Madrid bulle como nunca en primavera. Estas últimas semanas he estado visitando varias aperturas gastronómicas muy interesantes de las que hoy os voy a destacar cuatro. Diversos estilos, distintos conceptos culinarios y un denominador común: ¡os van a encantar!

Cantina Roo. Si buscas TEX MEX, éste no es tu sitio. Cantina Roo no es otro restaurante mexicano del montón. Es una experiencia para conocer, apreciar y disfrutar la nueva cocina mexicana. Combina los sabores populares mexicanos con un excelente producto mediterráneo que da como resultado una cocina contemporánea e innovadora, acompañada de una buena selección de cervezas, tequilas y mezcales. Al frente de la cocina está el chef Guillermo Ortega, formado en Santceloni (dos estrellas Michelin). Su equipo también ha pasado por otros fogones prestigiosos como Viridiana, Horcher o Streetxo. Y eso se nota en los sabores y platos que salen de la cocina.

La carta es corta, pero con unos platos muy logrados. Como entrantes tenéis que probar un estupendo gambón en tempura, con lechuga Batavia y mayonesa de chipotle; la deliciosa tosta de pato azulón con vino de Oporto, calabaza y mole los o el cebiche de róbalo y gambón, con espuma de aguacate, cebolla y ajonjolí. Y entre los platos principales decantaros por un taco de cochinillo, espuma de aguacate, vinagreta de jalapeño y chicharrón; los riquísimos raviolis de huitlacoche con salsa de queso o unos sorprendentes callos a lo pibil con cebolla encurtida que invitan a mojar con pan su sabrosa salsa. Los que prefieren platos tradicionales tienen opciones como la hamburguesa de buey o el T-bone (para 2 personas) con salsa molcajete y patatas. Para postre podéis pedir el taco de cacao, piña caramelizada y crema de maracuyá o el tamal de chocolate, con sopa fría de plátano y helado de vainilla. Los precios están ajustados para la calidad del producto, elaboración y presentación de los platos. Pero, ¿dónde podéis disfrutar de este mexicano que seguro va a dar mucho que hablar? En la calle López de Hoyos, 13, casi esquina con Serrano.

Carbón Negro. Está llamado a ser uno de los estrenos gastronómicos más potentes de la capital este año. Ubicado en lo que era antes la mítica cafetería La Flecha (Juan Bravo, 37), es espacio se ha redecorado con mucho gusto. Enormes cristaleras, barra central, una planta baja con mesas altas y picoteo (aunque también se pueden pedir los platos de la carta) y salón más formal en la planta de arriba. En la cocina la parrilla es la protagonista, la calidad del producto es buena, los precios razonables y un ambiente de gente guapa.  Algunos imprescindibles que debéis pedir: la chistorra (de las mejores de Madrid), la pluma ibérica (deliciosa y en su punto), la chuleta de vaca vieja, los espárragos blancos con salsa romescu y la tarta de queso cremosa. Yo lo visité cuando estaba recién inaugurado y al personal de sala le faltaba rodaje. Cuando subsanen este problema puede ser el nuevo imprescindible de las noches madrileñas.

La Lonja restaurante

La nueva Lonja del Mar. Yo era muy fan en la anterior etapa de este restaurante y me ha encantado conocer que vuelve a estar entre los establecimientos capitalinos más TOP. La misma esencia en dos espacios gastronómicos únicos: un elegante restaurante con vistas al Palacio Real, y una taberna castiza ubicada en la misma plaza de Oriente, cuya especialidad son los arroces. Los protagonistas siguen siendo los productos frescos del mar, así como una muestra de sus nuevos platos como el micuit de foie con pan de especias y reducción de Módena, el tartar de tomate con perlas de queso, vinagreta de albahaca y piñones o los taquitos de bacalao confitado con compota de manzana y salsa tártara. No dejéis de pedir su vermut casero macerado con más de 30 especias.

Y para los amantes del brunch… Hielo y Carbón, el nuevo restaurante ubicado en el recién estrenado hotel Hyatt Centric Gran Vía, ha lanzado con éxito The Brunch que tiene lugar los domingos de 13:00 a 16:00 horas. A un precio de 35 euros por persona incluye una amplia oferta gastronómica acompañada de música en directo. La diversidad de platos y la relación calidad precio lo sitúan entre una de las opciones dominicales a tener muy en cuenta.

El brunch combina gastronomía peruana y española. En la zona del patio encontraréis platos calientes con un toque castizo como el tradicional cocido madrileño, callos, tortilla española, huevos benedictinos o el lomo salteado típico de la cocina peruana. En la zona que han bautizado como Crudo Bar hay causas limeñas, ensaladas, gazpachos, sushi y marisco (muy ricas las ostras y los langostinos). El cava está incluido junto con una interesante selección de zumos détox (no dejéis de probar el de sandía, fresas y arándanos), embutidos y quesos. Los más golosos no os podéis perder su rincón dulce con gofres, pancakes, bollería, crepes y fruta fresca cortada y pelada.