Regalazos con mucho estilo para esta Navidad

 

Las navidades son una temporada de reencuentros y celebraciones en las que también disfrutando haciendo regalos a los que más queremos. Aunque, a veces, resulta complicado acertar. Por eso os doy algunas ideas originales y con las que seguro vais a triunfar. ¡Toma nota!

Caprile y Villa Massa. Una de las mejores bebidas del Mediterráneo nos vuelve a sorprender con una edición limitada que revive la elegancia innata de la dolce vita.  Para ello, la casa del mejor limoncello, ha contado con Lorenzo Caprile, uno de los máximos exponentes de la elegancia española. Él ha sido el responsable de plasmar la historia y tradición de esta marca, cuya receta se remonta a finales del siglo XIX y ha ido pasando de generación en generación. Un limoncello 100% auténtico, elaborado de forma tradicional exclusivamente con la piel de limones de Sorrento. La icónica botella se encuentra junto a un pañuelo de seda creado por Caprile. Un diseño único que acerca al corazón de Italia, a través de diferentes elementos muy representativos. La prenda destaca por su composición cromática con tonos azules, naranjas, verdes, blancos y amarillos. En su estampado se encuentran los ribetes típicos de las cerámicas amalfitanas, limones y flores.

Precio recomendado del pack: 85 euros.

Belleza para todo el año. Pixi es una marca beauty con una gran relación calidad/precio. ¡Y además cuenta ofrece unos vistosos packaging e interesantes productos! Por eso os presentamos estos dos packs porque pueden ser un regalo perfecto para las amantes de la cosmética.

  • Lo más glow. Este kit cuenta con elementos esenciales para mantener la piel brillante con un tratamiento de lo más completo y muy fácil de llevar si decides hacer una escapada en estas fechas tan señaladas (o en cualquier época del año). Dentro encontraremos un exfoliante para obtener la piel más radiante, Peel&Polish; el producto estrella, Glow Tonic y la Glow Mud Cleanser, exfoliante que limpia y purifica los poros. Tu piel estará limpia, exfoliada y con un aspecto saludable y luminoso.Precio recomendado: 54 euros.

  • Para revitalizar la piel. Tras los excesos o cuando lo necesitemos este kit de vitamina C ilumina la piel y contiene productos estrella de la marca, como el tónico clásico de Vitamina C con antioxidantes; Vitamin C Lotion crema hidratante facial que protege la piel del daño solar; y la bruma Vitamin C Mist para revitalizar la piel.Precio recomendado: 56 euros.

 

Trilogía de caviar. Los paladares más sibaritas van a disfrutar mucho con Trilogía de Caviar Riofrío. La marca ha confiado en el estudio Buenaventura y en la artista cordobesa Lola Moral la creación de tres exclusivas piezas de cerámica mayólica, cada una inspirada en las recetas Ecológico, Russian Style y Tradicional. De venta online, existen tan solo cien creaciones de cada referencia que se convierten en un detalle especial para regalar y en un objeto de deseo para conservar. Llamada a convertirse en una edición para coleccionistas, pueden adquirirse individualmente o en un estuche que contienen las tres creaciones, del que apenas existen veinte unidades. Las compras superiores a 2.000 euros (hasta 20 unidades) recibirán como regalo la edición limitada completa en un estuche.
Precio recomendado. Cada pieza de esta trilogía puede adquirirse por 70 euros /unidad con la compra de los formatos de 100, 120, 200 y 500 gramos.

Un reloj es para siempre. Un modelo atemporal que nunca falla es el Orion de Glashütte: no se trata de un producto de diseño minimalista, sino más bien de un reloj como los que fabricaban los maestros en ciernes de la escuela relojera de Glashütte, con caja de plata, esfera pulida a mano e índices aplicados. Estos relojes están disponibles en dos tamaños y son aptos para cualquier muñeca: mientras que la versión más pequeña en tono oro resulta más femenina, la más grande en tono plata y con índices dorados, es adecuada para todos. Y no hay que olvidar otro detalle muy bonito que lo convierte en un regalo muy especial: se puede añadir un grabado personalizado. Un detalle único para los que saben apreciar una obra maestra de trabajo artesanal con 175 años de tradición de Glashütte: el cristal de zafiro.

Posiblemente, la mejor experiencia hotelera del año

Si estáis buscando un destino donde ser felices, no lo dudéis: Royal Hideaway Corales Resort (el Mejor Resort y mejor Hotel Villa de Lujo por World Travel Awards, este último, por tres años consecutivos) es vuestro sitio. La joya de Barceló Hotel Group en España, es el escenario perfecto para una estancia inolvidable, de esas que estás deseando repetir antes incluso de abandonar sus mágicas instalaciones.

Si eliges este hotel como destino podrás disfrutar de una estancia reparadora, repleta de lujo, relax y gastronomía de altura. Pero si prefieres conocer a fondo la preciosa isla de Tenerife, te pueden organizar las mejores experiencias y visitas diseñadas a medida. Se ubica en Costa Adeje, una de las zonas isleñas más exclusivas. Tanto en el pueblo de La Caleta -a pocos metros-, como en la playa del Duque -a diez minutos caminando- vas a encontrar agradables paseos marítimos, miradores, terrazas, buenos restaurantes, espacios de shopping…

 

¿Lo mejor? Tanto si viajas en una escapada romántica como en unas vacaciones familiares, vas a estar muy cómodo porque el complejo está dividido en dos hoteles: el Corales Beach, solo para adultos; y el Corales Suites, galardonado como Mejor Hotel para Familias de Europa y del Mediterráneo 2021 en los premios Condé Nast Johansens por segundo año consecutivo. Sus suites (de uno, dos y tres dormitorios) con piscina privada, y sus villas individuales (también con piscinas e inmensas terrazas con vistas al Atlántico) son adictivas: cuando las conoces te quieres quedar a vivir en ellas. Están ideadas como un hogar más que como un alojamiento temporal, hasta el punto de que los equipamientos son tan completos como los que tienes en casa.

