El restaurante del que todo el mundo habla en Madrid.

 Saddle se ha convertido en tema de conversación recurrente entre todos los que buscan la excelencia gastronómica. ¿Ha llegado el que puede convertirse en un clásico de la restauración? Sus primeros pasos así lo avalan… Después de una reforma integral del espacio que albergó al icónico Jockey (con el que únicamente comparte dirección porque son muy diferentes), Saddle se ha propuesto que cada comensal disfrute de una experiencia de máxima calidad en producto, cocina, servicio y entorno. Os descubro todos los detalles…

El espacio. No se trata de un restaurante al uso. ¡Tiene más de 1.600 metros y varios ambientes diferentes! El salón principal, elegante, amplio y con buena separación entre mesas, está coronado por un gran lucernario que le aporta luminosidad. Para los que buscan intimidad, dedican una planta completa a sus reservados, uno de sus tesoros más preciados. Estos reservados, con recepción propia, van desde los dos hasta los veinticuatro comensales. Se accede a través de unos ascensores privados salvaguardando la privacidad de quienes no quieren dejarse ver por las zonas comunes. El lobby bar es el espacio más casual. Su propuesta gastronómica gira en torno a la barra y al concepto tapeo, pero basado en una excelente materia prima y en dar protagonismo al producto.

La decoración. Construye Capital ha llevado a cabo el proyecto de total renovación del espacio y Studio Gronda se ha encargado del interiorismo. El resultado son diferentes ambientes bien delimitados en los que destacan materiales nobles como maderas, sedas o el bronce. La iluminación natural, gracias al lucernario que la preside y a un coqueto jardín interior, destaca en el salón principal.

El equipo. Está constituido por más de cincuenta profesionales que trabajan bajo la batuta de Carlos García Mayoralas, director del restaurante.

  • El chef. Adolfo Santos se encuentra al mando de los fogones. Su propuesta gastronómica gira alrededor de la tradición bien ejecutada. La temporalidad es otro de los valores que defienden en la cocina. La carta ha sido diseñada dependiendo de la estacionalidad para adaptarse a los productos de temporada. Hay propuestas diarias fuera de carta basadas en las mejores propuestas de mercado. Merece la pena probar estas sugerencias.
  • La sala. El servicio de sala está liderado por Stefano Buscema. ¿Su objetivo prioritario? Que los comensales se sientan como en casa.
  • El sumiller. El encargado del vino es Israel Ramírez que busca una oferta basada en la mejor calidad, pero respetando el arraigo por la tradición.
  • El barman. Alberto Fernández ha diseñado una carta de cócteles que fusiona los códigos clásicos con las tendencias actuales. ¡No os podéis perder sus cócteles! Se divide en tres secciones: sours, clásicos contemporáneos y efímeros, en homenaje también a los productos de temporada; buscan desde distribuidores remotos en la India hasta los locales de la sierra de Guadarrama para sorprender. Hay combinaciones tan interesantes que merecen una visita en sí misma para probarlas.

La cocina. Se basa en el respeto al producto, la tradición y la temporalidad. Todos los platos son servidos con ceremonia y refinamiento. Algunas de las especialidades imprescindibles de la carta (cambia por temporada) son: el pichón Mont Royal, la lasaña fría con buey de mar y bogavante, el lenguado Meunière, el mero salvaje con escabeche de aceitunas y puré de chirivías, el foie gras entier, la gamba roja de Garrucha, el arroz meloso con setas, pato azulón y trufa negra o el rodaballo salvaje. En la carta de invierno probé dos platos sobresalientes: el cardo rojo con beurre blanc ibérica y angulas y los guisantes con salsa de menta, sapietas y papada confitada. ¡Espero que los retomen con el frío! Un acierto de Saddle: hay opción de pedir medias raciones en bastantes propuestas de la carta.

En el lobby se pueden degustar bocados tan apetecibles como anchoas, jamón ibérico, quesos, ostras Amelie, caviar, navajas ligeramente escabechadas, salmón marinado con encurtidos caseros, salazón de corzo o su espléndida gilda (anchoa, navaja, piparra, percebes, gordal y pescado de lonja). La carta de postres es corta pero cuidada, con especial mención a la imperdible selección de quesos. Ojo a Estaciones, su menú degustación que consta de diez pases.

La bodega. Saddle dispone de más de 1.400 referencias entre las que se encuentran auténticas joyas. Lo mejor es ponerse en manos del sumiller y dejarse sorprender por sus propuestas. Además, ofrece una gran selección de vinos por copas, pensados para satisfacer los gustos personalizados de cada comensal. La bodega cuenta con 200 referencias de champán de grandes maisons y pequeños productores. Si sois amantes de los destilados aquí encontraréis vuestro particular paraíso en el carro del restaurante… ¡con más de 460 referencias! Algunas de estas etiquetas proceden de destilerías extintas, lo que supone encontrar botellas únicas.

¿Quién está detrás de este proyecto? Los accionistas son 100% españoles, apasionados de la restauración, aunque sin experiencia previa en este ámbito, donde destacan con participaciones mayoritarias iKasa y Marcapital.

