Especial veladas románticas y primeras citas

¿Estáis buscando restaurante para una primera cita o una cena especial? Si es vuestro caso hoy os recomiendo seis establecimientos muy recomendables, todos de estilo bistró. Siempre me ha gustado ese concepto francés de pequeños restaurantes de pocas mesas donde se sirve comida casera. Suelen estar decorados con detalles hogareños y resultan perfectos para encuentros íntimos. Comenzamos.

El más chic. Beker 6 os seducirá por un entorno elegante, refinado y una decoración con mucho estilo. Otro valor añadido es que cuenta con pocas mesas que mantienen la separación adecuada para salvaguardar la magia de una cena solo para dos. Rostros conocidos y comensales sibaritas presiden el ambiente.  Escargots bourguignon, coquelet al romero, hamburguesa bañada en cerveza negra o los platos armenios son algunas de sus especialidades.

Un clásico intemporal. Una foto panorámica de París preside el comedor de Moncalvillo, un bistró con cocina de raíces francesas que incorpora con acierto toques modernos. Un refugio escondido en la calle de San Lucas, casi esquina con Barquillo. Allí nos encontramos un coqueto establecimiento con muy pocas mesas, pero sobrio y elegante que ofrece una gastronomía interesante. Hay que dejarse aconsejar por los platos del día, pero yo siempre pido las alcachofas con foie, el pato y el steak tartar. Aunque cualquier otra propuesta de la carta suele estar bien elaborada.

 

El más cool. Os sugiero que os trasladéis hasta el barrio de Chamberí, en plena plaza de Olavide, para conocer Lili´s, un espacio inaugurado recientemente. Es un restaurante plagado de detalles, decorado con toques cosmopolita y mucho gusto. Su especialidad es la cocina mediterránea y las carnes y pescados a las brasas. Están muy buenos y a un precio más que razonable. Si os gusta el dulce no dejéis de probar la tarta de queso de maracuyá ¡deliciosa! Un consejo: pedid mesa en el salón rosa ubicado al fondo. Apenas tiene un puñado de mesas y la atmósfera es íntima y encantadora.

Para enamorados golosos. Pensando en una cita dulce y a la luz del día (no solo de noche vive el amor) os recomiendo Madeleine Mon Amour ubicado en la Ciudad Condal. Es un espacio afrancesado especializado en la elaboración de unas galletas típicas de Lorraine. Su atmósfera evoca las calles y los cafés más bohemios de París. En su carta descubriréis una variedad única de madeleines saladas, como la de sobrasada ibérica o la de queso de cabra, y dulces, como las clásicas de piel de limón o la de mermelada de chocolate y vainilla de bourbon. Podréis acompañarlas de deliciosos cafés y tés. Pero esto no es todo: cuenta con una selección de productos artesanales franceses como el foie gras, los quesos curados y buenos vinos y champanes para que ese brindis especial tenga lugar.

Arte y vanguardia. Y ha llegado el momento de aportar un toque de modernidad a nuestros planes. Las parejas que hagáis una escapada a Bilbao podéis cenar en el emblemático museo. Os recomiendo elegir las mesas que se ubican frente a los ventanales: por la noche ofrecen unas maravillosas (y románticas vistas) sobre la ría. El comedor está diseñado por Frank Gehry y las mesas a veces están adornadas con orquídeas. Quienes acudan en verano a cenar a Bistró Guggenheim también disfrutarán de una carta de cócteles que podrán degustar en la original terraza rodeada de titanio.

Un legendario. Frente al edificio del Senado en Madrid se encuentra Caripén, un bistró mítico por la historia que atesora: fue el tablao flamenco de Lola Flores y por sus paredes han desfilado celebridades patrias e internacionales. Presumen de servir el mejor magret de pato de toda la ciudad, aunque también destacan por su selección de foies, los caracoles, las ostras guillardeau y, sobre todo, por sus mejillones de roca que suelen convertirse en el favorito de casi todos. En un lugar pequeño, de luz tenue, noctámbulo, clandestino… Se trata de una buena opción si estáis organizando una cena tardía porque mantienen la cocina abierta hasta altas horas de la noche.

