buenísimas las patatas cerilla con parmesano y alioli de albahaca, el broccolini con ajo negro o la polenta con trufa negra. Para terminar la velada cuentan con una amplia variedad de cócteles como el Silver Fox, estrella de la casa.

 

RIB. Si todavía no conocéis el monumental hotel Pestana Plaza Mayor (perteneciente a su marca Collection, la más exclusiva del grupo) ubicado en el corazón capitalino, merece la pena hacerlo. Y una buena excusa para explorarlo es acercarse a disfrutar de su restaurante RIB. Está especializado en carnes (concepto que han importado de Portugal: los RIB de Lisboa y Oporto resultan imprescindibles para los carnívoros y son muy frecuentados por los locales). Ofrecen muy buenos cortes y una carta interesante a precios estupendos con platos estrella como la chacinería de wagyu, el tuétano con gambón o la ensalada de tomate rosa. Pero aquí hay que venir a probar su carne, como el tomahawk, chateaubriand o rib eye, entre otros. Pide como guarnición el puré de patata trufada y como acompañamiento la salsa de mojo picón verde o la huancaína. Muy recomendables para finalizar la velada los cócteles de Carlos Marqués. Si os gusta el toque picante tenéis que elegir el Spicy Cao con jengibre y guindilla.

La nueva carta de Iztac. ¡Imprescindible! Alguna vez ya os he hablado de Iztac, uno de mis mexicanos favoritos; un restaurante que ha aportado calidad y autenticidad al concepto de la gastronomía de este país en Madrid. Ahora que ya ha cumplido un año de edad, acaba de renovar su carta por completo. ¡Y algunos de sus platos me tienen enamorada! Os desvelo mis favoritos: las pellizcadas veracruzanas, el queso relleno yucateco y el homenaje al platillo más callejero de la cocina mexicana, los esquites acompañados de tuétano (están brutales, solamente los había probado hasta la fecha en DF). Entre sus pescados, la langosta al estilo Puerto Morelos y entre las carnes el chicharrón en salsa verde o el solomillo en coloradito. Si sois amantes de los tacos, en esta nueva carta tienen su espacio el taco árabe, precursor del conocido taco pastor y el taco Gobernador (a mí me encanta) elaborado con trucha asalmonada.

Consejos para conocer la Venecia más cool  

 

Venecia es la ciudad a la que siempre quiero volver. Y allá regreso siempre que puedo porque cuando me alejo tengo la sensación de que me ha quedado todo por ver, que lo que ella me muestra es una primera capa superficial, que lo espléndido está camuflado tras esa primera versión permitida. La ciudad de las máscaras es el laberinto de las mil caras: siempre descubres detalles, rincones, canales, pasajes, puentes o perspectivas hasta entonces desconocidos para tu memoria. Para una primera visita, sin duda, resultan imprescindibles los clásicos: San Marcos, el Campanile, el Gran Canal, Santa Maria della Salute, el Palazzo Cantarini del Bobolo, el Palacio Ducal, Ca d´Oro, el Casino, la Bienal, el puente de Rialto, el Harry´s o el Danieli.

Pero hoy os descubro una Venecia más chic y cosmopolita, ideal para una segunda o sucesivas visitas a esta urbe mágica. Una Serenissima menos transitada de turistas, con campos repletos de terrazas y edificaciones encantadoras (aquí no hay plazas, solo San Marcos se denomina como tal) ideales para disfrutar de un delicioso café o un Martini al atardecer, boutiques vintage y las mejores colecciones de arte. Me refiero al distrito de Dorsoduro (si te ubicas en el centro del Gran Canal, es el lado en que se encuentra Santa Maria della Salute). Aquí tienes que disfrutar de Punta della Dogana, el triángulo que te regala algunas de las mejores vistas de toda la ciudad: si lo rodeas por la parte contraria a la basílica, encontrarás restaurantes con terrazas a pie de agua perfectos para una cena especial (como Linea Dombra o el restaurante de Pensione Calcina). Aquí el arte es el protagonista con la Galería de La Academia -la mayor colección de arte veneciano del mundo que contiene obras maestras de pintores como Tiziano, Veronés, Canaletto o Bellini- y la imperdible colección de Peggy Guggenheim -una de las más importantes de Europa de arte europeo y americano de la primera mitad del siglo XX-. Debes acercarte hasta Ca’ Rezzonico, uno de los pocos palacios de Venecia que se pueden visitar y que actualmente alberga el museo del Settecento Veneziano. Por supuesto también resulta imprescindible una parada en el Campo Santa Margherita, posiblemente el más animado de toda Venecia. Mientras caminas por esta zona te sorprenderá su torre inclinada: es el campanario de la iglesia de San Esteban. Las mejores puestas de sol se observan desde la Giudecca. Os podéis acercar hasta el Bauer, un convento restaurado del siglo XVI con vistas fabulosas a San Marcos. Pero el atardecer inolvidable se sitúa entre las impresionantes balconadas del Cipriani.

