Pistas para visitar lo mejor de Miami en pocos días

Os confieso que es una ciudad en la que no me importaría vivir. Rodeada de palmerales, decorada en tonos pastel, envuelta en un ambiente cálido, bañada por playas interminables y en la que el español suena tanto como el inglés. Es imposible no enamorarse de Miami: un entorno que aúna lo mejor de una metrópoli estadounidense con todo lo bueno que las islas caribeñas ofrecen. Hoy os doy pistas para visitar lo mejor de Miami en pocos días.

South Beach. Si no disfrutas de Miami Beach no conoces la ciudad. Pero como es un área de muchos kilómetros, si tienes que elegir hay que centrarse en South Beach. En el distrito Art Déco te esperan más de 800 edificios de este estilo que junto a las innumerables palmeras y a los coches de los años 50, te trasladan a otra época. En Lincoln Road podrás pasear a tu ritmo ya que es una calle peatonal llena de puestos de artesanía, souvenirs, food trucks, shopping… Muy cerca de allí te vas a encontrar una figura familiar… ¡una estatua de nuestro Quijote! Preside Española Way, una calle de ambiente latino con restaurantes españoles, mejicanos y cubanos. Está amenizada por acordes de salsa y, por supuesto, de flamenco. Por último, hay que visitar Ocean Drive: un largo paseo marítimo donde se encuentran los restaurantes y discotecas de moda. Cuando cae la noche comienza un desfile de coches de alta gama, cuerpos esculturales y ganas de pasarlo bien. Nikky Beach es una buena opción para tomarte un cóctel mientras disfrutas la caída del sol, Dilido para cenar (el restaurante del Ritz Carlton es uno de los únicos en la que las mesas están a pie de playa) o el famoso Joe´s Stone Crab si lo que buscas es entorno genuino y cocina autóctona. No puedes marcharte de South Beach sin fotografiar sus legendarias casetas.

Little Havana. La pequeña Habana es una parada obligada para entender a la comunidad cubana que tuvo que huir de la isla y que mantiene vivas sus tradiciones, gastronomía y forma de vivir. Su corazón es la calle Ocho, alrededor de la cual puedes encontrar establecimientos para probar el auténtico café cubano, cigarrerías donde se fabrican los puros como en la isla, murales multicolores, restaurantes típicos… En el parque Máximo Gómez se reúnen a diario los cubanos de más edad para jugar al dominó. Por cierto, el restaurante cubano más famoso del mundo se encuentra en Miami. El Versailles, un establecimiento de enormes dimensiones, ofrece la mejor gastronomía de la isla a unos precios muy por debajo de los habituales en la ciudad.

Bay Biscaine y Bayside. Es una de las mejores zonas para alojarse. Los hoteles de Bay Biscaine están a un paso del Downtown, a cinco minutos en taxi de South Beach y ofrecen desde sus pisos altos unas panorámicas fantásticas de la ciudad. Bayside, que está al lado, es una bonita zona comercial y de ocio a orillas del mar. Desde aquí zarpan cruceros que navegan por la bahía durante un par de horas. Si amáis la NBA podéis acudir al American Airlines Arena a ver un partido de los Miami Heat.

Coral Gables. Es un área residencial en el que se ubican casas de películas (aunque las mansiones de las estrellan están en Venetian Islands una cadena de islas artificiales de ultra lujo). En este barrio se encuentra un hotel legendario: el Biltmore, cuyo arquitecto se inspiró en la Giralda de Sevilla para diseñar la torre. A pocas calles se encuentran las Venetian Pool un recinto de pintorescas piscinas con cascadas, cuevas…

Key Biscayne. Cayo Vizcaíno es una isla unida a la ciudad por carretera en media hora. En el pasado fue una plantación de cocoteros y ahora es un distrito que ofrece el mejor skyline de Miami. Bonitas playas menos concurridas que las de Miami Beach, restaurantes selectos, naturaleza pura, parajes subtropicales, pelícanos, unos atardeceres preciosos, buenos restaurantes de marisco, el mundialmente famoso centro de tenis Ritz-Carlton, así como unas panorámicas inigualables del sur de Florida desde su faro completamente blanco (el actual fue construido en 1846, tras el incendio del originario, de 1825) hacen indispensable visitarlo.

¿Viajas sola? Conoce la fórmula de moda para conocer destinos

Cada vez más mujeres de todas las edades viajamos solas, tanto en nuestros momentos de ocio como por motivos de trabajo. Seguro que a vosotras también os ha pasado: llegáis a una nueva ciudad y no sabéis por dónde comenzar. O bien habéis terminado vuestras reuniones y tenéis toda la tarde libre para conocer los rincones de algún destino apetecible. Pero os da pereza salir a descubrirlos porque no tenéis compañía en un lugar desconocido.

Hace poco probé una alternativa interesante para solucionar estas situaciones: los free tours. Es otra forma de visitar destinos a través de recorridos y actividades por los principales puntos de interés de las ciudades de forma gratuita, aunque lo normal es que al finalizar se deje una propina al guía. El importe va a depender únicamente de cómo valores tú el servicio. Existe una gama infinita de free tours dependiendo de tus gustos y preferencias: históricos, fantasmagóricos, cinematográficos, musicales, monumentales, gastronómicos, nocturnos, artísticos, sobre leyendas y mitos locales, paseos en bicicleta… En los últimos tiempos y debido al crecimiento de la demanda cada vez hay más empresas dedicadas a los free tours. Una de las plataformas que está creciendo de forma imparable precisamente es española: GuruWalk En poco más de un año ya están en más de sesenta y cuatro países, cuentan con más de ochocientos guías y ofrecen más de mil tours. Os voy a descubrir algunos de los más TOP.