¿Merece la pena? Sin duda es una opción imprescindible para los que buscamos una experiencia gastro que va más allá de la buena cocina, siendo conscientes de que la alta calidad se paga. Aquí se viene a disfrutar del servicio, de los detalles, de los carritos, de la impresionante selección de vinos, destilados y cócteles, de los rituales que acompañan a cada plato e incluso de la manera personalizada de preparar los cafés y los tés.

 

¡Apunta lo mejor de Menorca!

Sin duda, Menorca es una de mis islas favoritas no solo de España sino de Europa. Es una pequeña, pero llena de historia y misterios: la isla del viento y la tramontana. Tranquilidad, paisajes únicos, aguas cristalinas y una estupenda gastronomía la convierten en un destino privilegiado. ¿Qué hacer en esta isla balear, una de las más paradisíacas del Mediterráneo? Hoy os doy las mejores pistas.

Las calas. Son uno de sus principales encantos. La mayoría solo son accesibles por mar o caminando a través de senderos agrestes y atravesando bosques de pinos. Algunas de las imprescindibles:

  • Trebalúger. De arena blanca, con dunas y un pequeño manantial flanqueado por un bosque de pinos.
  • Cala Pregonda. Un rincón mítico por los contrastes del azul del agua, el dorado de la arena, el rojizo de las rocas y el verde de los pinares.
  • Cala Galdana. Es una de las playas más grandes de la isla. Rodeada de hoteles, restaurantes (como El Mirador con unas panorámicas sublimes) y cafeterías.
  • Una de mis favoritas; una cala virgen de aguas turquesas que me recuerdan al mar Caribe.
  • Cala Font. ¡Aquí se viene a comer! Es una pintoresca cala de pescadores ubicada en Es Castell repleta de restaurantes cerca del agua.
  • Macarella y Macareta. Macarella es la cala más conocida de Menorca, al menos su imagen es la habitual en las postales. Está junto a Macarelleta, su hermana pequeña y nudista, situada en la misma bahía.
  • Cala en Porter. Su agua azul, su arena blanca y su geografía, con grandes acantilados a ambos lados, la convierten en una de las más fascinantes. Recomendable comer Club Menorca, literalmente suspendido sobre las rocas del acantilado. Y se puede ir caminando a un imprescindible: Cova de´n Xoroi, una cueva situada en un enorme acantilado que cuenta con diversas terrazas y miradores a distintas alturas.

Los restaurantes de obligada visita.

  • Sa Pedrera d’es Pujol. Para mí el número uno de la isla. Tradición payesa, excelentes materias primas locales y una apuesta por el sabor.
  • Jágaro. Parada obligada en el puerto de Mahón. Ricos pescados, arroces, pero sobre todo hay que probar su creación exclusiva: la langosta frita con huevo y patatas fritas.
  • Es Molí de Foc. Obligatorio para las más arroceras. También deliciosos el atún, el conejo, y la fideuá negra de níscalos, rape y calamar.

Mis tres alojamientos preferidos (y con distintos estilos).

  • San Ignasi. Semilujo en un entorno idílico. Ocupa una casona restaurada del siglo XVIII en las inmediaciones de Ciudadela. Cuenta con ese encanto irresistible que mezcla lo rural con lo más chic.
  • Barceló Hamilton. ¡Solo para adultos! Cuenta con una privilegiada ubicación sobre acantilados que dan a la bocana del puerto de Mahón. Desde su fabulosa azotea, se disfruta de una de las vistas más espectaculares de la entrada a la capital menorquina.
  • Insotel Punta Prima. Suites de lujo en primera línea de playa. Con un estilo típicamente menorquín, cuenta con 52 espaciosas prestige suites.

¡De shopping! Imposible no llevarse el delicioso queso autóctono de Mahón, las ensaimadas tradicionales (sin relleno o de chocolate, sobrasada, cabello de ángel, dulce de leche…). Y por supuesto las comodísimas y artesanales abarcas: de piel, bordadas, de fantasía, animal print… Lo confieso: soy una fan devota de este calzado. ¡Las colecciono!

Un plus, sus faros. A pesar de su tamaño, Menorca tiene cinco faros. El de la isla del Aire, ubicado al sudeste de la isla; el de Punta Nati; el del cabo de Artrutx, muy cerca de Ciudadela, de gran altura, y que en los días claros ofrece espléndidas vistas de Mallorca; el de Favaritx, dentro del único parque natural. Pero el más peculiar y visita obligada, es el faro de Cavallería, en la parte más septentrional de la isla, sobre el cabo de igual nombre, reposando en un acantilado de casi cien metros. Al atractivo del espectáculo del entorno natural y de unas inolvidables puestas de sol, se añade la belleza del camino.

Mis imprescindibles de Santander

 

Santander es una de mis ciudades favoritas de España. Lo tiene casi todo excepto un clima excepcional; eso sí, sus días despejados y soleados son inolvidables. Un fabuloso paseo marítimo, la playa casi virgen de El Puntal, el surf en Somo, moda estupenda, la tradición del vermut, unos alrededores de ensueño y una gastronomía -tanto de tapeo como de mesa y mantel- increíble. Si elegís la capital cántabra este verano (absolutamente recomendable) comparto con vosotras algunas visitas que nunca me pierdo. ¡Tomad nota!