Tres restaurantes imprescindibles en la rentrée

Después de unas merecidas semanas de desconexión, relax y momentos inolvidables, llega la hora de volver a la rutina. Sí, es duro, durísimo. Pero no tenemos más remedio que aceptarlo y focalizarnos en todas las cosas buenas que nos vamos a encontrar al regresar. Por ejemplo, las novedades gastro imperdibles este otoño. Os dulcifico la vuelta con estas recomendaciones gastro. ¡Id reservando fecha!

     Alta cocina mexicana. Olvida la cocina tex-mex. Iztac destaca por elaborar platos genuinos en una carta que recorre desde el noroeste en baja California hasta el sureste en Quintana Roo. Además, han diseñado un ambiente de lo más elegante y acogedor. La propuesta, ideada por el chef mexicano Nacho Oropeza, os va a transportar a los sabores más auténticos de la gastronomía mexicana. Os recomiendo el mochomo, un suculento vacío de ternera, cocinado lentamente para obtener finas hebras que después se fríen para dejarlas crujientes. Las perdices en mancha manteles, una delicia; están elaboradas con una salsa compuesta de chiles, frutas, frutos secos y especias que baña a unas perdices rostizadas que se colocan sobre un puré de camote.  Pescado del día al acuyo (mero, lubina, rape…) con una salsa de hoja santa, tomatillo y nata que está espectacular. Y las enchiladas rellenas de pato confitado que bañan con una mole tradicional de más de treinta y dos ingredientes. Imprescindibles. Para terminar, pedid la pirámide de chocolate con tequila y el canutillo en nogada. Una advertencia: las margaritas están muy buenas y hay una estupenda carta de tequilas entre los que se encuentra el José Cuervo Tradicional, hasta ahora una etiqueta muy complicada de disfrutar en España.

Una carta con sorpresas. Recién inaugurado hace apenas dos meses, Jimenez 22 (ubicado en el local que antaño fue La Muñoca) va a dar mucho que hablar: el salón es precioso y tiene también una terraza muy coqueta. Pero, sobre todo, su joven chef, Aldo Sebastianelli de tan solo ¡¡¡21 años!!!, os va a dejar boquiabiertas. Curtido en algunas de las mejores salas con estrella Michelin (ha trabajado, entre otros, con Mario Sandoval y David Muñoz), nos presenta platos coloridos, muy elaborados, divertidos, con texturas sorprendentes y presentaciones bien cuidadas. Su objetivo es conseguir que el comensal disfrute con los sabores de alta cocina a precios más que razonables. No os perdáis su puerrifacético -un plato que recoge seis texturas del puerro y está buenísimo-, la semi mojama de atún con espuma de ajo blanco, el chimole de pichón o un postre terminado en mesa que es una explosión de sabor, el huevo abandonado. Merecen mucho la pena el ceviche de corvina emulsionado o las costillas de atún rojo. La carta ofrece también interesantes propuestas para compartir como croquetas mixtas, quesadillas de ibérico asado, crujientes de pollo, ensaladilla con ventresca…

     Un thai canalla (y económico). Los creadores de Silk&Soya, el famoso espacio que fue pionero -hace ya más de una década- en fusionar la cocina mediterránea y tailandesa, acaban de inauguran un nuevo restaurante en pleno centro de Madrid: Bank Cook. ¿Su rasgo más característico? Un ambiente divertido y una estética inspirada en las calles y jardines de Tailandia. La carta ofrece propuestas para todos los gustos enfocadas a compartir. Pedid la sopa de langostinos picante y el curry de langostinos al curry rojo con leche de coco. También, algún básico del street food tailandés con un toque particular como las piruletas kai satay. El rollito de verduras está muy rico (cuya masa preparan con tinta de calamar y acompañan con una salsa agridulce verde de clorofila), el pato deshuesado con parmentier de patata al kimchi y salsa de tamarindo -uno de los platos estrella-. Un imprescindible que no debéis dejar de pedir: los buñuelos de calamar de la abuela Pithut (un homenaje a una de las cocineras más veteranas de Silk&Soya, ya jubilada). Entre los postres, la tarta de té matcha y el brownie con helado de sésamo negro. ¿Lo mejor? El precio medio suele rondar los 25 euros. Y elaboran una estupenda versión de la piña colada, la Bangcooklada (con cardamomo y wasabi) que está espectacular. ¡La tenéis que probar!

