Muchas veces planeamos exóticos y lejanos viajes dejando de lado nuestros paraísos vacacionales españoles. Marbella es uno de mis favoritos. A tres horas de la capital contamos con un destino de clima privilegiado durante todo el año, beach clubs de lujo, hoteles fabulosos, ambientazo internacional y una gastronomía top.  Hoy os cuento mis últimos descubrimientos, los sitios que no os podéis perder si vais a Marbella este verano.

La mejor gastronomía de playa. Situado entre el hotel Marbella Club y Puente Romano, La Milla es posiblemente el chiringuito con la mejor propuesta gastronómica de Marbella en este momento. Encontrarás un ambiente cosmopolita, decorado en azul y blanco, acompañado de una selección de música en vivo. Y lo mejor: muy buen producto. En su cocina utilizan materia prima fresca de primera calidad de proveedores locales en la que no faltan los pescados (al carbón y a la sal), frituras malagueñas, los espetos y los arroces (están bien ricos). Tienen un apartado dedicado a los crudos (estupendas las ostras, aunque no os perdáis el ceviche de carabineros y el tartar de lubina). Pero dejaos aconsejar por las sugerencias del día. Su ensaladilla con gambas y caviar es una delicatessen, los berberechos, las almejas, las vieras, el salmonete, la gallineta… Además, podrás disfrutar de una amplia carta de vinos, cócteles y espumosos.

El mejor ambiente. No hay copeo nocturno como el de Puente Romano. Año tras año no solo lo mantienen, sino que mejoran el servicio y las instalaciones (¡qué bien ha quedado la nueva Suite, el mejor night club para las copas de última hora!).

Pero si todavía no lo conocéis, debéis visitar Nobu, uno de los mejores establecimientos de la mítica cadena. Además de las elaboraciones comunes a los demás restaurantes del mundo (imperdible el bacalao negro y su tarta de queso), tenéis que probar especialidades locales que solamente se sirven en Marbella. Espectacular la carne de wagyu a la chilena ¡menuda potencia de sabor se te queda en la boca! o la lubina, también a la chilena, con salsa de ponzu. El equipo de sala es encantador (dejaos aconsejar por ellos) y seguramente cenes entre algún futbolista, actor, director de cine o modelo súper conocido. Si preferís un japonés más tranquilo en el centro del pueblo, el mejor es Ta-Kumi.

Las novedades. Las propuestas de Dani García siempre cumplen la expectativa de disfrutar de una buena comida a precios razonables en un ambiente divertido. Su última propuesta es Lobito de Mar, un chiringuito urbano, sin playa. Un lugar donde el arrocero y el espetero no faltan en el equipo. Tiene dos zonas delimitadas con dos cartas diferenciadas: una de tapeo y picoteo informal (clave en este establecimiento) para todos los gustos (imprescindible la ración de camarones y huevo frito de campo y el pepito de montaña) y otra más formal a base de mariscos, crustáceos y moluscos nacionales, frituras andaluzas, espetos y recetas con atún (pedid la parrillada). También ofrece una amplia variedad de arroces al estilo alicantino (además de los de pescado, está buenísimo el de pollo coquelet y secreto ibérico al aroma de sarmiento).

Petit Sea Grill. No hay ambiente como el de Puente Romano. Siempre es un acierto acudir durante el día y, por supuesto, a La Plaza cuando cae el sol. Su nueva apuesta es una experiencia de tapas andaluzas (ceviche de aloe vera, mojama, salmorejo, boquerones en vinagre, calamares a la andaluza, langostinos al pil-pil…) en el Petit Sea Grill, maridadas con vinos de la región en su restaurante al aire libre con vistas al mar. Además del tapeo local hay barra de pescados y mariscos frescos, que incluye desde sushi y sashimi hasta ostras, abulón, cangrejo de las nieves o gambas de Huelva.

Y vosotras, ¿tenéis algún otro favorito por la zona?