Diseñado por el arquitecto tinerfeño Leonardo Omar (también ha sido premiado a nivel mundial como “Mejor Hotel de Lujo en Arquitectura y Diseño” en los World Luxury Hotel Awards 2020), el resort consigue que te sientas en permanente conexión con la naturaleza y el mar. Los espacios abiertos son los protagonistas en las zonas comunes, ofreciendo unas vistas incomparables del océano y la isla de La Gomera desde todo el complejo.

Atención a sus experiencias a medida porque son muy interesantes, como el Chef in room, una cena única de la mano de un chef en la propia habitación. O un amanecer tan recomendable como instagrameable: su desayuno flotante para disfrutar de manera íntima desde las habitaciones con piscina privada. Recibirás un desayuno servido en bandeja flotante con música, un timple canario, bongos, maracas y otros accesorios. Y entre las delicatessen que podrás degustar están una copa de espumoso, smoothies caseros, tartar de tomate con aguacate, tortilla de papa y batata amarilla (espectacular) con mojo, pancake de plátano, bizcocho de limón, fruta local de temporada, yogurt de cabra o un riquísimo surtido de quesos canarios y panes recién horneados.

Pero, sin duda, el máximo valor diferencial es su alta gastronomía. Comenzando por la mixología de autor de Maresía, perfecta para disfrutar de un cóctel en el rooftop mientras cae el sol frente a tus ojos y el cielo se tiñe de rosa.

Su restaurante estrella es El rincón de Juan Carlos, dirigido por los hermanos Padrón, Juan Carlos y Jonathan, máximos referentes de la cocina canaria en la actualidad, con una estrella Michelín y dos soles Repsol. Su menú degustación sigue en plena forma, creciendo, sorprendiendo en cada pase, maximizando las texturas y los sabores, pero en una nueva localización a la altura de su talento. En sala, sus respectivas mujeres María José y Raquel, ambas sumilleres, consiguen culminar una experiencia redonda.

El restaurante italiano Il Bocconcino es una propuesta que sorprende. Esencia italiana de fondo con unas elaboraciones cuidadas, originales y algunos pases en el menú degustación que bien podrían ser de Estrella. Atención a su carbonara o su plin de Osobucco con fondo de azafrán y regaliz. Hacen los panes en sus propios hornos y el panettone salado de tomate es una auténtica maravilla. El chef Nikki Pavanelli hace un trabajo extraordinario, muy bien acompañado en sala por el sumiller italiano Gionathan Sinigaglia.

San Hô es su restaurante de cocina nikkei; teniendo en cuenta que en España no hay grandes referentes en este tipo de gastronomía y comprobando su buen hacer, bien podría posicionarse entre los mejores de nuestro país. Sus fondos son buenísimos con mención especial para el dashi de shitake que acompaña al usuzukury de wagyu; el caldo de puchero canario que acompaña a la gyoza, y el triple caldo del ramen (cerdo, pollo y ternera). Algunos pases como la frijolada de aji amarillo, callos de bacalao y anguila ahumada; y el galete de atún son sobresalientes. Al mando de los fogones se encuentran Adrián Bosch y Eduardo Domínguez; y en la sala el siempre agradable Vicente Chau Tsang. Otro tándem muy bien engranado.

Star Fish es el restaurante dedicado al producto. Buenos pescados y mariscos al Josper con gran cuidado al producto local. Imprescindibles las croquetas de cherne, el carabinero de la Santa (Lanzarote) de un calibre extraordinario, los pescados a la brasa, y las papas negras con mojo. Pregunten a Nilo, el maître por los vinos de las islas: sus recomendaciones siempre son bienvenidas y su trato exquisito.

 

Por último, hay que destacar los desayunos: nivel alto, productos de mucha calidad y una amplia variedad. Y una mención especial a todo el equipo y el personal de este hotel: trabajan para hacerte feliz. Y eso se nota.

La Provenza es rosé

¿Sueñas con una escapada única a La Provenza, entre chatêaux de ensueño e incontables viñedos? Si la respuesta es sí, sigue leyendo. Vas a descubrir una ruta mágica, de esas que te envuelven por completo y de las que no apetece regresar. Porque si sabes contemplar más allá de lo obvio, la realidad es más hermosa que la ficción.

Esta región se extiende desde los Alpes hasta la glamurosa Costa Azul; está repleta de paisajes montañosos que se asoman al Mediterráneo, olivos, limoneros, almendros, campos de lavanda, residencias solariegas, fachadas recubiertas de plantas trepadoras, caminos serpenteantes y viñas centenarias.

Puedes hacer tu primera parada en Niza tras aterrizar (hay vuelos directos desde España a buenos precios) para tomar un café en el mítico Negresco. Yo siempre lo hago en mis visitas. Su característica cúpula rosa -dicen que está inspirada en los pechos de la Bella Otero- es un icono de esta ciudad. Su edificio, estilo belle époque, se convirtió en un punto de encuentro de la aristocracia europea del siglo pasado. Desde allí acudían a derrochar sus fortunas al casino de Montecarlo, el cual también recomiendo visitar: en un día te da tiempo a conocer los rincones legendarios del Principado del lujo.

A apenas treinta minutos en coche se encuentra Cannes, cuna del festival de cine más emblemático, con permiso de Venecia. ¿Qué tal tomar un aperitivo en el beach club del Ritz Carlton mirando al mar en un día soleado? Sus sombrillas y camas de rayas blancas y azules recrean distinguidas estampas de otra época. Navegar hasta la cercana isla de Santa Margarita es otra excelente opción.

Cuando dejas atrás la Riviera y te adentras en el genuino corazón provenzal, descubrirás chatêaux de cuento a la vera de cada recodo, paisajes bucólicos, villas señoriales que pertenecieron a la nobleza, muros pétreos, colinas ondulantes, pueblos medievales y valles interminables de viñedos que destinan casi el 90% de su producción a elaborar los mejores rosados. Y es entonces cuando quedarás cautivada para siempre con la vida en rosé de esta región.