  • Itinerario especial sobre Harry Potter en Londres y Edimburgo. Si eres fan de esta saga lo pasarás genial descubriendo lugares míticos del mundo mágico de Harry y sus amigos. El lugar donde está enterrado Voldemort, las puertas de la escuela de magia, el famoso Elephant House, lugar donde JK Rowling escribió los primeros capítulos…

 

  • De compras por Dubái. Visita el mall más grande del mundo (imposible verlo por completo en un solo día). Conoce sus acuarios, parques de nieve, degusta platos exquisitos, haz compras en un sinfín de tiendas, contempla el espectáculo de la fuente del Burj Khalifa, el edificio más alto del planeta…
  • Tours gastronómicos. Una degustación de chocolate belga en Brujas, otra de cervezas en los genuinos pubs irlandeses de Galway, un tour de cervezas artesanales en Viena, uno de tacos en Puerto Vallarta, de especialidades colombianas en Bogotá, un food tour con vino en Burdeos, comida árabe en Marrakech, tapeo en Barcelona… Aquí ya depende de vuestras preferencias y gustos culinarios. ¿Tú cuál te quieres comer? ¡Yo todos!

 

  • Monográfico de Juego de Tronos en Dubrovnik. Si eres una apasionada de Juego de Tronos (y mientras esperas impaciente a que se estrene la última temporada) puedes conocer todos los escenarios que tuvieron como protagonista a la capital croata. Entre ellos el famoso paseo de la vergüenza de Cercei.

Los grupos no son demasiado numerosos y las visitas tienen una duración aproximada de entre dos y tres horas. Además, los guías pueden proporcionarte recomendaciones para exprimir lo mejor de cada ciudad y se suelen esforzar para conseguir que la experiencia sea lo más divertida posible (su propina depende de ello). ¿Un plus adicional? Normalmente otras de los participantes están en la misma situación que tú y después de conoceros en el tour podéis quedar para realizar otras actividades en común durante vuestra estancia.  ¿Os animáis a probar estas experiencias? Ya me contaréis…

Fotografía: Javier Zapata

La experiencia beach-chic definitiva: TULUM

Hoy os voy a descubrir mi rincón favorito de la Riviera mexicana, un destino alternativo, alejado de la masificación y los resorts de todo incluido, un refugio de moda entre las celebrities del continente americano (poco frecuentado por españoles) donde puedes pasar unas vacaciones de ensueño siempre con unas omnipresentes -y fascinantes- vistas del mar Caribe. Os hablo de Tulum. El ambiente es cool, selvático, aislado y relajado. Para mí es uno de los mejores lugares del mundo para escaparte a un destino paradisíaco que ofrece todo lo que buscamos de un entorno tropical. Yo repito una y otra vez, y espero seguir haciéndolo por muchos años.

En sus proximidades vas a encontrar una naturaleza virgen de extraordinaria vegetación -la riqueza paisajística del Yucatán es infinita-, yacimientos arqueológicos mayas, cenotes -subterráneos y al aire libre-, una gastronomía deliciosa y la selva a tan solo unos metros de la costa.  En Tulum no faltan restaurantes que ofrecen excelentes experiencias culinarias (no os perdáis Hartwood -imprescindible reservar con mucha antelación-, Banana, Gitana y La Rosa Negra), cafés y coctelerías bajo palapas, jardines secretos, centros de masaje, tiendas de moda y artesanía, clases de yoga a pie de playa, animación nocturna con las olas como música de fondo y unos alojamientos especiales (aquí no hay hoteles al uso): cabañas de ultra lujo al borde del Caribe.

La Zebra, (perteneciente a Small Luxury Hotels) es posiblemente el mejor alojamiento de la zona. Cuidan cada detalle para que te sientas como en casa, pero en medio del paraíso. Veintinueve cabañas amplias, lujosas y diseñadas con mucho gusto te saludan sobre una arena tan blanca que da pena pisarla. Por las noches te duermes escuchando el sonido de las olas y puedes observar el amanecer sobre el mar desde tu misma cama king size. ¡Una experiencia inolvidable!

Muchas de estas cabañas son suites con piscina privada a escasos metros del Caribe. Sus desayunos, elaborados al momento con productos locales y que te sirven a pie de aguas turquesas, son memorables: no dejes de probar los huevos rancheros y toda su carta de smoothies. En general su gastronomía de especialidades mexicanas es sobresaliente. Si puedes, elige la experiencia Chef´s Table para disfrutar de una cena única. Si te alojas en domingo podrás conocer una de las veladas más animadas de Tulum: sus fiestas nocturnas en la playa reúnen hasta doscientas personas. Acude también a su spa para darte un masaje con técnicas ancestrales de piedras calientes. Además, desde su servicio de concierge te organizan todas las experiencias que puedas imaginar para disfrutar de tu estancia: avistamiento de aves, paseos para observar a las tortugas desovar -yo tenía un nido al lado de mi cabaña- pesca, buceo, clases de cocina, talleres de vida saludable para familias, monitor de yoga o un día de shopping para conocer a los mejores artesanos locales. Y su personal hace todo lo posible para que seas feliz. ¿Lo único complicado? Alejarte de allí…

Vídeo Entrevista

Fotografía: Sofía Fernández

Si lo que buscas es un alojamiento romántico, tu sitio es Mi Amor. Un hotel boutique solo para parejas ubicado sobre un acantilado salpicado de palmeras (y de enormes camas balinesas) en la reserva natural de Tulum. Cada detalle está pensado para salvaguardar la intimidad de los huéspedes. Suites con piscina privada, una infinity pool de postal, tratamientos en el spa especiales para dos, un fantástico restaurante de cocina mediterránea con toques mexicanos para que no tengas que salir del hotel si no te apetece -prueba su ensalada de pulpo y los pescados locales y a la parrilla, son deliciosos-, velas y flores en cada rincón… En definitiva, el paraíso ideal para los enamorados.

