En cuanto comienza a apretar el frío uno de los mejores planes que organizo son las salidas gastro. Un buen bocado y un mejor vino son el remedio perfecto para cualquier mal. Hoy os descubro tres visitas que no os debéis perder durante este mes.

El mejor cachopo de Madrid. Ubicada en el barrio de Argüelles, en la calle Juan Álvarez Mendizábal (entre la Plaza de España y el Templo de Debod) La Charca es un establecimiento sencillo cuya esencia es ofrecer cocina española tradicional de calidad, con raciones generosas, a precios moderados y con especial atención a las recetas y los guisos asturianos. Ahora cuenta con un hito adicional que le ha convertido en un lugar de peregrinaje obligado si sois amantes del cachopo: su premio al más rico de la capital y el tercero mejor de España en la sexta edición de este certamen. Este cachopo de unos 750 gramos de peso y entre 35-40 centímetros de longitud, elaborado con la mejor ternera asturiana I.G.P. al estilo de Allende -relleno de jamón ibérico y tres tipos de quesos asturianos, entre ellos Gamonéu y La Peral- está muy rico. No os perdáis tampoco el pulpo a feira con sus cachelos, las croquetas de la casa, las bolas de queso de cabra con cebolla caramelizada y miel, los fritos de pixín, la fabada asturiana o el arroz caldoso con bogavante. Para los más golosos resulta imprescindible probar durante los postres el arroz con leche requemado.

La playa de Sevilla. Sobre el mismo puente de Triana, con el Guadalquivir a sus pies y regalando una de las mejores panorámicas de la ciudad tienes que conocer el restaurante Mariatrifulca. Siempre hay un ambientazo, gente guapa y puedes tapear en la barra (un buen jamón, ensaladilla de langostinos y jugo de carabineros, unos estupendos niguiris de buey con foie) o comer a la carta (una rica lubina en adobo, un despiece de atún rojo, sus variedades de arroz…). El consejo: reserva en la terraza. Las vistas son impresionantes sobre todo por la noche con Sevilla iluminada frente a tus ojos y reflejada en el río.

Un buen mollete andaluz en la capital ¿Quién de nosotras no hemos disfrutado del típico mollete andaluz? Bocaditos tiernos que nos transportan al sur, a días luminosos repletos de actividades al aire libre y al buen rollo. En definitiva, a Andalucía. Ahora llegan a Madrid en cuatro versiones que merece la pena probar. Las trae el restaurante Zahara de Osborne perteneciente al Grupo Osborne por lo que sea cual sea el motivo de vuestra visita os aconsejo comenzarla con un buen plato de jamón Cinco Jotas (emblema de la casa) acompañado de salmorejo y una copa de amontillado bien fresquito. Los molletes los elaboran al estilo de Antequera, con harina de trigo, aplanado, de miga blanda, poco horneado y con forma ovalada. No os perdáis el de pollo asado con panceta, manzana y cremoso alioli, está espectacular por su acertado contraste de sabores. Otro de los más ricos el de sabroso rabo de toro acompañado de pera caramelizada. También podéis probar el mollete de pringá andaluza con tomate y hierbabuena o la versión más gaditana para los que no pueden resistirse a una fritura: en este caso el mollete está relleno de calamares fritos, puntillitas y alioli negro.