Si eres una apasionada de Mariano Fortuny y te quieres dar un capricho, tu sitio es Venetia Studium: este estudio es una oda al buen gusto, al diseño y a la obra del maestro.

¿Dónde alojarse? No lo dudes, elige el Centurion Palace, perteneciente a Small Luxury Hotels of the World. Es un hotel boutique de lujo ubicado en el corazón del Gran Canal con impresionantes vistas al mismo, situado frente al mítico Gritti y repleto de detalles, especialmente en su colección de suites. Si es posible, reserva alguna de las que cuentan con vistas al canal porque ofrecen unas panorámicas memorables. Y entre ellas elige una de estilo loft, con doble altura, techos de más de cinco metros y unas inmensas ventanas venecianas que te obligan a fotografiar sus panorámicas y sus balconadas una y otra vez. También cuenta con un muelle privado para las llegadas y salidas en taxi acuático, aunque lo que más vas a apreciar es disfrutar del desayuno en el epicentro del Gran Canal, una experiencia al alcance de muy pocos establecimientos en la ciudad. Otro de los aspectos que más sorprende es la combinación entre la fachada de inspiración gótica del antiguo edificio (el Palazzo Genovese, construido en 1892) y el acertado diseño contemporáneo de sus interiores. En el Centurion no hay espejo, lámpara, escultura o cuadro que no sea una pequeña obra de arte.

Lo mejor de Singapur

Cuando conoces Singapur te invade una sensación de vértigo. Impresionantes rascacielos, arquitectura de máxima vanguardia, parques temáticos, reminiscencias del colonialismo, eclécticos centros comerciales, decenas de hoteles de lujo, hiperactividad callejera… Esta isla-estado de cinco millones de habitantes fundada hace apenas cincuenta años y convertida en un gigante, te atrapa.

 

Para mí es uno de los tres estandartes asiáticos, junto con Shanghái y Hong-Kong. Será por su fusión de culturas, religiones, etnias, por su variedad gastronómica, intensa vida o la sensación permanente de internacionalidad. Todo en Singapur es hiperbólico y multicolor. La isla ofrece infinitas propuestas, pero os detallaré las imprescindibles para conseguir una visión icónica. Por cierto, la primera buena impresión te la llevas desde el aeropuerto: uno de los mejores del continente.

Comenzad la inmersión por los Jardines de la Bahía. Por un momento vais a pensar que te has trasladado a un escenario de cuento de hadas.  Árboles-botella, baobabs o más de medio millón de especies de plantas y flora en un entorno tan idílico y colorista que pareces haber viajado al planeta de Avatar.

Pasea por Orchid Street, la avenida de las tiendas y los hoteles más exclusivos. Luego dedica al menos dos horas a disfrutar del parque de Merlion: mitad pez y mitad león, es la imagen de la ciudad. En el centro encontrarás dos estatuas suyas. La grande escupe agua a la bahía y es la más famosa. Un consejo: visítalo mejor de noche sin apenas turistas. Es el momento idóneo para conseguir las mejores instantáneas con la imagen de los rascacielos iluminados, la que aparece en las postales. Desde aquí también salen barquitos que navegan por la desembocadura del río. Merece la pena el paseo al atardecer. Este parque proporciona unas panorámicas inmejorables del dowtown y las mejores fotografías del mítico Marina Bay Sand: sí, hay que subir a su planta 57 para observar el skyline singapurense y conocer su piscina, la más alta del mundo.

Para los más sibaritas resulta obligado visitar el Raffles, símbolo del lujo y el glamour colonial; un establecimiento de fama mundial. La grandiosidad de su fachada solamente es comparable a sus fascinantes patios, salones y galerías interiores. Si no puedes alojarte en una de sus 103 suites, acude al Long Bar para probar el Singapur Sling: se inventó aquí. Su tienda de recuerdos ofrece virguerías para mitómanos de los hoteles con historia.

