Os confieso que es una ciudad en la que no me importaría vivir. Rodeada de palmerales, decorada en tonos pastel, envuelta en un ambiente cálido, bañada por playas interminables y en la que el español suena tanto como el inglés. Es imposible no enamorarse de Miami: un entorno que aúna lo mejor de una metrópoli estadounidense con todo lo bueno que las islas caribeñas ofrecen. Hoy os doy pistas para visitar lo mejor de Miami en pocos días.

South Beach. Si no disfrutas de Miami Beach no conoces la ciudad. Pero como es un área de muchos kilómetros, si tienes que elegir hay que centrarse en South Beach. En el distrito Art Déco te esperan más de 800 edificios de este estilo que junto a las innumerables palmeras y a los coches de los años 50, te trasladan a otra época. En Lincoln Road podrás pasear a tu ritmo ya que es una calle peatonal llena de puestos de artesanía, souvenirs, food trucks, shopping… Muy cerca de allí te vas a encontrar una figura familiar… ¡una estatua de nuestro Quijote! Preside Española Way, una calle de ambiente latino con restaurantes españoles, mejicanos y cubanos. Está amenizada por acordes de salsa y, por supuesto, de flamenco. Por último, hay que visitar Ocean Drive: un largo paseo marítimo donde se encuentran los restaurantes y discotecas de moda. Cuando cae la noche comienza un desfile de coches de alta gama, cuerpos esculturales y ganas de pasarlo bien. Nikky Beach es una buena opción para tomarte un cóctel mientras disfrutas la caída del sol, Dilido para cenar (el restaurante del Ritz Carlton es uno de los únicos en la que las mesas están a pie de playa) o el famoso Joe´s Stone Crab si lo que buscas es entorno genuino y cocina autóctona. No puedes marcharte de South Beach sin fotografiar sus legendarias casetas.

Little Havana. La pequeña Habana es una parada obligada para entender a la comunidad cubana que tuvo que huir de la isla y que mantiene vivas sus tradiciones, gastronomía y forma de vivir. Su corazón es la calle Ocho, alrededor de la cual puedes encontrar establecimientos para probar el auténtico café cubano, cigarrerías donde se fabrican los puros como en la isla, murales multicolores, restaurantes típicos… En el parque Máximo Gómez se reúnen a diario los cubanos de más edad para jugar al dominó. Por cierto, el restaurante cubano más famoso del mundo se encuentra en Miami. El Versailles, un establecimiento de enormes dimensiones, ofrece la mejor gastronomía de la isla a unos precios muy por debajo de los habituales en la ciudad.

Bay Biscaine y Bayside. Es una de las mejores zonas para alojarse. Los hoteles de Bay Biscaine están a un paso del Downtown, a cinco minutos en taxi de South Beach y ofrecen desde sus pisos altos unas panorámicas fantásticas de la ciudad. Bayside, que está al lado, es una bonita zona comercial y de ocio a orillas del mar. Desde aquí zarpan cruceros que navegan por la bahía durante un par de horas. Si amáis la NBA podéis acudir al American Airlines Arena a ver un partido de los Miami Heat.

Coral Gables. Es un área residencial en el que se ubican casas de películas (aunque las mansiones de las estrellan están en Venetian Islands una cadena de islas artificiales de ultra lujo). En este barrio se encuentra un hotel legendario: el Biltmore, cuyo arquitecto se inspiró en la Giralda de Sevilla para diseñar la torre. A pocas calles se encuentran las Venetian Pool un recinto de pintorescas piscinas con cascadas, cuevas…

Key Biscayne. Cayo Vizcaíno es una isla unida a la ciudad por carretera en media hora. En el pasado fue una plantación de cocoteros y ahora es un distrito que ofrece el mejor skyline de Miami. Bonitas playas menos concurridas que las de Miami Beach, restaurantes selectos, naturaleza pura, parajes subtropicales, pelícanos, unos atardeceres preciosos, buenos restaurantes de marisco, el mundialmente famoso centro de tenis Ritz-Carlton, así como unas panorámicas inigualables del sur de Florida desde su faro completamente blanco (el actual fue construido en 1846, tras el incendio del originario, de 1825) hacen indispensable visitarlo.