En el laboratorio de un tetra estrella Michelin

¿Nunca os habéis preguntado que bulle en la cabeza de los chefs que acaparan las estrellas Michelin edición tras edición? ¿Qué inquietudes les asaltan para ser capaces de crear unas elaboraciones culinarias tan sorprendentes como estéticas y deliciosas?

Quizá nos pueda dar alguna pista al respecto el cruzar las puertas de DSPOT, el laboratorio de investigación de Diego Guerrero (cuatro estrellas Michelin a lo largo de su carrera, dos conseguidas en Club Allard y dos en DSTAGE). Aunque a Diego no le gusta llamarlo exactamente así. “Más que un laboratorio es un espacio en el que estudiamos, nos documentamos, experimentamos y tratamos de establecer los caminos que van dibujando nuestro trabajo”, me confiesa. No puedo evitar preguntarle qué secretos confesables acontecen en un lugar donde siempre se está probando, testeando, proponiendo… Aunque en este punto el chef se muestra más cauto “aquí disfrutamos de momentos muy divertidos; como puedes comprobar DSPOT es un espacio muy personal e íntimo, peeeero… lo que ocurre en DSPOT se queda en DSPOT”.  Me encantaría averiguar qué creación gastronómica le daría a probar a alguien que no le conociese para que comprendiese la magnitud de su cocina. Y, aunque le costaría elegir, Diego Guerrero se decanta por el calamar “porque habla de creatividad, de sabor, pero también de sostenibilidad y de aprovechamiento, algo con lo que en esta casa estamos muy concienciados”.

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El chef nos ha abierto las puertas de DSPOT para la presentación de un producto singular y pionero que va a revolucionar el mercado gourmet en los próximos meses: el aceite de pipas de calabaza. Los Anzi’s, una empresa familiar de origen austriaco, acaba de llegar a España para presentar un aceite único que está sorprendiendo a los paladares más exquisitos. De momento ya se ha introducido en las cocinas de muchos de los más prestigiosos chefs de nuestro país, incluso en los estrellas Michelin como Diego. Durante esta presentación Guerrero elaboró un menú especial para la ocasión en el cual las calabazas, además de su ingenio, fueron las protagonistas. Cada pase (hasta diez) resultó un festival culinario de altura.

 

A mí me enamoró el plato maya (con una estética sobresaliente inspirada en un calendario maya y con un juego de texturas sublime), el bao crunchy (una genialidad de Diego que sabe distinto según cómo te lo tomes) y maíz (un postre que convierte un algodón de azúcar en un taco mexicano).

 

Por cierto, además de su intenso aroma a pipas y su especial sabor, el aceite de calabaza cuenta con múltiples beneficios para la salud: proporciona gran cantidad de ácidos grasos, aporta una cantidad muy alta de vitamina E -beneficiosa para la piel y el pelo-, o minerales como magnesio, hierro y selenio. También ayuda a personas con diabetes, beneficia al corazón, al hígado y al sistema inmunológico, es un potenciador de energía natural y bloquea la absorción del colesterol malo sin modificar los niveles del colesterol bueno. Es más suave que el aceite de oliva virgen extra, ya que no tiene ningún punto picante en el paladar o la garganta. Esta suavidad le proporciona una gran versatilidad a la hora de combinarlo y enriquece platos y recetas: ensaladas, cremas de verduras, pastas, arroces, carnes, pescados, salsas, panadería, pastelería, helados…  Además del aceite, Los Anzi´s también comercializa en España aceite de semillas de calabaza y nueces, pipas de calabaza natural, pipas de calabaza con wasabi (¡están buenísimas!) y harina de pipas de calabaza.

 

Antes de despedirme de Diego le pregunto sobre sus nuevos proyectos. “Además de seguir innovando y buscando soluciones a nuestras inquietudes creativas pronto podremos comunicar un nuevo proyecto que en breve verá la luz. Sí puedo adelantar que será en Madrid”. Y aunque él no desvela más, yo no puedo dejar de preguntarme ¿será un nuevo restaurante…?

Con María Pardo, directora de Marie Claire

Novedades beauty de primavera que debéis conocer

Una de las cosas que más me gustan cuando llega el cambio de estación es descubrir las novedades cosméticas. Sentir las texturas, los olores, conocer los nuevos packaging y, por supuesto, probar los productos. Estos días las mejores firmas están presentando lanzamientos muy interesantes. Comparto con vosotras algunos de los que más me han llamado la atención.

Los cuidados solares. Con la llegada del buen tiempo es bien conocido por todas que los filtros solares nos ayudan a prevenir problemas y evitan los signos del envejecimiento (cutis cansado, manchas, arrugas, etc.). Gisèle Denis, la marca experta en pieles maduras -de la mano de Vanesa Romero, nuestra bloguera de Marie Claire– ha presentado su nueva línea en un bonito evento celebrado en el hotel Santo Mauro. Los productos que me han enamorado son sus ampollas solares. Un tratamiento innovador y pionero para aprovechar los beneficios del sol y mantener el bronceado. También ayudan a recuperar la piel de las agresiones de los rayos UV. La ampolla Solar-Active tiene propiedades hidratantes y activadoras del bronceado. La After Sun Sola-Age contiene activos con propiedades antiedad y reparadoras. ¿Lo mejor? Su precio recomendado: ¡solo 15 euros! Y también me ha gustado mucho su compacto crema facial que cubre las imperfecciones de la piel a la vez que protege del daño solar. Ofrece dos productos: tono claro-medio y medio-oscuro según tu fototipo de piel. Su precio recomendado es de 22 euros.