 

Acude al espacio de venta y exposición del Château d´Esclans para degustar su excelente gama de vinos. Sacha Lichine, fundador de esta bodega, afirma que “en el valle de Esclans los ángeles susurran. Si bebes Whispering Angel -una de sus etiquetas más representativas- es posible que los escuches. Si nos visitas, es posible que los veas…”. Razón no le falta. En esta finca mágica rodeada de miles de hortensias que florecen en temporada, se erige un imponente château -reconstruido en el siglo XIX- inspirado en la arquitectura de las villas toscanas; es el lugar donde Lichine produce sus vinos rosados de alta gama, entre los más apreciados del mundo año tras año.

Unos vinos de sabor refrescante y afrutado, tan característicos por sus diversos colores pastel que abarcan desde el anaranjado al salmón, pasando por todas las tonalidades del rosa. Las uvas cultivadas en esta propiedad se recolectan durante la noche o por la mañana temprano, para aprovechar las temperaturas más frescas con una técnica que consiste en apurar hasta su máxima madurez para potenciar el sabor. Estas parcelas se trabajan de igual forma que los vinos más selectos utilizando tecnología punta; como la máquina clasificadora con ojos ópticos y nitrógeno para evitar la oxidación, su enfoque de fermentación en barrica con temperatura individual controlada y un proceso de assemblage que permite crear las diferentes expresiones del rosado. Sus vinos de excelsa calidad se añejan en roble.

Hay un Château d´Esclans ideal para cada momento: The Palm es suave, con una botella muy cool, perfecto para una divertida pool party o una baby shower.  Whispering Angel, que combina las uvas francesas más dulces y frescas, es el rosado más vendido en Estados Unidos, lo que demuestra que estos vinos no son una moda pasajera, sino una tendencia al alza. Si buscas etiquetas más premium elige Château d´Esclans con notas florales, frutos rojos, y toques de vainilla y pera: puede ser redondo para sorprender en una primera cita; yo elegiría el elegante vino Les Clans para una cena romántica. Y para celebrar una ocasión especial no lo dudes: hay que brindar con Garrus, el rosado más prestigioso a nivel internacional.

¿Dónde alojarse por la zona? Chez Bruno es el mejor restaurante de Francia dedicado a la trufa y además cuenta con un alojamiento bucólico, repleto de encanto. Está situado a pocos kilómetros del château, rodeado de otras tantas bodegas para visitar, y su entorno seduce con una vegetación frondosa, terrazas bajo emparrados, densos arbustos, moreras, esculturas clásicas, cenadores y un ambiente puramente provenzal. Su cocina es espléndida y merece la pena probar alguno de sus menús degustación donde las trufas protagonizan cada plato, con algunos pases inolvidables.

Marbella también es para el otoño. Te damos las mejores pistas

Me gusta visitar Marbella fuera de la temporada de verano porque conserva toda su esencia, pero sin agobios. La temperatura sigue siendo perfecta, las terrazas continúan animadas y los restaurantes a tope, aunque puedes encontrar mesa sin problema y las playas se encuentran mucho más tranquilas. Si estás pensando en viajar allí en las próximas semanas, apunta estas tres direcciones. ¡ Te van a enamorar!

La Milla. En mi opinión es uno de los mejores chiringuitos de España en la actualidad, tanto por la calidad gastronómica como por su servicio. Desde que lo conocí, visito La Milla siempre que viajo a Marbella. Con una ubicación excepcional, situado entre el Marbella Club y Puente Romano, se ha convertido en un templo del producto y de la cocina andaluza. Su carta está compuesta, principalmente, por mariscos y pescados procedentes de las costas cercanas. Seleccionan la mejor materia prima que se adapta siempre a la temporalidad, disponibilidad del producto y a las capturas diarias.

Lo mejor es dejarse aconsejar por los fuera de carta del día, pero os recomiendo que probéis los carabineros a la brasa, con patatas chip, huevos fritos y caviar; los espetos que elaboran con todo tipo de pescados; las frituras tradicionales -ojo al bogavante frito acompañado de salsa tártara-; el marisco cocido de las costas andaluzas y su famoso tartar de atún con yema de huevo curada en soja, clara frita y caviar. Los arroces también los hacen muy ricos. A mí me gusta mucho su versión del gazpacho andaluz acompañado por salpicón de centollo y tartar de verduras. Atención a su bodega con más de ochocientas referencias nacionales e internacionales. Además, La Milla dispone de lujosas camas de playa junto al Mediterráneo para alargar la tarde disfrutando de vistas al mar, mientras saboreas su coctelería, donde no faltan los clásicos ni tampoco los cócteles de autor. Aunque a mí me gusta disfrutar de esas camas durante la hora del aperitivo con una copa de champán, un plato de jamón ibérico y un salpicón de pulpo asado a las brasas con pulpa de tomate rallado y vinagre de Jerez.

Un clásico atemporal que hay que conocer. El Marbella Club siempre es un punto de encuentro ideal para los amantes del disfrute, la buena comida y un ambiente muy especial durante todo el año. Os aconsejo acudir a El Patio, su nueva propuesta gastronómica donde el chef Armando Codispoti ha creado una oferta culinaria inspirándose tanto en los platos caseros italianos como en las raíces turcas. Imprescindible su sandía con lima y mermelada de chile o sus pizzas artesanas elaboradas en el horno de leña. La que en su día fue la residencia privada del príncipe Alfonso de Hohenlohe, ofrece unas habitaciones y villas cuidadas al detalle y rodeadas de jardines subtropicales; dos piscinas exteriores climatizadas; un Thalasso Spa -con piscina interior dinámica de agua de mar; hammam, saunas finlandesas, un solárium y doce salas de tratamientos totalmente equipadas-; un programa de bienestar holístico inspirado en la cultura mediterránea; pistas de tenis, de pádel, una galería comercial, un centro ecuestre, y un campo de golf de 18 hoyos en las colinas de Benahavís diseñado por Dave Thomas. Hay tal cantidad de actividades y servicios disponibles que, si lo deseas puedes disfrutar de una experiencia única de máximo lujo sin salir del hotel.