 

 

 

Lo que no te puedes perder en Marbella este verano

Muchas veces planeamos exóticos y lejanos viajes dejando de lado nuestros paraísos vacacionales españoles. Marbella es uno de mis favoritos. A tres horas de la capital contamos con un destino de clima privilegiado durante todo el año, beach clubs de lujo, hoteles fabulosos, ambientazo internacional y una gastronomía top.  Hoy os cuento mis últimos descubrimientos, los sitios que no os podéis perder si vais a Marbella este verano.

La mejor gastronomía de playa. Situado entre el hotel Marbella Club y Puente Romano, La Milla es posiblemente el chiringuito con la mejor propuesta gastronómica de Marbella en este momento. Encontrarás un ambiente cosmopolita, decorado en azul y blanco, acompañado de una selección de música en vivo. Y lo mejor: muy buen producto. En su cocina utilizan materia prima fresca de primera calidad de proveedores locales en la que no faltan los pescados (al carbón y a la sal), frituras malagueñas, los espetos y los arroces (están bien ricos). Tienen un apartado dedicado a los crudos (estupendas las ostras, aunque no os perdáis el ceviche de carabineros y el tartar de lubina). Pero dejaos aconsejar por las sugerencias del día. Su ensaladilla con gambas y caviar es una delicatessen, los berberechos, las almejas, las vieras, el salmonete, la gallineta… Además, podrás disfrutar de una amplia carta de vinos, cócteles y espumosos.

El mejor ambiente. No hay copeo nocturno como el de Puente Romano. Año tras año no solo lo mantienen, sino que mejoran el servicio y las instalaciones (¡qué bien ha quedado la nueva Suite, el mejor night club para las copas de última hora!).

Pero si todavía no lo conocéis, debéis visitar Nobu, uno de los mejores establecimientos de la mítica cadena. Además de las elaboraciones comunes a los demás restaurantes del mundo (imperdible el bacalao negro y su tarta de queso), tenéis que probar especialidades locales que solamente se sirven en Marbella. Espectacular la carne de wagyu a la chilena ¡menuda potencia de sabor se te queda en la boca! o la lubina, también a la chilena, con salsa de ponzu. El equipo de sala es encantador (dejaos aconsejar por ellos) y seguramente cenes entre algún futbolista, actor, director de cine o modelo súper conocido. Si preferís un japonés más tranquilo en el centro del pueblo, el mejor es Ta-Kumi.

Las novedades. Las propuestas de Dani García siempre cumplen la expectativa de disfrutar de una buena comida a precios razonables en un ambiente divertido. Su última propuesta es Lobito de Mar, un chiringuito urbano, sin playa. Un lugar donde el arrocero y el espetero no faltan en el equipo. Tiene dos zonas delimitadas con dos cartas diferenciadas: una de tapeo y picoteo informal (clave en este establecimiento) para todos los gustos (imprescindible la ración de camarones y huevo frito de campo y el pepito de montaña) y otra más formal a base de mariscos, crustáceos y moluscos nacionales, frituras andaluzas, espetos y recetas con atún (pedid la parrillada). También ofrece una amplia variedad de arroces al estilo alicantino (además de los de pescado, está buenísimo el de pollo coquelet y secreto ibérico al aroma de sarmiento).

Petit Sea Grill. No hay ambiente como el de Puente Romano. Siempre es un acierto acudir durante el día y, por supuesto, a La Plaza cuando cae el sol. Su nueva apuesta es una experiencia de tapas andaluzas (ceviche de aloe vera, mojama, salmorejo, boquerones en vinagre, calamares a la andaluza, langostinos al pil-pil…) en el Petit Sea Grill, maridadas con vinos de la región en su restaurante al aire libre con vistas al mar. Además del tapeo local hay barra de pescados y mariscos frescos, que incluye desde sushi y sashimi hasta ostras, abulón, cangrejo de las nieves o gambas de Huelva.

Y vosotras, ¿tenéis algún otro favorito por la zona?

Restaurante Hielo y Carbón

Cuatro restaurantes que debes visitar este verano

Madrid bulle como nunca en primavera. Estas últimas semanas he estado visitando varias aperturas gastronómicas muy interesantes de las que hoy os voy a destacar cuatro. Diversos estilos, distintos conceptos culinarios y un denominador común: ¡os van a encantar!