Por cierto, Vanesa nos confesó que no se acuesta ni un solo día sin haberse desmaquillado y que “siempre me aplico protección solar, no salgo a la calle sin ella, y luego ya me maquillo”. ¿Sus próximos proyectos? “Estoy produciendo mi primer corto y escribiendo mi segundo libro”.

Oda a la vitamina C. Una de nuestros retos, bien seamos mujeres urbanitas, profesionales, viajeras, hiperactivas… es estar impecables en apenas unos minutos sin complicaciones. ¡De eso va Pixi! Es una firma de cosmética y maquillaje británica, creada hace una década por Petra Strand, una maquilladora con veinte años de trayectoria.  Apasionada por el cuidado de la piel, creó fórmulas innovadoras con ingredientes botánicos. Ella es una trabajadora madre de cuatro hijos y por eso los productos Pixi son multifunción: están ideados para mujeres que no tenemos tiempo que perder. Ahora acaban de lanzar una estupenda línea con vitamina C súper refrescante y efectiva. La mascarilla actúa como revitalizante y promueve la producción de colágeno y la luminosidad de la piel (sin necesidad de enjuagar). Su precio es de 32 euros. Esta línea también cuenta con una crema hidratante (también cuesta 32 euros), un sérum iluminador que ayuda a mejorar el tono de la piel y que reduce los daños del sol (34 euros) y un tónico rico en antioxidante y, obviamente, también en vitamina C, como el resto de la gama. Contiene probióticos que ayudan a fortalecer la barrera natural de la piel, corteza de sauce y extractos de frutas que actúan como exfoliante. Y os voy a confesar una cosa: soy adicta a los tónicos de Pixi.

El clásico que siempre funciona. Una de las firmas cosméticas que utilizo desde años al igual que ya hacía mi madre (y que nunca falla) es Elizabeth Arden. Y de entre todos sus productos, siento debilidad por la línea Prevage.  Acabo de conocer su City Smart (67 euros) el primer escudo protector hidratante que combina filtros solares de amplio espectro con un complejo antipolución: lo pueden utilizar tanto hombre como mujeres a partir de 25 años que buscan proteger la piel de los daños medioambientales. Pero, sin duda, tenéis que probar el que promete ser uno de los tratamientos más revolucionarios de los últimos tiempos: Progressive Renewal Treatment. Se trata de un tratamiento renovador intensivo que se aplica todos los días durante cuatro semanas a lo largo de cuatro fases de acción progresiva que aceleran la renovación celular y disminuyen los signos visibles de la edad. Está disponible en los puntos de venta de Elizabeth Arden de El Corte Inglés de toda España a un precio de 235 euros.

Cinco planes gastro con amigas  

¿Estáis buscando alternativas para organizar la próxima salida de chicas y no os apetece ir a los bares y restaurantes de siempre? Hoy os descubro cinco propuestas gastro muy diversas, pensando en todos los gustos y bolsillos.

Un mexicano muy castizo (y divertido). Si os gusta este tipo de cocina y buscáis un precio medio ajustado (15-20 euros por comensal) tenéis que conocer Chido. Puede llegar a recordar a un bar de moda de la Riviera Maya. Ubicado en la capitalina avenida de Brasil y de estilo callejero y desenfadado, enamoran sus paredes vestidas con tablones de madera y tapizadas simulando cactus. Vas a fotografiar su gran columpio de tapicería tropical para comer de una manera original y la multitud de monos que aparecen en lámparas y decoraciones. Algunos de sus platos estrella: las croquetas de cochinita pibil con mojo picón de chile poblano, la quesadilla con huitlacoche, patatas bravas con espuma de chipotle (muy ricas), y los chingonachos o la pokinoa de gambones, entre los entrantes; sus tacos de pato, de tempura de gambones (buenísimos), tartar de atún, rabo de toro o de carrillera, el taco de queso majorero (otro recuerdo que evoca a su isla) o el burrito serranito, entre los principales; y, entre los postres elige el polvito oreoguayo o el vaso no mames. Además, los viernes y sábados después de las cenas, se bajan las luces y comienza el copeo: sirven mojitos, caipirinhas, daikiris, margaritas, micheladas…

Tapeo del bueno. Y en pleno barrio de las Letras… Si sois de las que os gustan unas cañas bien tiradas, en una zona animada para continuar luego con las copas sin coger el coche, pero disfrutando antes de un picoteo rico, rico, comparto con vosotras una taberna que he descubierto recientemente y que me ha sorprendido por su buen producto y gran cocina. Me refiero a El Gallo Canta. Hacen una de las mejores tortillas españolas que vais a probar en Madrid, un tomate rosa que sabe a tomate de verdad, un delicioso pisto con huevo, buenas croquetas, ensaladilla, huevos fritos (con sus puntillitas) con jamón y chistorra, boletus y setas… Y si preferís una cena más formal también ofrecen buenas carnes y pescados o especialidades del día que siempre merecen la pena. ¿Lo mejor? Las raciones son muy abundantes (tanto que si no te las terminas te las preparan para que te las lleves a casa) y los precios resultan más que moderados.