Oda al pescado. Mejor acudir después del desayuno, cuando los más de 80 puestos están repletos de género. Vais a contemplar los mejores frutos del Cantábrico recién pescados. Pasear por los pasillos del mercado de la Esperanza es un placer. Encontraréis un festival de merluzas, rodaballos, lenguados, rapes, bocartes, atunes, bonito, machotes, percebes, cigalas, zamburiñas, centollas, bogavante, caracolillos, almejas…

El tapeo. En la zona del Cañadío, Puerto Chico y en Río de la Pila, hay decenas de locales para tapear. Acude a El Diluvio para disfrutar su tortilla de patatas con callos, el pincho de mollejas con setas, el de pisto con patatas o el de filete ruso con salsa de queso. Tampoco hay que perderse los mejillones y los arroces del Machi. Y otra parada imprescindible para las tapas: Casa Lita. Su barra es un paraíso de los pinchos.

El vermut. A mí me encanta. Y en Santander existe tradición de salir a tomarlo al mediodía, así que yo feliz de mimetizarme con las costumbres locales…  Lo preparan fenomenal y lo acompañan de gildas, rabas recién hechas, gambas… El Solorzano (la vermutería por excelencia de la ciudad), bodega La Montaña o La Gilda (y sus deliciosos mejillones) son mis recomendaciones.

Para todos los bolsillos. El Puerto Pesquero cuenta con una zona de restaurantes para pedir platos de cuchara, pescado y marisco a precios más que aceptables. Los Peñucas es el restaurante más popular y su arroz marinero, la parrillada o su marmita de temporada son indispensables.

Al rico marisco. Marucho siempre es una garantía. Excelentes almejas -su salsa verde es magnífica-, maseras, cigalas, percebes, besugos o rodaballos. El inconveniente es que el local cuenta con muy pocas mesas y conseguir una es complicado.

De chiringuitos. Imprescindible conocer la playa de El Puntal, solo accesible por barco. Salen lanchas diarias a todas horas en verano desde el paseo de Pereda. Hay un chiringuito a poco más de diez metros de la orilla y del embarcadero, que ofrece todo tipo de buenas raciones y de pescado fresco. Hay otro segundo chiringuito (su bonito es gloria bendita) más tranquilo al que se llega después de un paseo de una media hora.

De tiros largos. Imprescindible El Serbal con estrella Michelin. Elaboran platos de alta cocina basados en la materia prima de la tierra (buenísimo el arroz con canetón). Para los amantes de la cocina especializada en marisco, recetas caseras y pescado fresquísimo, El Puerto y La Mulata son excelentes opciones.

¡Al rico cocido montañés! Imperdible probar este contundente plato de cuchara -o el lebaniego-, servido en casi todos los restaurantes santanderinos y a puchero completo.  En Fuente De cuesta menos de diez euros.  Las raciones de este local como el queso picón, los pimientos del piquillo, el lacón o las croquetas caseras, son abundantes y baratas. Un consejo: hay que terminar con su “digestivo” té del puerto…

La escapada romántica. Una casa señorial del siglo XVII en un entorno montañés con ambientación de cuento. Así es Camino Real de Selores, un hotelito ubicado en una aldea del valle de Cabuérniga (el lugar merece una visita) donde se disfruta de pura naturaleza. Su restaurante ofrece un entorno íntimo, con velas en las mesas y buena cocina con productos de la tierra.

Las excursiones gastro. Una de las más reconocidas marisquerías está en la playa de Somo, punto de encuentro de surferos. En El Galeón no dejes de pedir las almejas gordas a la sartén, el salpicón, las cigalitas vivas fritas, el tartar de atún rojo de Balfegó, el arroz con bogavante, los judiones con changurro, el bonito en temporada o la lubina del Cantábrico. La langosta la preparan sobresaliente. Los amantes de conocer estrellas Michelin tienen una parada obligada en El Cenador de Amós. Ubicado en una preciosa casona-palacio del siglo XVIII de Villaverde de Pontones, solamente por el entorno ya merece la pena el desplazamiento.

Una cena especial. Para una velada para dos elige Deluz. Está a cinco minutos de El Sardinero, en un coqueto chalet de los años 50 rodeado de un jardín inglés que fue la residencia de los abuelos de los propietarios. Todavía conserva muchos detalles de la decoración original. Una atmosfera íntima, ideal para celebrar.

Este verano me quedo en nuestras islas

¡Por fin empezamos a ver la luz! Han sido unas semanas durísimas para todos y somos conscientes de que este año el verano será diferente y tendremos que planificar escapadas a destinos cercanos. Pero, afortunadamente, España es uno de los mejores países del mundo para viajar. Contamos con rincones maravillosos en cada provincia. Por eso hoy os recomiendo tres de nuestras islas. Espero que os puedan inspirar para vuestras vacaciones. ¡Allá vamos!