El desembarco de un mexicano top. En la Milla de Oro ahora también se vive una gran fiesta mexicana con la llegada de Mantarraya MX, un recorrido gastro por los casi ocho mil kilómetros del litoral Pacífico mexicano desde Ensenada y Baja California hasta Chiapas. Los pescados y mariscos toman el protagonismo de una carta donde se incorporan elaboraciones como la fritura de gallineta entera preparada sin harina gracias a una técnica a base de agua y sal que permite deshidratar el pesado y freírlo para que quede completamente crujiente por fuera y tierno por dentro; se come en refrescantes tacos de cogollos de lechuga con pico de gallo y salsa de chiles toreados. También están buenísimos los tacos de carabinero a la diabla o de bonito, y el carabinero zarandeado a las brasas. Resulta muy original el guacamole Mantarraya MX con vieiras y emulsión de chiles jalapeños. También se ofrecen otros éxitos “marca de la casa”, como la lubina a la talla con adobo rojo de chile guajillo y adobo verde de chile poblano, cocinada a la brasa; los tradicionales tacos; el tuétano a la brasa con tostadas de atún rojo toreado y emulsión de chiles serranos, o las mamelas de langostinos enchipotlados.

Y, por supuesto, apunta estas direcciones porque son imperdibles: Puente Romano y su animada plaza por las noches; Nobu para ver y dejarse ver; Capuccino Café para desayunar o tomar un cóctel a media tarde; Ta-Kumi si te gusta la buena cocina japonesa de altura; El Lago para comer muy bien rodeados de un entorno excepcional; y Trocadero y su ambientazo diurno.

Hemos probado el nuevo menú de Coque y este es el veredicto

Adentrarse en el universo de Coque es experimentar todo lo que se espera de un restaurante biestrellado Michelin. Puesta en escena impecable, servicio de sala sobresaliente, detalles cuidados con mimo, maridajes magníficos, excelso producto, momentos que sorprenden y una gastronomía muy top. En pleno barrio de Chamberí, los hermanos Sandoval continúan haciendo magia y ahora nos presentan su nueva experiencia global: “In Bloom”, un estupendo recorrido de seis actos.

Mantienen de otros años lo que es un auténtico acierto (las características del impresionante local, ayudan): hacer un tour por cada uno de los espacios gastronómicos de Coque a lo largo de las fases del menú. De esta manera se tiene la sensación de estar experimentando muchos restaurantes en uno solo.

La experiencia comienza en el Bar, un rincón íntimo con un punto canalla, ubicado en la planta de abajo, con una secuencia de aperitivos y un cóctel de bienvenida, Gin Monkey 47, la frescura de un sorbete nitro de Bloody Mary y un taco de miso de garbanzo y foie. Después se pasa a la Bodega, un espacio que impacta por su diseño y por los tesoros que esconde: cuenta con más de tres mil referencias de vinos y licores seleccionados de todo el mundo, donde Rafael Sandoval ofrece una cata de Fino Tío Pepe,  junto a una degustación de hoja con steak tartar de toro bravo y embutido de toro bravo ahumado; seguidamente se entra en la Sacristía, la cava de champanes -un rincón único- que acoge etiquetas  de las mejores añadas; allí se brinda con una copa de Laurent-Perrier La Cuvée, acompañado de un dorayaki de skrei y aceituna y yema hidrolizada de erizo de mar. Consiguen que sientas el mar en tu boca: es como la máxima expresión de un percebe, una ortiguilla o el propio erizo.

El recorrido continúa con una inmersión en la Cocina, el corazón de Coque, donde se puede contemplar el trabajo del equipo de cocineros en directo. ¡Todo un espectáculo! Allí se prueban una espardeña a la brasa con ají amarillo (una explosión de sabor con una textura increíble) y un buñuelo aireado de chistorra hidrolizada, con cerveza de trigo Casimiro Mahou.

La experiencia se traslada finalmente a la Sala. Ya sentados se disfruta de una sucesión de pases de platos con trilogías de producto, que puede acompañarse con una recomendable armonía de vinos; se prueban auténticas joyas líquidas. ¿Por qué trilogías? Mario Sandoval nos explica que este menú capta bocados, esencias, y para captar la esencia de un alimento tiene que ser pequeño: en el mar, en la huerta, en los pescados, en los frutos secos… Es importante que esos bocaditos, jugos, salsas estén muy concentradas, que llamen la atención y que el comensal disfrute de comenzar un nuevo plato y de probar más cosas.

Interesante -y original- apertura utilizando los frutos secos como ingrediente principal de la trilogía de platos fríos: una intensa y rica sopa fría de almendra con agua de chufa y curry verde; granizado de maíz tostado, cacahuete con aguacate y jalapeños; y salmorejo de kimchi con romescu de avellana y escacha de agua de tomate. Seguidamente, el trío de mariscos, uno de los mejores momentos de la cena. Atención a los fondos de estos platos porque son espectaculares: gamba blanca al amontillado; berberecho gallego en escabeche templado de albariño; y chipirón (pura seda) de anzuelo en su tinta con salsa de soja y chile. Después llega el cuarteto de verduras recolectadas directamente de la huerta de los Sandoval: ravioli de apio nabo y consomé de tendones con jengibre y nueces (otro fondo riquísimo); hummus de garbanzo; tomate pasificado con perlas de Palo Cortado, y emulsión de lechuga romana con apio y hojas verdes.