Chinatown es otra visita imprescindible. La arquitectura, el ambiente, los restaurantes y las tiendas son uno de los mejores recuerdos de la ciudad. Te vas a volver loco con los souvenirs de esta zona. Y, sin duda, aquí se come muy bien a precios estupendos. Como curiosidad: en pleno corazón del barrio chino hay dos mezquitas árabes y un templo hindú. También Little India merece una visita. Aunque este barrio es más pequeño que Chinatown, el olor a incienso, especias y las coloridas ropas tradicionales que lucen sus vecinos lo hacen especial. Imperdible visitar alguno de sus coloridos templos: os recomiendo el de Sri Veeramakaliamman.

Cuatro consejos útiles:

  • Salida nocturna. Debes dedicar una noche a disfrutar Clarke Quay. Durante el siglo XIX fue el centro comercial de la ciudad y ahora abarca varias manzanas de antiguos almacenes rehabilitados en animados restaurantes y bares de copas.
  • Parques temáticos. Si dispones de poco tiempo hay opciones mejores en Singapur. Pero Haw Par Villa es quizá el más interesante: sus más de mil estatuas muestran escenas de la historia, leyendas y el folclore chino.
  • La isla artificial. Los cinéfilos encuentran atractivo visitar Sentosa, el mini Disney asiático que acoge unos estudios de la Universal.
  • Saborea el street food. La fusión de la cocina malaya, india y china es brutal. Riquísimos los noodles, los rotis (una especie de crepés), el ramen y cualquier variedad de plato al curry. Visita un hawker centre (os recomiendo Gluttons Bay). Y no te marches de Singapur sin saborear el típico chili crab: cangrejos autóctonos en salsa de chiles (probadlos en Roland Restaurant).

Planes chic para exprimir Madrid en agosto

¿Te quedas en la capital durante el mes de agosto? ¿Vienes a pasar aquí unos días de vacaciones? Tráfico fluido, cenar en cualquier sitio que te apetezca sin reservar ni planificar previamente, aparcar en la misma puerta de tu destino… Pequeños detalles impensables en cualquier otra época del año que lo convierten en un mes para disfrutar a tope. ¿Necesitas ideas? Hoy te desvelo algunos de mis descubrimientos recientes.

Una cena especial. Y una experiencia culinaria de altura. Bistroman, recién inaugurado, es un fantástico restaurante francés. Se encuentra entre el Palacio de Oriente y el Teatro Real y fusiona con acierto la autenticidad del clásico bistró con el toque elegante del atelier. Su bucólica fachada te traslada con la imaginación a algún pueblecito provenzal. Nada más entrar encuentran la cocina vista, pero con un encanto especial, como de caserío campestre. La decoración mezcla ladrillo, vasijas, cobre, ristras de ajos o cestas de mimbre con lámparas de araña, mantelería de hilo, vajilla de porcelana de Limoges, cristalería Riedel, cubiertos de plata y cuchillos con mango de madera de olivo para la carne. Prueba el paté de campaña y el foie gras casero (impresionante el acompañamiento elaborado con cáscaras de limón), el pescado del día a la bullabesa, el sobresaliente onglet de ternera con salsa y acompañamiento de chalotas, o la col rellena con pintada de Bresse.

El cóctel con amigas. Chido es un restaurante mexicano que se inauguró hace pocos meses en la avenida de Brasil y que fusiona la cocina mexicana y la española. ¿Su seña de identidad? Ofrece originales tacos de diseño elaborados con algunos de los ingredientes estrella de nuestro recetario. De estilo callejero, desenfadado y muy divertido, tiene unos tacos ricos, algunos bocados sorprendentes (como las croquetas de cochinita pibil) o sus nuevo poke de gambones a unos precios estupendos; se puede cenar por veinte euros por persona. Lo mejor es que te puedes quedar allí a tomar la primera copa. Podrás elegir entre una amplia carta de cócteles que incluye mojitos, caipiriñas, daiquiris, margaritas, michelada mexicana o limonada de sandía, además del cóctel Waikiki que lleva el conocido ron miel Arehucas de Canarias. ¿El consejo? Saboréalos en su coqueta terracita al final de la tarde.

De shopping. En cuanto la vi me enamoré de ella. Y seguro que a vosotras os va a pasar lo mismo.  Schweppes ha diseñado una chupa vaquera que homenajea a Madrid y está bordada con el icónico luminoso de Callao. Es una auténtica preciosidad y se trata de una edición limitada unisex que puedes conseguir al precio de 120 euros en la tienda Panocha (ubicada en la calle Villanueva, 22).