 

Diversidad tropical. Desde la primera vez que pisé las Islas Canarias me enamoraron. Buscamos destinos lejanos, pero nuestro archipiélago tiene casi todo lo que soñamos de un paraíso tropical. Y un clima increíble durante todo el año. Gran Canaria se está preparando ya para el regreso del turismo. Las más urbanitas podrán disfrutar de su capital de vanguardia, Las Palmas. Pero no os perdáis sus playas del sur y la Reserva Natural de Maspalomas, con sus kilómetros de arenas, las dunas y sus pequeños oasis de palmeras. Durante los últimos días acapara titulares porque han recuperado su esplendor debido a la ausencia de pisadas y vuelve a lucir sus ondulaciones naturales. Toda la zona de la Reserva es un valioso espacio natural. Muy cerca, la Playa del Inglés es una de las más animadas. No os perdáis el pueblecito marinero de Arguineguín; Patalavaca, Puerto Rico, urbanización pionera en la oferta náutica y Mogán, una encantadora villa marinera con su puerto pesquero y deportivo; a mí me encanta y siempre me reservo una mañana o una tarde para visitarlo. Aunque soy adepta al mar, reconozco que el interior es sorprendente con sus barrancos, desfiladeros, bosques, cráteres, fincas de plataneras, sus más de cien especies de flora y fauna local. Una de las fotos obligatorias la vais a encontrar en la Caldera de Tejeda: allí contemplaréis el Roque Nublo, una roca basáltica en forma de monolito de gran altura surgida como consecuencia de la actividad volcánica y la erosión. Y un aviso: su gastronomía os va a encantar.

Especial senderistas. Permanecemos en las Canarias, aunque ahora me centro en un destino que hará las delicias de las que vayáis buscando naturaleza pura. La Palma, Reserva de la Biosfera, es abrupta, semivirgen, bella, sorprendente… Cuenta con una amplia diversidad paisajística y climática que hacen de ella una isla fascinante. Sus paisajes, y fauna y flora autóctona resultan inolvidables. Es un destino maravilloso para las que busquéis rutas de senderismo. Os recomiendo la ruta de Marcos y Cordero (aunque es para expertos) por sus caminos de laurisilva, túneles con agua, barrancos vistas asombrosas y los trece túneles que hay que atravesar. Imprescindible el Parque Nacional de la Caldera con sus extraordinarios paisajes cuajados de cumbres, arroyos y cascadas. Existen diversos senderos en su interior, pero uno de los mejores es el que empieza en Los Brecitos. Otra caminata imprescindible empieza en el Roque de Los Muchachos, el punto más alto de la isla. Es un sendero exigente que regala unas panorámicas espectaculares.

La Mallorca más auténtica. Sabéis de mi preferencia por esta isla de la que ya os he hablado en alguna ocasión. Adoro su interior: la Tramontana, Deià y, sobre todo, Valldemossa, cuya visita no me cansaré de recomendar, así como mi alojamiento favorito: el que lleva el nombre del municipio, el hotel Valldemossa. Si pernoctáis en Palma, la capital, os recomiendo que visitéis comercios genuinos, familiares, que reflejan la historia y la identidad de la ciudad. Como, por ejemplo, el Horno Santo Cristo. Fundado en 1910 aquí se pueden encontrar los más auténticos productos típicos de la isla, elaborados de forma artesanal, con fidelidad a las recetas tradicionales. Además de las ensaimadas (lisas, con cabello de ángel, crema, sobrasada, chocolate, mazapán, crema quemada, albaricoque, sobrasada con miel, dulce de leche…) podéis probar empanadas, robiols, cocas, mini cremadillos o la deliciosa sobrasada de cerdo negro mallorquín. Si queréis disfrutas de la artesanía del vidrio, tenéis que acudir a Vitrales Fiol. Esta empresa familiar ha diseñado más de 10.000 obras artísticas únicas. Especializados en emplomados y técnicas como el Tiffany, fusing y las grisallas, fabrican figuras típicas mallorquinas, lámparas, joyas, platos decorativos y bandejas ideales para decorar nuestras casas. ¡Y ayudamos al comercio local!

Los mejores restaurantes de Madrid en tu mesa

El cambio de hábitos que estamos experimentando durante estas semanas -muchos de los cuales han llegado para quedarse- ha llegado a todos los ámbitos. Acabo de hacer un descubrimiento que me ha encantado y que comparto con vosotras. ¡La alta cocina madrileña también se ha apuntado al servicio a domicilio!

Horcher. Obviamente no es para que pidamos comida allí a diario, pero puede ser una opción excelente para las celebraciones especiales que nos estamos viendo obligados a celebrar encerrados: cumpleaños, aniversarios, nacimientos… El emblemático restaurante madrileño nos trae a nuestra mesa una selección de su carta. Entre los platos que podemos disfrutar dentro de este servicio, incluyen en su propuesta entrantes como jamón de Guijuelo, terrina de foie de oca con higos picantes, salmón marinado a la rusa, anguila ahumada con salsa de rábano picante (¡me encanta!), ensalada de bogavante, gazpacho Horcher, salpicón de bogavante o arenques a la crema. En los platos principales se pueden encontrar ragout de lenguado con carabineros, codillo con chucrut y puré de patata, goulash a la húngara con puré de patata, langostinos al curry verde con arroz salvaje, steak tartar (de los mejores de la capital), escalopines vienesa con ensalada de patata, Stroganoff a la mostaza de Pommery con Spätzle (uno de sus platos míticos) o pollito de grano a la bonne femme con puré de patata trufado. Para endulzar la comida, su famoso Baumkuchen con salsa de chocolate y crema Chantilly, junto al strudel a la vienesa y el crumble de manzana, entre otros. También disponen de una selección de vinos por botella, además de champanes y cavas. Para poder disfrutar de Horcher en casa los encargos se deben hacer el día anterior antes de las 20:30 horas a través del teléfono 91 522 07 31. La entrega se realizará entre las 12:00h y las 14:00h. El pedido mínimo para efectuar el servicio a domicilio debe de ser superior a 60 euros, aunque podéis recoger en el propio restaurante sin pedido mínimo.

