¡Resulta todo un drama alejarse de un destino como Bahamas! Os lo aseguro… Ubicadas entre Cuba y Florida, son un conjunto de islas que constituyen una gigantesca reserva natural. Tiene las aguas más limpias del planeta y la tercera barrera de coral más larga del mundo. Horizontes turquesas, anaranjados y violetas, ritmo de tambores, arquitectura colonial, fachadas de colores pastel, arenas rosas y muchas leyendas sobre sus espaldas: archipiélago de piratas, guardián de tesoros, base de operaciones de los contrabandistas de ron durante la Ley Seca…  Os aseguro que posiblemente es uno de los puntos más hermosos del planeta al sobrevolarlo.

Nassau, su capital, os va a seducir por su encanto colonial inglés fusionado con una genuina esencia tropical. Os cuento los puntos de imprescindible visita.

  • Bay Street. Es la arteria histórica y discurre paralela al mar. Se encuentra repleta de tiendas, desde las clásicas de souvenirs marcas de ultra lujo. Numerosos policías con una vestimenta peculiar -casaca blanca tipo safari, pantalón azul con franja roja al estilo militar y casco rígido- contribuyen a incrementar el exotismo del entorno. En Bay Street y en las calles de alrededor se encuentran restaurantes, cafés y terrazas para reponer fuerzas. Indispensable probar la cerveza local, Kalik, y la conch salad, una ensalada elaborada con la sabrosa carne de las caracolas recién pescadas, cebollas, apio y marinada con lima y pimientos. ¡Deliciosa!
  • Straw Market. Es el mercado de artesanía local. Mercancía hecha a mano, maderas talladas, todo tipo de artículos elaborados con paja y mucho colorido. A tan solo un par de calles de distancia se encuentra el Museo de los Piratas.
  • Jardines Ardastra. En su interior, entre una vegetación exuberante, conviven más de trescientos animales que representan a los habitantes originales de la isla. Entre ellos destacan los flamencos, uno de los iconos de Bahamas.
  • Las escaleras de la Reina. Las mejores panorámicas para Instagram se encuentran tras ascender a la cima de esta escalinata de piedra caliza que se construyó para homenajear a la reina Victoria de Inglaterra.

Paradise Island. Un puente une isla Paraíso con Nassau. Aquí se encuentran algunas de las mejores playas de Bahamas y el hotel Atlantis. Cruzar este puente implica adentrarse en un mundo de fantasía. Todo en Paradise Island es tan bonito, ordenado, colorista, idílico y lujoso que crees estar protagonizando un cuento de hadas. Y luego está el Atlantis (solo existen dos en el mundo: su gemelo está en Dubái). Es un gran parque de atracciones al estilo de los hoteles de las Vegas, pero gigantesco (necesitas mapa al menos el primer día), ideado para grandes fortunas y rodeado de playas únicas. Merece la pena visitarlo (bajo previo pago) si no te hospedas allí. Lagos, piscinas naturales, cascadas, el mayor hábitat marino artificial del mundo -acoge más de cincuenta mil criaturas marinas-, un parque acuático gobernado por una réplica de un templo maya, el mayor casino del Caribe, campo de golf, una recreación de la ciudad perdida de la Atlántida y hasta veinte restaurantes de lujo.

Sin embargo, si sois de las que disfrutáis más con un ambiente elegante, genuino y vintage deben acudir a tomar el té al Colonial Hilton en el centro de Nassau, uno de los hoteles con más historia del Caribe.

Una excursión imprescindible. Si tenéis oportunidad desplazaos hasta Las Exumas. Son 365 islas y cayos que se extienden por más de 200 kilómetros al sur de Nassau y forman la más bella agrupación de las Bahamas. El contraste entre las playas desiertas de arena blanca y los distintos tonos de azul que ofrece el mar regala una vista impresionante. Aquí encontraréis incluso algodón en bruto, testimonio de la gran época de las plantaciones

¿Qué platos debéis probar? Bahamas es un paraíso de la pesca. Se puede degustar gran variedad de pescado y mariscos, pero en todas las cartas siempre encontraréis caracolas de todas las formas (sopa, rellenas, guisadas…), mero y langostas. También el aceite de coco que acompaña las especialidades culinarias de la zona, y las frutas, que sorprenden por sus sabores exóticos como los tomates de Abaco y las piñas de Eleuthera. Pero lo que no os debéis perder:

  • El conch chowder, un delicioso consomé de tomate que combina de forma original las caracolas con la carne de cerdo dorada a fuego lento, con legumbres y hierbas.
  • La conch salad, una ensalada preparada con cebollas y apio marinada con lima y pimientos.
  • El Johnny Cake es un dulce típico dorado y crujiente.
  • El mero es el pescado nacional. Se cocina de múltiples formas y se sirve siempre recién sacado del mar.