Hamburgueseando. Si te gustan las hamburguesas de calidad y alejadas del fast food tienes que probar las que elaboran al Josper o en parrilla de carbón de encina en Dingo -todas ellas de rubia gallega y de 225 gramos-. Dos restaurantes de buena cocina americana (ubicados en Recoletos y en Velázquez) en los cuales la relación calidad-precio es estupenda, el ambiente animado… ¡y las raciones abundantes! Sus platos con huevos son otra de sus especialidades: benedictinos, florentinos, nórdicos, rotos con paletilla ibérica o pochados con lascas de foie.

¡Sushi caribeño! Si te gusta la fusión y tienes un paladar atrevido, tienes que conocer Nakama. Acaban de inaugurar restaurante en la calle Sagasta (ya tenían uno en Las Rozas) y su propuesta culinaria aúna la esencia japonesa, mediterránea y caribeña. Su carta está basada en los elementos más representativos de cada una de estas tres gastronomías. No te pierdas su ceviche de pez espada con salsa de guayaba y aguacate o la tempura de boquerones en miso blanco.

Un jardín (casi) secreto. Y se encuentra muy cerquita del Bernabéu, es decir, en pleno centro. Si todavía no conoces el Olivar de Castillejo, no dejes de visitarlo. En los jardines de la fundación vas a encontrar almendros, romeros, jaras y más de un centenar de olivos centenarios. Durante el verano se organizan numerosas actividades culturales y conciertos al aire libre (la entrada solamente cuesta diez euros). Además, promueven a los jóvenes talentos de la música clásica.

¿Qué hacer en Florencia un fin de semana?

Una de las capitales europeas por excelencia es Florencia. ¿A quién de nosotras no le apetece darse el capricho de escaparse un fin de semana a una ciudad tan romántica como monumental? Y si disponemos de más días, profundizar en la bucólica región de la Toscana: si este es vuestro caso, no dejéis de visitar Siena, una ciudad medieval que os va a enamorar a cada paso que deis.  

El centro histórico de Florencia no es muy grande, así que lo más adecuado es caminar por sus calles y sus agradables plazas para ir descubriendo sus infinitos rincones mágicos. Para disfrutar aún más intensamente la experiencia y trasladarse a épocas cercanas a las del Renacimiento italiano, un buen comienzo puede ser pasear por corredor de Vasari que conecta el palacio Vecchio con el palacio Pitti, pasando por la Galería de los Oficios y llegando al baptisterio de San Juan. Haz tu siguiente parada en el Palazzo Vecchio, el edificio que se alza en la emblemática plaza de la Signoria y que en la actualidad es la sede del ayuntamiento.

Cuando llegues al Ponte Veccio, además de fotografiar el entorno, debes pararte a escuchar y contemplar a los músicos y artistas callejeros que animan sus alrededores. Es una de las zonas más alegres de toda la ciudad en la que seguro acabarás comprando alguna pieza de joyería. Si eres una mitómana empedernida, tienes que visitar los sepulcros de la iglesia de la Santa Croce. Entre otros, aquí se encuentran los mausoleos de Dante, Galileo o Maquiavelo y Miguel Ángel.

Si tus preferencias tiran hacia lo gastro y gourmet, acude a Enoteca Pinchiorri. Cuenta con tres estrellas Michelin y además su sala es preciosa, repleta de elegancia clásica. Si sucumbes a sus platos, posiblemente sea el capricho de tu viaje (los menús superan los 200 euros), pero la experiencia gastronómica merece mucho la pena.

Yo soy una fanática de los mercadillos y de los mercados tradicionales, así que disfruté muchísimo en el Mercato Centrale. Además de los puestos habituales de frutas, verduras, productos típicos, flores… hay una zona donde puedes degustar la gastronomía de la zona. ¿El bocado que no te puedes perder? Una fabulosa tabla de embutidos toscanos acompañada por un buen vino de la región, con especial atención a los bocadillos de auténtica mortadela regados con aceite de trufa blanca. Una delicia.