Viridiana. La cocina de Abraham García es de esas experiencias inolvidables que hay que probar, al menos, una vez en la vida. Creo que es primer chef español que hizo fusión de altura cuando ese concepto ni existía. Su sartén de huevos de gallina con mousse de hongos y trufa fresca rallada es uno mis platos memorables favoritos de todos los tiempos. Pues bien, Viridiana también se ha apuntado a servirnos sus delicatessen a domicilio con su propuesta “Caprichos compartidos”. Entre la selección de platos que podemos disfrutar en nuestro salón se encuentra el gazpacho de fresones con jamón ibérico, el tartar de arenques del Báltico marinados, las lentejas al curry con langostinos y toque de sobrasada balear (otra de las recetas de Abraham que merecen un monumento), las albóndigas de bonito al cilantro con arroz thai o la carrillera de vaca al amontillado con arroz y guisantes.  ¿Cómo pedir? Por teléfono en el 915 23 44 78 y reparten en todo el perímetro de la M30.

La Ancha. Aunque no es alta cocina, sino gastronomía tradicional de toda la vida, lo incluyo porque es uno de los clásicos capitalinos y de mis favoritos desde siempre. Me encantan sus platos de cuchara y ahora te llevan a casa sus deliciosas lentejas y su pote gallego (en cuanto añadan las alubias de Tolosa de su huerta ya será la felicidad máxima). También soy muy fan de sus tortillas, sobre todo de la trufada, de la que coronan con pulpo a la gallega y de la tortilla guisada con callos, completamente recomendable; todas ellas ahora las podemos disfrutar en casa. Sin olvidar el emblema máximo de esta casa: el escalope Armando, complemente imprescindible para quien no lo haya probado nunca. Un escalope de ternera muy finito, pero de dimensiones XXL y con un punto perfecto. ¡Os aseguro que está riquísimo! Podéis disfrutar de estos platos de toda la vida pidiendo en www.escalopearmando.com

 

Tres delivery que tenéis que probar estos días

Como quedarse en casa es una obligación, debemos darnos algún pequeño capricho gastronómico en estas circunstancias especiales. ¡La buena cocina siempre levanta el ánimo! Si queréis pedir comida para disfrutar en casa, os voy a recomendar tres opciones que sirven pedidos a domicilio. De las que he probado estos días son de las que más me han gustado. ¿Queréis saber cuáles son?

Para las más arroceras. El restaurante Berlanga abrió sus puertas poco tiempo antes del confinamiento en la calle Menéndez Pelayo, frente al Retiro. Es un restaurante especializado en arroces con buen producto. Debido a la situación actual, ahora envía a domicilio todos los arroces y los platos de la carta. Berlanga cuenta con una oferta arrocera de envergadura que incluye gran variedad de opciones: negro, a banda, al horno (con blanquet, embutido valenciano tradicional), del senyoret, de salmonetes y ajos tiernos, con bogavante o con carabineros. De entre todos, destaca el rossejat Berlanga, un potente y sabroso arroz elaborado con el caldo y las carnes del cocido y sus garbanzos; la paella de verduras; la de puerros y rape o la de espinacas y gambón (creación del chef); y, por supuesto, la clásica valenciana. Lo complicado es decidirse, lo sé. Podéis consultar la carta del restaurante en restauranteberlanga.com y llamar para encargarlo a los teléfonos: 913916886 / 649166310.

Para las más sibaritas. Ya conocía Doña Tomasa -tienen establecimientos en Santander y Madrid- porque soy una clienta habitual. Pero que sirvan a domicilio durante en confinamiento, es una bendición. Además, lo hacen con rapidez e incluso te preparan el envío para regalo por si quieres sorprender a una persona querida con sus delicatessen. Comenzaron con las anchoas de Santoña (una delicia, no os las perdáis), pero se han especializado en conservas y productos gourmet.  Todos sus productos son de alta calidad. No hay nada que haya probado que no me haya gustado. Entre mis favoritos, los escabeches -bonito en escabeche casero, mejillones, boquerones o la codorniz escabechada-, el quesuco cántabro de nata, el manchego curado con trufa, los sobaos con pepitas de chocolate, los pimientos asados en leña al Moscatel, el pisto y los berberechos. En este último encargo he pedido los torreznos, uno de sus productos nuevos y estoy deseando probarlos. Podéis echar un vistazo en www.donatomasa.com  ¡Vais a picar algo seguro!

Especial carnívoras. Seguramente ya conocéis las carnes de La Finca. Las sirven en algunos de nuestros mejores restaurantes porque tienen muy buena calidad. Precisamente como estos días no pueden entregar en los establecimientos de hostelería y para no perder la carne, están haciendo unas ofertas estupendas online y te las llevan gratis a casa (a partir de 60 euros de pedido). Estupendos entrecots (dos piezas a 9 euros), Tomahawk, solomillos, carne de hamburguesa con pan de regalo, carpaccio con todo lo necesario para montar el plato, pastrami (me encanta y en pocos sitios lo encuentro tan rico) steak tartar… También cuentan con packs degustación. Podéis pedir en www.carnedelafinca.com

¡Sweet home! Formas originales de disfrutar en casa

¿Cómo lleváis el confinamiento? Las semanas pasan y estar encerradas puede resultar cada vez más duro. Por eso hoy os doy algunas ideas para hacer más llevadero el tiempo que nos queda sin salir. Cocinar con los niños, viajar desde el sofá y organizar un brindis especial pueden endulzar nuestros días en casa. ¡Tomad nota! Y no olvidéis que, debido a esta situación excepcional, tenéis disponibles en abierto todos los números de Marie Claire.