 

 

Brunch y fútbol. ¿Recordáis el mítico Café Oliver? ¡Seguro que sí! Pues ahora podéis rememorarlo en el restaurante Behia que se acaba de unir a este reconocido café para hacer una colaboración en forma de brunch. Desde el mes de marzo ofrecen esta opción los domingos desde las 11.30 a las 15.00 horas. Podéis quedar a media mañana para disfrutar de su bollería y panadería casera con el clásico croissant de mantequilla, un brioche con chocolate delicioso, panecillos de cereales… Todo ello acompañado de zumos, cafés o refrescos. Después podéis elegir entre benedictinos con salmón o bacon, huevos cocotte con trufa (¡buenísimos!), revueltos con espinacas y espárragos… Para finalizar hay opciones para todos los gustos: aguacate caprese, ensalada de frutas, la mítica french toast o una deliciosa Behia cheeseburguer. Además, incluyen cócteles tan apetecibles como el Bloody Mary, Mimosa, Aperol Spritz o Bellini. Y como está justo al lado del estadio Santiago Bernabéu, después del brunch podéis planificar una tarde de fútbol acudiendo al partido por la tarde. ¡Un planazo de domingo!

 

Especial cumpleaños. Reservad el salón del fondo del nuevo restaurante Aire de Serrano, recién inaugurado en pleno barrio de Salamanca. Un local agradable de cocina mediterránea con guiños a la gastronomía polaca (de donde procede su propietaria). En el reservado podéis personalizar la decoración para la cumpleañera o recibir la tarta con velas mientras el camarero entona el Happy birthday en honor de la homenajeada. Algunos de sus especialidades son los champiñones rellenos de queso con bechamel, las croquetas de puerro y setas, el arroz meloso de setas, el pierogi (un plato típico polaco), el torrezno a baja temperatura o el calamar a la parrilla con mayonesa de lima. Imprescindible terminar la velada saboreando sus tartas caseras: la de limón, coco, chocolate…

 

Escapada playera y cool. Se aproxima el buen tiempo y las ganas de playa. Si estáis planificando una cena en la orilla del mar, en un entorno cuidado al detalle y con la posibilidad de tomar unas copas sin moveros (pero con muy buen ambiente) vuestro sitio es Marina Beach Club. Cuenta con una ubicación privilegiada en la valenciana playa de Las Arenas y se trata, posiblemente, del beach club mejor montado de todo el litoral mediterráneo. Además, en su restaurante La Marina, podréis degustar muy buenos platos elaborados con producto regional (como los deliciosos tomates del Perelló, el esgarraet, las alcachofas, el sepionet) y una muy rica variedad de arroces.

Relax, lujo y gastronomía cerca de Madrid

En muchas ocasiones buscamos destinos alejados para relajarnos el fin de semana sin valorar que muy cerca de Madrid encontramos verdaderas joyas.

Recientemente he descubierto el hotel Valdepalacios un Relais & Châteaux que se convierte en una escapada ideal para pasar unos días de descanso en plena naturaleza. ¡Y a poco más de hora y media desde la capital! Es perfecto para una noche romántica o una velada especial. En mitad del campo y rodeado de seiscientas hectáreas de naturaleza en un entorno exclusivo, vais a encontrar una casa señorial de principios del siglo XIX. Pero también cuenta con otras dependencias con mucho encanto como los establos, las casas de labor, sus patios y múltiples rincones pintorescos. Paseando por sus alrededores vas a tener la oportunidad de observar todo tipo de aves de la zona y hasta te cruzarás con ciervos. Las habitaciones son luminosas, espaciosas, elegantes, con muebles delicados, alfombras, terciopelos… Todas diferentes y decoradas con mucho encanto. ¿Un plus adicional? Las maravillosas vistas a la naturaleza que ofrecen todas las ventanas. Y un rincón irresistible para disfrutar de las mejores sobremesas y de las tardes de invierno: el salón con chimenea.

Como complemento al lujo y el descanso podéis disfrutar de los magníficos platos de su restaurante Tierra, recientemente galardonado con una estrella Michelín y con dos Soles de la Guía Repsol. No dejes de probar sus platos de aves y caza. Y atención a sus completos y deliciosos desayunos: se convertirán en uno de los objetos de deseo de tu estancia.

 

¿Un capricho? Disfrutad de sus tratamientos del spa en la habitación. No os perdáis su piscina climatizada rodeada de cristaleras desde la que se puede divisar la sierra de Gredos.  En Valdepalacios también vais a poder disfrutar de numerosas actividades tanto al aire libre como en interior. Algunas propuestas que os sugiero: paseos a caballo y en calesa por las más de seiscientas hectáreas de dehesa, navegar por el pantano, picnics, clases de cocina o catas y degustaciones de productos de temporada.

