¿Conquistar por el estómago? Las verdades de las abuelas destilan sabiduría… Además, en ocasiones nos apetece más una velada íntima en casa. Especialmente durante estos días que ponemos fecha a la celebración del amor. Organizar una cena con estilo no solamente implica lucirnos en la cocina.  ¿Queréis conocer todos los pasos (y los trucos) para triunfar como anfitriona? Seguid leyendo…

La invitación. ¿Qué tal un email cariñoso, seductor y con un toque de misterio para agitar su imaginación? Mejor todavía: una tarjeta personalizada escrita a mano. Y ¿por qué no? Si vivís en pareja o habéis pasado la noche juntos, utilizad el labial rojo para escribir vuestra invitación sobre el espejo. Peliculero, sí. Pero os aseguro que sugerente y efectivo.

El ambiente. Luz tenue, velas aromáticas de fragancias sensuales (como la colección Spicy de Suniti Essence) y música romántica son los puntos básicos para crear un entorno cómplice. Pero preparar algo original sin salir de casa no es difícil. Busca una mantelería bonita (los modelos de lino y los de acabado metalizado o adamascado de Zara Home son geniales), bajoplatos, servilletas y servilleteros con glamour, unas copas esbeltas de cristal y un centro de mesa con flores naturales. Incluso pétalos esparcidos por la mesa… ¿Un par de detalles irresistibles? Coloca globos en algún rincón mágico, un marco con una fotografía de los dos en un sitio visible y un mensaje de amor -o erótico- sobre su plato.

El menú. El exceso de comida no es adecuado para una noche especial. Tampoco los ingredientes pesados ni los sabores fuertes. Pero recibir con flores siempre agrada (tanto a ellos como a nosotras). Os aconsejo una bienvenida de impacto elaborando unas rosas de salmón ahumado o un sushi de atún acompañados de una copa de blanco o rosado. ¿Mis favoritos? Probad los vinos DO Cigales (Valladolid). A continuación, os sugiero un aperitivo o entrante ligero y un plato principal elegante. El marisco nunca falla: ostras, centolla, vieras, buey de mar… ¿Qué tal si emplatamos los ingredientes que lo permitan con forma de corazón? Como las gambas y los langostinos. La sonrisa de nuestro invitado estará asegurada. Los carpaccios, tartares y cremas (una propuesta refrescante: crema de manzana verde con lima) son fáciles de elaborar, ligeros y muy apropiados. Como plato principal habrá que tener en cuenta si le gusta más la carne o el pescado:  roast beef o solomillo ibérico son apuestas seguras. También los pescados a la sal se hacen prácticamente solos y el resultado es de lujo si la materia prima es de calidad.

El postre. Las fresas acompañadas de champán son un colofón romántico clásico. Si queremos una presentación diferente podemos mojarlas en chocolate fundido. Otra apuesta ganadora son las tortitas con frutos rojos. Pero si la repostería no es nuestro fuerte podemos encargar una tarta, unos cupcakes o unas galletas personalizadas. Os recomiendo The Cake Project. Hacen virguerías golosas… Las tartas de corazón de VAIT tampoco están nada mal (¡van flechadas!). Aunque para mí, el colmo del refinamiento dulce sin caer en la cursilería son unos deliciosos macarons. Los de Moulin Chocolat son espléndidos. Y no olvidéis el detalle tierno -y dulce-. Las chuches lo derretirán…

El regalo. Aunque cocinar para esa persona especial ya es todo un regalo, el perfecto anfitrión sabe que una velada memorable pasa por poner la guinda sorprendiendo con un detalle inesperado. Ese libro que quería leer, unas entradas para ese concierto por el que suspira, para el partido de su equipo, para la película de moda…  Espero que con tantas ideas disfrutéis de una noche inolvidable. ¡Ya me contaréis!