A veces resulta complicado decidir dónde vamos a quedar el fin de semana, ¿verdad? Este restaurante nos pilla lejos, este otro es muy caro, en ese ya estuvimos hace poco… Hoy os descubro tres sitios perfectos para disfrutar con amigas, en los que se come bien, a precios razonables y en un entorno agradable. ¿Queréis conocerlos? ¡Allá vamos!

No os perdáis sus verduras y sus pizzas. Se inauguró hace un año, pero siempre está lleno y es uno de mis favoritos. ¡Repito una y otra vez! ¿Por qué? Por la calidad de la materia prima (que llega diariamente de sus fincas de Ávila) y por su ubicación en pleno Chueca. Roostiq va a encantar y aunque sus carnes son estupendas, quiero destacar sus verduras y las pizzas (de las mejores de Madrid). ¿Un consejo? Reservad en el salón del fondo, el de la cocina vista. Ahora en invierno tenéis que pedir los puerros confitados y a la brasa. Los elaboran en tres fases: los confitan, luego los pasan por las brasas y los rematan en el horno. Si os gustan las acelgas las preparan a la llama con ajo, aceite y sal y están riquísimas; las alcachofas confitadas al horno de leña también son imperdibles y os descubro un platazo que me ha enamorado: las espinacas a la brasa con huevo, rúcula y vinagreta de bacon. Buenísimos también sus pimientos a la leña y siempre sus tomates, para mí uno de los productos TOP de este restaurante. Cuentan con unas sesenta variedades distintas obtenidos mediante la plantación de semillas antiguas. Las pizzas se elaboran artesanalmente en horno napolitano (que mantiene una temperatura de 485 grados); podéis pedir la Portobello; la de rúcula y jamón de bellota; la de enchilada de carne; la de guanciale y cebolleta o la de burrata y cherries.

Los nuevos platos de Madame Sushita. De todos los establecimientos de Grupo Sushita el de Paseo de la Habana es mi favorito. Supongo que su decoración con miles de libros tiene algo que ver. Seguro que muchas de vosotras ya conocéis Madame Sushita y si no es así, ya estáis tardando… Si habéis acudido anteriormente, probar sus nuevos platos es la excusa perfecta para volver. Podéis comenzar con las gyozas de bacalao negro, con salsa harissa picante, ideal para los paladares que buscan nuevos sabores. También han lanzado unos deliciosos rollitos de bogavante con salsa de cacahuete y unos chips de berenjenas con salsa de albahaca para las más veggies. A mí me ha entusiasmado que incluyan una sopa francesa de cebolla (porque me encanta y porque es perfecta para las noches de invierno) con emmental, pan gratinado y miso. Las más golosas estarán encantadas con la tarta templada de queso Idiazábal. Y para mí son imprescindibles dos de sus clásicos: la tempura de gambón rojo con salsa de chile dulce y la pasta roja de uva con sésamo y bogavante. ¿Lo mejor? Por 25 euros por cabeza se cena estupendamente.

El mejor tapeo es… ¡coreano!  LUKE (de igual nombre del chef que lo dirige) es un espacio muy interesante, con mucha personalidad e ideal para tapear con amigas. Pero, ojo, que aquí las tapas que vais a probar son divertidas y originales porque son coreanas, se sirven en barra y se cocinan a la vista. Fusiona platos clásicos de la comida callejera de aquel país con toques creativos y adaptados a los productos españoles. Algunas de las que más me gustan son la gilda coreana, que se sirve con atún rojo Balfegó, sésamo, piparra, shiitake, loto encurtido y kimchi; el kimbap de atún, un temaki coreano con alga nori crujiente a la parrilla, arroz coreano y caviar de guindilla y el bibimbap con erizo de temporada y huevo de codorniz a baja temperatura. Tenéis que probar obligatoriamente es el Korean Fried Chicken, pollo al estilo callejero de Corea que está muy rico. Pero cualquier tapa está deliciosa, la presentación es muy cuidada (súper original y divertida) y la relación calidad-precio es excelente.

¿Con cuál de los tres os quedáis?