Si queréis hacer alguna excursión la visita imprescindible, además del yacimiento arqueológico, es Sian Ka´an. Su traducción al español desde la lengua maya ya lo dice todo: puerta al cielo. Un espacio protegido, reserva de la biosfera. Allá donde termina el área de Tulum comienza una experiencia inolvidable. Tendrás que realizar el recorrido en jeep puesto que no hay asfalto. Tras dos horas atravesando la selva, cruzándote con manatíes, todo tipo de aves, alguna serpiente y hasta enormes cocodrilos, alcanzarás sus playas cristalinas, arrecifes coralinos y sus piscinas naturales.  Llega hasta Punta Allen, una comunidad de pescadores que habita un entorno privilegiado, un rincón virgen sin apenas turistas.

Tres restaurantes imprescindibles en la rentrée

Después de unas merecidas semanas de desconexión, relax y momentos inolvidables, llega la hora de volver a la rutina. Sí, es duro, durísimo. Pero no tenemos más remedio que aceptarlo y focalizarnos en todas las cosas buenas que nos vamos a encontrar al regresar. Por ejemplo, las novedades gastro imperdibles este otoño. Os dulcifico la vuelta con estas recomendaciones gastro. ¡Id reservando fecha!

     Alta cocina mexicana. Olvida la cocina tex-mex. Iztac destaca por elaborar platos genuinos en una carta que recorre desde el noroeste en baja California hasta el sureste en Quintana Roo. Además, han diseñado un ambiente de lo más elegante y acogedor. La propuesta, ideada por el chef mexicano Nacho Oropeza, os va a transportar a los sabores más auténticos de la gastronomía mexicana. Os recomiendo el mochomo, un suculento vacío de ternera, cocinado lentamente para obtener finas hebras que después se fríen para dejarlas crujientes. Las perdices en mancha manteles, una delicia; están elaboradas con una salsa compuesta de chiles, frutas, frutos secos y especias que baña a unas perdices rostizadas que se colocan sobre un puré de camote.  Pescado del día al acuyo (mero, lubina, rape…) con una salsa de hoja santa, tomatillo y nata que está espectacular. Y las enchiladas rellenas de pato confitado que bañan con una mole tradicional de más de treinta y dos ingredientes. Imprescindibles. Para terminar, pedid la pirámide de chocolate con tequila y el canutillo en nogada. Una advertencia: las margaritas están muy buenas y hay una estupenda carta de tequilas entre los que se encuentra el José Cuervo Tradicional, hasta ahora una etiqueta muy complicada de disfrutar en España.

Una carta con sorpresas. Recién inaugurado hace apenas dos meses, Jimenez 22 (ubicado en el local que antaño fue La Muñoca) va a dar mucho que hablar: el salón es precioso y tiene también una terraza muy coqueta. Pero, sobre todo, su joven chef, Aldo Sebastianelli de tan solo ¡¡¡21 años!!!, os va a dejar boquiabiertas. Curtido en algunas de las mejores salas con estrella Michelin (ha trabajado, entre otros, con Mario Sandoval y David Muñoz), nos presenta platos coloridos, muy elaborados, divertidos, con texturas sorprendentes y presentaciones bien cuidadas. Su objetivo es conseguir que el comensal disfrute con los sabores de alta cocina a precios más que razonables. No os perdáis su puerrifacético -un plato que recoge seis texturas del puerro y está buenísimo-, la semi mojama de atún con espuma de ajo blanco, el chimole de pichón o un postre terminado en mesa que es una explosión de sabor, el huevo abandonado. Merecen mucho la pena el ceviche de corvina emulsionado o las costillas de atún rojo. La carta ofrece también interesantes propuestas para compartir como croquetas mixtas, quesadillas de ibérico asado, crujientes de pollo, ensaladilla con ventresca…

     Un thai canalla (y económico). Los creadores de Silk&Soya, el famoso espacio que fue pionero -hace ya más de una década- en fusionar la cocina mediterránea y tailandesa, acaban de inauguran un nuevo restaurante en pleno centro de Madrid: Bank Cook. ¿Su rasgo más característico? Un ambiente divertido y una estética inspirada en las calles y jardines de Tailandia. La carta ofrece propuestas para todos los gustos enfocadas a compartir. Pedid la sopa de langostinos picante y el curry de langostinos al curry rojo con leche de coco. También, algún básico del street food tailandés con un toque particular como las piruletas kai satay. El rollito de verduras está muy rico (cuya masa preparan con tinta de calamar y acompañan con una salsa agridulce verde de clorofila), el pato deshuesado con parmentier de patata al kimchi y salsa de tamarindo -uno de los platos estrella-. Un imprescindible que no debéis dejar de pedir: los buñuelos de calamar de la abuela Pithut (un homenaje a una de las cocineras más veteranas de Silk&Soya, ya jubilada). Entre los postres, la tarta de té matcha y el brownie con helado de sésamo negro. ¿Lo mejor? El precio medio suele rondar los 25 euros. Y elaboran una estupenda versión de la piña colada, la Bangcooklada (con cardamomo y wasabi) que está espectacular. ¡La tenéis que probar!

