Queridas amigas, hoy toca compartir con vosotras la fabulosa -por original e inesperada- fiesta de Navidad de nuestra revista. Un entorno incomparable, música, humor, invitados de lujo -personalidades de todos los ámbitos sociales con especial mención a las actrices nominadas a los Goya-, grandes amigos y tantos detalles como rincones tiene el Teatro Real de Madrid.

Las lectoras de Marie Claire somos mujeres divertidas, inquietas, audaces, decididas y con la mente abierta. Dispuestas a experimentar lo inexplorado sin prejuicios. A buscar -y encontrar- caminos alternativos. Por eso supimos apreciar y disfrutar de un espectáculo tan genuino como arriesgado. Mezclar la solemnidad y el escenario del Real con el humor certero y la jaranera puesta en escena de Zapata y Orquesta es osado. Pero el éxito es para los valientes… Reírse de uno mismo, de tus circunstancias y de los tópicos que rodean tu ámbito de actuación (el del tenor y la orquesta de Extremadura es, obviamente, la música clásica) es sinónimo de sabiduría.

Después de escuchar algunas piezas de Rossini, Bach o Strauss, el concierto finalizó con una actuación completamente atípica: Zapara consiguió levantarnos de nuestros asientos con el rock duro de AC/CD y su Highway to hell. Si una de las mejores bandas de todos los tiempos, QUEEN, se atrevió a fusionar la ópera y el rock creando melodías universales que ya forman parte de nuestras vidas a la vez que fulminaba los cánones establecidos, por qué no va a poder Marie Claire crear tendencia…

Y después se sucedieron una concatenación de sorpresas que nos dejaron a todos con la boca abierta. Un coro que a capella nos amenizaba con villancicos de manera personalizada mientras cruzábamos de un salón a otro, las estancias de este bellísimo monumento histórico engalanadas para la ocasión, cocteleros en acción, brindis con Bacardi, ibéricos de Guijuelo con nombre de mujer, Remedios Sánchez, jamones cortados con maestría por Raquel Acosta y un estupendo kit de productos Sensilis en la goodie bag para que esta Navidad luzcamos radiantes.

Es de justicia felicitar al equipo de RR.PP. de Marie Claire. Un evento de esta envergadura conlleva muchas horas de dedicación e infinitos dolores de cabeza que a menudo no se aprecian el día en el que todos nos divertimos gracias al trabajo previo de grandes profesionales.

Ahora toca descansar unos días tras un año marcado por la hiperactividad. Pero, por supuesto, os quiero desear lo mejor a todas vosotras y a vuestras familias.

Y para 2019… ¡atreveos a perseguir tus sueños! A saltaros las normas -como Marie Claire en su gran noche en el Teatro Real-, a dejar fluir vuestra espontaneidad, a desafiar las reglas impuestas, a dejaos llevar por la intuición, a reír o llorar cuando os apetezca, a amar intensa y apasionadamente. A ser libres. Las vivencias inolvidables son las que acarrean riesgos. Cuando intuyas que algo va a ser hermoso, atrápalo y disfruta: la valentía y la transgresión, a priori arriesgadas, culminan en la ansiada felicidad.

¡Nos volvemos a leer en enero!