Talleres de cocina online para padres e hijos. Supper Stars es una empresa de chefs a domicilio. Teniendo en cuenta las limitaciones actuales, nos proponen unos talleres online para aprender trucos y consejos de cocina. ¿Qué tal utilizar sus recetas para entretener a los más pequeños? Estos talleres son una propuesta muy divertida para que los niños disfruten con los padres y, además, se vayan introduciendo en el arte de cocinar de una manera natural. El chef que va a impartir el curso llama antes a los participantes para ver qué es lo que más les apetece aprender, si les gusta mancharse, si prefieren algo dulce o salado, y si tienen todos los ingredientes en casa.

Viajar desde el sofá. ¡Y con mucha clase! Evadir nuestros pensamientos hacia lugares soñados o comenzar a planificar el primer viaje después de esta etapa tan dura, es una de las cosas que podemos hacer desde nuestro salón. Los libros de viajes de Tintablanca son como una pequeña pieza de coleccionista, ideados especialmente para los amantes de la literatura, la ilustración original y la papelería de lujo. Están fabricados con papel exclusivo y encuadernados con telas de alta gama. Cuando los tienes entre tus manos parece que estás acariciando pequeñas obras de arte. Londres, Roma, Berlín, Nueva York, París, Madrid… ¿Cuál es tu guía favorita de todas ellas? Un consejo: también son ideales para regalar. Ellos se encargan de hacer llegar tu detalle a esa persona especial en un packaging tan bonito como sus libros, incluida una dedicatoria o la nota personalizada que tú elijas. ¡Y sus envíos son gratuitos para toda España!

Un brindis especial. Porque nos lo merecemos durante el confinamiento o para celebrar el día en el que, por fin, podamos volver a las calles. Extra Brut es una categoría de cava menos conocida por el público, en la que se permite añadir de 4 a 7 gramos de azúcar por litro. Pero ese poquito más de azúcar hace que resulte mucho más versátil que el Brut Nature, el cual necesita siempre de alimentos debido a su acidez y sequedad. Montesquius lo elabora con el mínimo autorizado con lo que apenas se nota en el paladar, pero resulta adecuado para cualquier momento. El Gran Reserva 2016 es el más joven que ofrecen: muy fresco, mantiene la burbuja fina y una acidez equilibrada. ¿Lo mejor? Se puede tomar en cualquier ocasión porque funciona bien en el copeo del aperitivo sin necesidad de picoteo, en la sobremesa, a media tarde en la piscina o en la playa, y a cualquier hora para hacer más agradable nuestra estancia en casa. También es perfecto para acompañar ahumados, arroces, pastas, ensaladas, verduras, pescados, carnes, salsas picantes… Está disponible en blanco y rosé, para que elijas el que más de adapta a tu estilo. ¡Yo soy muy fan del rosé!

 

 

Ideas para cuidarse y entretenerse en casa

Lo más importante estos días es ser responsable, cuidar nuestra salud y apoyar a todos los que lo necesiten. La sociedad española está demostrando fortaleza, solidaridad y responsabilidad. Los días de confinamiento obligado no son fáciles, pero si nos encontramos bien es un momento ideal para dedicarnos a esas pequeñas actividades que nos resultan más complicadas cuando nos encontramos inmersas en la vorágine diaria (que volverá antes de que nos demos cuenta…). Tomad nota de estas ideas. Y lo más importante… ¡cuidaos mucho!

Ponte guapa. Pixi Beauty es una de las marcas que más utilizo en los últimos tiempos. Está ideada, diseñada y pensada para mujeres a las que les gusta sentirse bien por dentro y por fuera, pero no tienen demasiado tiempo para malgastarlo delante del espejo. Si todavía no la conocéis es un buen momento para que descubráis el universo de belleza de Pixi. Algunos de mis productos favoritos de esta marca son los relacionados con la rutina facial: las cremas que tienen vitamina C entre sus ingredientes son muy refrescantes, fluidas y sientes como penetran tu piel, la sensación de bienestar cuando te las aplicas es muy agradable; el bálsamo con extracto de rosa ayuda a eliminar los signos de fatiga instantáneamente, además de hidratar e iluminar la piel; también son muy buenos sus tónicos y la leche de coco. Tengo pendiente probar los parches de ojos, uno de los productos que más me ha llamado la atención entre sus novedades. ¡Ya os contaré!