 

 

 

Otros libros que debes leer en vacaciones

La lectura (junto con la escritura) es uno de los grandes placeres de mi vida. Nada enriquece más que sumergirse en un buen libro. Hoy os recomiendo algunas obras imprescindibles, de las que no aparecen estas semanas en los medios como bestseller estivales, títulos alejados de los lanzamientos más mediáticos, pero que debéis leer (si queréis). ¡Y hasta releer!

      La chica de antes. J. P. Delanay. Una casa espectacular, elegante, minimalista. Justo el lugar que Jane está buscando para empezar de cero. Aunque lo extraordinario es que se la ofrecen por un alquiler mínimo. Solo tiene que completar un peculiar formulario de solicitud y aceptar las reglas impuestas por su propietario, un enigmático arquitecto. Nada más instalarse, Jane descubre que algo le pasó allí a la inquilina anterior, Emma.

  • ¿Por qué lo he seleccionado? Porque es uno de los últimos libros que me ha mantenido enganchada. Hay intriga, es de fácil lectura (ideal para distraerte en vacaciones), con episodios cortos que te invitan a seguir leyendo. En definitiva, un thriller psicológico con un final que no deja indiferente.

Cartas a Lucilo. Séneca. Siempre me han fascinado los clásicos. La lucidez con la que escribían hace más de dos mil años son toda una oda a la sensatez y a la sabiduría. La vigencia de sus argumentaciones sorprende por lo actual al lector moderno. Lo mejor es su trasfondo: Séneca trató de enseñarnos a ser felices y a aprender a vivir.

  • ¿Por qué os lo recomiendo? Por la cantidad de sentencias que os harán reflexionar durante su lectura y por la sencillez con la que están planteadas. Abarca todos los ámbitos del pensamiento humano.

Todo un hombre. Tom Wolfe. A pocas semanas de su muerte, me resultaría sacrílego no mentar a Wolfe. Casi todos hemos leído La hoguera de las vanidades, un clásico universal. Pero si queréis adentraros en otra obra de este maestro, quizá Todo un hombre sea la novela adecuada. Ambientada en Atlanta, el escritor realiza una feroz crítica de la sociedad americana, pero, sobre todo, de los tejemanejes del poder. Mientras nos adentramos en la lectura van emergiendo conflictos raciales y la omnipresente corrupción implícita a las altas esferas. Todo ello lo hace a través de la narración de la caída de Charlie Croker, una exestrella de fútbol reconvertido en multimillonario promotor de proyectos inmobiliarios.

  • Un consejo para lectores inquietos. Más allá de su obra literaria os recomiendo leer las crónicas periodísticas de Wolfe. Son sagaces, salvajes y despiadadas. Pero con un toque elegante y de clara inspiración literaria.

 

El largo adiós. Raymond Chandler. De Chandler y su Philip Marlowe -el detective más imitado e inimitable de todos los tiempos- lo más complicado es elegir qué obra leer. Si amáis el género negro hay que absorberlas todas. Pero como tengo que nombrar solamente una novela, me decanto por El largo adiós. Y os sugiero el escenario perfecto para disfrutarla como merece: un ocaso con buenas vistas, brisa fresca revolviendo vuestra melena y un gimlet bien frío para homenajear al protagonista.

  • ¿Por qué lo elijo? Porque es un autor impecable en la estructura de sus tramas y en la creación de personajes complejos, cínicos, turbios. La brillantez en la descripción de las mujeres desde la perspectiva de Marlowe es apabullante. Casi tanto como sus diálogos (uno de los aspectos más delicados a los que se enfrenta un autor durante el proceso de creación literaria).

      Y un poquito de autopromo 😊 Si os gustan las sagas familiares protagonizadas por mujeres, con localizaciones de lujo, tramas repletas de intriga, secretos, historias de amor (de las complicadas) y con una potente ambientación histórica (harenes otomanos, corte del último zar de Rusia y el mundo del arte contemporáneo), Amor es la respuesta es vuestra novela para este verano.

¡Vacaciones en Jamaica!

Cultura rastafari, acordes acompasados de reggae, playas caribeñas, naturaleza selvática y la leyenda de Bob Marley convierten a esta isla en un destino muy apetecible y repleto de matices. Os develo qué hacer y qué visitar en este enclave caribeño. Eso sí, os advierto que es una isla grande y las distancias son considerables (aunque hay buenas infraestructuras y carreteras).

Comienzo por una de las zonas más conocidas, Montego Bay. En la ciudad puedes caminar por la plaza principal donde se erige una estatua en recuerdo del líder de las rebeliones de esclavos del siglo XIX. Paseando por sus alrededores se encuentra The Cage una antigua cárcel de esclavos. Si sois fanáticas de Bob Marley debéis visitar el centro dedicado al músico para conocerlo todo sobre su vida y sobre el reggae.  A poco menos de una hora en coche está Martha Brae River, una experiencia divertida que consiste en tumbarte en una balsa de troncos de bambú y dejarte conducir por el curso del río.