Entre la secuencia marina, se encuentran pescados elaborados con diferentes técnicas, como la lubina salvaje con caviar Osetra y musgo de mar; el caldo corto de lubina con cebollita fresca francesa (parece que te estás bebiendo el pescado); el helado acidulado de anguila ahumada (para tomarse una bola entera); sashimi de salmonete curado con cítricos y huevas de lucio, y crujiente de salmonete en escabeche con erizo de mar al tikkamasala. Finalmente llegan las elaboraciones con carne que acaban con la secuencia del plato emblemático de la casa: cochinillo lechón con su piel crujiente lacada, y chuleta confitada, saam de manita melosa y perretxicos.

Por último, el cuarteto de postres: fresitas con espuma de lichi (esa espuma es adictiva) y agua de rosas; tartita de almendra y limón con albahaca; sorbete de piña y lima con aguacate; y ganache de chocolate Piura al Pedro Ximénez y esponja de café. Todavía aguarda una sorpresa final en forma de carrusel rosa…  Un apunte: algunas de las piezas de la vajilla son para llevártelas a casa.

Charlando con el gran Mario Sandoval, le preguntó cuál fue la inspiración para diseñar un concepto tan sugerente como In Bloom: “Nos inspiró, sobre todo, que salíamos de una etapa difícil en la que los horarios, las restricciones y la pandemia nos tenía un poco agobiados. Queríamos volver a florecer, queríamos renacer… Era la época de salir adelante y creo que In Bloom lo refleja perfectamente: es la expresión, un fenómeno natural, del florecimiento, capturado con toda su luz en emociones y creaciones. El nombre nos gustaba porque significa floreciendo y nos daba pie a incorporar todas esas verduras y hortalizas que cultivamos en nuestra finca El Jaral de la Mira. También representa el tiempo que viene de salir adelante, de disfrutar de la libertad, de poder viajar. ¡Y comer y beber en los mejores restaurantes!”.

En definitiva, el nuevo menú de Coque es una experiencia ideada para el disfrute y que vale lo que cuesta: 230 euros el menú, 120 el maridaje. Una inmersión total que va más allá de lo gastronómico y con una puesta en escena a la altura. La preferencia de cada uno de los pases variará en función de los gustos personales y de cada paladar, pero hay algunos inolvidables.

Sotogrande está de moda: te damos las mejores pistas

Sotogrande es un destino tan denostado (quizá por prejuicios) como alabado y venerado. ¿Mi veredicto? No dudes en dejarte caer por uno de los rincones con más encanto de toda la Costa del Sol, aunque no seas un apasionado del golf. Y si no sabes por dónde empezar, por aquello de su inmerecida fama de destino aburrido, apunta estas direcciones. Te prometo que te van a enamorar. ¡Comenzamos!

¿Dónde alojarse? Tengo buenas noticias. ¡Por fin se estrena en Sotogrande un alojamiento increíble que te va a motivar (más) para querer visitarlo! Me refiero al primer establecimiento en Europa de SO -la marca de lujo del Grupo Accor-.  Impresiona su aspecto de cortijo contemporáneo desde que lo vislumbras desde el exterior. ¿Lo mejor? Unas instalaciones cuidadas al detalle en las que cada rincón refleja una oda al buen gusto. También resulta muy destacable su idílica ubicación: es un hotel rodeado de naturaleza, creado para disfrutar de los espacios abiertos y situado en un enclave que regala unas panorámicas increíbles sobre el mar y las montañas. Habitaciones amplias -las suites son de ensueño-; camas para llevártelas a casa -se pueden comprar-; amenities orgánicos de Grown Alchemist que huelen de maravilla; y unos empleados que dan un servicio impecable o atienden cualquier necesidad con una perenne sonrisa. Dolores Cortés es la responsable del diseño de los uniformes y de otros muchos toques de color que aportan frescura y originalidad a un ambiente gran lujo. Me ha encantado la diversa y cuidada oferta gastronómica del nuevo SO Sotogrande, pensada para huéspedes y residentes de la zona. El restaurante Cortijo utiliza productos andaluces de calidad y de proximidad basándose en una cocina tradicional, bajo la batuta del gran chef cordobés Leandro Caballero. El Hi-So, al aire libre, ofrece los mejores pescados, mariscos y carnes a la parrilla. El Social- Club resulta perfecto para recrearte con su gastronomía con buenas vistas al campo de golf. Y el Society se convertirá en un restaurante de alta cocina. Merece la pena seguir las recomendaciones del sumiller Igor Visser para saborear los mejores vinos llegados desde bodegas de todo el mundo. También es obligatorio probar su oferta mixológica. Atención a su centro de bienestar porque en pocos meses será uno de los más deseados de la Costa del Sol…

 

El aperitivo y la comida en Trocadero. Muchas lo conoceréis por sus establecimientos de Marbella, puesto que año tras año son cita obligada por su ambientazo. Siempre lleno de gente guapa, a Trocadero Sotogrande (antaño fue el club de playa Cucurucho) se puede ir a tomar una cerveza fresquita sobre la orilla del Mediterráneo, bañarte en su piscina y comer en sus dos restaurantes, uno de cocina mediterránea y otro de gastronomía asiática. La ubicación es inmejorable y la decoración tan instagrameable como exquisita.

Por las tardes, al polo. No lo dudes, acércate hasta Santa María Polo Club, uno de los mejores clubs del mundo con sus siete canchas -cuatro de ellas World Class- y disfruta de este deporte porque te va a enamorar. La destreza de los polistas y la belleza de sus caballos en directo, supone todo un descubrimiento cuando lo contemplas por primera vez. Además, en sus magníficas instalaciones también encontrarás puestos de moda, artesanía, terrazas, sitios para tapear y un enclave único para tomar una copa mientras cae el sol.

¿El club de playa? The Beach. Se encuentra dentro del Country Club de La Reserva, conocido por sus viviendas de alto standing diseñadas por los mejores estudios de arquitectura internacionales. Allí puedes pasar el día en sus hamacas y chambaos, bañándote en su playa artificial en medio de las colinas (con casi tres mil metros de arena). Un entorno exclusivo donde, además, se pueden practicar numerosos deportes acuáticos. Y si solo te apetece conocer este enclave único sin ponerte el bañador, reserva en su más que recomendable restaurante, situado sobre el agua. Pide sushi o sus estupendas carnes y arroces.