Si lo que estáis organizando es una escapada gastronómica de ida y vuelta en el día ¿qué os parece Toledo? En AVE se encuentra a poco más de veinte minutos desde Madrid. Podéis visitar su monumental casco histórico por la mañana y luego comer en el centenario restaurante La Venta de Aires. El enclave es precioso y sus salones decorados con artesonados son muy acogedores. Tienen algunas especialidades imprescindibles como la perdiz estofada, la crema de cangrejos o los asados en horno de leña. También hacen muy buenos los pescados a la sal y el arroz con bogavante. De postre no te puedes perder la sopa de almendra o los crepés preparados en sala. Uno de sus platos más populares y logrados es el cocido de La Sagra. ¡Muchos peregrinan hasta allí para probarlo! La sopa con hierbabuena está deliciosa y estoy casi segura de que no podrás terminarte la gran cantidad los garbanzos de la comarca ni las carnes que sirven. Después te aconsejo que te dirijas hasta el Parador para tomarte un gin-tonic y hacer sobremesa. ¡Las panorámicas de la ciudad desde allí son inolvidables! Y si eres un amante de las croquetas no regreses a la capital sin hacer una parada en Tobiko porque le acaban de conceder el galardón a la mejor de España. El cocinero Javier Ugidos elabora una croqueta perfecta, de bechamel cremosa, rellena de picadillo de jamón y rebozada con panko (pan rallado de estilo japonés). ¡Está buenísima! Si pernoctas en la ciudad tienes que ir a cenar al restaurante La Ermita. Ubicado en la zona de los cigarrales, con el Tajo y la ciudad a sus pies, regala una puesta de sol inolvidable. No te la pierdas.

Cuatro restaurantes que tienes que conocer en 2019

Siempre que comienza el año elaboramos nuestras pequeñas listas de deseos (de todo tipo). También de los restaurantes de moda que nos apetece conocer. Hoy os descubro algunos de los que más me han sorprendido en las últimas semanas… ¡y de estilos y cocinas diversas!

El único hongkonés de la capital. The One. Si vas buscando un chino típico, este no es tu sitio. Pero si quieres conocer una gastronomía repleta de matices y elaboraciones delicadas, te interesa visitarlo. Utilizan el vapor como método de cocción para no maltratar el producto y muchos platos se terminan en wok. Algunos de los imprescindibles que hay que probar aquí: los berberechos al sake, las navajas con judía negra (impresionantes) y el solomillo con salsa de pimienta y setas al wok que es una auténtica delicia. Como platos curiosos -pero muy bien logrados- atreveos con el torrezno ibérico al estilo de Hong Kong sin freír. O con los callos a la hongkonesa, nada que ver con los madrileños, pero que tienen mucho éxito entre los clientes. Como postre hay que elegir el coulant de chocolate con cinco especias que sustituyen el azúcar. Una advertencia: aquí se viene a comer bien, no a posturear…

Fusión canalla. Cantina Roo. Este restaurante fusiona los contrastes ácidos, picantes o dulces de México con los ibéricos, el marisco, el queso o el aceite mediterráneo. Han contratado los servicios de un agricultor que les suministra productos e ingredientes clásicos de la cocina azteca procedentes de su huerta ecológica y que prepara diariamente sus propias tortillas de forma artesanal -todo un acierto que agradece el paladar-. Los platos sorprenden por su originalidad y acertada ejecución. Como entrantes tenéis que probar un estupendo gambón en tempura, con lechuga Batavia y mayonesa de chipotle o la tosta de pato azulón con vino de Oporto, calabaza y mole. Y entre los platos principales debéis decantaros por los riquísimos raviolis de huitlacoche con salsa de queso o unas quesadillas rellenas de guiso de oreja y tamarindo con crema ranchera. No debéis dejar de pedir su sopa de tortilla -de las mejores que he probado-. Cuentan con una buena selección de mezcales, tequilas y cervezas artesanales mexicanas.

Vuelta a los clásicos. Piú di Prima. Fue un referente de la alta cocina italiana en la capital hace una década. Ahora acaba de regresar en el paseo del Pintor Rosales bajo el mando del chef Stefano Franzin con el objetivo de recuperar su lugar entre los mejores. Y han comenzado esta nueva andadura con un gran nivel. Además de los platos de pasta elaborada de forma artesanal -como los tagliatelle con carabineros en su salsa, fuera de carta- o los spaghetti al nero di sepia con langostinos al ajillo y tomate cherry, son imprescindibles el risotto especialidad de la casa (de azafrán acompañado de ossobuco). Muy rico también el vitello tonnato, la burrata della Puglia, la lasaña de conejo estofado, el steak tartare o una riquísima milanesa. El mejor final es un tiramisú clásico veneciano con amaretto y gotas de chocolate. Su plato sobresaliente es una receta del siglo XV que era la favorita de los nobles italianos por su exquisitez: el raviolone con crema de parmesano, yema de huevo de corral, espinaca y trufa blanca rallada directamente en la mesa.

