Los escenarios que inspiraron a Jane Austen

Esta semana se cumplen 200 años de la muerte de Jane Austen, una de las autoras inglesas más famosas y adaptadas de todos los tiempos (quién tenga alguna duda que eche un vistazo a youtube)…Hemos visto versiones modernas a lo Bridget Jones, otras de Zombies y las clásicas de toda la vida que siguen apareciendo periódicamente en cine y TV. La última hace unos meses con Lady Susan aquí titulada ‘amor y amistad’.

¿Quién no ha visto a Mister Darcy enamorarse en silencio de Elizabeth Benett?,¿Quién no ha sufrido con las hermanas Dashwood sus decepciones y anhelos?… ‘Sentido y Sensibilidad’, ‘Orgullo y Prejuicio’, ‘Emma’, ‘Persuasión’, La Abadía de Northanger’, ‘Mansfield Park’, …Todas obras adaptadas en mil ocasiones (quién lo dude que lo busque en youtube), ¡y las que quedan!…

En el bicentenario de su muerte, nos paseamos por los escenarios de esta escritora que es considerada la creadora de la literatura romántica moderna, la mujer que consiguió concentrar en las cotidianas escenas de la burguesía rural de la Regencia, la esencia de un mundo que todavía hoy nos hace pasar buenos ratos.

CHAWTON, LA CASA EN LA QUE FUE FELIZ

Empezamos por el casa en la que vivió más tiempo y que la proporcionó la paz necesaria para crear. Aunque nació en Stevenson, un pequeño pueblo de Hampshire, no pasó mucho tiempo antes de que la familia entera tuviera que trasladarse a distintos lugares, primero siguiendo a su padre, pastor de oficio, y después buscando su lugar en el mundo mientras pasaba estrecheces económicas como muchos de los personajes que mientras tanto iban tomando forma en su cabeza. La casa de Chawton fue un oasis personal, el lugar que al parecer sintió más suyo y en el que encontró la paz y forma de vida que hicieron prolífica su escritura. Sorprende mucho contemplar la diminuta mesa en la que la escritora se afanaba durante horas.

La casa es modesta y en ella vivió con su hermana Casandra, su gran cómplice, y una amiga de la familia. Casandra estuvo prometida, pero su novio murió y decidió no casarse nunca. Lo mismo le ocurrió a nuestra autora, aunque por otros motivos bien distintos. Al parecer Jane Austen recibió una oferta de matrimonio de un amigo de la familia que por la tarde aceptó…Pero a la mañana siguiente rechazó, viviendo sin un hombre al lado durante toda su vida…

Pero nada hace sospechar que ella fuera infeliz con esta decisión. La vivienda es un delicioso ‘cottage’ que siempre está llena de turistas y que ahora ha diseñado una ruta que permite conocer todos los entresijos de estas paredes a través de 41 objetos que todavía existen y que tuvieron relación directa con Austen.

CHAWTON LIBRARY, SU REFUGIO

A solo unos metros se encuentra la Chawton Library, la enorme casona familiar que perteneció al hermano de Jane, Edward, y que heredó en una de esas carambolas del destino que bien podrían haber ocurrido en cualquiera de sus novelas. Chawton Library ha pasado por muchas manos, pero conserva sus espléndidos salones forrados de madera y su ambiente refinado detenido en el tiempo. Entre estas paredes la popular autora pasó muchas horas de su vida. Cuando el tiempo lo permitía sabemos que prefería pasear por el hermoso jardín de la propiedad, una de sus actividades favoritas. Hoy el edificio acaba de ser rehabilitado y se ha convertido en un centro de estudios sobre las primeras mujeres escritoras, un lugar que rinde homenaje a las féminas que siguieron el camino de nuestra protagonista y no se dejaron doblegar por los convencionalismos sociales.