Negril es una de las zonas más animada y concurrida. Aquí se encuentran algunas de las mejores playas de Jamaica y uno de los locales míticos: el Rick’s Café. Entre imponentes acantilados los jamaicanos y los viajeros más valientes realizan increíbles saltos; el café ofrece unas excelentes vistas sobre el mar y una puesta de sol inolvidable al ritmo de los acordes de bandas de reggae. Eso sí, suele estar repleto de gente y esto le resta encanto. Pero si preferís un entorno más salvaje y genuino (como es mi caso) tenéis que visitar el Floyd´s Pelican Bar: ¡un árbol-bar situado en medio del mar! Ideal para tomarte una cerveza y darte un baño entre pelícanos y mantarrayas en aguas cristalinas. Solo se puede llegar en barco.

Seguimos nuestro recorrido y llegamos a Ocho Ríos, crisol de culturas indígenas: cataratas espectaculares, frondosos parques naturales y ricos fondos marinos. Sus playas cubiertas de palmeras y aguas turquesa son el lugar perfecto donde disfrutar del saber vivir jamaicano. Hay que visitar la desembocadura del Dunn River, que cae al mar desde 180 metros de altura en una espectacular catarata y disfrutar del paisaje de Dunn’s River Beach, una de las playas más bonitas de la isla.

Kingston es la capital y la mayor ciudad de habla inglesa de todo el Caribe. Se encuentra en una amplia llanura con el mar al sur y la montaña de San Andrés como telón de fondo. Es una mezcla de tradición y modernidad, salpicada de casas tradicionales con balcones elaborados y calados, llenos de flores y de plantas, mansiones clásicas del siglo XVIII. Pero, ojo: Kingston también tiene barrios marginales y muy peligrosos.

Si sois aventureras y preferís hacer excursiones resulta imprescindible visitar un poblado de rastafaris en el que conoceréis su música, su cocina, sus saltos al mar o las barcas que usan para salir a pescar. Si sois amantes de los animales tenéis que acudir al Santuario de Aves de Rocklands en la que son visibles casi 200 especies de aves de llamativos colores, algunas de las cuales podrás alimentar con tus propias manos. Pero, sobre todo, os recomiendo acudir a uno de los más bellos espectáculos nocturnos que ofrece la naturaleza: Glistening Waters, una laguna en la que se produce un curioso espectáculo luminoso provocado por un microbio fosforescente que adquiere luminosidad con el movimiento. ¡Al paso de barcos, peces o de tu propio cuerpo el agua se ilumina!

¿Y qué hay de la gastronomía jamaicana? Es una mezcla entre la cocina africana y la inglesa. La mayoría de sus platos tienen un sabor intenso debido a la gran cantidad de condimentos que se usan para marinar los platos. La base se compone de pescado, pollo, arroz, verduras, frutas y especias. Debéis probar el patty jamaicano, una empanada típica que contiene varios rellenos y especias. El ackee y salfish es conocido como el plato nacional: se compone de bacalao salteado con ají cocido, cebolla, boina escocesa, tomate y especias. Suele servirse para desayunar junto con frutipán, un pan de masa dura o plátano verde cocido.  Otros dos platos que están muy rico son la carne de cerdo con pimienta, trozos de papaya, mango y jengibre marinada en jugo de tamarindo, vinagre y chile y el conejo al ron. Un último consejo: como en cualquier destino tropical, los zumos y batidos de frutas naturales están deliciosos, ¡probadlos todos!

Lo que no te puedes perder en Marbella este verano

Muchas veces planeamos exóticos y lejanos viajes dejando de lado nuestros paraísos vacacionales españoles. Marbella es uno de mis favoritos. A tres horas de la capital contamos con un destino de clima privilegiado durante todo el año, beach clubs de lujo, hoteles fabulosos, ambientazo internacional y una gastronomía top.  Hoy os cuento mis últimos descubrimientos, los sitios que no os podéis perder si vais a Marbella este verano.

La mejor gastronomía de playa. Situado entre el hotel Marbella Club y Puente Romano, La Milla es posiblemente el chiringuito con la mejor propuesta gastronómica de Marbella en este momento. Encontrarás un ambiente cosmopolita, decorado en azul y blanco, acompañado de una selección de música en vivo. Y lo mejor: muy buen producto. En su cocina utilizan materia prima fresca de primera calidad de proveedores locales en la que no faltan los pescados (al carbón y a la sal), frituras malagueñas, los espetos y los arroces (están bien ricos). Tienen un apartado dedicado a los crudos (estupendas las ostras, aunque no os perdáis el ceviche de carabineros y el tartar de lubina). Pero dejaos aconsejar por las sugerencias del día. Su ensaladilla con gambas y caviar es una delicatessen, los berberechos, las almejas, las vieras, el salmonete, la gallineta… Además, podrás disfrutar de una amplia carta de vinos, cócteles y espumosos.

El mejor ambiente. No hay copeo nocturno como el de Puente Romano. Año tras año no solo lo mantienen, sino que mejoran el servicio y las instalaciones (¡qué bien ha quedado la nueva Suite, el mejor night club para las copas de última hora!).

Pero si todavía no lo conocéis, debéis visitar Nobu, uno de los mejores establecimientos de la mítica cadena. Además de las elaboraciones comunes a los demás restaurantes del mundo (imperdible el bacalao negro y su tarta de queso), tenéis que probar especialidades locales que solamente se sirven en Marbella. Espectacular la carne de wagyu a la chilena ¡menuda potencia de sabor se te queda en la boca! o la lubina, también a la chilena, con salsa de ponzu. El equipo de sala es encantador (dejaos aconsejar por ellos) y seguramente cenes entre algún futbolista, actor, director de cine o modelo súper conocido. Si preferís un japonés más tranquilo en el centro del pueblo, el mejor es Ta-Kumi.

