Esta villa de cuento está ubicada a treinta kilómetros de Lisboa y os puedo asegurar que enamora en cuanto la pisas. La mezcla de estilos arquitectónicos, la paleta de colores que irradia, su tranquilidad y los bancos de niebla que se ciernen sobre sus alrededores, hacen de este destino uno de los más románticos de Portugal. ¿Queréis conocer algunas de las las mejores pistas? ¡Allá vamos!

Pasear por el centro de Sintra es como trasladarse hasta un mundo de fantasía. La magia empieza en el Palacio Nacional de Sintra, la antigua estancia de los reyes portugueses que ahora utilizan para organizar conciertos de música clásica y recepciones oficiales.  Fuera del casco urbano os espera otra visita imprescindible, el Palacio de Monserrate, que combina influencias góticas, indias y mudéjares. Lo más singular son sus diversos jardines por la que serpentean incontables senderos en los que podréis contemplar sus más de cinco mil especies de flora.

Gobernando la sierra cercana se erige el colorido -y completamente instagrameablePalacio da Pena, uno de los monumentos más famosos del país y máximo exponente del romanticismo del siglo XIX. Esta imponente construcción se encuentra rodeada de exuberantes jardines que acogen quinientas especies de árboles de todo el mundo. Dentro del Parque da Pena, en la zona occidental, no hay que perderse la villa de la Condesa d’Edla. Desde su balcón se puede admirar el mar y en su jardín se encuentran exóticas colecciones botánicas. Otra de las principales atracciones que no os debéis perder es el Castillo de los Moros. Se trata de una fortificación militar situada en una de las cimas de la sierra de Sintra, construida alrededor del siglo X tras las invasiones musulmanas a la Península Ibérica.

Desde siempre y debido a su encanto Sintra ha atraído a numerosos artistas procedentes de todas partes del mundo, inspirando obras de ilustres tales como Eça de Queirós y Vergílio Ferreira. Si sois amantes del misticismo este enclave os va a encandilar. La Quinta da Regaleira es uno de esos lugares que despiertan gran interés siendo uno de los monumentos más sorprendentes y enigmáticos de la región. Inmersa en una frondosa vegetación y a escasos metros del centro de la ciudad, engloba una fabulosa colección de estilos y construcciones: jardines, pozos, torres, lagos, estatuas, grutas… El enorme jardín de esta quinta se compone de una sucesión de lugares impregnados de magia y misterio en el que se encuentran referencias a la mitología, al Olimpo, a Virgilio, Dante, Milton, a la misión templaria de la Orden de Cristo y a la Magna Obra Alquímica, entre otros. Destacan su pozo iniciático, una galería subterránea en espiral que desciende hacia el interior de la tierra y la capilla, guardiana de una cruz perteneciente a los legendarios templarios. Otro lugar de interés para conocer a fondo todas las fábulas que sobrevuelan Sintra es el Centro Interpretativo Mitos y Leyendas, que abre las puertas a un viaje gracias a su escenografía y experiencias sensoriales que consiguen que podamos trasladarnos en el tiempo.

Una última recomendación pensando en las más foodies: no hay que marcharse de Sintra sin probar sus quesadas y los travesseiros, hechos de hojaldre, rellenos de dulce de huevos y almendra y espolvoreados con azúcar. Hay que probarlos calientes, ya que todavía están más ricos…