BATH, EL ESCENARIO DE MUCHAS DE SUS NOVELAS

Si hay un lugar que inmediatamente viene a la cabeza cuando hablamos de Austen ese es Bath…La población por la que transitaron algunas de sus heroínas, sobre todo Catherine Moland, de ‘Northanger Abbey’ y Anne Elliot en ‘Persuasion’. También la propia autora pateó bien sus calles durante los 5 años que vivió aquí…Y aunque nos consta que tuvo amigos y que durante esa estancia hacía una vida social igual que la de cualquier señorita de su edad, nadie sabe a ciencia cierta si la gustaba de verdad o no. En esa época ya era un lugar caro en el que se dejaba ver la burguesía del condado. Unas calles en las que sí querías ser alguien lo correcto era que vieras y te vieran…

En ese sentido poco ha evolucionado la historia porque Bath es hoy un lugar de vacaciones para gente de cierto postín, con fama de tener las tiendas multi-marca más apetecibles del país. Y eso a pesar de las hordas de turistas que abarrotan el centro de la ciudad, cuyo corazón está en los espléndidos Baños que los Romanos pusieron en pie al lado de una fuente termal. Ellos fueron también el escenario de las dos obras que Austen sitúa aquí: la primera que escribió, ‘La Abadía de Northanger’ y la última ‘Persuasion’.

Podéis seguir la ruta de las casas en las que vivió cortos periodos de tiempo, aunque si tenéis que elegir hay una que lo reúne todo y es el ‘Jane Austen Center’. Es una vivienda georgiana que realiza un recorrido por la vida y obra de la autora de la que celebramos el bicentenario. Nos habla de su familia, de sus circunstancias y sobre todo de cómo era la vida en aquella época para una joven de una familia no muy acomodada. Podéis vestiros como una de estas jóvenes casamenteras si así lo deseáis y de esta forma os será más fácil poneros en su piel.

También aparecen en las páginas de esas novelas otro de los monumentos emblemáticos de Bath, uno de esos que no os podéis perder, The Assembly Rooms’ . Se trata de una fabulosa sala llena de arañas de cristal que en la época se utilizaba para organizar bailes y conciertos. ‘Saraos’ que frecuentaba la autora de ‘Orgullo y Prejuicio’ y también sus protagonistas a las que casi podemos ver moverse entre vestidos largos y caballeros emperifollados.

ALTON Y EL BAILE DE LA REGENCIA

Gente así, de tiros largos y como recién salidos del rodaje de una película de la Regencia es la que nos encontramos en el baile que organizan desde hace unos años en Alton. Es solo uno de los múltiples homenajes que se hacen a lo largo de todo el condado para recordar a la Austen que ha traspasado fronteras sin haberse movido de Hampshire.

Es un encuentro delicioso en el que puede participar cualquiera. Lo mágico es que antes de comenzar la danza, exactas a las que se pueden ver en las series y películas, se hace una especie de ensayo general que sirve para que los novatos aprenden los pasos.

WINCHESTER, EL LUGAR EN EL QUE MURIÓ

Su catedral acoge la tumba de la escritora, que se reconoce nada más entrar en el fabuloso templo, uno de los más grandes del Reino Unido, por las hordas de turistas que en los últimos años han multiplicado las visitas. La lápida es muy sencilla y no hace referencia a la fama de la novelista que allí descansa. Solo una placa posterior, habitualmente con flores, recuerda la importancia de esta mujer que vivió el último mes de su vida a solos unos minutos del imponente templo…

Esa casa todavía existe, pero no se visita porque está ocupada por estudiantes de la Universidad cercana. Si llegáis a ella podéis ver el trajín de jóvenes que siguen con su rutina diaria ajenos a los grupos que llegan al lugar. Sabemos que murió en la ventana de la izquierda del primer piso. Sabemos que estuvo un tiempo agonizando, pero no sabemos de qué murió. A día de hoy sigue siendo un misterio qué dolencia se llevó a la autora a los 41 años de edad.

 

En frente hay un pequeño y coqueto jardín por el que sospechamos que Jane Austen paseaba a menudo. Hoy sigue habiendo rosales, bancos y una frase para hacerla omnipresente a todos los turistas de medio mundo que se acercan. Ella nunca pudo imaginar la repercusión que han tenido sus libros, textos más complejos y profundos de lo que muchos críticos literarios creen. Independientemente de su calidad, esta mujer ha conseguido algo que pocos escritores consiguen: ser leídos por millones de personas y recordados y celebrados 200 años después. Larga vida para ella.

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