Las novedades. Las propuestas de Dani García siempre cumplen la expectativa de disfrutar de una buena comida a precios razonables en un ambiente divertido. Su última propuesta es Lobito de Mar, un chiringuito urbano, sin playa. Un lugar donde el arrocero y el espetero no faltan en el equipo. Tiene dos zonas delimitadas con dos cartas diferenciadas: una de tapeo y picoteo informal (clave en este establecimiento) para todos los gustos (imprescindible la ración de camarones y huevo frito de campo y el pepito de montaña) y otra más formal a base de mariscos, crustáceos y moluscos nacionales, frituras andaluzas, espetos y recetas con atún (pedid la parrillada). También ofrece una amplia variedad de arroces al estilo alicantino (además de los de pescado, está buenísimo el de pollo coquelet y secreto ibérico al aroma de sarmiento).

Petit Sea Grill. No hay ambiente como el de Puente Romano. Siempre es un acierto acudir durante el día y, por supuesto, a La Plaza cuando cae el sol. Su nueva apuesta es una experiencia de tapas andaluzas (ceviche de aloe vera, mojama, salmorejo, boquerones en vinagre, calamares a la andaluza, langostinos al pil-pil…) en el Petit Sea Grill, maridadas con vinos de la región en su restaurante al aire libre con vistas al mar. Además del tapeo local hay barra de pescados y mariscos frescos, que incluye desde sushi y sashimi hasta ostras, abulón, cangrejo de las nieves o gambas de Huelva.

Y vosotras, ¿tenéis algún otro favorito por la zona?

Mis consejos si te vas de safari

Hoy os voy descubrir mi inolvidable experiencia en el parque Kruguer, uno de los Parques Nacionales de mayor extensión en el mundo: tiene dos millones de hectáreas de naturaleza salvaje y el tamaño de Gales o Bélgica. Es un refugio de vida que alberga una enorme diversidad de grandes animales, entre ellos, los codiciados Big 5, así clasificados por los cazadores de antaño por tratarse de los cinco animales más difíciles de abatir: el elefante africano, el león, el leopardo (el más esquivo y complejo de ver), el rinoceronte y el búfalo. Este parque también cuenta con una de las poblaciones más importantes de rinocerontes. Como sabéis, se encuentran en grave peligro de extinción y constantemente amenazados por cazadores furtivos: el kilo de sus cuernos se está pagando a cien mil dólares por la absurda creencia de que tiene propiedades milagrosas y afrodisíacas. En realidad, está compuesto de queratina como nuestras uñas y pelo. El Kruguer también cuenta con 25.000 búfalos, 2.000 leones, 9.000 jirafas, 3.000 hipopótamos, 1.000 leopardos, unos 12.000 elefantes, 17.000 ñus, 4.000 jabalíes africanos, 2.000 hienas y 170.000 impalas, además de 336 especies de árboles, 49 de peces, 34 de anfibios, 114 de reptiles (entre ellas una de las dos serpientes más peligrosas y venenosas del mundo, la mamba negra), 507 de aves y 147 de mamíferos. ¡Un paraíso para los que amamos los animales! Ver pasear delante de ti a una familia de elefantes con sus crías jugueteando entre ellas, descubrir a un león dormido entre la maleza de la sabana o mirar a los ojos a una hiena es realmente emocionante.

Os voy a resolver algunas preguntas que todos nos hacemos cuando estamos planificando nuestro viaje a África. ¡Espero que os ayuden!

  • ¿Cuánto tiempo es necesario? Os recomiendo pasar dos noches como mínimo. Se realizan tres o cuatro safaris al día (cada game drive -como se denominan allí- dura tres horas) para tener las máximas oportunidades de ver un gran número de animales. Y lo ideal es combinar, al menos, dos sectores del parque. Una buena opción es pasar dos noches en la zona central y luego conocer la parte sur. Esto aumenta la posibilidad de observar vida salvaje: aunque los animales migran dentro del parque a su libre albedrío y es impredecible conocer dónde estarán, hay ciertas poblaciones residentes en determinadas áreas.

  • ¿Alojarse dentro o fuera del Kruguer?Hay opciones para todos los bolsillos, pero si te lo puedes permitir debes alojarte en uno de los lodges de las reservas privadas. Ofrecen el mismo paisaje, la misma fauna (puesto que los animales deambulan libremente), pero la circulación está autorizada únicamente para los vehículos de los lodges ubicados en su interior, no pueden apiñarse más de tres vehículos alrededor de un avistamiento y están autorizados a salirse de los caminos. El coste promedio de los lodges se encuentra entre 200 y 500 euros por persona y noche, dependiendo de la ubicación y categoría. La reserva privada más prestigiosa es Sabi Sands. Elige como alojamiento el Londolozi  o el Kirkmans Kamp. Existen también campamentos dentro del parque que no pertenecen a las reservas privadas a un precio más asequible. Y, por último, también hay hoteles preciosos que se encuentran en los alrededores del parque, especialmente en la zona de White River y Nelspruit. El inconveniente es que se encuentran a una hora de camino de las puertas de acceso (Paul Kruger Gate y Malelane Gate) y estás condicionado a los horarios de apertura y cierre del parque.