La Marina. Por supuesto tienes que pasear por esta zona, quizá la más fotografiada de Sotogrande, con su puerto deportivo -el primero del Mediterráneo tras dejar atrás el Atlántico-, las embarcaciones de recreo que vienen y van, sus edificios pintados en tonalidades pastel y esas vistas asombrosas de África y el Peñón que regalan los días soleados. Tres consejos: desayuna junto al mar en Ke, un mítico de la zona y punto de encuentro de los habituales; si buscan un chiringuito y espetos del sur acude a Gigi´s; y no dejes de hacer shopping en Balakata, una tienda que esconde pequeños tesoros.

El buen tequila ha llegado para quedarse: te damos las claves

Si todavía no te has adentrado en el fascinante mundo del tequila, hoy te facilito unas cuantas pistas para disfrutar de esta bebida que es capaz de conquistar a los paladares más exigentes. Sus posibilidades y matices son infinitos. Incluso Moët Hennessy, el imperio del lujo por excelencia, acaba de lanzar en España su primer tequila. ¡Olvida la sal y el limón para sumergirte en una bebida sofisticada, compleja, elegante y diversa!  Además, el oro azul mexicano está experimentando un gran crecimiento en todo el mundo debido a la creación de unos productos cada vez más premium.

El buen tequila implica un proceso de fabricación artesanal, tierras fértiles con características únicas, años de crecimiento del agave -la planta que le da origen tarda 3.250 días en madurar antes de que se encuentre en su punto óptimo-, hornos especiales -incluso de mampostería-, fermentación lenta en barriles de madera, expertos jimadores -quienes jiman dominan este arte desde muchas generaciones atrás-, destilerías propias, y un cuidado por la excelencia y el detalle a lo largo de todo el proceso de producción, desde la cosecha hasta el embotellado.

Todo este compendio de requisitos reúne Volcán de mi Tierra, el primer tequila de Moët Hennessy que nos llega desde México para deleitar a los amantes y conocedores del tequila o para seducir a los que todavía no se han iniciado en esta bebida apasionante. Creado en 2017, en la región de Jalisco, Volcán de Mi Tierra es fruto de una joint-venture entre el prestigioso grupo internacional y la familia Gallardo. Aunque la creación de la marca sea contemporánea, sus orígenes se remontan a más de doscientos mil años de antigüedad cuando el volcán que tiene el mismo nombre que la bebida, entró en erupción transformando los paisajes y dejando los suelos especialmente fértiles para el cultivo del agave.

Basado en un método artesanal, esta marca forma parte de un círculo muy limitado de tequilas con destilería propia ubicada sobre las mismas faldas del volcán. Su etiqueta blanca da como resultado un tequila que revela los aromas herbáceos y especiados, con las notas afrutadas y florales y es perfecto para disfrutar como base de cóctel, solo o con hielo. El reposado (mi favorito, con esa hipnótica tonalidad ambarina) combina notas frutales con otros sabores como los de los frutos secos y las nueces. De fondo, aparecen notas florales y de miel, que dan como resultado un acabado suave y equilibrado. Es ideal para saborear todos sus matices y disfrutar bien frío solamente acompañado por hielos. El cristalino es una mezcla de tequila añejo y extra-añejo envejecido en barricas para conseguir una complejidad única. El color de la madera se extrae después mediante filtración de carbón para ofrecer un líquido claro con cierta profundidad y fusión de aromas: frutos secos, chocolate, vainilla y sabores de agave cocido. Es perfecto para disfrutar solo o con hielo.

Pero si preferís un buen cóctel, tomad nota de esta receta. ¡Está deliciosa!

Cóctel Lady Valoma. Es una versión de la clásica Paloma, con una kombucha de jengibre y pomelo, y el maravilloso toque del tequila blanco. Ingredientes:

  • 5cl de Volcán Blanco
  • 2cl de sirope de agave
  • 6cl de zumo de pomelo
  • Sal
  • Top de kombucha

Elaboración. Añadimos todos los ingredientes menos la kombucha en una coctelera, agitamos bien hasta quedarnos sin fuerza, y servimos en un vaso con hielo. Terminamos añadiendo la kombucha de jengibre y decoramos con un gajo de pomelo.

¿Dónde probar deliciosos cócteles de tequila? Si sois de las que preferís dejar la mixología en manos de los profesionales y os gusta que sean ellos quienes os sirvan los mejores cócteles, tenéis que visitar Piñata Cocktail Cantina cuando estéis en Barcelona. Fundada por el Magel Monroy (un crack que sabe muchísimo sobre sabores y tradiciones mexicanas), Piñata se nutre de las raíces del país azteca para ofrecer una experiencia única vinculada a sus bebidas autóctonas. Y atención porque completa su oferta con un street food que escapa de lo convencional. ¡Para probar sus deliciosos antojitos y botanas hacen cola en la Ciudad Condal!

Dos direcciones imprescindibles en Ibiza este verano

El hotel perfecto para desconectar y reconectarte. Porque Ibiza es mucho más que playas, fiestas animadas y puestas de sol. La isla también cuenta con espectaculares parajes naturales, abruptos acantilados, montañas, bosques de pinos (de ahí su nombre, Pitiusa) y encantadores pueblos interiores. Y porque también tiene mucho que ofrecer cuando la temporada estival finaliza: es completamente recomendable durante todo el año. Yo acabo de descubrir uno de esos rincones mágicos y atemporales de este universo genuinamente ibicenco; un lugar donde el aire huele a limpio y el trino de los pájaros y las cigarras se convierte en la banda sonora que te acompaña durante tu estancia. Me refiero al hotel rural Can Lluc, protagonista del último spot de Mango rodado aquí. Ubicado en pleno corazón de la isla, domina un tranquilo valle de gran valor ecológico, rodeado de bosques de pinos, árboles frutales, algarrobos y olivos milenarios. ¿Y qué me decís de su plantación de dos mil parras? Un privilegio que nos conquista en plena naturaleza. Su emplazamiento idílico plasma el espíritu mediterráneo en cada detalle de sus instalaciones que combinan tradición y vanguardia.