Viajar cocinando. Un destino apetecible, cercano y económico para cuando salgamos de esta situación es el Algarve. Desde casa podemos acercarnos a Portimão -donde se localizan las playas más famosas- a través de una receta cuyos ingredientes son fáciles de conseguir. ¡Está buenísima si os gustan las legumbres! Para elaborar la sopa de alubias al estilo de Portimão necesitas alubias rojas (400 g), aceite de oliva (1dl), cebollas (50g), patatas (200g), patatas dulces -o batatas o boniatos- (200g), calabaza (100g), 1 rama de perejil y sal. Se dejan a remojo las alubias en agua fría 12 horas. Luego las cueces en una sartén. Pela la cebolla, lávala y añade a las alubias, el aceite, el perejil y la sal. Corta las patatas y la calabaza peladas en cubos pequeños. Añade todo a la cazuela cuando las alubias estén casi a su punto. Continúa hirviendo hasta que se termine de cocer. La sopa debe quedar espesa. Si eres amante de los gazpachos y las recetas sencillas, hay otra receta del Algarve muy fácil que te va a encantar, el arjamolho. Necesitas tomates maduros (300g), dientes de ajo (3), pimiento verde (1), aceite de oliva (1dl), vinagre (2cls), pan duro (200g), oréganos y sal gorda. Pela los dientes de ajo y macháquelos con sal. Escalda los tomates en agua hirviendo y retira la piel y las semillas. Córtalos en cubos pequeños. Limpia el pimiento y córtalo en trocitos. En un recipiente pon el aceite, orégano, agua fría y vinagre. Añade los dientes de ajo, la sal y los tomates. Corta el pan en rodajas pequeñas y añádelo. Remuévelo todo y sírvelo bien frío.

Lecturas que enganchan y entretienen. Nada mejor para evadirte que los libros que te hacen soñar y te trasladan a épocas apetecibles, a entornos que nos encantaría visitar… Si os gustan las sagas familiares protagonizadas por varias generaciones de mujeres, con localizaciones de lujo, tramas repletas de secretos, historias de amor (de las complicadas) y que además ofrecen una cuidada ambientación histórica (harenes otomanos, corte del último zar de Rusia y el mundo del arte contemporáneo), Amor es la respuesta es vuestra novela para estos días. Si preferís los escenarios exóticos, la intriga, el misterio, dos crímenes por resolver y la sombra mágica de la civilización maya como telón de fondo, vuestra lectura es Tú llevas su nombre. Entre sus páginas descubrirás los escenarios más apetecibles del Caribe Mexicano, a una mujer fascinante que se abrió paso en el mundo de los terratenientes y patronos de principios del siglo XX en Yucatán y, por supuesto, no faltan una (o dos…) preciosas historias de amor.

Tres sitios para comer en familia (cuando podamos salir)

Nada mejor que compartir una comida en familia para celebrar la vuelta a la normalidad. Porque siempre resulta un plan estupendo saborear ricos platos y disfrutar de una divertida sobremesa en la mejor compañía. Y porque en algún momento habrá que celebrar sus días (del Padre y de la Madre; da igual el mes en el calendario, ellos se lo merecen siempre). Apunta las siguientes direcciones.

Sorpréndelo en el mejor restaurante de Madrid. Lo de afirmar que un establecimiento es el mejor de la capital es subjetivo porque cada uno tiene sus propios gustos y todos son válidos, pero lo que no se le puede negar a Saddle es la búsqueda de la excelencia. Después de una reforma integral del espacio que albergó al icónico Jockey (su estilo, entorno y carta son completamente diferentes, no vayáis buscando a Jockey porque no lo vais a encontrar), se han propuesto un gran reto: que cada comensal disfrute de una experiencia de máxima calidad en producto, cocina, servicio y entorno. ¡Y lo consiguen! Su cocina se basa en el respeto al producto, la tradición y la estacionalidad. Aquí todo se sirve con ceremonia y refinamiento. Algunas de las especialidades imprescindibles son el pichón Mont Royal, la lasaña fría con buey de mar y bogavante, el lenguado Meunière, el mero salvaje con escabeche de aceitunas y puré de chirivías, la gamba roja de Garrucha, el arroz meloso con setas, pato azulón y trufa negra o el consomé inspirado en una bullabesa. En la carta de invierno no hay que perderse el cardo rojo con beurre blanc ibérica y angulas o los guisantes con salsa de menta, sapietas y papada confitada. ¡Y se pueden pedir medias raciones en varias propuestas de la carta para probar de todo un poco! En el lobby también se pueden degustar bocados apetecibles como unas anchoas, jamón ibérico, quesos, ostras Amelie, caviar, navajas ligeramente escabechadas, salmón marinado con encurtidos caseros, salazón de corzo o su espléndida gilda. Saddle dispone de una bodega de más de 1.400 referencias entre las que vais a encontrar auténticas joyas. Os recomiendo que os dejéis aconsejar por el sumiller.  Y un aviso: vais a disfrutar como niños con los carritos; el de quesos es de volverse loca y si sois amante de los destilados en ese carro va a encontrar… ¡más de 460 referencias! Algunas etiquetas proceden de destilerías que ya no existen, por lo que disponen de botellas únicas. Y os aseguro que vais a disfrutar con sus rituales y con la manera en la preparan los cafés (pídelo de filtro) y los tés.

Un recién llegado muy elegante. En pleno Chamberí (calle Eduardo Dato, 8) acaba de llegar un restaurante de lo más coqueto y encantador, ideal para padres sibaritas y elegantes, pero con precios muy razonables. Prístino busca dar bien de comer, con platos que reflejan los sabores y el recetario de toda la vida, pero elaborados con técnicas actuales y presentados en mesa de manera perfecta. El espacio es ideal, un edificio de 1945 que ha sido completamente redistribuido, rehabilitado y decorado con tonos claros, diseños clásicos y vegetación natural.