Buena cocina de cantina. Mex&Co es un restaurante ubicado La Moraleja (en la plaza de la Fuente, siempre animada y con ambientazo) que apuesta por una cocina de tradición a precios razonables. Cuentan con una nueva carta que incluye desde los bocados más demandados (guacamole, nachos, tacos), hasta platillos menos conocidos. A través de las distintas regiones de México podemos encontrar sopa de tortilla, tacos de pulpo -deliciosos-, chuletitas de cordero con mole coloradito, oaxaqueño, gambones estilo San Rafael, el conejo adobado en chile morita o la degustación de moles. No hay que perderse el chile relleno de picadillo yucateco ni la cochinita pibil (una de las mejores de la capital). Presumen con razón de su Margarita Premium, elaborada con la receta original inventada en Acapulco para Rita Hayworth con un ingrediente secreto. Y, por supuesto, ofrecen una buena de carta de tequilas que sirven acompañados de una sangrita deliciosa. Como debe ser.

Tres visitas gastro que no te debes perder en noviembre

En cuanto comienza a apretar el frío uno de los mejores planes que organizo son las salidas gastro. Un buen bocado y un mejor vino son el remedio perfecto para cualquier mal. Hoy os descubro tres visitas que no os debéis perder durante este mes.

El mejor cachopo de Madrid. Ubicada en el barrio de Argüelles, en la calle Juan Álvarez Mendizábal (entre la Plaza de España y el Templo de Debod) La Charca es un establecimiento sencillo cuya esencia es ofrecer cocina española tradicional de calidad, con raciones generosas, a precios moderados y con especial atención a las recetas y los guisos asturianos. Ahora cuenta con un hito adicional que le ha convertido en un lugar de peregrinaje obligado si sois amantes del cachopo: su premio al más rico de la capital y el tercero mejor de España en la sexta edición de este certamen. Este cachopo de unos 750 gramos de peso y entre 35-40 centímetros de longitud, elaborado con la mejor ternera asturiana I.G.P. al estilo de Allende -relleno de jamón ibérico y tres tipos de quesos asturianos, entre ellos Gamonéu y La Peral- está muy rico. No os perdáis tampoco el pulpo a feira con sus cachelos, las croquetas de la casa, las bolas de queso de cabra con cebolla caramelizada y miel, los fritos de pixín, la fabada asturiana o el arroz caldoso con bogavante. Para los más golosos resulta imprescindible probar durante los postres el arroz con leche requemado.

La playa de Sevilla. Sobre el mismo puente de Triana, con el Guadalquivir a sus pies y regalando una de las mejores panorámicas de la ciudad tienes que conocer el restaurante Mariatrifulca. Siempre hay un ambientazo, gente guapa y puedes tapear en la barra (un buen jamón, ensaladilla de langostinos y jugo de carabineros, unos estupendos niguiris de buey con foie) o comer a la carta (una rica lubina en adobo, un despiece de atún rojo, sus variedades de arroz…). El consejo: reserva en la terraza. Las vistas son impresionantes sobre todo por la noche con Sevilla iluminada frente a tus ojos y reflejada en el río.

Un buen mollete andaluz en la capital ¿Quién de nosotras no hemos disfrutado del típico mollete andaluz? Bocaditos tiernos que nos transportan al sur, a días luminosos repletos de actividades al aire libre y al buen rollo. En definitiva, a Andalucía. Ahora llegan a Madrid en cuatro versiones que merece la pena probar. Las trae el restaurante Zahara de Osborne perteneciente al Grupo Osborne por lo que sea cual sea el motivo de vuestra visita os aconsejo comenzarla con un buen plato de jamón Cinco Jotas (emblema de la casa) acompañado de salmorejo y una copa de amontillado bien fresquito. Los molletes los elaboran al estilo de Antequera, con harina de trigo, aplanado, de miga blanda, poco horneado y con forma ovalada. No os perdáis el de pollo asado con panceta, manzana y cremoso alioli, está espectacular por su acertado contraste de sabores. Otro de los más ricos el de sabroso rabo de toro acompañado de pera caramelizada. También podéis probar el mollete de pringá andaluza con tomate y hierbabuena o la versión más gaditana para los que no pueden resistirse a una fritura: en este caso el mollete está relleno de calamares fritos, puntillitas y alioli negro.

Cuatro caprichos fashion que te puedes permitir

El otoño nos trae sorpresas y novedades de lo más apetecibles. Hoy comparto con vosotras cuatro descubrimientos recientes que os van a enamorar tanto como a mí. ¿Cuál es vuestro favorito?

Camisetas con mensajes de amor (y poesía). Acabo de descubrir una nueva marca de moda española que va a ser un must esta temporada. ¡Tenéis que conocerla! Amore Grande llega para reivindicar el Amor con mayúsculas. Prendas pensadas para enamorar. Diseños que lanzan un mensaje de amor a la vida, a lo bello, a lo positivo; y lo hacen a través de la poesía para ayudarnos a transmitir nuestros sueños, sentimientos más íntimos y nuestro lado más romántico. Además, estas prendas también son moda sostenible porque esta reivindicación del amor no estaría completa sin demostrar también la pasión por nuestro planeta. Por eso, las camisetas de Amore Grande se fabrican con materiales orgánicos y serigrafía natural, manteniendo un total respeto por el medio ambiente. ¿Te atreves a lucir camisetas con mensajes de amor? ¿Y a regalarlas? ¡Yo sí!