Pero como suele ocurrir con los lugares especiales, Can Lluc tiene su propia historia. En el año 2000 el matrimonio formado por Tina Soriano y Lucas Prats comenzó a moldear lo que terminaría por convertirse en uno de los agroturismos ibicencos más aclamados. Decidieron poner en marcha el proyecto junto a un arquitecto local, José Torres. Su misión era transformar una antigua casa de campo, propiedad del abuelo de Lucas y que había pertenecido a la familia durante siglos, en un hotel boutique en pleno campo. De hecho, en la casa payesa original Lucas pasó gran parte de su niñez. La finca se halla en la falda de la montaña denominada Atalaya de Sant Rafael, frente a una zona denominada tradicionalmente Coll den Lluc. Desde este lugar vas a contemplar unas asombrosas vistas panorámicas: todo el paisaje hasta Sa Talaia de Sant Josep, el monte más alto de la isla, así como la bahía de Sant Antoni, la isla Conejera y parte de la zona protegida de Es Amunts, en la parte norte de la isla.

La arquitectura del complejo está muy bien ideada y los diseños modernos contrastan con las vigas de antaño y las antiguas paredes, que cobran protagonismo en esta propiedad salpicada de detalles tradicionales que combinan con el lujo y la comodidad que buscamos cuando viajamos. El hotel dispone tan solo de veinte habitaciones en las que se respeta y mucho la sensación de privacidad; aunque uno de sus grandes aciertos son sus ocho villas con jardín propio, puesto que van mucho más allá del concepto de habitación: son amplias suites en plena naturaleza, entre flores, almendros y vegetación.

Frente a la vivienda principal hay una zona de césped y palmeras que da acceso a la piscina infinity que tiene una entrada de agua permanente como en los antiguos estanques del campo ibicenco con el tradicional color “aumanga” (rojo intenso), que se ha utilizado en otros elementos del establecimiento. El agua de la piscina se trata mediante electrólisis, proceso que genera el cloro de forma natural y ofrece una sensación distinta al bañarse, permitiendo además su uso a cualquier hora. Pero si algo me ha conquistado, además de sus rincones estratégicos (el de la siesta, el de la puesta de sol, el huerto ecológico…) son sus desayunos: servidos al aire libre y elaborados al momento con productos de la tierra. También cuentan con gimnasio, spa, Concierge, y masajes y tratamientos en colaboración con Ibiza Massage; y organizan escapadas de relax, románticas, bodas a medida… Si estás pensando en un evento único, puede ser una opción perfecta.

Can Lluc se encuentra a unos diez minutos de Ibiza y de San Antonio y a menos de tres kilómetros del pueblo de Sant Rafael. Entre sus principales atractivos destaca su iglesia fortificada, cuya silueta domina todo el valle, así como sus restaurantes, sus artesanos ceramistas y la granja criadero de caballos de pura raza española, denominada Yeguada Los Olivos que cuenta con más de un centenar de yeguas, caballos y potros.

Un nuevo templo para foodies. Su mismo nombre ya da una pista: Casa Jondal está ubicado en la cala del mismo nombre, uno de los enclaves imperdibles de la isla. De la mano de Rafa Zafra (su Estimar se ha convertido en lugar de culto en la capital para los amantes del pescado y el marisco), es un restaurante ideado para disfrutar de los mejores pescados de la lonja, cigalas, percebes, carabineros, cangrejo real, bogavante, ostras, caviar, almejas… Todo servido a pie de playa y rodeado de ambientazo. Eso sí, los precios son acordes a la calidad y a la temporada ibicenca de verano. Pero si te quieres dar un capricho marinero, este es tu sitio.

Córcega, la perla de Francia  

Hoy os descubro uno de los destinos mediterráneos menos conocidos y, sin embargo, de los más bellos e interesantes. Los franceses la conocen como la Isla de belleza y la perla de Francia. Ofrece un gran número de paisajes naturales, su esencia corsa y ha forjado a lo largo de los siglos una cultura original, rica y profunda. Tierra genovesa y más tarde francesa, Córcega es un destino cercano a tener muy cuenta. ¿Queréis conocer sus mayores encantos? Aquí os destaco mis preferidos.

 

El entorno. Cuando visitéis la isla vais a descubrir una península repleta de monte bajo, cercana al golfo de Génova, con una costa occidental de rocas esculpidas por el viento y el mar y ciudades luminosas adosadas a los acantilados calcáreos. Tampoco faltan playas de intensos azules, pueblos de montaña y hasta balnearios de moda… Sin olvidar su gastronomía, sus vinos con carácter y las tradiciones corsas.

Una isla montañosa. Es la más montañosa de las islas mediterráneas. Cuenta con varias cumbres que superan los dos mil metros (el punto más alto está a 2.710). Además, en un intento por conservar una isla salvaje, apuesta por un turismo sostenible, evitando el turismo de masas. Cap Corse es buen ejemplo de ello; se trata del territorio más al norte de Córcega, una larga cadena montañosa de 40 kilómetros con bosques, montañas, pequeños pueblos encaramados en la ladera de la montaña y sus magníficas calas. El camino ofrece acantilados, costas rodeadas de naturaleza, torres de la época genovesa y pintorescos pueblos. Visita estos cuatro enclaves repletos de encanto: Erbalunga, adorable pueblo de pescadores, Santa Severa con su agradable puerto, el típico pueblo de Luri, y Pino, ubicado entre higueras y naranjos.

