Si estáis buscando un destino donde ser felices, no lo dudéis: Royal Hideaway Corales Resort (el Mejor Resort y mejor Hotel Villa de Lujo por World Travel Awards, este último, por tres años consecutivos) es vuestro sitio. La joya de Barceló Hotel Group en España, es el escenario perfecto para una estancia inolvidable, de esas que estás deseando repetir antes incluso de abandonar sus mágicas instalaciones.

Si eliges este hotel como destino podrás disfrutar de una estancia reparadora, repleta de lujo, relax y gastronomía de altura. Pero si prefieres conocer a fondo la preciosa isla de Tenerife, te pueden organizar las mejores experiencias y visitas diseñadas a medida. Se ubica en Costa Adeje, una de las zonas isleñas más exclusivas. Tanto en el pueblo de La Caleta -a pocos metros-, como en la playa del Duque -a diez minutos caminando- vas a encontrar agradables paseos marítimos, miradores, terrazas, buenos restaurantes, espacios de shopping…

 

¿Lo mejor? Tanto si viajas en una escapada romántica como en unas vacaciones familiares, vas a estar muy cómodo porque el complejo está dividido en dos hoteles: el Corales Beach, solo para adultos; y el Corales Suites, galardonado como Mejor Hotel para Familias de Europa y del Mediterráneo 2021 en los premios Condé Nast Johansens por segundo año consecutivo. Sus suites (de uno, dos y tres dormitorios) con piscina privada, y sus villas individuales (también con piscinas e inmensas terrazas con vistas al Atlántico) son adictivas: cuando las conoces te quieres quedar a vivir en ellas. Están ideadas como un hogar más que como un alojamiento temporal, hasta el punto de que los equipamientos son tan completos como los que tienes en casa.

Diseñado por el arquitecto tinerfeño Leonardo Omar (también ha sido premiado a nivel mundial como “Mejor Hotel de Lujo en Arquitectura y Diseño” en los World Luxury Hotel Awards 2020), el resort consigue que te sientas en permanente conexión con la naturaleza y el mar. Los espacios abiertos son los protagonistas en las zonas comunes, ofreciendo unas vistas incomparables del océano y la isla de La Gomera desde todo el complejo.

Atención a sus experiencias a medida porque son muy interesantes, como el Chef in room, una cena única de la mano de un chef en la propia habitación. O un amanecer tan recomendable como instagrameable: su desayuno flotante para disfrutar de manera íntima desde las habitaciones con piscina privada. Recibirás un desayuno servido en bandeja flotante con música, un timple canario, bongos, maracas y otros accesorios. Y entre las delicatessen que podrás degustar están una copa de espumoso, smoothies caseros, tartar de tomate con aguacate, tortilla de papa y batata amarilla (espectacular) con mojo, pancake de plátano, bizcocho de limón, fruta local de temporada, yogurt de cabra o un riquísimo surtido de quesos canarios y panes recién horneados.

Pero, sin duda, el máximo valor diferencial es su alta gastronomía. Comenzando por la mixología de autor de Maresía, perfecta para disfrutar de un cóctel en el rooftop mientras cae el sol frente a tus ojos y el cielo se tiñe de rosa.

Su restaurante estrella es El rincón de Juan Carlos, dirigido por los hermanos Padrón, Juan Carlos y Jonathan, máximos referentes de la cocina canaria en la actualidad, con una estrella Michelín y dos soles Repsol. Su menú degustación sigue en plena forma, creciendo, sorprendiendo en cada pase, maximizando las texturas y los sabores, pero en una nueva localización a la altura de su talento. En sala, sus respectivas mujeres María José y Raquel, ambas sumilleres, consiguen culminar una experiencia redonda.

El restaurante italiano Il Bocconcino es una propuesta que sorprende. Esencia italiana de fondo con unas elaboraciones cuidadas, originales y algunos pases en el menú degustación que bien podrían ser de Estrella. Atención a su carbonara o su plin de Osobucco con fondo de azafrán y regaliz. Hacen los panes en sus propios hornos y el panettone salado de tomate es una auténtica maravilla. El chef Nikki Pavanelli hace un trabajo extraordinario, muy bien acompañado en sala por el sumiller italiano Gionathan Sinigaglia.

San Hô es su restaurante de cocina nikkei; teniendo en cuenta que en España no hay grandes referentes en este tipo de gastronomía y comprobando su buen hacer, bien podría posicionarse entre los mejores de nuestro país. Sus fondos son buenísimos con mención especial para el dashi de shitake que acompaña al usuzukury de wagyu; el caldo de puchero canario que acompaña a la gyoza, y el triple caldo del ramen (cerdo, pollo y ternera). Algunos pases como la frijolada de aji amarillo, callos de bacalao y anguila ahumada; y el galete de atún son sobresalientes. Al mando de los fogones se encuentran Adrián Bosch y Eduardo Domínguez; y en la sala el siempre agradable Vicente Chau Tsang. Otro tándem muy bien engranado.

Star Fish es el restaurante dedicado al producto. Buenos pescados y mariscos al Josper con gran cuidado al producto local. Imprescindibles las croquetas de cherne, el carabinero de la Santa (Lanzarote) de un calibre extraordinario, los pescados a la brasa, y las papas negras con mojo. Pregunten a Nilo, el maître por los vinos de las islas: sus recomendaciones siempre son bienvenidas y su trato exquisito.

 

Por último, hay que destacar los desayunos: nivel alto, productos de mucha calidad y una amplia variedad. Y una mención especial a todo el equipo y el personal de este hotel: trabajan para hacerte feliz. Y eso se nota.