Más allá de volverte loca con los escaparates de las firmas internacionales cuyas tiendan copan las calles principales, vas a traer en tu maleta algún artículo de piel (hay cazadoras de cuero y bolsos de altísima calidad a precios estupendos en los puestos callejeros). Y tienes que conocer la Farmaceutica di Santa Maria Novella que lleva abierta desde el siglo XVII; su entorno de época y los frascos de antaño son una maravilla y además es imposible resistirse a sus velas, esencias, aceites aromáticos, perfumes…

Cuando comienza a caer el sol las mejores vistas de Florencia se disfrutan desde el Piazza le Michelangelo. En la ladera de la colina Montecuccoli y con el río Arno a tus pies, podrás disfrutar de un ocaso inolvidable (aunque muy concurrido). Más arriba se encuentra la abadía de San Miniato al Monte, con panorámicas igual de estupendas, pero usualmente vas a encontrar menos gente alrededor.

Desde la impresionante terraza de Il Salviatino (una lujosa villa italiana del siglo XV, que fue la residencia de verano de la conocida familia Salviati) también se obtiene una vista de postal sobre la majestuosa y mítica catedral del Duomo con su fachada neogótica (no dejes de subir a su cúpula). Aquí podrás disfrutar del sunset en un ambiente distinguido, saborear un delicioso cóctel elaborado al momento o compartir una entretenida velada al atardecer. Magníficamente ubicado sobre las colinas de Fiesole, es considerado uno de los hoteles más cool del mundo. ¿Cuándo comienzas a planear tu escapada a Florencia?

Cuatro caprichos gourmet que os tenéis que dar este verano

Tenemos que mimarnos y cuidarnos cada día porque lo valemos y porque los pequeños placeres son los que merecen la pena. Ahora en verano, además, podemos relajarnos y caer en las tentaciones que evitamos durante otras épocas del año… Hoy os descubro cuatro caprichos gourmet que os van a encantar.

Adiós, resaca, adiós. No es exactamente un producto gourmet, pero es la solución que llevábamos esperando toda una vida. Porque a todas nos gusta salir, bailar, divertirnos, beber… Pero claro, las consecuencias se pagan a la mañana siguiente. La temible resaca. Dolor de cabeza, deshidratación, malestar general. ¿Os suena? Y esas mañanas piensas que ojalá existiera una solución para aliviar los efectos de la resaca. ¡Pues existe! Se llama Getaday y acaba de lanzarse en España. Su composición ayuda a un mejor funcionamiento del hígado y de las enzimas responsables de metabolizar el alcohol. Una fórmula que incorpora más de quince componentes naturales y que además tienen propiedades antioxidantes, diuréticas, antiinflamatorias o energizantes. Este remedio es tendencia en países como EE.UU., ciudades como Londres y se ha utilizado desde siempre en países asiáticos. La presentación tuvo lugar en Chicote en una fiesta divertidísima en la que además de pasarlo genial, tuvimos la oportunidad de comprobar que funciona. Puedes combatir la resaca con sus chupitos largos (saben a limón) en www.getaday.es

¡Amor eterno por las ensaimadas! ¿Hay algún dulce más rico que una ensaimada mallorquina? La pastelería Formentor -que las elabora prácticamente perfectas- acaba de inaugurar un nuevo establecimiento en la calle Santa Engracia. Las ensaimadas, con un crujiente hojaldrado exterior y una ligera y algodonosa miga, se preparan con nata, cabello de ángel, crema tostada, frutas y la novedad que me ha dejado enamorada: con sobrasada de Santanyí. ¡Me ha encantado! Tenéis que probarla junto con la última delicatessen de esta casa: una versión de chocolate. También elaboran las cocas de trempó, de patata, empanadas de cordero y sobrasada y otro imprescindible: la horchata de almendra mallorquina (hasta ahora inédita en Madrid). Además de refrescante, está buenísima.

Manzanas y flores. ¿Conocéis las Pink Ladies? Son unas manzanas rosas cultivadas en España que además de visualmente perfectas, están deliciosas. Esta fruta procede del cruce natural entre la variedad Golden Delicious y la Lady Williams. Ofrecen una textura firme y crujiente, un punto óptimo de maduración y un sabor dulce. Hace poco lanzaron una cesta floral en colaboración con Sally Hambleton una de las floristas más prestigiosas de nuestro país.  El centro de edición limitada incluye más de nueve variedades de flores acompañadas de sus manzanas. Está elaborado con flores frescas como tulipanes dobles, lilas, alhelís, gloriosas, mini gerberas, claveles, rosas de jardín y clemátides, entre otras. En la composición predominan los tonos fresa, ciruela, verde ácido y anaranjados; una mezcla cromática que encaja con ese rosa intenso de las manzanas. ¡Es ideal!