Riqueza natural. Además de sus características montañas, la isla posee bosques de pinos que rodean lagos de altitud, viñedos, más de veinte ríos y los más de mil kilómetros de un litoral variado con numerosas playas de arena fina. Dos tercios de la superficie de la isla son Parque Natural Regional, con cinco Reservas Naturales y un Parque Marino Internacional.

La tierra de Napoleón. Ajaccio, la conocida como ciudad imperial, es el lugar de nacimiento de Bonaparte. Hay que visitar sus principales monumentos, como el palacio de justicia, la corte de Napoleón, la plaza donde se encuentra un monumento ecuestre de bronce que representa al emperador y sus cuatro hermanos, así como la de Austerlitz.

Excursiones. Apunta todas estas porque resultan imprescindibles.

  • Las islas Sanguinaires son un archipiélago imperdible. Hay que comenzar por conocer Calvi y su magnífica bahía, aunque las panorámicas más instagrameables se consiguen desde su ciudadela, rodeada de altas murallas reforzadas por bastiones. También hay que visitar la catedral de San Juan Bautista con su Cristo Negro de los Milagros.
  • Los antiguos pueblos de Balagne denominados el jardín de Córcega. Esta región reúne una treintena de aldeas que se presentan como belvederes en picos rocosos en el corazón de valles estrechos.
  • Bonifacio es un verdadero museo al aire libre; la ciudad de los acantilados está repleta de callejones y senderos. No te pierdas su fortaleza milenaria o sus casas encaramadas a 60 metros sobre el mar.
  • Contrata un barco local para dirigirte hacia el archipiélago de Lavezzi, con sus islotes y arrecifes de granito y sus cuevas marinas.
  • Porto Vecchio es la antigua ciudad de la sal que se forma en dos mitades; arriba está la ciudad alta, con sus pintorescos callejones y los restos de la ciudadela. Abajo, el puerto con la arquitectura más moderna.

Una opción muy recomendable. Puede que desde nuestro país no hayamos visitado Córcega frecuentemente debido a las malas comunicaciones que la isla ha tenido con el continente, pese a su proximidad con las costas francesas, italianas y españolas. Una manera buena manera de conocer la isla si no queréis viajar por vuestra cuenta, es a través de CroisiEurope, la principal empresa de cruceros fluviales del mundo. Tiene una propuesta de crucero de ocho días muy completa para conocer lo mejor de la isla con salida y regreso en Niza, que tiene vuelos directos desde varias ciudades españolas.

 

La sensación de la temporada en Sevilla

¡Qué ganas teníamos de volver a disfrutar de inauguraciones llenas de color, sabor, estilo y poderío! Y de dejarnos sorprender por espacios arrebatadores donde cada rincón es más bonito que el que acabas de dejar atrás. Eso es lo que ocurre cuando pisas Casa Ozama (avenida de la Borbolla, 59, esquina con Felipe II), la que ya todos catalogan como la sensación del año en Sevilla.

Un lugar que tienes que conocer cuando visites la ciudad y que acaba de inaugurarse en el palacete que antaño fue conocido como Villa Ozama, construido a principios del siglo XX. Más de 800 metros de jardín salpicados de altísimas palmeras centenarias y cargado de sabor andaluz. Entre sus pérgolas y parterres no faltan jazmines, rosales, buganvillas, limoneros, olivos… y hasta una fuente central inspirada en las de los patios del barrio de Santa Cruz. Su imponente arquitectura es un ejemplo del modernismo imperante en la zona, puesto que es vecino de los edificios diseñados por Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929 en el parque de María Luisa, que está justo al lado: sus ventanales, terrazas y balcones se asoman al emblemático parque sevillano.

La fachada de Casa Ozama, con su forja, cerámica y coloridos azulejos, es completamente instagrameable, especialmente por la noche cuando está iluminada. Pero para mí lo mejor es el interior con sus casi 600 metros distribuidos en cuatro plantas, por su especial mobiliario, decoración e interiorismo. Destacan los ventanales, las majestuosas escaleras y el glamour de una decoración que no deja indiferente a nadie con sus suntuosos tejidos, estampados florales, papeles pintados y las originales esculturas de animales. Los materiales nobles y el mobiliario contemporáneo se entremezclan con piezas rescatadas de anticuarios de todo el mundo.

Casa Ozama cuenta con varios espacios diferenciados en los que vas a encontrar zonas de extensas barras, bares canallas, elegantes salones, comedores más informales y rincones escondidos para tomarse una copa. El nuevo proyecto está dirigido en lo gastronómico por Juanma García y Genoveva Torres (Ovejas Negras Company) junto a Rafael Cebolla y Óscar Vega (del más que recomendable Maria Trifulca). El jefe de cocina es Manuel Pabón (Bib Gourmand por Torres y García).

La carta se centra en platos a la parrilla (atún, rodaballo, corvina, bacalao, lomo alto de vaca, solomillo de vaca vieja, presa ibérica…) y los arroces (del señorito, fideuá negra de chocos de Isla Cristina). Estando en Sevilla no puede faltar el tapeo como la ensaladilla rusa de langostinos, ostras de la Bretaña francesa, croquetas de cecina de León, minibrioches de gamba blanca, anchoas de Santoña OO con mantequilla Café de Paris, tomates en ensalada con sardina ahumada y queso de Cazalla de la Sierra, taquitos de bacalao fritos, o la cazuela de albóndigas de choco con picada de azafrán. Si prefieres los bocados tradicionales no dejes de pedir los langostinos de Sanlúcar de Barrameda, el calamar de anzuelo frito con salsa tártara, el taco de atún de almadraba con aliño de papas y el jamón que llega a la mesa con el arte del mejor cortador del mundo del año 2018. Atención a uno de los platos imprescindibles, los huevos rotos con bogavante. Entre los postres no faltan la tarta de chocolate, la de queso, los helados artesanos, el arroz con leche o el tocino de cielo. Cuenta con una extensa carta de cócteles y una interesante selección de vinos que incluyen las diferentes D.O. españolas y buenos vinos de Jerez.

 

Puedes reservar aquí: casaozama.es