  • ¿Solos o con guía? Si normalmente resulta más gratificante y cómodo viajar a tu aire, en un safari no lo dudes: contrata a un rangery un guía. Todos los jeeps están interconectados vía radio, internet y teléfono, de manera que cuando alguno avista un animal, lo pone en conocimiento de los demás. Además, la espesa vegetación nos impide distinguir con claridad muchos animales que están ahí, a escasos metros de nosotros, mientras que ellos los descubren a la primera porque tienen la vista entrenada. Los guías son conocedores del comportamiento animal, de sus hábitos, saben observar las huellas y las características del terreno y conocen perfectamente los sitios preferidos por algunas especies. También realizan mensualmente prácticas de tiro. 

Otras actividades adicionales que os recomiendo:

  • Caminatas guiadas. Las bush walksofrecen una perspectiva distinta de la vida natural del parque. Son conducidas por guías especialmente acreditados para esta actividad y que se encuentran armados por precaución. Esta experiencia ofrece la posibilidad de observar distintas especies animales a pie, pero siempre a distancias que respeten las reglas de seguridad.

  • Paseos en globo. Observar la vida salvaje desde el aire resulta inolvidable. Los paseos se realizan a horas tempranas, momento en el cual el aire fresco permite elevarse a estos gigantescos globos aerostáticos para sobrevolar el parque y sus alrededores. La actividad cuesta alrededor de 450 euros.
  • Sobre los elefantes. Es posible realizar un safari montando elefantes especialmente entrenados para realizar estos paseos. Es importante destacar que la mayoría de estos animales han sido rescatados y se han criado cuidados por los humanos.

San Petersburgo está de moda y os lo cuento todo

 

Como algunos de los partidos más relevantes del Mundial se celebran allí, todo el mundo habla estos días de San Petersburgo. Os confieso que yo soy una enamorada de la ciudad de los zares, uno de esos lugares del mundo tocados por una varita mágica que consigue sorprenderte en cada nueva estancia. Tuve la oportunidad de conocerla a fondo cuando me documentaba para mi última novela histórica, Amor es la respuesta. La trama se desarrolla entre Estambul, Madrid, Londres y San Petersburgo a lo largo de tres siglos, pero destaca la presencia de la ciudad rusa (tanto durante la época de la corte de los Romanov como en nuestros días). Los lectores consideran a San Peter (como lo llaman los peterburgueses) como un protagonista más de la novela.

Cada rincón, canal, plaza y recoveco esconden un tesoro. Podrías permanecer un año al completo entre sus calles y no descubrirías ni una pequeña parte de lo que la ciudad puede ofrecerte. Las panorámicas de la ciudad por sí mismas ya constituyen todo un espectáculo. Os recomiendo las visitas imprescindibles.

  • San Salvador sobre la sangre derramada. Es un monumento de arquitectura multicolor y con un estilo puramente ruso, construida sobre el lugar donde Alejandro II fue asesinado. Las cinco cúpulas en diferentes colores y su fachada con detalles dorados, impresionan.
  • La catedral de San Isaac. La más grandiosa de las iglesias de la ciudad sobrepasa los cien metros, tiene más de cien columnas de granito en sus pórticos y una cúpula recubierta de oro puro en su totalidad.
  • San Pedro y San Pablo. Situada en una isla sobre el río Neva ofrece uno de los emblemas de la ciudad: la aguja de su campanario de 122 metros coronada por una veleta en forma de ángel. Es el panteón de los zares rusos.
  • Avenida Nevsky. A lo largo de sus cuatro kilómetros y medio, la cruzan tres canales y en ella se ubican numerosos hoteles emblemáticos, terrazas, restaurantes y tiendas. Hay que caminarla de arriba abajo y recrearse con la catedral de Nuestra Señora de Kazán.

  • La plaza del Palacio. Grandiosa, impresionante, monumental, te deja sin palabras. La genuina fachada azul verdosa y blanca del Palacio de Invierno de los zares a un lado, el edificio del Estado mayor al otro (coronado por una impresionante cuadriga en bronce de seis caballos) y la solemne columnata de Alejandro de cincuenta metros en el centro, la convierten en una de las plazas más memorables del planeta.
  • El Hermitage. Visualizar sus más de tres millones de piezas llevaría años a cualquier visitante. Solo el complejo arquitectónico que alberga al museo es una joya: el palacio de Invierno, el pequeño Hermitage, el viejo Hermitage, el teatro del Hermitage, el nuevo Hermitage y parte del edificio del Estado Mayor dejan sin respiración. La colección consta de antigüedades romanas y griegas, arte oriental, una colección de vestuario de la nobleza y de los zares rusos, piezas arqueológicas, cuadros y esculturas de Europa Occidental, arte ruso y una de las mejores pinacotecas del mundo.
  • Un palacio de verano. De entre las imponentes residencias de verano de los zares Peterhof es posiblemente la más representativa con estilo muy versallesco. Pero si sois amantes de la historia tenéis que conocer el palacio de Alexander, la residencia familiar de los últimos zares de Rusia y sus cinco hijos: Olga, Tatiana, María, Anastasia y Aleksei. Es uno de los escenarios principales de Amor es la respuesta.