Dulces artesanos neoyorquinos. ¿Eres amante de las cookies, los brownies, la tarta de zanahoria, los rollitos de canela, la genuina tarta de queso o los bagels dulces o salados? Entonces estás de enhorabuena. Acaba de abrir en la calle Serrano, 149 (justo al lado de la plaza de los Delfines) The Cookie Lab, la primera pastelería americana de la capital completamente artesanal. Para hacer una galleta rica, una cookie especial, solo se necesitan dos cosas: ingredientes de calidad y una buena receta. Esa es la filosofía de est establecimiento cuyas recetas se basan en la auténtica tradición pastelera americana basadas en el recetario familiar de Dana Knowles (propietaria de los famosos establecimientos Taste of América). Pastelerías de lujo neoyorquinas llevan años aplicando esta fórmula con éxito: recetas de las abuelas y los ingredientes más naturales posible. Las mejores harinas, el chocolate más refinado de la tradición americana, huevos de corral de proximidad… No dejéis de probar la cookie de chocolate con crema de cacahuete, la de chocolate blanco y nueces pecanas o la de chips de chocolate y avena con arándanos.

La flamante colección de perfumes Maestros de la Moda. Los diseños de Javier Larrainzar se caracterizan por su feminidad. Ahora acaban de llegar al mercado sus perfumes que se convertirán en indispensables para las mujeres que buscamos fragancias elegantes y atemporales. IRIS resulta un exquisito bouquet floral acompañado de una ligera nota cítrica que se combina con aromas de violetas y jazmines que descansan sobre un lecho avainillado y almizclado. ROSA es una composición de refrescantes notas verdes y exóticas especias que, unidas a notas frutales, finalizan con notas de vainilla y maderas. ¿Y qué me decís de Elio Bernhanyer, uno de los grandes maestros de la moda española de todos los tiempos? Ahora puedes acompañar tu outfit diario con sus nuevas fragancias: Peach, Rose y Sandalwood que destaca por la violeta, grosella negra que se envuelven en magnolia, rosa y melocotón, y Bergmota, Praliné y Musk un perfume sofisticado gracias al cedro y praliné que se combinan con vainilla, almizcle y ámbar. ¿A que os apetece probar todas ellas?

Cosmética de edición limitada. Elizabeth Arden es una de mis marcas de cosmética favoritas desde siempre. Y, por supuesto, Eight Hours es un indispensable de mi neceser especialmente con la llegada del frío. Este año, con motivo de su 88 aniversario, han lanzado una edición limitada que no puede ser más bonita por su diseño y por su mensaje. El bálsamo y el labial llegan en un colorido y alegre packaging, un grafiti del artista James Golderown (muy conocido por su hashtag #lovewall) que difunde un mensaje de esperanza y positividad entre todas las razas y nacionalidades. Una edición que seduce en cuanto la ves y que ya puedes adquirir en los establecimientos El Corte Inglés. ¡No te quedes sin ella!

Especial veladas románticas y primeras citas

¿Estáis buscando restaurante para una primera cita o una cena especial? Si es vuestro caso hoy os recomiendo seis establecimientos muy recomendables, todos de estilo bistró. Siempre me ha gustado ese concepto francés de pequeños restaurantes de pocas mesas donde se sirve comida casera. Suelen estar decorados con detalles hogareños y resultan perfectos para encuentros íntimos. Comenzamos.

El más chic. Beker 6 os seducirá por un entorno elegante, refinado y una decoración con mucho estilo. Otro valor añadido es que cuenta con pocas mesas que mantienen la separación adecuada para salvaguardar la magia de una cena solo para dos. Rostros conocidos y comensales sibaritas presiden el ambiente.  Escargots bourguignon, coquelet al romero, hamburguesa bañada en cerveza negra o los platos armenios son algunas de sus especialidades.

Un clásico intemporal. Una foto panorámica de París preside el comedor de Moncalvillo, un bistró con cocina de raíces francesas que incorpora con acierto toques modernos. Un refugio escondido en la calle de San Lucas, casi esquina con Barquillo. Allí nos encontramos un coqueto establecimiento con muy pocas mesas, pero sobrio y elegante que ofrece una gastronomía interesante. Hay que dejarse aconsejar por los platos del día, pero yo siempre pido las alcachofas con foie, el pato y el steak tartar. Aunque cualquier otra propuesta de la carta suele estar bien elaborada.

 

El más cool. Os sugiero que os trasladéis hasta el barrio de Chamberí, en plena plaza de Olavide, para conocer Lili´s, un espacio inaugurado recientemente. Es un restaurante plagado de detalles, decorado con toques cosmopolita y mucho gusto. Su especialidad es la cocina mediterránea y las carnes y pescados a las brasas. Están muy buenos y a un precio más que razonable. Si os gusta el dulce no dejéis de probar la tarta de queso de maracuyá ¡deliciosa! Un consejo: pedid mesa en el salón rosa ubicado al fondo. Apenas tiene un puñado de mesas y la atmósfera es íntima y encantadora.