Cantina Roo. Si buscas TEX MEX, éste no es tu sitio. Cantina Roo no es otro restaurante mexicano del montón. Es una experiencia para conocer, apreciar y disfrutar la nueva cocina mexicana. Combina los sabores populares mexicanos con un excelente producto mediterráneo que da como resultado una cocina contemporánea e innovadora, acompañada de una buena selección de cervezas, tequilas y mezcales. Al frente de la cocina está el chef Guillermo Ortega, formado en Santceloni (dos estrellas Michelin). Su equipo también ha pasado por otros fogones prestigiosos como Viridiana, Horcher o Streetxo. Y eso se nota en los sabores y platos que salen de la cocina.

La carta es corta, pero con unos platos muy logrados. Como entrantes tenéis que probar un estupendo gambón en tempura, con lechuga Batavia y mayonesa de chipotle; la deliciosa tosta de pato azulón con vino de Oporto, calabaza y mole los o el cebiche de róbalo y gambón, con espuma de aguacate, cebolla y ajonjolí. Y entre los platos principales decantaros por un taco de cochinillo, espuma de aguacate, vinagreta de jalapeño y chicharrón; los riquísimos raviolis de huitlacoche con salsa de queso o unos sorprendentes callos a lo pibil con cebolla encurtida que invitan a mojar con pan su sabrosa salsa. Los que prefieren platos tradicionales tienen opciones como la hamburguesa de buey o el T-bone (para 2 personas) con salsa molcajete y patatas. Para postre podéis pedir el taco de cacao, piña caramelizada y crema de maracuyá o el tamal de chocolate, con sopa fría de plátano y helado de vainilla. Los precios están ajustados para la calidad del producto, elaboración y presentación de los platos. Pero, ¿dónde podéis disfrutar de este mexicano que seguro va a dar mucho que hablar? En la calle López de Hoyos, 13, casi esquina con Serrano.

Carbón Negro. Está llamado a ser uno de los estrenos gastronómicos más potentes de la capital este año. Ubicado en lo que era antes la mítica cafetería La Flecha (Juan Bravo, 37), es espacio se ha redecorado con mucho gusto. Enormes cristaleras, barra central, una planta baja con mesas altas y picoteo (aunque también se pueden pedir los platos de la carta) y salón más formal en la planta de arriba. En la cocina la parrilla es la protagonista, la calidad del producto es buena, los precios razonables y un ambiente de gente guapa.  Algunos imprescindibles que debéis pedir: la chistorra (de las mejores de Madrid), la pluma ibérica (deliciosa y en su punto), la chuleta de vaca vieja, los espárragos blancos con salsa romescu y la tarta de queso cremosa. Yo lo visité cuando estaba recién inaugurado y al personal de sala le faltaba rodaje. Cuando subsanen este problema puede ser el nuevo imprescindible de las noches madrileñas.

La Lonja restaurante

La nueva Lonja del Mar. Yo era muy fan en la anterior etapa de este restaurante y me ha encantado conocer que vuelve a estar entre los establecimientos capitalinos más TOP. La misma esencia en dos espacios gastronómicos únicos: un elegante restaurante con vistas al Palacio Real, y una taberna castiza ubicada en la misma plaza de Oriente, cuya especialidad son los arroces. Los protagonistas siguen siendo los productos frescos del mar, así como una muestra de sus nuevos platos como el micuit de foie con pan de especias y reducción de Módena, el tartar de tomate con perlas de queso, vinagreta de albahaca y piñones o los taquitos de bacalao confitado con compota de manzana y salsa tártara. No dejéis de pedir su vermut casero macerado con más de 30 especias.

Y para los amantes del brunch… Hielo y Carbón, el nuevo restaurante ubicado en el recién estrenado hotel Hyatt Centric Gran Vía, ha lanzado con éxito The Brunch que tiene lugar los domingos de 13:00 a 16:00 horas. A un precio de 35 euros por persona incluye una amplia oferta gastronómica acompañada de música en directo. La diversidad de platos y la relación calidad precio lo sitúan entre una de las opciones dominicales a tener muy en cuenta.

El brunch combina gastronomía peruana y española. En la zona del patio encontraréis platos calientes con un toque castizo como el tradicional cocido madrileño, callos, tortilla española, huevos benedictinos o el lomo salteado típico de la cocina peruana. En la zona que han bautizado como Crudo Bar hay causas limeñas, ensaladas, gazpachos, sushi y marisco (muy ricas las ostras y los langostinos). El cava está incluido junto con una interesante selección de zumos détox (no dejéis de probar el de sandía, fresas y arándanos), embutidos y quesos. Los más golosos no os podéis perder su rincón dulce con gofres, pancakes, bollería, crepes y fruta fresca cortada y pelada.