Respecto a las experiencias imprescindibles os aconsejo tomar un café en la Casa Singer. Ubicada en un magnífico edificio de estilo Art Nouveau, es librería más famosa de San Petersburgo. En su planta superior cuenta con un café donde degustar unos deliciosos blinis de salmón o roast beef. Las enormes cristaleras con vistas sobre la catedral de Kazán son inmejorables. Tampoco podéis dejar de navegar al atardecer (y brindar con vodka) sobre el río Neva. La sucesión de palacios de colores en sus orillas y a lo largo de los canales y los ocasos interminables (durante el verano no oscurece por completo hasta alcanzar la medianoche) son de una belleza indescriptible.

 

Tenéis que acudir a una representación del ballet ruso. Aunque San Petersburgo cuenta con más de 40 teatros, lo más acertado es disfrutar de una velada en el histórico Mariinski. Ir al teatro en Rusia es toda una experiencia: las salas son inmensas, las representaciones fantásticas y el ambiente único.

Un consejo para las viajeras más gourmet: no os privéis de comer caviar. Bien sea el rojo procedente del salmón o el exclusivo caviar negro elaborado de las huevas del esturión salvaje del Mar Caspio.

Y, por supuesto… ¡tenéis que comprar matrioskas! Se encuentran en cualquier punto de la ciudad. Los precios oscilan desde unos pocos rublos hasta cifras desorbitadas. Las elaboradas a mano que merecen la pena comienzan a cotizar a partir de los 70-80€. Si las han pintado artistas de renombre pueden alcanzar fácilmente los 5.000€. Tampoco os resistiréis a las cajas lacadas y a las réplicas de los huevos Fabergé.

TOP 3 del verano para cuidarnos. ¿Quieres conocerlos?

TOP 3 del verano para cuidarnos. ¿Quieres conocerlos?

TOP 3 del verano para cuidarnos. ¿Quieres conocerlos?

Aire libre, días de sol, relax, brisa marina y tiempo para nosotras. El verano es lo más parecido a la felicidad. Yo siempre he deseado vivir en un eterno verano… ¿Y vosotras? Hoy os descubro tres productos que utilizo habitualmente durante el período estival: al aire libre, en casa y en la rutina urbanita del día a día.

  • Bajo el sol. Desde siempre me ha atraído la piel suave y satinada de las mujeres de la Polinesia. El secreto de su dermis reside en el excepcional patrimonio vegetal de la isla de Tahití y en el encanto de sus flores de tiaré. Con el mayor respeto a sus tradiciones se elaboran los productos de Polysianes. Desde que los descubrí se han convertido en un indispensable de mi maleta. Además de una fragancia maravillosa tienen texturas únicas y utilizan monoï, morinda y vitamina E para cuidar nuestra piel. El monoï es el alma de Tahití y también se conoce como el oro de la Polinesia. Desde hace siglos los nativos transmiten su conocimiento sobre las cualidades de este aceite sagrado obtenido mediante la maceración de las flores de tiaré en aceite de copra. Se necesitan doce flores frescas por litro de aceite de copra. A continuación, durante 24 horas, el monoï se decanta, se filtra y se enriquece con antioxidantes. Este ritual de belleza se transmite de generación en generación. ¿Y la vitamina E? Posiblemente ya sabéis que resulta una buena aliada para protegernos contra las agresiones externas y ralentizar el envejecimiento cutáneo. Por último, os descubro el tercer ingrediente clave, la morinda: el fruto de esta pequeña planta polinesia es utilizada por los isleños como analgésico. Cuenta con un alto poder antiradicales libres para proteger la piel del sol.
  • ¿Mis productos favoritos de Polysianes? Sus aceites, especialmente el seco y el gel nacarado al monoï.

  • En la terraza o el jardín. ¡No hay verano sin sangría! Por eso os quiero contar uno de mis últimos descubrimientos para prepararla en casa casi como un profesional de la hostelería con el kit de la marca Toque.  Incluye jarra y grifo dispensador para poder servirla en cualquier momento, un sobre de panela especiada (hecha con azúcar de caña natural aromatizada con canela, jengibre, macis, anís estrellado, naranja sanguina y lima) y una selección de especias y frutas como canela cassia, anís estrellado, fresa y manzana liofilizadas y rodajas de naranja sanguina y lima deshidratadas mediante un innovador proceso que mantiene intactas las características de los cítricos frescos.
  • Y ahora os desvelo el secreto para preparar una buena sangría casera: dos o tres cucharadas de panela por botella de vino, remover bien, añadir la misma medida de zumo o refresco de naranja que de vino, agregar una pizca de ginebra o ron y terminar incorporando los hielos y la selección de especias y frutas del kit. Después solamente resta… ¡brindar!

  • De paseo por la ciudad. ¿Sabéis que en Asia son las mujeres coreanas las que están a la vanguardia en productos y tratamientos de belleza? Esa fue una de las razones por las que me fijé en Lagom, la firma cosmecéutica número uno en Corea. Y es que durante el periodo estival no solo debemos cuidar la piel en la playa. La radiación ultravioleta, el calor excesivo, el aire acondicionado, el cloro y los químicos en las piscinas también son nocivos para nuestra salud dermatológica. Por eso debemos prestar más atención a la rutina de nuestros cuidados diarios. Incluso en la ciudad. Por eso siempre llevo en el bolso un spray en bruma durante las semanas de máximas temperaturas para tonificar, refrescar, oxigenar y proteger. El Mist Toner de Lagom es el aliado anti-polución por excelencia para las urbanitas como yo. Y, además, entre sus ingredientes está el té verde, el aliado perfecto tras la exposición solar por sus propiedades calmantes.
  • Un consejo. Su gel para protegernos del sol también está genial.