Mazatlán, la ciudad Mexicana del Carnaval

Tiene el malecón más largo de toda Latinoamérica, 21 kilómetros de playas  infinitas de arena menuda y agua cristalina; y el faro natural más alto de todo el mundo…La desconocida Mazatlán quiere hacerse un hueco en nuestros corazones más allá de su fama bien ganada de destino de Sol. Su centro histórico, sus plazuelas, sus rincones, prometen una estancia agradable e inolvidable sin perder autenticidad y hospitalidad. Entramos de lleno en ‘La Perla del Pacífico’.

Su enorme Malecón se divide en sectores, a cual más apetecible. Hablamos de: “La Puntilla”, “El Faro”, “Paseo del Centenario”, “Olas Altas”, “Paseo Claussen”, “Avenida del Mar”, “Camarón-Sábalo”, “Sábalo-Cerritos” y “Nuevo Mazatlán”. Cada uno de estos pequeños fragmentos constituyen una parte insustituible de un paseo que comenzó allá por 1830 para intentar contener la fuerza del mar. Mágico también es ‘El Clavadista’, cerro desde el que se tiran al mar muchos jóvenes de cabeza a pesar de que la profundidad es escasa…La llamada Zona Dorada fue el privilegiado escenario elegido este año para la inauguración del Tianguis Turístico, la Feria de turismo más importante del país azteca que ya ha celebrado su edición número 43.En este marco tan pintoresco se produjo una cena preparada en el mismo Paseo Marítimo por chefs de renombre como Luis Osuna o Héctor Peniche y a la que asistió el Presidente de la República, Peña Nieto y las más altas autoridades del Estado anfitrión, el de Sinaloa. Todos vestidos con la Guayabera, una camisa de color claro fabricada de algodón o lino y muy popular en todo el Caribe por lo fresca y liviana que es, pasearon saludando a los invitados mientras ‘la primera dama’, la conocida actriz de Telenovelas, Angélica Rivera, esperaba en la cabecera del evento.

Los  líderes modernos tienen que tener muchos conocimientos en política, seguridad, encuestas , geopolítica…Saben de todo esto y mucho más, pero tienen que ser auténticos expertos en ‘selfies’…¡Qué paciencia la de Peña Nieto atendiendo a las demandas de los fervientes admiradores! ¡Y qué dominio del móvil para sacar la foto perfecta tocando las teclas adecuadas incluso cuando el partidario se equivoca y los guardaespaldas están al acecho!. La cena fue estupenda, pero la noche no había hecho más que empezar porque al finalizar hubo batalla naval con enormes fuegos artificiales que iluminaron el cielo y el océano, y desfile como sólo saben hacer en Mazatlan. La ‘Perla de Sinaloa’ es conocida por sus Carnavales, según Forbes los terceros más importantes del mundo tras los de Río y Nueva Orleans, ¡ahí es nada!.

Centenares de artistas, bailarinas y coreógrafos acompañaron el pasacalles como pequeña muestra del auténtico jolgorio que durante 3 días mantiene a todo Mazatlán en la calle. La energía que derrochan las charangas es excepcional y de una fuerza tal que solo es posible desarrollarla cuando se educa desde la más tierna infancia. La Zona Dorada todavía conserva alguna de las fabulosas decoraciones de este año, dedicado al circo… Figuras gigantescas como las de las fallas invaden la ciudad y se cuelan en la cotidianidad de los mazatlecos.

Dejamos el centro para desplazarnos hasta el casco histórico, y lo hacemos en Pulmonía, el taxi abierto que se ha convertido en un auténtico símbolo de la Perla azteca. Nacieron en 1965 con el despegue económico del turismo y como resultado del empreño de un empresario local inquieto y ocurrente.

Aunque los propietarios de los vehículos tradicionales las acogieron con desconfianza, el transporte se ha extendido tanto que no se puede decir que uno haya estado en Mazatlán si no ha recorrido sus calles en Pulmonía, nombre que, por cierto, según cuentan las malas lenguas viene de que los taxistas advertían a los visitantes del peligro de coger la enfermedad si se montaban en los vehículos abiertos.

El casco histórico es muy dinámico, sobre todo por las noches. Hay que recorrer la Catedral, construida en el siglo XIX con dos altas torres gemelas amarillas y un interior lleno de ornamentos; el Teatro Ángela Peralta, levantado entre 1869 y 1874, el centro cultural de la ciudad durante casi un siglo; y la famosa y singular Plaza Machado, rodeada de árboles y lugar imprescindible para buscar algunas de las mejores tiendas, galerías de arte y restaurantes.

Tampoco podéis pasar por alto la Calle Ángel Flores, llena de fachadas de colores y casas señoriales de postín. Mazatlán se ha convertido en un lugar grande, nada que ver con esa comunidad en la que ‘abundan los venados’, lo que significa su nombre en ‘Mázatl’, y que se recuerda con una danza tradicional en la que un hombre imita el movimiento de estos animales tan preciados y exquisitos. La Perla del Pacífico, auténtico tesoro de Sinaloa, quiere abrirse al mundo, quiere enseñarnos su patrimonio natural y artístico sin perder un ápice de su esencia…Dejémonos seducir por este lugar de atardeceres de ensueño y gentes encantadoras…¡Seguro que no nos arrepentiremos!…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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