Especial mujeres ECO

La concienciación por una vida y una alimentación saludable gana adeptos en España. Observo con satisfacción que cada vez abren sus puertas un mayor número de establecimientos que destacan por ofrecer productos e ingredientes ecológicos y sostenibles. ¡La comida de calidad no está reñida con las recetas y los productos saludables! Por eso hoy comparto con vosotras algunos de los locales eco que frecuento. Algunos son descubrimientos recientes que me han conquistado.

Il Tabolo Verde. Cerca del Retiro, en la calle Villalar, vas a disfrutar de una experiencia sensorial. Porque en cuanto cruzas la puerta su olor a repostería y pan recién hecho te trasladan a un mundo idílico. En Il Tabolo Verde elaboran platos simples y comida casera a partir de ingredientes ecológicos provenientes de huertos propios o de pequeños productores. Creen en la reutilización de las cosas y decoran el establecimiento con unos preciosos muebles antiguos. El espacio es tan ideal que os lo recomiendo para presentar libros o para organizar algún evento reducido.

Il Tabolo Verde

Obbio food. Cuando visito la Ciudad Condal intento acercarme a este establecimiento que nos ayuda a mejorar la dieta. Es un local enorme en el que encontraréis productos ecológicos, veganos y para personas con intolerancias o dietas especiales. Obbio dispone también de obrador propio con cafetería, de una librería sobre alimentación y salud (me encantan los negocios que incluyen los libros en sus espacios) e incluso de un laboratorio en el que se imparten conferencias y talleres sobre temas relacionados con la cocina saludable. Sándwiches, zumos, ensaladas, frutas y verduras para llevar a casa, y hasta sushi elaborado al momento son algunas de sus especialidades.

Cafeteria Obbio

 

Mandioca. Os quiero desvelar uno de mis últimos descubrimientos. Me enamora su ambiente colonial-tropical. ¡Irresistible! Es un local muy pequeñito ubicado en la calle de San Bernardo que ofrece una cocina sencilla pero honesta, en la que todos los platos están muy buenos. Se especializa en menús saludables, frescos, asequibles y bien presentados. Durante la mañana ofrecen desayunos para los más clásicos y otras opciones para los clientes healthies. Siempre acompañados de café 100% natural y de una interesante carta de infusiones. Al mediodía no os perdáis sus tentempiés como el carpaccio de calabacín, sus ensaladas o la hamburguesa de quinoa.  O los menús denominados trilogía (buenísimas las alubias con algas por ligeras y sorprendentes y sus albóndigas de atún teriyaki). En la cena ofrecen una carta más extensa con opciones para vegetarianos y celíacos. Probad las crepiocas. Y los más golosos tenéis que saborear las tartas de lima o la de matcha.

Kimpira. Es uno de los restaurantes de cocina macrobiótica pioneros en Levante. Elaboran cocina con ingredientes orgánicos. La carta ofrece una gran variedad de recetas con ingredientes como arroz, humus, maíz, tofu, etc. También dispone de platos especiales para celíacos o diabéticos. Situado en el valenciano barrio del Carmen tiene una decoración agradable, diseñada siguiendo los criterios del feng sui. Podréis disfrutar de su cocina desde las nueve de la mañana con unos “desayunos felices”. Los menús del día están adaptados a los productos de temporada. La sopa miso, los crujientes agridulces, las bravas de yuca o los platos de pasta, son otras de sus especialidades.

Mi hallazgo ECO del mes… Las cestas ecológicas de Dehesa del Milagro son una maravilla y las puedes personalizar según tus gustos. Además, te las llevan a casa. Los productos son brutales, llegan fresquísimos y la variedad es infinita: todo tipo de lechugas, patatas, tomates, hierbas, frutas, verduras, productos menos comunes como el hinojo de Florencia, acelgas rojas, chirivía, romanesco… También tienes la oportunidad de incluir en tu compra galletas eco de chocolate y avena, bizcocho de zanahoria, salsa de tomate casera, quesos, carne de ternera, pollo, huevos, miel… Las cestas se reservan en su tienda online.