¿Estáis buscando alternativas para organizar la próxima salida de chicas y no os apetece ir a los bares y restaurantes de siempre? Hoy os descubro cinco propuestas gastro muy diversas, pensando en todos los gustos y bolsillos.

Un mexicano muy castizo (y divertido). Si os gusta este tipo de cocina y buscáis un precio medio ajustado (15-20 euros por comensal) tenéis que conocer Chido. Puede llegar a recordar a un bar de moda de la Riviera Maya. Ubicado en la capitalina avenida de Brasil y de estilo callejero y desenfadado, enamoran sus paredes vestidas con tablones de madera y tapizadas simulando cactus. Vas a fotografiar su gran columpio de tapicería tropical para comer de una manera original y la multitud de monos que aparecen en lámparas y decoraciones. Algunos de sus platos estrella: las croquetas de cochinita pibil con mojo picón de chile poblano, la quesadilla con huitlacoche, patatas bravas con espuma de chipotle (muy ricas), y los chingonachos o la pokinoa de gambones, entre los entrantes; sus tacos de pato, de tempura de gambones (buenísimos), tartar de atún, rabo de toro o de carrillera, el taco de queso majorero (otro recuerdo que evoca a su isla) o el burrito serranito, entre los principales; y, entre los postres elige el polvito oreoguayo o el vaso no mames. Además, los viernes y sábados después de las cenas, se bajan las luces y comienza el copeo: sirven mojitos, caipirinhas, daikiris, margaritas, micheladas…

Tapeo del bueno. Y en pleno barrio de las Letras… Si sois de las que os gustan unas cañas bien tiradas, en una zona animada para continuar luego con las copas sin coger el coche, pero disfrutando antes de un picoteo rico, rico, comparto con vosotras una taberna que he descubierto recientemente y que me ha sorprendido por su buen producto y gran cocina. Me refiero a El Gallo Canta. Hacen una de las mejores tortillas españolas que vais a probar en Madrid, un tomate rosa que sabe a tomate de verdad, un delicioso pisto con huevo, buenas croquetas, ensaladilla, huevos fritos (con sus puntillitas) con jamón y chistorra, boletus y setas… Y si preferís una cena más formal también ofrecen buenas carnes y pescados o especialidades del día que siempre merecen la pena. ¿Lo mejor? Las raciones son muy abundantes (tanto que si no te las terminas te las preparan para que te las lleves a casa) y los precios resultan más que moderados.

 

 

Brunch y fútbol. ¿Recordáis el mítico Café Oliver? ¡Seguro que sí! Pues ahora podéis rememorarlo en el restaurante Behia que se acaba de unir a este reconocido café para hacer una colaboración en forma de brunch. Desde el mes de marzo ofrecen esta opción los domingos desde las 11.30 a las 15.00 horas. Podéis quedar a media mañana para disfrutar de su bollería y panadería casera con el clásico croissant de mantequilla, un brioche con chocolate delicioso, panecillos de cereales… Todo ello acompañado de zumos, cafés o refrescos. Después podéis elegir entre benedictinos con salmón o bacon, huevos cocotte con trufa (¡buenísimos!), revueltos con espinacas y espárragos… Para finalizar hay opciones para todos los gustos: aguacate caprese, ensalada de frutas, la mítica french toast o una deliciosa Behia cheeseburguer. Además, incluyen cócteles tan apetecibles como el Bloody Mary, Mimosa, Aperol Spritz o Bellini. Y como está justo al lado del estadio Santiago Bernabéu, después del brunch podéis planificar una tarde de fútbol acudiendo al partido por la tarde. ¡Un planazo de domingo!

 

Especial cumpleaños. Reservad el salón del fondo del nuevo restaurante Aire de Serrano, recién inaugurado en pleno barrio de Salamanca. Un local agradable de cocina mediterránea con guiños a la gastronomía polaca (de donde procede su propietaria). En el reservado podéis personalizar la decoración para la cumpleañera o recibir la tarta con velas mientras el camarero entona el Happy birthday en honor de la homenajeada. Algunos de sus especialidades son los champiñones rellenos de queso con bechamel, las croquetas de puerro y setas, el arroz meloso de setas, el pierogi (un plato típico polaco), el torrezno a baja temperatura o el calamar a la parrilla con mayonesa de lima. Imprescindible terminar la velada saboreando sus tartas caseras: la de limón, coco, chocolate…

 

Escapada playera y cool. Se aproxima el buen tiempo y las ganas de playa. Si estáis planificando una cena en la orilla del mar, en un entorno cuidado al detalle y con la posibilidad de tomar unas copas sin moveros (pero con muy buen ambiente) vuestro sitio es Marina Beach Club. Cuenta con una ubicación privilegiada en la valenciana playa de Las Arenas y se trata, posiblemente, del beach club mejor montado de todo el litoral mediterráneo. Además, en su restaurante La Marina, podréis degustar muy buenos platos elaborados con producto regional (como los deliciosos tomates del Perelló, el esgarraet, las alcachofas, el sepionet) y una muy rica variedad de arroces.