¿A quién no le apetece organizar un plan para disfrutar de un excelente tapeo regado por unos buenos vinos o unas cañas bien tiradas? A mí me encanta esta costumbre tan española. Por eso hoy os descubro cuatro de mis sitios favoritos para ir de tapas con amigos.

Perretxico (Vitoria y Madrid). Es una taberna originaria de Vitoria que ahora también cuenta con varias sucursales en Madrid. Sus creaciones se inspiran en lo mejor de la cocina vasca sin perder su esencia: recetario tradicional, buen producto, ingenio en las elaboraciones y precios moderados, algo que se agradece ahora más que nunca. La propuesta de pinchos es enorme y lo más complicado es cuál elegir porque todos los entran por los ojos. Algunos de los imprescindibles: el turrón de foie con almendras tostadas y brotes mentolados (¡buenísimo!), las gildas, ensaladilla rusa, croquetas, rabas o patatas rústicas alavesas. En cuanto a los platillos (propuestas más grandes que un pincho) es muy famoso su donut de cocido con sus sacramentos y en dos vuelcos. Imprescindibles las alcachofas fritas con crema de Idiazabal trufado y panceta de basatxerri. También merece la pena su ensalada de tomates de temporada (raff, caserío, feo de Tudela…) con bonito de Ortiz y piparras. La tortilla manchada de bacalao y patata alavesa es otro de los platos estrella de la casa. Si preferís probar de todo un poco cuentan con menús degustación muy completos que ofrecen la posibilidad de degustar las mejores especialidades y a precios ajustados. Y ahora en invierno hay que probar sus contundentes pucheros de pochas, alubias… Un consejo: no os vayáis sin probar los postres; hay que elegir la tarta de que queso Idiazabal al horno que sirven templada o el yogur del caserío de Lasarte.

Back Tapas (Marbella). Cada año se mejoran. Ingenio, buen producto, elaboraciones excelentes, combinaciones originales y… ¡presentaciones que no dejan indiferente a nadie! Un establecimiento divertido e informal en el que la barra tiene casi más importancia que el salón o la terraza. ¿Una de las tapas imprescindibles? El cruasán de centolla es uno de sus bocados más demandados, pero no os perdáis el carabinero con su croqueta, el tartar de quisquillas de Motril, el gazpacho verde, los buñuelos de queso Payoyo con pisto de verduritas y yema de huevo o el cochifrito de cerdo de castañas, gazpachuelo de chirlas y camarones. Hay que dejarse aconsejar porque innovan continuamente.

El Diluvio (Santander). La capital cántabra es un paraíso para los amantes del buen tapeo. Os recomiendo visitar la zona del Cañadío, de Puerto Chico y del Río de la Pila porque vais a encontrar decenas de locales para saborear las mejores tapas. Uno de mis favoritos es El Diluvio para degustar su tortilla de patatas con callos, el pincho de mollejas con setas, el de pisto con patatas, el de pulpo, el de filete ruso con salsa de queso o sus hamburguesas de Kobe con mahonesa de curry. Una advertencia: siempre está a rebosar. Otro sitio que frecuento es Casa Lita, situado en el paseo de Pereda: su barra es un auténtico edén de los mejores pinchos. Por último, el famoso Machi es muy popular en la ciudad: sus mejillones y rabas tienen fama en la capital cántabra; sus arroces también están muy ricos.

Patio de Leones (Madrid). Finalizamos este recorrido por un espacio en el que puedes tapear, pero que destaca por su gran ambiente y animación -especialmente nocturna-, en su estupenda terraza. ¡Y con vistas a la misma Puerta de Alcalá! Más de doscientos metros con una estética rompedora de taberna cañí y una decoración asombrosa. Tienen carta de platos más elaborados, pero a mí me gusta pedirme un cubo de botellines o unos vermuts acompañados de las tapas de toda la vida, como el buen jamón, tortilla española, mejillones tigre, pulpo a la gallega, patatas bravas, zamburiñas, gambas rojas al ajillo o las croquetas de jamón Joselito (muy buenas). Además, tienen una excelente carta de vinos con cerca de quinientas referencias, muchas de las cuales se pueden pedir por copas. Ideal para una velada divertida y cool con tus amigas.