Para enamorados golosos. Pensando en una cita dulce y a la luz del día (no solo de noche vive el amor) os recomiendo Madeleine Mon Amour ubicado en la Ciudad Condal. Es un espacio afrancesado especializado en la elaboración de unas galletas típicas de Lorraine. Su atmósfera evoca las calles y los cafés más bohemios de París. En su carta descubriréis una variedad única de madeleines saladas, como la de sobrasada ibérica o la de queso de cabra, y dulces, como las clásicas de piel de limón o la de mermelada de chocolate y vainilla de bourbon. Podréis acompañarlas de deliciosos cafés y tés. Pero esto no es todo: cuenta con una selección de productos artesanales franceses como el foie gras, los quesos curados y buenos vinos y champanes para que ese brindis especial tenga lugar.

Arte y vanguardia. Y ha llegado el momento de aportar un toque de modernidad a nuestros planes. Las parejas que hagáis una escapada a Bilbao podéis cenar en el emblemático museo. Os recomiendo elegir las mesas que se ubican frente a los ventanales: por la noche ofrecen unas maravillosas (y románticas vistas) sobre la ría. El comedor está diseñado por Frank Gehry y las mesas a veces están adornadas con orquídeas. Quienes acudan en verano a cenar a Bistró Guggenheim también disfrutarán de una carta de cócteles que podrán degustar en la original terraza rodeada de titanio.

Un legendario. Frente al edificio del Senado en Madrid se encuentra Caripén, un bistró mítico por la historia que atesora: fue el tablao flamenco de Lola Flores y por sus paredes han desfilado celebridades patrias e internacionales. Presumen de servir el mejor magret de pato de toda la ciudad, aunque también destacan por su selección de foies, los caracoles, las ostras guillardeau y, sobre todo, por sus mejillones de roca que suelen convertirse en el favorito de casi todos. En un lugar pequeño, de luz tenue, noctámbulo, clandestino… Se trata de una buena opción si estáis organizando una cena tardía porque mantienen la cocina abierta hasta altas horas de la noche.

Tres restaurantes imprescindibles en la rentrée

Después de unas merecidas semanas de desconexión, relax y momentos inolvidables, llega la hora de volver a la rutina. Sí, es duro, durísimo. Pero no tenemos más remedio que aceptarlo y focalizarnos en todas las cosas buenas que nos vamos a encontrar al regresar. Por ejemplo, las novedades gastro imperdibles este otoño. Os dulcifico la vuelta con estas recomendaciones gastro. ¡Id reservando fecha!

     Alta cocina mexicana. Olvida la cocina tex-mex. Iztac destaca por elaborar platos genuinos en una carta que recorre desde el noroeste en baja California hasta el sureste en Quintana Roo. Además, han diseñado un ambiente de lo más elegante y acogedor. La propuesta, ideada por el chef mexicano Nacho Oropeza, os va a transportar a los sabores más auténticos de la gastronomía mexicana. Os recomiendo el mochomo, un suculento vacío de ternera, cocinado lentamente para obtener finas hebras que después se fríen para dejarlas crujientes. Las perdices en mancha manteles, una delicia; están elaboradas con una salsa compuesta de chiles, frutas, frutos secos y especias que baña a unas perdices rostizadas que se colocan sobre un puré de camote.  Pescado del día al acuyo (mero, lubina, rape…) con una salsa de hoja santa, tomatillo y nata que está espectacular. Y las enchiladas rellenas de pato confitado que bañan con una mole tradicional de más de treinta y dos ingredientes. Imprescindibles. Para terminar, pedid la pirámide de chocolate con tequila y el canutillo en nogada. Una advertencia: las margaritas están muy buenas y hay una estupenda carta de tequilas entre los que se encuentra el José Cuervo Tradicional, hasta ahora una etiqueta muy complicada de disfrutar en España.

Una carta con sorpresas. Recién inaugurado hace apenas dos meses, Jimenez 22 (ubicado en el local que antaño fue La Muñoca) va a dar mucho que hablar: el salón es precioso y tiene también una terraza muy coqueta. Pero, sobre todo, su joven chef, Aldo Sebastianelli de tan solo ¡¡¡21 años!!!, os va a dejar boquiabiertas. Curtido en algunas de las mejores salas con estrella Michelin (ha trabajado, entre otros, con Mario Sandoval y David Muñoz), nos presenta platos coloridos, muy elaborados, divertidos, con texturas sorprendentes y presentaciones bien cuidadas. Su objetivo es conseguir que el comensal disfrute con los sabores de alta cocina a precios más que razonables. No os perdáis su puerrifacético -un plato que recoge seis texturas del puerro y está buenísimo-, la semi mojama de atún con espuma de ajo blanco, el chimole de pichón o un postre terminado en mesa que es una explosión de sabor, el huevo abandonado. Merecen mucho la pena el ceviche de corvina emulsionado o las costillas de atún rojo. La carta ofrece también interesantes propuestas para compartir como croquetas mixtas, quesadillas de ibérico asado, crujientes de pollo, ensaladilla con ventresca…

