Los estadounidenses la conocen como Key West y es un destino que te sorprende y del que te enamoras nada más acercarte. Posiblemente porque en España no es muy conocido y tampoco cuentas con expectativas previas. Pero en cuanto la pisas, descubres que has llegado a una isla de cuento: palmerales, vegetación exuberante, fachadas de estilo victoriano, trenecitos de época, flores multicolores, tiendas y hoteles con encanto, bullicio callejero y un ambiente tropical y alegre.

Es la isla estadounidense ubicada más al sur del país y regala las aguas color esmeralda del golfo de México por un lado y el océano Atlántico por el otro. Este rincón ha acogido a conquistadores, piratas, exploradores submarinos… pero también ha sido el refugio de personajes tan célebres como el presidente Truman o los escritores Ernest Hemingway y Tennessee Williams. ¿Qué tienes que ver? ¡Todo! Es una isla pequeña, ideal para pasear, callejear, descansar en sus terrazas, hacer shopping en sus coquetas tiendas… Aquí os enumero las visitas turísticas imprescindibles.

Duval Street. Es la calle principal donde ir de compras -todas las tiendas están decoradas al detalle-, probar restaurantes, tomarte unas cervezas bien fresquitas o disfrutar de la vida nocturna mientras ves pasar los trenecitos tradicionales. Además, está rodeada de preciosos edificios de arquitectura colonial pintados en colores pastel: rosas, azules, violetas o verde manzana.

El faro de Key West. Fue durante muchos años un lugar de vigilancia de la Marina. Ahora es un museo y lo mejor es subir sus 88 escalones para admirar una panorámica impresionante. Muy cerca se encuentra la casa de Hemingway. El premio Nobel vivió aquí durante una década. La mansión es preciosa: dos plantas, estancias luminosas y amplias, porche, terrazas, un frondoso jardín, casa de invitados y una espectacular piscina rodeada de palmeras y de vegetación. Todos los muebles que se conservan fueron los que utilizó el escritor y muchos son de estilo español. Si sois amantes de la literatura os van a emocionar sus numerosas fotografías personales, su máquina de escribir, su biblioteca…  También a pocas manzanas se ubica Little White House. El presidente Truman residió en esta casa durante su mandato de 1945 a 1953 y fue la sede de su gabinete en acontecimientos presidenciales de relevancia.

La parada más instagrameable. En Cayo Hueso se encuentra el último punto terrestre de Estados Unidos, un lugar donde la distancia a Cuba son tan solo 90 millas (150 a Miami). Está señalado con un colorido barril gigante siempre rodeado de visitantes tomando fotografías.

La mejor gastronomía. Bahama Village es un barrio que originalmente fue habitado por los afroamericanos de la isla. Hoy en día acoge un mercado al aire libre y algunos de los restaurantes más interesantes de la isla. La Casa de la Langosta es muy famosa. Sobre el muelle del histórico Key West Bight se ubica una construcción de madera al estilo marinero con buenas vistas. Tenéis que elegir una mesa del porche o frente al puerto para disfrutar de sus excelentes pescados y, por supuesto, pedir langosta.

El malecón y su puesta de sol. Al caer la tarde todos se dirigen hacia el malecón para disfrutar del ocaso mientras los artistas amenizan el momento con su música y sus bailes. Os recomiendo una preciosa terraza sobre el agua llamada Sunset Point, decorada con mobiliario y sombrillas de vivos colores, que elabora unos cócteles estupendos y anima las veladas con música en vivo.

¿Cómo llegar? Por tierra, mar o aire. Pero si sois aventureras debéis elegir la carretera. Los Cayos de Florida están formados por 200 islas de coral unidas por 43 puentes. Desde Miami se llega a Cayo Hueso tras casi 300 kilómetros de un viaje en el que vas a ir cruzando las sucesivas islas y todos los puentes mientras disfrutas de rincones mágicos, aguas turquesas y unas vistas espectaculares.