Un aceite de premio. Soy una adicta a probar todo aceite de oliva que cae en mis manos. Nada mejor que un desayuno con tostadas empapadas en AOVE mmmm… Recientemente he probado Palacio de Los Olivos reconocido por segundo año consecutivo como el número 1º del mundo en variedad picual, por Evoo World Ranking. Este oro líquido nace en Los Palacios una finca situada en la región volcánica de campo de Calatrava (Almagro), que constituye, junto con la de Olot y la de Cabo de Gata una de las tres zonas de vulcanismo reciente más importantes de la Península Ibérica. Este enclave singular aporta el valor diferenciador a este AOVE de gran calidad. Se trata de un aceite afrutado, con notas equilibradas de amargo y picante, que recuerdan a hierba fresca, tomate y hierbas aromáticas, con toques de almendra, plátano, manzana y kiwi.

Cuatro paradas obligatorias en Marbella

Como todos los veranos hay que dejarse caer unos días por este destino de clima privilegiado, alojamientos de lujo, beach clubs animadísimos, ambientazo internacional y una gastronomía cada vez más TOP. Hoy os descubro cuatro paradas imprescindibles esta temporada.

Un clásico e imprescindible: El Chiringuito. Desde hace tres años Puente Romano (recién galardonado por Conde Nast Traveler como el Mejor Hotel Gastronómico de España) cuenta con el club más cool a pie de playa: bautizado como El Chiringuito es un espacio es precioso y está ubicado sobre la misma orilla del Mediterráneo. Cuenta tanto con terraza como con restaurante interior. Y si lo prefieres, puedes relajarte en una tumbona junto al mar mientras disfrutas de un cóctel. ¡También ofrecen todas las tardes sunset hour con DJ! Durante este mes organizan tres parties nocturnas de lo más animadas, repletas de sorpresas, gente guapa y que merecen mucho la pena: la fiesta de Luna Llena, San Juan (con hogueras incluidas) y la gran inauguración del verano que se ha convertido ya en todo un clásico de la zona.¿Una recomendación? Acude a cenar a El Chiringuito y luego acércate hasta La Plaza de Puente Romano para tomarte unas copas. Es difícil encontrar mejor ambiente nocturno en todo Marbella… Y si quieres trasnochar puede quedarte en Suite, el night club ideal para las copas de última hora.

Un gin-tonic al caer la tarde en Diblu. En pleno paseo marítimo y recientemente inaugurado, es un establecimiento perfecto para tomar unos deliciosos cafés a media mañana en un ambiente tranquilo (pide el capuchino de tiramisú) o una copa relajada cuando comienza a caer el sol. Su situación es inmejorable y vas a brindar casi con los pies en la arena en un ambiente cosmopolita. Además de la terraza a pie de mar cuentan con un precioso salón acristalado para un almuerzo (pide sus pescados o arroces) con buenas vistas. Y también disponen de tumbonas para pasar el día al precio de 18 euros.

El tapeo más divertido en Back Tapas. Es la última sensación de la ciudad. Ingenio, buen producto, elaboraciones excelentes, combinaciones originales y presentaciones que no dejan indiferente a nadie. Un local divertido e informal en el que la barra tiene tanta importancia como el salón o la terraza. El cruasán de centolla es una de sus especialidades estrella, pero no os perdáis el carabinero con su croqueta, el tartar de quisquillas de Motril, el gazpacho verde, los buñuelos de queso Payoyo con pisto de verduritas y yema de huevo o el cochifrito de cerdo de castañas, gazpachuelo de chirlas y camarones.

La gastronomía gourmet en La Milla. Lo recomiendo para los paladares más sibaritas puesto que ofrece la mejor gastronomía de playa. Situado entre el hotel Marbella Club y Puente Romano, el año pasado despuntó y este se ha consolidado como el mejor gastro beach. Aquí se viene a probar su excelente producto, especialmente los pescados (al carbón y a la sal), frituras malagueñas, espetos y arroces (están bien ricos). Tienen un apartado dedicado a los crudos (estupendas las ostras, aunque no os perdáis el ceviche de carabineros y el tartar de lubina). Pero lo mejor es pedir las sugerencias del día. Las ortiguillas, los berberechos, las almejas, las vieras, el salmonete, la gallineta, el salpicón, el gazpacho de centollo… Además, podrás disfrutar de una amplia carta de vinos, cócteles y espumosos.