     Un thai canalla (y económico). Los creadores de Silk&Soya, el famoso espacio que fue pionero -hace ya más de una década- en fusionar la cocina mediterránea y tailandesa, acaban de inauguran un nuevo restaurante en pleno centro de Madrid: Bank Cook. ¿Su rasgo más característico? Un ambiente divertido y una estética inspirada en las calles y jardines de Tailandia. La carta ofrece propuestas para todos los gustos enfocadas a compartir. Pedid la sopa de langostinos picante y el curry de langostinos al curry rojo con leche de coco. También, algún básico del street food tailandés con un toque particular como las piruletas kai satay. El rollito de verduras está muy rico (cuya masa preparan con tinta de calamar y acompañan con una salsa agridulce verde de clorofila), el pato deshuesado con parmentier de patata al kimchi y salsa de tamarindo -uno de los platos estrella-. Un imprescindible que no debéis dejar de pedir: los buñuelos de calamar de la abuela Pithut (un homenaje a una de las cocineras más veteranas de Silk&Soya, ya jubilada). Entre los postres, la tarta de té matcha y el brownie con helado de sésamo negro. ¿Lo mejor? El precio medio suele rondar los 25 euros. Y elaboran una estupenda versión de la piña colada, la Bangcooklada (con cardamomo y wasabi) que está espectacular. ¡La tenéis que probar!

 

 

 

Lo que no te puedes perder en Marbella este verano

Muchas veces planeamos exóticos y lejanos viajes dejando de lado nuestros paraísos vacacionales españoles. Marbella es uno de mis favoritos. A tres horas de la capital contamos con un destino de clima privilegiado durante todo el año, beach clubs de lujo, hoteles fabulosos, ambientazo internacional y una gastronomía top.  Hoy os cuento mis últimos descubrimientos, los sitios que no os podéis perder si vais a Marbella este verano.

La mejor gastronomía de playa. Situado entre el hotel Marbella Club y Puente Romano, La Milla es posiblemente el chiringuito con la mejor propuesta gastronómica de Marbella en este momento. Encontrarás un ambiente cosmopolita, decorado en azul y blanco, acompañado de una selección de música en vivo. Y lo mejor: muy buen producto. En su cocina utilizan materia prima fresca de primera calidad de proveedores locales en la que no faltan los pescados (al carbón y a la sal), frituras malagueñas, los espetos y los arroces (están bien ricos). Tienen un apartado dedicado a los crudos (estupendas las ostras, aunque no os perdáis el ceviche de carabineros y el tartar de lubina). Pero dejaos aconsejar por las sugerencias del día. Su ensaladilla con gambas y caviar es una delicatessen, los berberechos, las almejas, las vieras, el salmonete, la gallineta… Además, podrás disfrutar de una amplia carta de vinos, cócteles y espumosos.

El mejor ambiente. No hay copeo nocturno como el de Puente Romano. Año tras año no solo lo mantienen, sino que mejoran el servicio y las instalaciones (¡qué bien ha quedado la nueva Suite, el mejor night club para las copas de última hora!).

Pero si todavía no lo conocéis, debéis visitar Nobu, uno de los mejores establecimientos de la mítica cadena. Además de las elaboraciones comunes a los demás restaurantes del mundo (imperdible el bacalao negro y su tarta de queso), tenéis que probar especialidades locales que solamente se sirven en Marbella. Espectacular la carne de wagyu a la chilena ¡menuda potencia de sabor se te queda en la boca! o la lubina, también a la chilena, con salsa de ponzu. El equipo de sala es encantador (dejaos aconsejar por ellos) y seguramente cenes entre algún futbolista, actor, director de cine o modelo súper conocido. Si preferís un japonés más tranquilo en el centro del pueblo, el mejor es Ta-Kumi.

Las novedades. Las propuestas de Dani García siempre cumplen la expectativa de disfrutar de una buena comida a precios razonables en un ambiente divertido. Su última propuesta es Lobito de Mar, un chiringuito urbano, sin playa. Un lugar donde el arrocero y el espetero no faltan en el equipo. Tiene dos zonas delimitadas con dos cartas diferenciadas: una de tapeo y picoteo informal (clave en este establecimiento) para todos los gustos (imprescindible la ración de camarones y huevo frito de campo y el pepito de montaña) y otra más formal a base de mariscos, crustáceos y moluscos nacionales, frituras andaluzas, espetos y recetas con atún (pedid la parrillada). También ofrece una amplia variedad de arroces al estilo alicantino (además de los de pescado, está buenísimo el de pollo coquelet y secreto ibérico al aroma de sarmiento).

Petit Sea Grill. No hay ambiente como el de Puente Romano. Siempre es un acierto acudir durante el día y, por supuesto, a La Plaza cuando cae el sol. Su nueva apuesta es una experiencia de tapas andaluzas (ceviche de aloe vera, mojama, salmorejo, boquerones en vinagre, calamares a la andaluza, langostinos al pil-pil…) en el Petit Sea Grill, maridadas con vinos de la región en su restaurante al aire libre con vistas al mar. Además del tapeo local hay barra de pescados y mariscos frescos, que incluye desde sushi y sashimi hasta ostras, abulón, cangrejo de las nieves o gambas de Huelva.

Y vosotras, ¿tenéis algún otro favorito por la zona?