Si tu familia es adicta a los platos de cuchara, aquí vais a disfrutar los callos con morro y pata (melosos y picantitos) servidos en cazuela de barro, las lentejas castellanas con sus sacramentos o las verdinas con pixín. Otras pistas ricas, ricas: el pisto alboronía (con tomate, pimientos y huevo), el rodaballo gallego al horno, la lubina a la sal o el bacalao confitado a la madrileña con una fritada tradicional. Si son carnívoros pueden pedir las albóndigas de presa (para mojar pan), el jarrete de cordero lechal, la lechona mallorquina asada a baja temperatura, el lomo de ternera de Guadarrama con patata monalisa o el chuletón de vaca.

Para los más arroceros. Un ambiente acogedor y familiar, como de casa de comidas tradicional, pero con una decoración marinera en tonos blancos y azules. Un refugio tranquilo en pleno Alberto Alcocer; así es Nuevo Gerardo. Mariscos, pescados, pulpos, arroces y buenos cortes de carne son los protagonistas de una cocina que apuesta por el recetario de toda la vida. En la carta encuentras mariscos frescos de lonja, chacinas y salazones, ensaladilla rusa, pulpos (pide el que elaboran al cobre y a la vista). Y son especialistas en merluza de pincho. Pero la estrella de esta casa y lo que tenéis que probar aquí, son sus arroces. Se puede elegir entre el arroz marinero; el de pollo de corral y setas de temporada; el de chipironcitos de potera y verduras; el arroz negro a la tinta del calamar; el de solomillo salteado con ajos tiernos y verduras de temporada o el de rape y almejas en salsa verde. Todos están muy ricos, pero tenéis que elegir el que elaboran con carabineros de sur o el arroz con bogavante. ¡Os va a encantar!

La novela que querrás leer este año

Hay lugares que te seducen en cuanto los pisas. Que atrapan tus sentidos sin saber por qué. Con los que estableces una conexión inexplicable pero intensa. La primera vez que visité la península de Yucatán -una de las zonas más asombrosas y cautivadoras del planeta- supe que volvería una y otra vez, como así ha ocurrido; fue una sensación instintiva, tribal. Pero lo que no pude prever es que me iba a regalar mi sexta novela.

En uno de mis últimos viajes descubrí la historia de las antiguas haciendas henequeneras, muchas de ellas reconvertidas en la actualidad en hoteles de lujo -fabulosos y absolutamente recomendables-. Son tan impresionantes como las plantaciones de algodón que con tanta maestría plasmó Margaret Mitchell en Lo que el viento se llevóY allí, entre majestuosos pórticos de bienvenida, asombrosas galerías con arcos, emblemas familiares tallados en piedra y cultivos de henequén, supe que tenía una novela por escribir. Tú llevas su nombre rememora una de las épocas más glamurosas de México, la etapa del oro verde, así como la vida de las familias yucatecas más poderosas y adineradas. Recrear este mundo idílico y hermoso que ya no existe (la Revolución mexicana se lo llevó por delante) ha sido una delicia.

La herencia maya es otra de las joyas de Yucatán, un legado casi mágico. Mi fascinación desde que tengo memoria por la figura del jaguar, tan emblemática e importante en su cultura, me llevó a idear en su honor una leyenda y una ciudad ficticias que se integran como una parte más de la trama. También he querido homenajear a dos de mis destinos favoritos: la paradisíaca isla de Holbox y, sobre todo, la grandeza de Tulum, un enclave caribeño único que he convertido en otro protagonista más. Cuando visitéis estos tesoros mexicanos debéis conocer todos los rincones que he descrito en Tú llevas su nombre.  ¡Sé que os van a enamorar tanto como a mí!

En la novela vais a encontrar preciosas (y complicadas) historias de amor, misterio, crímenes por resolver, intriga, una ciudad perdida, una ambientación glamurosa, tropical y exótica, y unos protagonistas con los que os vais a encariñar por distintos motivos.  ¿Queréis saber más?

Sinopsis. Katherine Kelly viaja a la península de Yucatán para vender una hacienda centenaria, antaño dedicada al cultivo de henequén, heredada por su familia. En sus imponentes ruinas se va a construir un hotel de lujo rodeado de naturaleza virgen. Pero un hallazgo interrumpe los planes de Katherine: cuando las máquinas comienzan a remover la tierra, aparecen los huesos de una pareja asesinada décadas atrás. Ella piensa que puede tratarse de los restos de Guadalupe Montenegro, su antepasada, quien desapareció sin dejar rastro durante el inicio de la revolución mexicana.

Así comenzará una investigación que llevará a la protagonista a descubrir los secretos que guardan esos muros, una intensa historia de amor y la fascinante vida de Guadalupe, una mujer única que se abrió paso a principios del siglo XX en el mundo de los grandes terratenientes y patrones, consiguiendo que su hacienda fuera una de las más prósperas de todo Yucatán. Pero, ¿quién y por qué acabó con su vida?

El día 4 de marzo llega a todas las librerías y será vuestra.  Ya en:

Amazon

Casa del Libro

El Corte Inglés