De vuelta ya a nuestras rutinas tras las vacaciones, nos aguardan algunos establecimientos que esperan nuestra visita con los brazos abiertos y un montón de novedades gastronómicas por descubrir. ¡Apunta estas tres direcciones y luego me cuentas qué te han parecido!

No te pierdas la nueva carta de Iztac. Entre artesanía mexicana, obras de arte aztecas y unos lienzos que quitan la respiración, comer auténtica cocina mexicana en un ambiente glamuroso es posible. Si todavía no conoces Iztac, es el momento de hacerlo. Su nueva carta lo merece. Mantiene clásicos que tienes que probar sí o sí como su guacamole, el aguachile negro (absolutamente imprescindible), y los tacos árabes (en mi TOP 3 de los tacos capitalinos, elaborados con lagarto ibérico). Entre los nuevos platos no te pierdas el pan de cazón campechano, el riquísimo salpicón de ternera -con la frescura propia de los ceviches y la jugosidad de la carne-, el sorprendente Mogo Mogo -plátano macho relleno de picadillo especial, chiltomate, nata agria y queso fresco-. Entre las novedades de tacos elige los de pescado maya -lubina marinada en achiote a las brasas en tortilla de maíz, frijoles refritos, salsa xnipec, chip de plátano macho y aguacate-. Y entre los principales, apuesta por el estupendo pipián verde papanteco -chuletón de cerdo a las brasas, con salsa de pipas de calabaza, tomatillo verde, jalapeño fresco y cilantro-, el bacalao a la veracruzana, el solomillo pénjamo -al carbón en salsa de chiles secos- o el mole poblano. Acompaña tu comida de un buen tequila que sirven con sangrita -como a mí me gusta-, micheladas, margaritas, mezcales o atrévete a conocer vinos mexicanos. Si prefieres el aire libre puedes disfrutar de su terraza disponen en invierno y en verano. ¡Y también tienen carta para delivery y take away si eres de las que prefiere disfrutar en casa!

 

 

La taberna cañí más animada. Con las mejores vistas y no se come nada mal… Me refiero a Patio de Leones. Al lado del Retiro, junto a la mismita Puerta de Alcalá, se encuentra esta taberna rompedora cuya estética está cuidada al detalle. La barra, la cerámica de las paredes, las ilustraciones, la asombrosa réplica de la plaza de toros de Las Ventas o el precioso baño, te van a enamorar. Pero mientras podamos disfrutar del buen tiempo te recomiendo reservar en la terraza; además, las mesas están separadas por mamparas de cristal que dan sensación de seguridad para prevenir el COVID, pero al ser trasparentes no te pierdes detalle de lo que ocurre alrededor. La carta es muy completa y no falta el mejor picoteo español: jamón Joselito, ensaladilla, anchoas, salpicón, croquetas, salmorejo, berberechos, mejillones, pulpo a la gallega… Las rabas de calamar son uno de los bocados estrellas de la casa, así como la dorada en adobo que presentan en una pieza. También están ricos los buñuelos de bacalao, la gamba roja al ajillo o los langostinos de Huelva con gabardina. Como postre hay que elegir la tarta de queso hecha en casa o un pecado final delicioso que nunca me pierdo: ¡sus churros caseros con chocolate!

Estamos de estreno en Chamberí. Y con un poco de añoranza porque este nuevo establecimiento bautizado como Zaga ocupa el amplio local de lo que fue el Atelier Belga. El espacio es una maravilla con sus dos plantas (la reforma ha conseguido que sea mucho más luminoso y acogedor), su zona de barra -abajo- y su coqueto salón -arriba-. ¿Su punto fuerte? Buen producto de temporada, precios razonables y propuestas acertadas de cocina tradicional. ¿Qué pedir? En la barra elige las tostas, la ensalada de pimientos asados en casa, una riquísima tortilla de patata (prueba su versión con pimiento verde), las empanadillas de bonito con tomate “como las de la abuela” o los rejos de calamar al estilo de Santander. Si prefieres mesa y mantel no dejes de pedir el bonito hecho en su propio escabeche, el pisto con patatas y huevo “a caballo”, las berenjenas chinas con romescu o las anchoas de Santoña servidas en mantequilla. Aunque mi imprescindible es su escalope de ternera con empanado secreto acompañado de patatas fritas caseras… ¡una delicia! Te recomiendo que termines con la piña a la brasa al Josper rematada con una salsa de mojito y hierbabuena.